5 sencillos cambios en tu dieta que pueden mejorar tu salud intestinal

Basta con echar un vistazo a las redes sociales o a los estantes del supermercado para ver un sinfín de productos que prometen mejorar la salud intestinal.Al parecer, todo el mundo habla de cuidar su microbioma: los billones de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo y que influyen en todo, desde la digestión y la inmunidad hasta el estado de ánimo y el sueño.La salud intestinal se basa en tener la combinación adecuada de bacterias y suficiente fibra para que todo funcione correctamente y tu cuerpo se sienta de maravilla.La clave para mantener los microbios sanos es alimentarlos correctamente, y mantener una microbiota intestinal saludable es más fácil de lo que crees.En lugar de recurrir a costosos suplementos probióticos o colaciones, te recomiendo hacer estos cinco sencillos cambios en tu alimentación para darle un impulso a tu microbiota.

Cambia las papas fritas por palomitas de maíz. Las palomitas de maíz son un cereal integral, por lo que están repletas de fibra que alimenta las bacterias beneficiosas de tu intestino; además, son más ligeras y mucho menos procesadas que una bolsa de patatas fritas.

Cambia los dulces por fruta deshidratada. Si te encantan los dulces, este cambio puede ser difícil, pero los albaricoques secos, las pasas o los dátiles pueden satisfacer tu antojo y, al mismo tiempo, aportar fibra, vitaminas y azúcares naturales que tu intestino y tus niveles de energía agradecerán.

Añade lentejas o garbanzos a tu boloñesa. Las legumbres están llenas de fibra prebiótica, que alimenta a la microbiota intestinal, y pueden aumentar el volumen de tu plato, permitiéndote comer más cantidad, además de añadir textura y proteína vegetal. Es una excelente manera de comer menos carne sin sentir que te pierdes de algo.

Cambia los frutos secos con sabor por los naturales. Los frutos secos con sabor suelen estar cargados de sal y azúcar, mientras que los naturales te aportan grasas saludables y fibra sin aditivos que tu intestino podría evitar.

Cambia el helado por frutos rojos congelados con kéfir. El helado puede ser delicioso, pero los frutos rojos congelados con kéfir (una bebida láctea fermentada con un toque ácido) te aportan dulzor natural, antioxidantes y cultivos vivos que pueden ayudar a que tu microbiota intestinal se mantenga sana.

Por supuesto, existen muchos otros alimentos que puedes consumir para mejorar tu salud intestinal, como beber kombucha o comer alimentos fermentados como el kimchi o el chucrut, pero no es necesario centrarse demasiado en ello.Lo más importante para tu salud intestinal y general es consumir una variedad de alimentos integrales ricos en fibra, como frutas y verduras.Y en cuanto a los suplementos y probióticos, mi consejo es el mismo: no hay evidencia de que te aporten ningún beneficio y productos como bebidas y polvos probióticos que prometen resultados milagrosos pueden costar cientos de dólares, lo cual considero un despilfarro de dinero.

https://www.bbc.com/mundo/articles/c24ldz7epdmo

Los sorprendentes usos del orujo de uva, un residuo de la industria del vino, y cómo algunos de ellos pueden beneficiar la salud

Cada año, millones de toneladas de uvas se transforman en vino, pero durante décadas uno de sus subproductos más abundantes, el orujo de uva, era prácticamente descartado.

Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino, por cada 100 kg de uva procesada se generan unos 25kg de subproductos, una cifra significativa en países como España, Francia o Italia, donde la producción anual puede superar las 1.200 toneladas.

El orujo, compuesto por pieles, semillas, pulpa residual y tallos, ha sido tradicionalmente utilizado como abono o alimento para animales.

Sin embargo, investigadores y emprendedores de todo el mundo han descubierto que este residuo puede transformarse en un recurso valioso. Durante más de 40 años se ha explorado su potencial como fuente de compuestos bioactivos con beneficios para la salud humana, así como su aplicación en alimentación, cosmética, farmacéutica, biocombustibles y materiales sostenibles.

Hoy, el interés por el orujo combina innovación y sostenibilidad: aprovechar un residuo que antes se desechaba, reducir la contaminación generada por la industria vinícola y generar productos con valor agregado.

