El sarro que cuenta la historia de nuestra alimentación prehistórica

El sarro dental puede parecer un simple residuo, pero para los científicos se ha convertido en una ventana única al pasado. Un estudio de la Universidad de Padua, publicado en Nature Communications, ha analizado el ADN del sarro de 76 dientes prehistóricos de Italia, revelando cómo la alimentación y la vida humana cambiaron desde el Paleolítico superior hasta la Edad del Cobre.

Al comparar los microbiomas orales de cazadores-recolectores con los de agricultores posteriores, los investigadores identificaron una transición gradual en la dieta: de la caza y la recolección a la introducción de fermentados y leche, hasta la dependencia de carbohidratos propia de la agricultura. Los restos microscópicos de alimentos en la placa dental, combinados con hallazgos arqueológicos, confirmaron cómo la dieta y el procesamiento de alimentos modificaron la microbiota oral a lo largo de milenios.

Este estudio demuestra que la llegada de la agricultura no solo transformó nuestra manera de alimentarnos, sino también nuestro microbioma, dejando en los dientes una historia molecular que permite reconstruir la vida de los antiguos humanos con un detalle sorprendente. El sarro dental se revela así como un archivo vivo que conecta la biología, la cultura y la evolución de nuestra especie.

Más información en:

https://www.lasexta.com/tecnologia-tecnoxplora/ciencia/historia-alimentacion-prehistorica-estudiada-traves-sarro-dental_20221123637dfef7bef62f0001198d8f.html

Alimentación, poder y sociedad en la Edad Media: una historia desde el plato

En su obra Alimentación, sociedad, cultura y política en el Occidente Medieval, el historiador Antoni Riera Melis ofrece una exploración profunda y rigurosa sobre cómo los alimentos eran un eje fundamental en la estructura social, económica y política de la Europa medieval. A través de nueve artículos académicos recogidos en un solo volumen, el autor desmenuza la importancia de la comida no solo como sustento, sino como símbolo, mecanismo de poder y herramienta de control social.

El libro se estructura en cuatro grandes bloques: primero analiza los alimentos y los condimentos, prestando atención a cómo productos como la carne, el vino, los higos o las especias estaban no solo en la mesa, sino también en el comercio, la identidad y la política. Luego aborda la identidad social, mostrando cómo la dieta medieval era un reflejo de diferencias de clase; los nobles tenían acceso a alimentos más exóticos y costosos, mientras que las clases menos privilegiadas comían según lo disponible y lo permitido.

Otro bloque examina la relación entre la alimentación y el ascetismo, un tema clave, ya que para muchas órdenes religiosas el comer moderado, el ayuno o la renuncia tenían un valor espiritual. Riera Melis analiza cómo la comida no era solo placer, sino también renuncia, disciplina y símbolo de piedad en contextos monásticos.

Finalmente, dedica parte de su estudio a las políticas públicas de aprovisionamiento: cómo las ciudades medievales gestionaban la distribución de grano, cómo se organizaban los mercados y cómo las autoridades (señores feudales, instituciones eclesiásticas) controlaban el acceso a los alimentos para garantizar la subsistencia, evitar crisis de escasez y afianzar su poder.

El prólogo del libro, escrito por el historiador Massimo Montanari, resulta especialmente revelador porque sitúa la alimentación como “paradigma histórico”: la comida deja de ser mero recurso material para entender la estructura mental, cultural y social de una época. Además, como señalan estudios posteriores, la obra de Riera Melis marcó un antes y un después en la historia de la alimentación porque demostró que analizar qué y cómo comía la gente medieval aporta claves esenciales para interpretar su mentalidad, sus valores y su sistema de poder.

