‘Pan y circo’, una reflexión desde el arte acerca de la alimentación

La exposición combina esculturas, vídeos, instalaciones y fotografías con un marcado carácter activista y estético. Las obras abordan temas como los cánones de belleza, la abundancia frente a la escasez, los excesos alimentarios, las enfermedades derivadas de la dieta, el impacto medioambiental de los procesos industriales, el maltrato animal y la influencia de la publicidad en los hábitos de consumo. Ejemplos destacados son el vídeo de Tania Blanco que denuncia la desinformación en el etiquetado de productos, o las piezas de Greta Alfaro, que muestran un banquete devorado por buitres y la tradición femenina de hacer pan.

El título Pan y circo proviene de la sátira del poeta romano Juvenal, que criticaba cómo las autoridades ofrecían comida y entretenimiento para mantener al pueblo sumiso. La comisaria Alicia Ventura explica que la idea surgió al observar cómo numerosos artistas trabajaban sobre la alimentación como tema social y político. Entre las obras más llamativas están Power Food de Antoni Miralda, que reflexiona sobre conceptos como consumo y memoria, y las instalaciones de Rosalía Banet, como El banquete quemado y Muk-Bang, que cuestionan los excesos y la soledad contemporánea frente a la comida.

En conjunto, la muestra invita a pensar en la alimentación como un fenómeno complejo que va más allá de la nutrición: es cultura, política, medio ambiente y sociedad. Los artistas logran transmitir estas ideas sin caer en el catastrofismo, ofreciendo al público una experiencia estética que también es una llamada a la conciencia crítica sobre cómo comemos y qué significa la comida en nuestras vidas.

‘Pan y circo’, una reflexión desde el arte acerca de la alimentación

“Ratatouille”: cuando cocinar es un acto de libertad

Ratatouille (2007), dirigida por Brad Bird y producida por Pixar, es una de las películas más emblemáticas que abordan el tema de la alimentación desde una perspectiva creativa y emotiva. La historia sigue a Remy, una rata con un talento innato para la cocina que sueña con convertirse en chef en un mundo que le niega esa posibilidad por su especie.

La película explora la cocina como un lenguaje universal capaz de romper prejuicios y unir mundos aparentemente incompatibles. A través de colores vibrantes, aromas sugeridos y platos que casi pueden saborearse desde la pantalla, Ratatouille celebra la gastronomía como forma de expresión artística.

El mensaje central —“cualquiera puede cocinar”— trasciende lo culinario. Habla sobre la importancia de la pasión, la dedicación y la creatividad, mostrando cómo la comida puede ser un puente entre identidades y un camino para descubrir quiénes somos.

Además, la escena en la que el crítico Anton Ego prueba el plato principal y recuerda su infancia es un ejemplo perfecto de cómo la alimentación se entrelaza con la memoria emocional.

Ratatouille. Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures, 2007.

Un día cualquiera lleno de comida insana en la tele infantil.

La autora decide pasar horas viendo canales infantiles para comprobar cuánta publicidad de comida poco saludable se cuela entre dibujos, series y concursos. Su conclusión es clara: el bombardeo de ultraprocesados es constante y casi sin control.

Los estudios que consulta muestran que los niños ven cada día unos 25 anuncios de alimentos, y la mayoría son productos que no deberían formar parte de su dieta. A lo largo del año, esto supone miles de mensajes que les animan a consumir bollería, galletas y bebidas azucaradas. Más de la mitad de los anuncios dirigidos a menores promocionan alimentos considerados no saludables.

Mientras algunos canales infantiles no emiten publicidad, en la mayoría aparecen spots de bollos, galletas con dibujitos o snacks disfrazados de “equilibrados”. Por ejemplo, menciona anuncios de Phoskitos acompañados de muñecos de juguete o las galletas Oceanix, que se promocionan con una canción pegadiza y se presentan casi como un material educativo. A veces incluso se mezclan juguetes y comida en un mismo anuncio, una práctica que no debería permitirse.

La autora comprueba que estos anuncios se repiten sin parar y se integran en un entorno visual pensado para atraer a los niños, mientras la regulación resulta claramente insuficiente.

https://elpais.com/gastronomia/el-comidista/2019/03/20/articulo/1553108531_052552.html

La comida como un elemento del género de horror

Los documentales sobre alimentos muestran cómo las comunidades producen, consumen y desechan comida, y cómo el movimiento alimentario busca sistemas más sostenibles y justos. Estas obras ofrecen una mirada crítica a la industria alimentaria y cuestionan sus valores sociales.