La ciencia y la innovación están dando una segunda vida al orujo de uva, desde laboratorios en Francia y Estados Unidos hasta bodegas que buscan aprovechar cada gramo de sus cosechas, contribuyendo a la economía circular y a la sostenibilidad ambiental.

Energía y biocombustibles

El orujo de uva, no solo representa un desafío ambiental, sino también una oportunidad de innovación. Investigadores de la Universidad de Bolonia han desarrollado un método para obtener etanol a partir de este residuo.

A través de un proceso de fermentación anaeróbica en cadena, el equipo transforma el etanol obtenido en ácidos de cadena media, que luego pueden convertirse en aditivos para combustibles, bioplásticos pegajosos y otros materiales sostenibles. El resto del residuo se somete a biometanización, generando energía adicional a partir de lo que antes se consideraba desecho.

Este enfoque permite aprovechar al máximo cada gramo de orujo, ofreciendo una alternativa más eficiente y económica a la destilación tradicional del etanol y abriendo nuevas vías para la economía circular en la industria vinícola. Según los investigadores, su método no solo disminuye los residuos, sino que también genera productos de alto valor con aplicaciones en energías renovables y materiales biodegradables.

«Esta es una solución que cuenta con el apoyo del gobierno mediante incentivos, ya que de lo contrario no sería económicamente viable», dijo a BBC el líder de la investigación de la universidad de Bolonia, el profesor Gonzalo Agustin Martínez.

El investigador apuntó que las mismas destilerías centralizadas también recuperan otros productos, como ácido tartárico y colorantes lo que hace al orujo un componente valorizado actualmente.

«El impacto ambiental de su valorización hoy en día radica en que ya no se quema uva en las bodegas. Sin embargo, también deben considerarse los costos económicos y ambientales de la centralización y recuperación de etanol por destilación actual», añadió.

Otro estudio realizado por académicos de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Universidad de Castilla-La Mancha demostró que las semillas de uva, tras el proceso de vinificación, podrían convertirse en una fuente renovable de biodiésel.

Los investigadores utilizaron aceite extraído de semillas de uva de la variedad Tempranillo junto con bioetanol obtenido del exceso de vino, las pieles y los tallos de la uva para producir ésteres etílicos de ácidos grasos (FAEE), un biocombustible totalmente renovable.

Los resultados mostraron que la mayoría de sus propiedades cumplen con los estándares europeos de biodiésel, incluyendo densidad, viscosidad y comportamiento a bajas temperaturas. Solo la estabilidad frente a la oxidación requeriría aditivos antioxidantes.

Además de su potencial energético, las semillas de uva contienen compuestos como resveratrol y melatonina, que podrían aprovecharse en la industria nutracéutica, cumpliendo con el concepto de biorrefinería: generar no solo combustible, sino también productos de alto valor agregado.

El estudio destaca que, aunque los biocombustibles aún no compiten en precio con los fósiles, el aprovechamiento de residuos vinícolas como fuente de energía ofrece una estrategia doblemente beneficiosa: reducir la contaminación generada por la industria del vino y producir combustible sostenible para el futuro.

Salud y alimentaciónMientras el debate sobre los beneficios de una copa de vino tinto continúa, investigadores de la Universidad de la Mujer de Texas han puesto la mirada también en el orujo pero particularmente el generado tras la producción de vino tinto, compuesto por pieles, semillas, tallos y pulpa de la uva fermentada.

La profesora Mandana Pahlavani lidera un estudio financiado con 300.000 dólares por el Departamento de Agricultura de EE. UU. que busca aumentar la biodisponibilidad de los polifenoles del orujo mediante una técnica de microencapsulación. Estos compuestos antioxidantes y antiinflamatorios podrían mejorar la salud intestinal y cardiovascular, modulando la microbiota del intestino.

El proyecto, que combina trabajo de laboratorio y ensayos en modelos simulados del sistema digestivo, tiene como objetivo proteger los antioxidantes durante la digestión y, eventualmente, evaluar su efecto en humanos.

Según Pahlavani, el estudio podría abrir la puerta a productos como jugos o suplementos enriquecidos con orujo de vino tinto, ofreciendo una fuente económica y nutritiva de antioxidantes que aprovecha el residuo tradicionalmente desechado.

El orujo también se está revelando como una fuente de nutrientes y compuestos con beneficios para la salud humana y animal.