Entre los temas más impactantes del libro está cómo las especias, elementos hoy tan comunes, eran en la Edad Media un lujoso símbolo de estatus, importadas, costosas y cargadas de significado social. También refleja cómo el comercio del vino configuraba no solo las mesas, sino las rutas, las ciudades y los mercados medievales.

https://revistas.um.es/medievalismo/article/view/551301https://trea.es/wp-content/uploads/2021/10/978-84-18105-98-2_Prologo_Alimentacion-sociedad-cultura-y-politica-en-el-Occidente-medieval.pdf

https://revistas.uned.es/index.php/ETFIII/article/download/33667/25158

Jerez, Capital Española de la Gastronomía 2026: vino, tapas y tradición

Jerez de la Frontera ha sido designada Capital Española de la Gastronomía para 2026, un reconocimiento muy importante que pone de relieve su legado vinícola, su cocina tradicional y su identidad cultural.
La candidatura “Come, bebe, ama Jerez” incluye 54 actividades para todo el año 2026: rutas gastronómicas, catas de vino, cenas temáticas y eventos culturales que combinan gastronomía con música y patrimonio local.
Entre los platos más emblemáticos se encuentran la berza, los riñones al jerez o la cola de toro, y los tabancos (bares tradicionales de Jerez) serán protagonistas para mostrar cómo la comida y el vino están profundamente entrelazados en la vida social jerezana.
Además, el reconocimiento no solo tiene un valor simbólico: también pretende impulsar el turismo gastronómico, reforzar la economía local y proyectar la cultura jerezana a nivel nacional e internacional.

https://elpais.com/gastronomia/2025-10-17/jerez-es-elegida-nueva-capital-espanola-de-la-gastronomia-2026.html

Curiosidades de la ginebra🍋‍🟩🍸

La ginebra está viviendo un auténtico momento de gloria, pero detrás de su imagen moderna hay una historia llena de detalles curiosos. Para empezar, nació en 1625 como remedio medicinal: un médico alemán mezcló alcohol con bayas de enebro para tratar problemas renales, sin imaginar que estaba creando un destilado que siglos después arrasaría en medio mundo.El enebro, de hecho, es el alma de la ginebra; sin él, simplemente no existiría. Su aroma fresco y herbal es la base sobre la que cada marca construye su personalidad con botánicos, cítricos y especias. Y aquí va otra sorpresa: gracias a esos botánicos, la ginebra es una bebida más digestiva que otros alcoholes como el ron o el vino, lo que la convierte en una opción ligera para acompañar una cena (siempre con moderación).

España también tiene su papel protagonista: somos uno de los países que más ginebra consume, y quizá por eso el gin tonic aquí se prepara casi como un ritual. Y si necesitas una excusa para celebrarlo, existe un día dedicado exclusivamente a ella: el segundo sábado de junio. En resumen, la ginebra no es solo una bebida bonita en la copa; es historia, sabor y cultura. Y conocer estas curiosidades hace que cada sorbo tenga un encanto especial.

Doce uvas, un año


La práctica de consumir doce uvas en Nochevieja es una tradición muy arraigada en España, y cada año, al sonar las campanadas de la medianoche, muchas personas se cuestionan: ¿por qué exactamente uvas y no otro tipo de comida?

La intuición nos hace pensar que se usa esta fruta por su pequeño tamaño, pero la verdad es que existen diferentes teorías sobre el origen de esta práctica. Una de ellas data de 1882, cuando la clase burguesa ya celebraba con champán y consumía uvas en Nochevieja, mientras que la clase trabajadora se burla e imita esta práctica comiendo uvas al son de las campanadas frente a la Puerta del Sol. Otra teoría más práctica, según, dice que en 1909 los agricultores vendieron un excedente de uvas en España, vendiendo paquetes de doce uvas (una por cada mes) y promocionándolas como «uvas de la suerte». Adicionalmente, las uvas se han vinculado a la prosperidad, la buena fortuna y los anhelos optimistas para el nuevo año.


Para concluir, esta costumbre es un gesto con raíces sociales e históricas y no solo un ritual simbólico para atraer la buena suerte: las uvas se transformaron en un símbolo de esperanza para todos y en un puente entre distintas clases sociales. Por lo tanto, comerlas en Nochevieja es una manera dulce y comunitaria de solicitar buena fortuna para los próximos doce meses.