El libro Consuming Gothic: Food and Horror in Film, de Lorna Piatti-Farnell, analiza cómo la comida se usa para generar terror en el cine. Explora temas como sustancias abominables, narrativas del cuerpo, la incorporación de lo grotesco y el uso inquietante de las mesas de comedor.

Desde los estudios alimentarios también se investiga cómo el sistema alimentario se relaciona con ideas de superioridad social, cultural y racial, así como con el capitalismo de consumo. Además, se destaca el papel de la comida en la construcción de identidades étnicas dentro de las narrativas multiculturales del siglo XXI.

El libro examina especialmente las películas posteriores a 1980, mostrando cómo la comida puede subvertir normas sociales. Analiza el asco como emoción cultural, la ruptura de límites, el exceso y lo repugnante, así como el uso del vómito o el canibalismo como recursos de horror. También aborda el embarazo como horror corporal, el miedo al hambre, la ética intestinal y cómo la representación del cuerpo afecta al juicio ético.

Se estudia la relación entre violencia y consumo, la agresión ligada al cuerpo humano, la mirada clínica como forma problemática de evaluar cuerpos y la aparición del cuerpo delgado y demacrado como figura inquietante. Asimismo, se exponen representaciones de la subyugación femenina y cómo la comida evidencia el vínculo entre quien cocina y quien consume.

Aunque obras como El Menú muestran el horror culinario, otras como El oso y Hambre destacan lo bello de la relación humana con la comida. Esta nueva ola narrativa busca nuevos caminos sin abandonar las bases del género.

Para más información sobre el Cine relacionado con los alimentos y su cultura entra en el enlace: Viaje al corazón de la cocina: el papel de la comida en el cine y la televisión – Tomatazos

Menos anuncios de comida basura: el Gobierno toma cartas para proteger a los niños

La publicidad de comida poco saludable dirigida a los más pequeños vuelve a estar en el punto de mira. Este viernes, el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, anunció desde Albacete una nueva ley para regular estos anuncios y combatir la obesidad infantil, sumándose al Real Decreto que ya garantiza comidas saludables en los comedores escolares.

Según Bustinduy, los niños en España ven hasta once anuncios diarios de productos con exceso de azúcares, grasas o sal, lo que puede afectar su salud, sobre todo en familias con menos recursos. La medida busca protegerlos de esta exposición constante y sigue las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que insiste en limitar la publicidad de alimentos de baja calidad nutricional.

Aunque no es la primera vez que se plantea este tipo de regulación —el exministro Alberto Garzón ya lo había intentado en 2021—, la iniciativa busca alinearse con otros países europeos como Reino Unido, Portugal o Noruega, que ya aplican restricciones similares. Con esta medida, el Gobierno pretende que la publicidad deje de empujar a los niños hacia hábitos poco saludables y que la alimentación equilibrada deje de ser solo cosa de los comedores escolares.

https://www.rtve.es/noticias/20250919/consumo-anuncia-regulara-publicidad-alimentos-insanos-combatir-obesidad-infantil/16736160.shtml

México restringe la publicidad de comida chatarra

El gobierno federal de México ha dado un paso importante en la lucha contra la obesidad al anunciar una regulación que restringirá la publicidad de comida chatarra en televisión, plataformas de streaming y cines. Según el anteproyecto de Cofepris, los productos con altos niveles de azúcares, grasas o sodio solo podrán anunciarse fuera del horario estelar y requerirán un permiso especial para su difusión.

La medida busca reducir la exposición de niños y jóvenes a mensajes que promueven el consumo de alimentos ultraprocesados. Por ello, los anuncios solo podrán transmitirse entre las 00:00 y las 18:59 horas, o de las 22:01 a las 23:59, evitando el periodo de mayor audiencia familiar. Las restricciones también aplicarán en plataformas digitales como Netflix, YouTube o Amazon Prime, así como en las salas de cine.

Esta propuesta surge en un contexto preocupante: más de un tercio de los niños y adolescentes mexicanos tienen sobrepeso u obesidad, según datos oficiales. Para muchos especialistas en salud pública, limitar la publicidad es clave para frenar este problema. Organizaciones como El Poder del Consumidor han celebrado la iniciativa, señalando que estos anuncios influyen fuertemente en los hábitos alimenticios de los más vulnerables.