Rico en fibra, proteínas, minerales y antioxidantes, este residuo concentra buena parte de los compuestos bioactivos que originalmente estaban en el fruto. En promedio, contiene más de un 60% de fibra, lo que favorece la salud intestinal y ayuda a cubrir los requerimientos diarios recomendados. También aporta cerca de un 12% de proteínas vegetales, una alternativa sostenible frente a las fuentes animales tradicionales.

MEntre sus minerales destacan el potasio, calcio, hierro, zinc y magnesio, algunas variedades de este residuo vinícola muestran niveles especialmente altos de calcio y potasio. Otros, por su parte, sobresalen por su contenido en grasas insaturadas como el ácido linolénico (omega-3), que contribuye a un mejor perfil cardiovascular.

Pero su mayor tesoro está en los polifenoles antioxidantes naturales que no solo tienen potencialidades en la industria cosmética. Estos compuestos han demostrado efectos cardioprotectores, antidiabéticos y antimicrobianos, además de favorecer la flora intestinal al actuar como prebióticos.

Convertido en harina, el orujo seco puede incorporarse a panes, galletas, barritas energéticas, pastas o yogures, enriqueciendo su valor nutricional sin alterar su sabor. En la industria alimentaria, también se aprovechan sus pigmentos naturales, las antocianinas, como colorantes vegetales para bebidas, postres o confitería, sustituyendo aditivos artificiales.

Incluso en la alimentación animal, su alto contenido en fibra y antioxidantes mejora la digestión y la salud metabólica del ganado, reduciendo el uso de suplementos sintéticos.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cvg775jzl40o

Un diario británico apunta a España como uno de los destinos con mayor riesgo de intoxicación alimentaria

Millones de turistas británicos visitan España cada año por sus playas. Algunos complejos turísticos presentan riesgos de intoxicación alimentaria.

España sigue siendo uno de los destinos predilectos de los turistas británicos, no solo durante el verano, sino a lo largo de todo el año. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que más de 18,3 millones de visitantes del Reino Unido viajaron a nuestro país en 2024, atraídos por sus atractivas playas y su clima cálido.

Las localidades costeras del Mediterráneo y las Islas Canarias destacan como los principales destinos elegidos por estos turistas, quienes buscan sobre todo experiencias de sol y playa. El país sigue consolidándose como uno de los destinos europeos más visitados, gracias a su diversa oferta turística y su infraestructura.

Sin embargo, no todas las vacaciones transcurren sin problemas. El diario británico Daily Mail publicó un informe en el que incluye a España en una lista de destinos turísticos con mayor riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias. Según el medio, algunos turistas han padecido problemas gastrointestinales graves durante su estancia.

El informe cita los casos del verano de 2019, cuando 89 turistas británicos enfermaron con infecciones gastrointestinales mientras se alojaban en un complejo turístico de Lanzarote, en las Islas Canarias. Los afectados presentaron síntomas como náuseas y diarrea, lo que evidenció un problema de higiene en el lugar.

https://as.com/actualidad/sociedad/un-diario-britanico-apunta-a-espana-como-uno-de-los-destinos-con-mayor-riesgo-de-intoxicacion-alimentaria-n/

Comidas Festivas: Consejos de Expertos para Evitar Enfermarse

Cuando las familias y amigos se reúnen para cocinar, celebrar y compartir comidas, la seguridad alimentaria se vuelve tan importante como el menú, según el gastroenterólogo Mark Pimentel, MD, director ejecutivo del Programa de Ciencia y Tecnología Médicamente Asociada (MAST) de Cedars-Sinai.

Pimentel señala que los días entre Acción de Gracias y Año Nuevo son de los más riesgosos para intoxicaciones alimentarias, especialmente cuando comidas abundantes, buffets y sobras forman parte de las celebraciones. Cada año, alrededor de 48 millones de estadounidenses—aproximadamente 1 de cada 6—se enferman por enfermedades transmitidas por alimentos, lo que provoca unas 128,000 hospitalizaciones y 3,000 muertes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.Pimentel y el dietista clínico de Cedars-Sinai, Albert Abayev, RD—quien trabaja con pacientes sometidos a cirugía para bajar de peso y cirugía general—ofrecen respuestas a preguntas comunes sobre la seguridad alimentaria durante las fiestas.