25 días de chocolate

Los calendarios de adviento de chocolate se han vuelto una tradición navideña, sobre todo entre los niños, y no es difícil comprender el motivo. Más que un simple regalo, son una manera cariñosa y creativa de acompañar la espera hasta el 25 de diciembre, el día de Navidad. Cada ventanita que se abre corresponde a cada día del mes de diciembre hasta llegar a la fecha indicada, siendo así un tipo de cuenta atrás con esa magia navideña. Durante el recorrido que invitan a los niños a disfrutar del proceso y experimentar la espera de manera simbólica en una época donde todo parece ir más rápido.

Estas tradiciones, que surgieron en Alemania en el siglo diecinueve, conservan la esencia familiar, debido a que se regalan entre familiares. Uno de los motivos por los que se escoge el chocolate y no otro alimento es que este dulce tiene un componente emocional muy intenso: es asequible, agrada a la mayor parte de los niños y brinda una sensación instantánea de recompensa y calidez. El chocolate, a diferencia de otros alimentos, es sencillo de presentar y guardar en pequeñas cantidades; por eso, se convierte en el complemento perfecto para un ritual cotidiano.

Si aún recibes un calendario de adviento de chocolate, considérate afortunado: significa que todavía te ven con la ilusión de un niño; y si ya no te regalan ninguno, probablemente sea porque ahora eres tú quien los regala.

Concurso de «Ávila en Tapas», un clásico concurso que rinde homenaje a la gastronomía miniatura

Del 27 al 29 de junio de 2025 se celebró la XXIV edición del concurso “Ávila en Tapas”, una cita gastronómica que reunió a 25 establecimientos de la ciudad para rendir homenaje a la cocina en miniatura. Organizado por el Ayuntamiento de Ávila junto a la Federación Abulense de Hosteleros (integrada en CEOE Ávila), el evento buscó destacar la creatividad culinaria, el uso de productos locales y la inclusión alimentaria.

Cada local presentó una única tapa original, elaborada íntegramente en cocina propia, sin productos precocinados ni adquiridos a terceros. Las propuestas estuvieron disponibles desde el viernes por la tarde hasta el domingo, y se recomendó que el coste de materia prima no superara los 1,50 €.

Las tapas fueron evaluadas en dos fases:

  • Una comisión de catas formada por blogueros e influencers gastronómicos seleccionó las 12 finalistas.
  • Un jurado profesional eligió las tres mejores tapas y otorgó cuatro distinciones temáticas:
    • Innovación: por técnicas culinarias novedosas.
    • De nuestra tierra: por el uso de ingredientes autóctonos.
    • Otros mundos: por inspiración en cocinas internacionales.
    • Sin barreras: por adaptaciones a intolerancias alimentarias, especialmente al gluten.

El público también tuvo voz mediante votación digital a través de códigos QR disponibles en los locales y en el portal oficial de turismo. La tapa más votada recibió el Premio Popular, y entre los votantes se sorteó una estancia en Ávila con alojamiento en hotel de 4 estrellas y tarjeta turística “Ávila Card”.

Participaron locales como Bar Rosy, La Oca Cocktail Bar, Sofraga Palacio, Palacio de los Serrano, DVinos 2.0, Gastrobar El Diario, Los Rubios, De Raíz, Fandango, Selva Gastro, Tres60 y Hotel Palacio de Los Velada, entre otros.

FUENTES:

Noticias: https://www.larazon.es/castilla-y-leon/total-25-establecimientos-participaran-avila-tapas-que-celebrara-27-29-junio_202506116849c5593686c164f38993ec.html

https://www.avilaturismo.com/wp-content/uploads/2025/04/Bases-Avila-en-Tapas-2025_6.pdf

https://www.gastroculturaviajera.com/2025/06/concurso-Avila-en-tapas-Avila.html

Figura 1: https://www.gastroculturaviajera.com/2025/06/concurso-Avila-en-tapas-Avila.html

El açaí: del alimento ancestral al “oro negro” del Amazonas

Figura 1: fruto de açaí

En las profundidades del estado brasileño de Pará, el açaí ha pasado de ser un alimento cotidiano de las comunidades ribereñas a convertirse en un superalimento global. Este pequeño fruto morado, extraído de las palmeras de açaí que crecen en los bosques de várzea, ha transformado la economía local y el paisaje amazónico, generando tanto oportunidades como desafíos.

