
Un reciente estudio internacional publicado en Nature Communications ha revelado que las poblaciones europeas prehistóricas incluían algas marinas y plantas acuáticas en su dieta habitual, desafiando las teorías tradicionales sobre la alimentación en el Paleolítico y el Neolítico. El descubrimiento se realizó mediante el análisis de placa dental fosilizada en restos humanos encontrados en varios yacimientos de la costa atlántica y del norte de Europa, datados entre 8.000 y 2.000 años antes de nuestra era.
Durante décadas, los historiadores y arqueólogos habían asumido que, tras el desarrollo de la agricultura, el consumo de algas había desaparecido de la dieta europea, quedando relegado a un uso marginal o medicinal. Sin embargo, este estudio aporta una nueva perspectiva: el examen químico de la biopelícula dental ha identificado biomarcadores moleculares específicos de algas marinas, plantas de río y de lago, lo que demuestra que estos recursos acuáticos formaban parte integral de la alimentación cotidiana de las comunidades prehistóricas.
Los investigadores emplearon técnicas avanzadas de espectrometría de masas y cromatografía para detectar compuestos orgánicos característicos, como lípidos y pigmentos, propios de algas pardas, rojas y verdes. Estos resultados se corroboraron en restos procedentes de Irlanda, Escocia, España, Lituania y Suecia, lo que sugiere un patrón alimenticio generalizado y no una práctica aislada. Según los autores, las algas ofrecían una fuente esencial de minerales, yodo, vitaminas y ácidos grasos, nutrientes escasos en dietas basadas únicamente en cereales o carne terrestre.
El hallazgo tiene profundas implicaciones históricas y antropológicas. En primer lugar, redefine la comprensión de la dieta europea antigua, mostrando una relación más estrecha y sostenible con el entorno natural, especialmente con los ecosistemas costeros y fluviales. En segundo lugar, plantea que el consumo de productos marinos y vegetales acuáticos pudo haber tenido un papel clave en la evolución nutricional y cognitiva de las poblaciones humanas del continente.
Asimismo, este estudio invita a reconsiderar el valor de las algas dentro de la gastronomía actual. En un contexto contemporáneo en el que la sostenibilidad y la diversificación alimentaria son prioridades globales, recuperar el uso tradicional de las algas puede ser una estrategia para reducir la presión sobre recursos terrestres y promover dietas más equilibradas.
En conclusión, el análisis de la placa dental fosilizada demuestra que las algas fueron un alimento fundamental para los primeros europeos, integradas de manera rutinaria en su dieta durante milenios. Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre las prácticas alimenticias prehistóricas, sino que también subraya la continuidad cultural entre el pasado y el presente, recordándonos que la historia de la alimentación es, en esencia, la historia de nuestra adaptación al planeta.
La fuente es de : https://edition.cnn.com/2023/10/17/europe/early-europeans-seaweed-dental-plaque-scn