¿Qué nuevos hallazgos han surgido en los últimos años sobre la intoxicación alimentaria—sus causas, riesgos y prevención?Mark Pimentel, MDMark Pimentel, MDPimentel: Las enfermedades transmitidas por alimentos siguen ocurriendo por contaminación con bacterias como E. coli, Salmonella, Shigella o Campylobacter jejuni. El manejo inadecuado continúa siendo una fuente importante de contaminación. Los alimentos que permanecen fuera por horas—algo común en buffets y reuniones grandes—crean las condiciones ideales para el crecimiento bacteriano.Abayev: Muchos problemas alimentarios relacionados con las fiestas provienen de tradiciones pasadas de moda o de ambientes acelerados. Los largos periodos con la comida sobre la mesa, el pavo o el relleno poco cocidos, el refrigerador sobrecargado, descongelar carnes en el mostrador y la multitarea que causa contaminación cruzada son algunos de los errores más frecuentes.

¿Cuánto tiempo tarda en aparecer una intoxicación alimentaria—y siempre es culpa de la última comida?Pimentel: Los síntomas no siempre aparecen de inmediato. Algunas infecciones pueden tardar hasta 48 horas en incubarse. Para identificar el origen probable, considere los alimentos ingeridos en los dos días previos y si otras personas que comieron lo mismo también se enfermaron.

¿Cuánto dura una intoxicación alimentaria—y es contagiosa?Pimentel: La mayoría de los casos se resuelven en pocos días. El E. coli suele desaparecer rápido, mientras que Salmonella y Campylobacter pueden durar una semana o más. Las enfermedades transmitidas por alimentos no son contagiosas como un virus, pero puede haber contaminación si una persona enferma prepara comida para otros. Cualquiera con síntomas debe evitar cocinar hasta recuperarse por completo.

¿Cuáles son los errores más comunes en la cocina durante las fiestas? Albert Abayev, RDAlbert Abayev, RDAbayev: Permitir que la comida permanezca a temperatura ambiente por largos periodos es el problema más común. Una vez que la comida lleva más de dos horas fuera, las bacterias crecen rápidamente. Cocinar insuficientemente el pavo, el relleno y las cazuelas es otro error frecuente; todos los platillos deben alcanzar los 165 grados Fahrenheit. La contaminación cruzada, el refrigerador demasiado lleno y descongelar de manera incorrecta también aumentan el riesgo.

¿Qué tan confiables son la “prueba del olfato” o la “prueba de la vista” para evaluar las sobras, y cuánto tiempo permanecen seguras?

Abayev: La apariencia y el olor no son indicadores confiables de seguridad. Muchas bacterias dañinas no alteran el olor o el color de los alimentos. Las sobras deben refrigerarse en un plazo de dos horas, consumirse dentro de tres a cuatro días y recalentarse a 165 grados. También pueden congelarse para preservar su calidad durante varios meses.

¿Cómo deben manejar las comidas festivas las personas con trastornos digestivos—o quienes usan medicamentos GLP-1 para perder peso?

Pimentel: Quienes tienen síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal u otras afecciones gastrointestinales crónicas son más susceptibles a intoxicaciones alimentarias, y una infección puede empeorar sus síntomas o provocar brotes. El manejo cuidadoso de los alimentos, la cocción completa y elegir opciones de bajo riesgo son especialmente importantes.

Abayev: Las personas que usan medicamentos GLP-1 para el control del peso pueden experimentar vaciamiento gástrico más lento, lo que hace que los alimentos pesados de las fiestas causen más molestias. Porciones pequeñas, comer despacio, priorizar las proteínas y mantenerse en posición vertical después de comer pueden ayudar. Debido a que la comida permanece más tiempo en el estómago, la contaminación puede provocar síntomas más fuertes.

¿Qué deben hacer las personas para recuperarse de una intoxicación alimentaria?Pimentel: La recuperación comienza con la hidratación. Tomar pequeños sorbos frecuentes de agua, bebidas con electrolitos o caldo ayuda a reponer líquidos. Los alimentos suaves como pan tostado, arroz, plátanos o sopas a base de caldo pueden añadirse conforme mejoran los síntomas. Se debe buscar atención médica si los síntomas duran más de un par de días o si hay fiebre alta, sangre en las heces o señales de deshidratación.