Sin embargo, parte de la industria alimentaria y publicitaria ha manifestado su inconformidad. Algunas empresas argumentan que la regulación podría generar pérdidas económicas importantes y añadir trámites complicados para obtener permisos de difusión, lo que podría derivar en disputas legales.

La medida se suma a otras políticas implementadas en México en los últimos años, como el etiquetado frontal de advertencia, la prohibición de vender ultraprocesados en escuelas y las restricciones previas a la publicidad infantil. En conjunto, forman parte de la estrategia “Vive Saludable, Vive Feliz”, cuyo objetivo es transformar los entornos alimentarios del país.

El anteproyecto aún está en revisión y abierto a comentarios de la ciudadanía y la industria. Si se aprueba, las empresas deberán adaptar sus estrategias de marketing, lo que podría cambiar la manera en que se promocionan los alimentos en México. Mientras tanto, el debate entre la protección de la salud pública y los posibles impactos económicos continúa en el centro de la discusión.

https://www.ibero.news/noticias/restringirn-anuncios-de-comida-chatarra-en-tv-streaming-y-cine-en-mxico

Cuando el papel exige cambios extremos: consecuencias de las dietas en actores

En el cine, muchos actores se someten a transformaciones físicas extremas para interpretar ciertos papeles, lo que puede poner en riesgo su salud física y mental. Aunque hacer ejercicio y mantener una alimentación equilibrada aporta beneficios, cambios radicales en poco tiempo, como perder o ganar grandes cantidades de peso, pueden generar problemas metabólicos, desequilibrios hormonales, deficiencias nutricionales y daños en órganos vitales.

Casos emblemáticos incluyen a Christian Bale, que perdió 28 kilos para El Maquinista y luego ganó músculo para El Caballero Oscuro, y a Brendan Fraser, que aumentó significativamente de peso para La Ballena. Estos cambios no solo afectan al cuerpo; la presión por alcanzar ciertos estándares físicos puede provocar estrés, ansiedad, depresión y trastornos alimentarios. Jared Leto, por ejemplo, confesó sufrir depresión tras un aumento de peso drástico para un papel.

Las dietas extremas suelen basarse en restricción calórica severa o en un superávit calórico exagerado, acompañadas a veces de batidos, suplementos o ejercicios intensivos. Especialistas en nutrición advierten que los cambios de peso deben ser graduales y supervisados por profesionales para minimizar riesgos y recuperar el equilibrio físico y mental después del rodaje.

Aunque algunos actores aceptan estas transformaciones como parte de su carrera o para obtener premios y reconocimiento, los expertos coinciden en que las dietas extremas pueden tener consecuencias duraderas en la salud. La recomendación es siempre priorizar métodos equilibrados y sostenibles, con apoyo de nutricionistas y entrenadores, y respetar los límites del cuerpo.

https://cadenaser.com/nacional/2024/10/17/el-precio-de-la-perfeccion-riesgos-y-consecuencias-de-las-dietas-extremas-en-el-cine-cadena-ser

Platos que han conquistado la literatura: recetas inspiradas en novelas

La literatura no solo nos cuenta historias; también refleja culturas, costumbres y por supuesto gastronomía. A lo largo de los siglos, autores de diferentes épocas han incluido alimentos y recetas en sus obras, convirtiendo los platos en símbolos de identidad, ambiente o incluso emoción dentro de las narraciones. Algunos de estos alimentos han trascendido la página y se han convertido en recetas que se preparan en la vida real.

Entre los ejemplos más representativos está el duelos y quebrantos, plato tradicional que aparece en Don Quijote, compuesto por huevos, chorizo y tocino, un reflejo de la cocina manchega del siglo de Oro español. De la literatura más moderna, en Harry Potter aparece la famosa cerveza de mantequilla, un producto dulce y espumoso que recrea la magia del mundo de Hogwarts, y que incluso se puede probar en los parques temáticos inspirados en la saga. En Juego de Tronos, los pasteles de limón, son un alimento destacado en la mesa de Santa Stark, mientras que en El Señor de los Anillos, los hobbits cocinan un guiso de conejo con zanahorias y hierbas que simboliza la calidez y la hospitalidad de la Comarca.