Durante siglos, el açaí fue parte esencial de la dieta de las familias amazónicas, consumido en su forma más pura, acompañado de pescado o carne salada. Sin embargo, su creciente demanda internacional ha elevado su valor hasta el punto de ser apodado el “oro negro” del Amazonas. Hoy, miles de familias dependen de su recolección, especialmente en regiones como la isla de Marajó, donde los peconheiros —recolectores tradicionales— trepan palmeras de hasta 25 metros para cortar los racimos. Esta labor, que requiere destreza y resistencia, puede generar ingresos considerables durante la temporada alta.

Pero el auge del açaí también ha traído consecuencias. La expansión de monocultivos en zonas inundables ha reducido la biodiversidad y alterado el equilibrio ecológico. Cuando se superan las 160 palmeras por hectárea, el ecosistema pierde funcionalidad, afectando a otras especies vegetales y animales. Además, el precio del fruto se ha disparado: lo que antes costaba 2 reales por litro, ahora puede alcanzar los 40, dificultando el acceso para las comunidades que históricamente lo han cultivado y consumido.

Figura 2: consumo de açaí tratado de forma casera

Frente a este panorama, algunas empresas han optado por tecnificar la producción. Cultivos en tierra firme, con sistemas de riego y trazabilidad, permiten una producción más estable y segura, aunque también desplazan prácticas tradicionales y plantean interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo.

El caso del açaí ilustra cómo un producto local puede conquistar el mundo, pero también cómo ese éxito puede tensionar los vínculos entre cultura, economía y medio ambiente. El reto ahora es encontrar un equilibrio que permita preservar la riqueza ecológica y cultural del Amazonas, sin renunciar a las oportunidades que ofrece este fruto extraordinario.

FUENTES:

Noticia: Viaje a los orígenes del açaí, el ‘oro negro’ del Amazonas | Fotos | Planeta Futuro | EL PAÍS

Figura 1: https://fundacaocargill.org.br/acai-conheca-a-versatilidade-do-alimento/

Figura 2: Viaje a los orígenes del açaí, el ‘oro negro’ del Amazonas | Fotos | Planeta Futuro | EL PAÍS

La verdadera dieta paleolítica: un viaje al menú de nuestros antepasados.

Cuando escuchamos hablar de la “dieta Paleo”, solemos imaginarnos enormes filetes y cazuelas llenas de carne, alejadas de panes, lácteos o cereales. Sin embargo, la realidad de lo que comían nuestros antepasados durante el Paleolítico es mucho más rica y sorprendente. Estudios arqueológicos y hallazgos en yacimientos como la Cueva de El Sidrón, en Asturias, muestran que la dieta de aquellos humanos incluía bulbos, raíces, tallos, hojas, frutos, flores e incluso setas. Incluso se han hallado restos de plantas medicinales como aquilea y camomila, lo que indica un conocimiento sorprendentemente sofisticado de su entorno natural.

La alimentación prehistórica no era solo cuestión de cazar. El ser humano combinaba la caza con el carroñeo y el aprovechamiento de recursos vegetales, desarrollando estrategias complejas para obtener todos los nutrientes disponibles. Las herramientas de piedra y madera ampliaron su repertorio: permitieron extraer tuétano de los huesos, desenterrar raíces, recolectar frutos y preparar alimentos de formas más elaboradas. Cada avance tecnológico suponía un cambio en la manera de alimentarse, demostrando que la dieta era un reflejo de la inteligencia y adaptabilidad humanas.

El verdadero punto de inflexión llegó con la aparición del fuego. Cocinar los alimentos no solo mejoró su sabor y digestión, sino que transformó la biología humana: se redujo el tamaño de los dientes e intestinos, se incrementó la capacidad cerebral y se liberó tiempo para actividades sociales y culturales. Lo que hoy consideramos cocina no surgió de la casualidad, sino de la necesidad y del ingenio de aquellos primeros chefs prehistóricos.