¿Cuál es una de las mayores preocupaciones de seguridad alimentaria este año?Pimentel: La mejor vigilancia ha reducido la contaminación en carnes, pero ahora los productos agrícolas representan una preocupación creciente. Las condiciones en los campos pueden limitar el acceso de los trabajadores a una higiene adecuada y muchos vegetales se consumen crudos, lo que elimina el beneficio de seguridad que aporta la cocción.

¿Cuál es la recomendación más importante para anfitriones e invitados durante las fiestas?Abayev: El control de temperatura es la base de la seguridad alimentaria. Los alimentos calientes deben mantenerse calientes, los fríos deben mantenerse fríos y las sobras deben refrigerarse de inmediato.

Pimentel: Más vale prevenir que lamentar; nadie quiere una dosis de intoxicación alimentaria junto con su comida festiva

https://www.cedars-sinai.org/newsroom/comidas-festivas-consejos-de-expertos-para-evitar-enfermarse/

Los ñoquis de la suerte.

El 29 de cada mes, numerosos ciudadanos españoles participan en una peculiar costumbre llegada desde Argentina: consumir ñoquis con un billete justo debajo del plato para atraer la buena fortuna. Lo asombroso es que esta práctica ha encontrado su lugar en un buen número de restaurantes a lo largo de nuestro país, donde se celebra con frecuencia y con un público cada vez más amplio.

El origen de esta tradición es colocar un billete bajo el plato, simbolizando prosperidad económica, mientras se comparte una cena con ñoquis. Con esta acción, no solo se trae un plato típico, sino también un deseo: que el nuevo mes traiga consigo abundancia y suerte y, de alguna forma, dejar atrás otros males que hayan podido llegar a tener lugar en este anterior mes.

Para muchos comensales, esta costumbre ha calado hondo: más allá de la creencia, se ha transformado en una perfecta razón para juntarse, disfrutar de una comida reconfortante y brindar por lo que está por venir. En varias ciudades, los restaurantes ya ofrecen esta idea lista para ser llevada a cabo, y no siempre se trata de lugares de alta gama; típicamente, se considera un gesto cercano, cotidiano y lleno de compañerismo, una forma de unir un poco más a la gente.

De esta forma, una tradición que tuvo origen en otra nación se adapta a las costumbres locales, convirtiéndose en un plan gastronómico a la vez que social, fusionando elementos de la cultura popular, la tradición y el sabor. ¡Buen provecho… y ,quizás, os trae buena suerte!

Si te interesa el tema, visita este link: https://elpais.com/gastronomia/2025-11-29/por-que-comer-noquis-el-dia-29-da-buena-suerte-la-tradicion-argentina-que-tambien-se-celebra-en-espana.html?

Nuevo récord mundial: dos gemelos británicos logran la calabaza más pesada de la historia con más de 1.200 kilos

La calabaza es el fruto de la especie Curcubita maxima, el cual destaca del resto de Curcubitas por su gran tamaño y forma redondeada. Aún siendo considerada grande por comparación con el resto de especies de su familia, desde hace ya unos años los humanos han cultivado ejemplares extraordinariamente grandes con el fin de competir para ver cual calabaza es más grande. Esto ha ido evolucionando a medida que pasa el tiempo, pues hace 50 años el espectáculo se daba con calabazas de más de 20 kilos, pero con avances tecnológicos y en la industria agroalimentaria, las técnicas de cultivo han permitido la existencia de ejemplares realmente gigantes.

Pero, cómo se pasa de una calabaza normal a una gigante? Es biología simple, los órganos de una planta se separan en sumideros y fuentes de energía, las fuentes son los órganos fotosintéticos (hojas), y los sumideros son cualquier parte que requiera de energía para crecer, como son los meristemos, las flores o los frutos de la planta. Si se cortan el resto de sumideros, dejando solo el fruto, toda la energía de la planta se destinará al crecimiento de este órgano, y si además implementamos técnicas de manipulación genética y fertilizantes especializados, pasamos de una calabaza promedio a un asombrosos espécimen de mas de una tonelada.