Estas recetas muestran cómo la comida no es solo un elemento narrativo, sino también un puente entre la ficción y la realidad, un modo de que los lectores experimenten la historia a través de los sentidos. Además, muchas de estas preparaciones reflejan las culturas de los lugares y épocas en los que se desarrollan las historias, conectando la alimentación con la historia y la tradición.

Como conclusión, podemos ver que la literatura tiene un papel muy presente en nuestra alimentación, porque a través de los libros aprendemos sobre ingredientes, recetas y tradiciones culinarias que a menudo pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana. Lo que vemos en la literatura, así como en el cine y la televisión, influencia nuestras costumbres, despierta curiosidad por sabores nuevos y conecta la cultura con la cocina, demostrando que la gastronomía no solo nutre nuestro cuerpo, sino también nuestra imaginación.

https://www.elconfidencial.com/gastronomia/2018-08-04/recetas-literatura

¿Por qué nos zampamos palomitas en el cine?

¿Por qué comer palomitas en el cine se ha convertido en un ritual casi inevitable? La respuesta está en cómo las salas están diseñadas para estimular nuestro apetito. La iluminación tenue y el ambiente relajado hacen que comamos de manera más automática, sin pensar demasiado en la cantidad. Además, al ver menos lo que comemos, el sabor se vuelve más intenso y placentero. Incluso la temperatura fresca de las salas puede hacer que el cuerpo nos pida más calorías.

Las palomitas, por su parte, tienen una historia propia que explica su vínculo con el cine. Empezaron a popularizarse durante la Gran Depresión por ser un snack barato, y gracias a emprendedores que promovieron su venta dentro de las salas se convirtieron en un elemento esencial de la experiencia cinematográfica. Con la escasez de azúcar en la Segunda Guerra Mundial, su éxito terminó de consolidarse.

También influye lo que vemos en la pantalla: cuando un personaje come con gusto, nuestras neuronas espejo nos animan inconscientemente a imitarlo. Y al final de la película, solemos buscar algo dulce como forma de cerrar la experiencia. Un detalle curioso es que masticar palomitas durante los anuncios puede neutralizar parte del impacto publicitario. Al mantener la boca ocupada, se interrumpe el diálogo interno que usamos para procesar ciertos mensajes, lo que reduce su efecto. Comer palomitas, en cierto modo, también es una forma de resistencia.

Para los amantes de la cocina, esto es una lección interesante: no solo importa la receta, sino el ambiente que la rodea. Así que si preparas una sesión de cine en casa, recuerda que unas buenas palomitas y una atmósfera acogedora pueden convertir un simple snack en toda una experiencia de película.

Más información: https://www.abc.es/xlsemanal/ciencia/por-que-comemos-mucho-en-el-cine-peliculas-palomitas.html

Personaje de Reese, Un Cocinero Casual con Talento

A Reese no le importa que Lois y Hal lo castiguen con cualquier cosa, así que, para remediarlo, tuvo que ir a clases de cocina, allí obtiene talento para cocinar platos fuertes y algunas comidas.

Por otro lado, Malcolm recibe invitaciones de la fiesta que organiza Cynthia en su casa, como Malcolm la humilló sin querer, y ella decide cancelar todo. Malcolm quiere disculparse con ella por la humillación yendo a su casa, pero en ese instante, aparece el padre de ella y le recuerda lo del ladrillo en la ventana y lo hace pasar. Después de entrar, Malcolm se da cuenta de que la fiesta no se canceló, si no que ella ya ha hecho todo, de paso, también están los Krelboynes en la fiesta pero no le hablan ni menos Cynthia. Así que él se la pasó bien en la fiesta, aunque todos lo ignoraron.

En la academia, Francis pierde el tiempo en sus estudios y no tiene nada que hacer más que irse con Eric a la fiesta, así ambos entran y conocen a dos chicas (sin saber que Malcolm estaba allí).

Reese fue convocado en un concurso (donde el premio será un paquete de artículos de cocina), pero fue vetado por hacer trampa, así que lo castigan una vez más y no lo logran. Lois y Hal tienen otra opción que castigarlo sin cocinar, eso fue de lo que le importó y regresaron como padres normales.

https://malcolm.fandom.com/es/wiki/Reese_cocina