Si trasladamos la dieta paleolítica a nuestros días, nos damos cuenta de que los alimentos modernos son muy diferentes de los que consumían los humanos de hace miles de años. Las frutas y verduras actuales son fruto de la agricultura y la selección artificial, mientras que las variedades prehistóricas eran silvestres, más variadas y a veces más duras o amargas. Esto no solo cambia el sabor, sino también el contenido nutricional y la relación con el entorno.

Conocer la verdadera dieta paleolítica es más que una curiosidad histórica: nos enseña cómo la alimentación ha acompañado la evolución humana, cómo la tecnología y el entorno condicionan lo que comemos y cómo cada bocado que tomamos hoy tiene ecos de un pasado milenario. Alejémonos de los mitos de la dieta moderna y recordemos que nuestros ancestros comían de todo aquello que la tierra y la fauna les ofrecían, con creatividad, ingenio y respeto por la naturaleza.

Fuente: https://www.rtve.es/television/20230119/dieta-paleolitica-comer-alimentos-origen-ingredientes-verdadera-engano/2416365.shtml

¿Sabías que la idea de los chocolates M&Ms surgió en España? Ahora Mars, su dueño, apuesta por Europa

La multinacional estadounidense invertirá 1.000 millones de euros hasta 2026 en sus plantas del Viejo Continente, mientras espera que la CE apruebe la compra de Kellanova

Forrest Mars tuvo que venir a España en plena Guerra Civil para ver cómo los soldados comían chocolate cubierto de azúcar que no se les derretía entre los dedos para lanzar sus famosos M&M’s en Estados Unidos, en 1941. Primero se vendieron al ejército y luego se llevaron al mercado general. Hoy estas golosinas son uno de los emblemas de la empresa familiar norteamericana nacida en Tacoma (Washington) en 1911. Y más célebres que el propio conglomerado centenario que los produce.

El grupo Mars factura 55.000 millones de dólares anuales (más de 47.000 millones de euros), cuenta con 150.000 empleados en el mundo y se especializa en negocios tan dispares como los chocolates y dulces, los alimentos precocinados, hasta productos de nutrición para mascotas con marcas tan conocidas como Royal Canin, Pedegree o Whiskas, y sus clínicas veterinarias. Pero cuando se complete la compra de Kellanova (acordada en 2024 por 36.000 millones de dólares y pendiente de autorización de la Comisión Europea), sus ingresos rondarán los 70.000 millones.

Marc Carena es el presidente de Mars Snacking para Europa y Eurasia, con 55 países a su cargo que cuentan con 800 millones de consumidores. El ejecutivo señala que la compañía quiere convertirse en el principal fabricante de confitería del Viejo Continente. Y para ello invertirá 1.000 millones de euros en sus 24 fábricas europeas de aquí a finales de 2026. El grupo, que obtiene el 40% de su negocio del área de dulces (cerca de 20.000 millones de dólares, que no especifica ni desglosa por mercados), ha invertido 1.500 millones de euros en el último lustro en la región. El crecimiento del sector es el motor de esta lluvia de dinero, algo que no se repite en Estados Unidos, su primer mercado y donde el consumo de golosinas se contrae. “Mars ha crecido en Europa cada año a doble dígito en los últimos tres”, indica el ejecutivo. La estrategia de la empresa pasa por centrarse en sus productos estrella: M&M’s, Snickers, Twix y Orbit.

La ambición de Mars es que el negocio de la confitería se duplique hasta suponer 30.000 millones de dólares en 2030. Una cifra que superarán antes tras la adquisición de Kellanova, con la que rebasarán los 32.000 millones cuando se cierre (ya ha obtenido el visto bueno de 27 reguladores y solo está pendiente de las autoridades de Competencia de la Comisión Europea), señala Carena. El presidente se muestra optimista y cree que la compra se completará antes de final de año. Será la entrada de Mars en el segmento de los aperitivos salados, con marcas tan famosas como Pringles. “Tenemos una cartera muy complementaria”, destaca.