Todo esto sucedió coincidentemente con el Halloween pasado, y este récord lo obtuvieron unos gemelos ingleses, los cuales comenzaron con esta actividad como un hobby que poco a poco tomó más y más tiempo, pero que al final dio sus frutos (literalmente).

https://www.infobae.com/america/mundo/2025/11/01/record-mundial-dos-gemelos-britanicos-logran-la-calabaza-mas-pesada-de-la-historia-con-mas-de-1200-kilos

El alimento, la identidad y la cultura se comen juntos

Por Laura Sainz, antropóloga, colaboradora de Million Dollar Vegan y fundadora de Casa Animal Morelia ¿Por qué comes lo que comes?, ¿te gusta?, ¿y por qué te gusta? Por los ingredientes que contiene, por a dónde te transporta ese platillo, porque así te lo enseñó tu familia, porque es saludable, porque manifiesta tu postura ante la vida o porque es la tradición.Todas las personas aprendemos a comer y a cómo comerlo a través de nuestras madres, círculos familiares, el entorno dónde nos desenvolvemos y el grupo social al que pertenecemos; es decir, lo adquirimos porque es una costumbre y por ende es parte de nuestra cultura.

Cuántas veces al día cuestionamos lo que engullimos o reflexionamos sobre si lo que nos gusta o disgusta, en el ámbito de lo culinario, es un deber ser. Desde la antropología se ha analizado cómo es que eso que introduzco a mi cuerpo en forma de comida nos da identidad. La alimentación, así como la comensalidad, (que es el acto de alimentarse en compañía con el sentido de comunidad) son también rasgos identitarios, reafirman las tradiciones y nos otorgan pertenencia.

La acción de comer se realiza dentro de un proceso de selección y discriminación de alimentos que reflejan un imaginario cultural y una historia individual. Este discernimiento de lo que es y no “bueno para comer” se basa en la mera tradición gastronómica. Es así como el gusto o disgusto culinario propio de un grupo social se vuelve heterogéneo, obligatorio y uniforme. Por ejemplo en China, hasta el año 2020 eran legales las granjas de perros y gatos para el consumo humano, una costumbre muy cuestionada por el mundo occidental, tanto que de hecho la iniciativa de ley para lograr el veto se sustentó en la premisa de que “perros y gatos son considerados como animales de compañía en la mayoría de los países del mundo”.

No obstante el progreso de la potencia asiática, la matanza de perros y gatos con fines alimenticios humanos sigue existiendo en Corea del Sur, Filipinas, Laos, Vietnam, Camboya, la Polinesia y en algunas regiones en India. Sobre este último país, y de acuerdo a los datos del antropólogo Balmurli Natrajan y del economista Suraj Jacob, sólo el 20 por ciento de la población es vegetariana y en su mayoría son mujeres las practicantes. Si bien es cierto que la vaca es su animal sagrado “porque es el símbolo de todo lo que está vivo”, que su matanza está prohibida en varios estados de la India y que existen castigos muy severos para quienes infrinjan la norma, la realidad es que consumen muchos otros animales a quienes no se les otorga significado alguno y por consecuencia, no es tabú comérselos.

Y ya que estamos en las prohibiciones alimenticias hablemos de la aversión al puerco por parte de judíos y musulmanes. Sobre esta hay varias explicaciones de su origen: que si es considerado un animal muy sucio, que si transmiten enfermedades a los humanos o que si fue un animal totémico para algunas tribus. La versión más aceptada (Harris, 1980) afirma que son una amenaza para los ecosistemas naturales de Oriente Medio, lo que representa un peligro para su orden cultural.

Pero el que se ame u odie la naturaleza de algún animal no le excluye de ser comido, tal es el caso del cuyo en Perú, donde es una tradición andina consumirlo en ocasiones especiales, es una ofrenda para familiares e invitados porque al comerlo se da paso a la unión con los seres queridos, hecho que eleva la categoría de este animal; tan es así que el gobierno instituyó un Día Nacional del Cuy “para revalorar la crianza del cuy y fomentar su consumo en el país”.

Si reflexionamos del cómo y por qué nos alimentamos de una u otra forma debemos entonces poner la mirada sobre estas costumbres culturales, el simbolismo de los alimentos, la codificación cultural de cada bocado, los procesos de elección, preparación y consumo de los mismos. El hecho de que algo sea propio de una usanza no significa que esta no sea caduca. Como afirma el antropólogo Claude Fischler “los cambios sociales tienen un eco de transformación y de resignificación sobre los alimentos”. Así mismo, Ayora-Diaz (2019), otro destacado de la disciplina, suscribe que “desde un principio la antropología ha demostrado que las identificaciones sobre la comida son cambiantes y fluidas, dependen de las alteraciones al interior de las sociedades, pero también de su entorno político.”