Por lo pronto, la multinacional produce en sus 10 fábricas de snacks europeas seis millones de chocolatinas diarias como Twix o Snickers, 76 millones de M&M’s o Maltesers, 155 millones de chicles y cuatro millones de barras de helado. Unas cifras colosales que esperan seguir elevando porque “se observa un aumento generalizado del consumo de snacks. Cada vez más consumidores optan por momentos de picoteo en lugar de comidas completas”, señala el directivo. En Europa, de media, el consumidor compra unos tres aperitivos envasados al día, apunta.

España no es una excepción. “Tenemos planes muy ambiciosos en el país, que también crece a doble dígito”, indica Carena. La compañía tiene marcas españolas en su cartera, como los caramelos Sugus, los Solano (que solo comercializa en la piel de toro) o los chicles Boomer. El mercado de snackings doméstico mueve 12.000 millones de dólares, de los cuales 5.000 proceden de la confitería. “Es un mercado muy importante. Y si nos centramos en el chocolate, España es el séptimo mayor mercado de Europa y el quinto en chicles”, dice. Es en el segmento de dulces donde más van a invertir. El año que viene Mars España gastará un 60% más en publicidad en medios, especialmente en redes sociales y con el objetivo de llegar a la generación Z. Para ello está recurriendo a colaboraciones con figuras deportivas como la futbolista Aitana Bonmatí.

Mars tiene una planta en Arévalo (Ávila); en ella fabrica alimentos para mascotas, fundamentalmente Whiskas y Pedigree. El grupo ha invertido 50 millones de euros recientemente en su ampliación y ha triplicado su producción en los últimos 18 meses, según Carena, al tiempo que ha reducido las emisiones de gases de efecto invernadero un 23%, el consumo de electricidad en un 25% y el de agua en un 31%, explica. Su plantilla en España es de 2.200 personas que se distribuyen en sus cuatro oficinas, planta, 60 clínicas veterinarias y dos laboratorios. “Estamos muy comprometidos en seguir invirtiendo en el país tanto en nutrición para mascotas como en confitería”, insiste Carena.

Subida de precios

Y eso a pesar del impacto de la subida de los precios mundiales de las materias primas, sobre todo del cacao, continúa, cuya “presión se percibe especialmente en productos como el chocolate en tableta o los packs de regalo, en los que no tenemos mucha presencia, y ha tenido un efecto en las ventas en volumen”. Mars no ha trasladado íntegramente el encarecimiento de los costes al consumidor, pero sí han subido los precios o han reducido el peso de ciertos envases, reconoce el ejecutivo.

La compañía está respondiendo a la demanda de aperitivos más saludables y con menos azúcar de tres maneras: reformulando productos para reducir el azúcar y las calorías, incrementando su cartera con aperitivos saludables (como las barras de frutos secos Be-Kind o los chicles sin azúcar) y asegurándose de que la información nutricional sea visible en el etiquetado, dice Carena.

Porque para esta empresa centenaria, la sostenibilidad es un asunto principal. “No solo nos importa crecer, sino también cómo crecemos”, señala. De hecho, los bonus del equipo directivo están vinculados a la reducción de gases de efecto invernadero y a la reputación de la compañía, explica, en su caso, el 40% del bono depende de estos dos últimos indicadores. “Somos una de las pocas empresas de gran consumo que han logrado desvincular el crecimiento de las ventas del aumento de las emisiones de CO2. Desde 2015 hemos incrementado nuestras ventas un 69% y reducido nuestras emisiones un 16,4%. Hemos conseguido separar el crecimiento del negocio de su impacto climático”, afirma Carena, que destaca que todas las fábricas de snacking en Europa funcionan con energía renovable y biometano.

https://elpais.com/economia/negocios/2025-11-04/sabias-que-la-idea-de-los-chocolates-mms-surgio-en-espana-ahora-mars-su-dueno-apuesta-por-europa.html