La cultura es un ente vivo y como tal está en constante transformación, lo mismo sus identidades; ellas no son fijas e inmóviles son más bien dinámicas, cambiantes, “hacen, deshacen y renacen. Se adaptan y se ajustan” (Díaz-Polanco, 2006). Por consecuencia las tradiciones son moldeables a la época, lugar y a quienes las viven, pues somos los miembros de una sociedad aquellos entes que damos pauta a su continuidad, su cuestionamiento o a su evolución

https://www.noticiasneo.com/articles/2022/04/20/el-alimento-la-identidad-y-la-cultura-se-comen-juntos

Mito y cultura a través de objetos únicos

La sala Vimcorsa acoge la exposición principal con casi 200 piezas originales que permitirán al visitante conocer mejor cómo era la vida cotidiana y las tradiciones de esta civilización

En esta exposición se muestran casi doscientos objetos procedentes de museos españoles, europeos y de colecciones privadas. Las piezas expuestas están elaboradas de materiales muy diversos, entre los que destacan piedra, madera, metal, fayenza, tejido, papiro y cerámica. Además se pueden encontrar esculturas y estelas de piedra, recipientes cerámicos, marfiles mágicos de nacimiento, biberones, objetos de adorno personal y de cosmética.Al recorrido lo acompaña un apoyo que combina lo visual y lo didáctico. En este sentido, Isabel Olbés, al mando de la exposición junto a Esther Pons, afirma que “junto a los objetos hay puntos tiflológicos a lo largo del recorrido para hacer la visita de la manera más inclusiva posible; hay un vídeo sobre marfiles mágicos y su función apotropaica, imágenes en el fondo de las vitrinas que complementan visualmente a los textos y múltiples elementos gráficos a lo largo del recorrido que ayudan a contextualizar la exposición”. De esta manera se pretende transportar al visitante a la vida cotidiana del antiguo Egipto, ofreciendo una experiencia sensorial completa. Este tipo de “viajes” ayuda al visitante, en gran medida, a comprender lo que la obra quiere transmitir, ya que atrapa todos los sentidos de la persona, de principio a fin.

En este sentido Olbés concluye que “con todo esto los visitantes van a experimentar como nunca antes estas dos fases de la vida de un egipcio, la infancia y la adolescencia, y verán cómo hay aspectos que han cambiado, mientras otros se han mantenido inalterables”.

https://elpais.com/espana/2025-11-11/las-yemas-de-las-monjas-de-santa-teresa-se-suben-al-carro-de-rosalia-pero-las-fabrica-una-empresa.html

Día de muertos: origen y curiosidades de la tradición mexicana

El Día de Muertos es una tradición mexicana ancestral, que mezcla costumbres prehispánicas con rituales católicos, celebrada principalmente el 1 y 2 de noviembre. Durante estos días, las familias honran a sus seres queridos fallecidos construyendo altares u “ofrendas” llenas de flores (sobre todo cempasúchil), velas, incienso, comida y objetos que fueron queridos por los difuntos.

La idea detrás de esta celebración no es temer a la muerte, sino reconocerla como parte del ciclo de la vida. Se cree que las almas regresan temporalmente desde el “Mictlán” (el mundo de los muertos) para reunirse con sus familiares, compartir lo que se les ofrece y ser recordadas con cariño. Lo que predomina es la alegría, la memoria y el respeto; los cementerios se llenan de color, música, velas y vida durante estas fechas.

Aunque las bases son comunes altares, ofrendas, flores, comida y visitas al cementerio cada región de México lo vive de forma distinta: unas zonas destacan por sus desfiles de calaveras, otras por vigilias nocturnas, otras por música, comida tradicional o decoraciones particulares. Esa diversidad es parte del encanto: no hay un “modo único” de celebrar, sino muchas maneras de conectar con la memoria, la comunidad y las raíces.

Para mas información: https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/tradiciones-mexicanas-dia-muertos_13355

Alimentación en Grecia

Uno de los aspectos de la vida cotidiana de los griegos antiguos que mejor conocemos es el relativo a la alimentación. La base de la comida diaria para la mayor parte de la población era de origen vegetal. Aunque en diversas partes de Grecia se elaboraban guisos con el grano de los cereales, lo más frecuente era que con el trigo y la cebada se hicieran panes y tortas que recibían nombres derivados del sistema de cocción (en ceniza, a la brasa o en los diversos tipos de horno), de la forma o de la calidad de la materia prima.

Los más apreciados eran el pan «puro», que se hacía con harina muy tamizada, y el de almidón, totalmente libre de salvado. Aunque se reconocían las buenas propiedades del pan integral, no por ello dejaba de ser considerado un alimento de pobres. La harina de cebada era la base de la mâza, una especie de gachas que se podían aromatizar con vino, miel u otros líquidos y eran consumidas diariamente por una buena parte de la población.

Una dieta verde y con poca carne

También eran fundamentales en la alimentación cotidiana los purés y guisos de legumbres como garbanzos, lentejas, habas o guisantes, que se empleaban secos y no frescos. Junto a ellas, verduras y hortalizas ocupaban un lugar destacado, aunque eran vistas como un alimento barato. Los textos mencionan una gran variedad de hortalizas, entre las que se cuentan, aparte de las más corrientes, algunas menos comunes, como la berrera, la cerraja, la malva o los bulbos de nazareno.

La carne, en cambio, era menos frecuente, pues se trataba de un alimento caro y minoritario. En los mercados había puestos dedicados a su venta, pero su consumo estaba relacionado en buena medida con el sacrificio de animales a los dioses. En estos ritos una parte de la víctima se quemaba para que el humo llegara al cielo y el resto del animal era troceado, cocinado y comido por los participantes.

Según muestran las fuentes antiguas, parece que sólo el cerdo era criado con el fin de servir de alimento, ya que en otros casos el objetivo buscado era la obtención de leche (con la que se elaboraba queso), lana o fuerza de trabajo. Por ello, se limitaba el número de ejemplares jóvenes, que consumían la leche de las madres pero todavía no producían, lo que explica las alusiones relativamente frecuentes al consumo de corderos y cabritos, que además eran apreciados por su carne más tierna.

Otra fuente de proteínas provenía de las aves, tanto de las de corral (gansos, gallinas, palomas, patos…), de las que se aprovechaban los huevos además de la carne, como de las que se cazaban de diversas maneras. Junto a la perdiz, la codorniz, la paloma torcaz o el pato salvaje, en las fuentes aparece una gran variedad de pajaritos, como zorzales, mirlos, gorriones, hortelanos o pinzones, que se capturaban con liga o con redes y podían ser vendidos en el mercado ensartados en tallos de mimbre. Entre la caza de pelo sólo parecen haber tenido un papel gastronómico destacable el jabalí y sobre todo la liebre.

También los animales procedentes del mar eran de gran importancia en la dieta y eran objeto de los mayores elogios. Entre los moluscos, consumidos en el entorno del Egeo desde una época muy antigua, eran muy apreciados las ostras, los mejillones, las conchas de peregrino, las navajas y diversos tipos de almejas, a los que se suman el pulpo, la sepia y el calamar. En cuanto a los crustáceos, no sorprende encontrar citados la langosta, el bogavante, el cangrejo y las gambas. Junto a estos mariscos las fuentes antiguas nos hablan también del consumo de erizos y ortigas de mar.

Las delicias de los griegos

El rey de la cocina griega era el pescado, que levantaba verdaderas pasiones, a pesar del precio exorbitante que podían llegar a alcanzar algunas especies. La primacía absoluta era para la anguila, en particular la del lago Copais (cerca de Tebas), a la que algunos autores se refieren como la «reina de los alimentos» o la «Helena de los banquetes». No podía faltar en la mesa de una persona refinada, como tampoco un buen trozo de atún, una cabeza de glaûkos (especie que no ha sido identificada) o una hermosa lubina.

Ante la imposibilidad de tener siempre disponible pescado fresco, los griegos también lo consumían en salazón. Entre los que se preparaban de esta manera destacan el esturión, la caballa y sobre todo el atún. Eran particularmente estimadas las salazones hechas con el cogote y la ventresca y la llamada mélandrys, probable antepasada de nuestra mojama. Las que procedían del mar Negro podían alcanzar precios muy altos; en época romana eran muy estimadas las de Cerdeña, Sicilia y sur de España. También entraban en la dieta otro tipo de animales, como cigarras y saltamontes, que, aunque de consumo común, eran considerados alimento de pobres.

para ver el artículo completo:https://historia.nationalgeographic.com.es/a/placeres-mesa-antigua-grecia_15980