El superalimento que equilibra tu sistema inmune: El caso del Kimchi

El kimchi, alimento fermentado característico de Corea del Sur, ocupa un lugar central en la dieta y la cultura del país, así como en las investigaciones científicas más recientes sobreinmunidad. Considerado un símbolo nacional, este plato a base de verdurascomo la col china y el repollo, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2013, y su historia supera los 1.500 años.

Un ensayo clínico liderado por el Instituto Mundial del Kimchi demostró que el consumo regular de kimchi actúa como un “regulador de precisión” del sistema inmunológico.

Durante 12 semanas, adultos con sobrepeso divididos en tres grupos recibieron, respectivamente, placebo, kimchi en polvo fermentado de manera natural y kimchi fermentado con cultivo iniciador. El estudio utilizó secuenciación de ARN de una sola célula para analizar los efectos en la sangre, permitiendo identificar cambios sutiles en la respuesta inmunitaria.

Cómo el kimchi controla el equilibrio del sistema inmune

Investigadores detectaron que regula la acción de los linfocitos T, responsables de la protección frente a infecciones

Los resultados publicados en npj Science of Food confirmaron que quienes consumieron kimchi evidenciaron una mejor función de las células presentadoras de antígenos, responsables de reconocer y alertar sobre bacterias y virus. Además, los linfocitos T CD4+ se diferenciaron de forma equilibrada en células de defensa y reguladoras, lo que muestra que el kimchi no solo activa el sistema inmune, sino que también modula su respuesta para evitar excesos.

El método de fermentación fue un factor relevante: aunque tanto el kimchi fermentado naturalmente como el elaborado con cultivo iniciador mostraron beneficios, este último se asoció con una mayor capacidad inmunomoduladora. Para el equipo científico, esto abre la puerta a la optimización del kimchi mediante tecnologías de fermentación controlada.

El doctor Woo Jae Lee, director de la investigación, enfatizó que por primera vez se demostró que el kimchi puede activar las células de defensa al mismo tiempo que suprime respuestas excesivas. “Planeamos ampliar la investigación internacional sobre el kimchi y las bacterias lácticas en relación con la salud inmunitaria y metabólica”, señaló el experto.

Nutrición, salud digestiva y beneficios integrales

La receta, transmitida por generaciones en Corea del Sur, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2013 (Freepik)

El valor nutricional del kimchi fue reconocido por especialistas como Silvina Tasat, integrante de la Sociedad Argentina de Nutrición, quien en una nota a Infobae explicó que la combinación de col china, ajo, jengibre y su proceso de fermentación produce una alta concentración de probióticos y fibras prebióticas. Nadia Hrycyck, también nutricionista, coincidió en que consumir kimchi incorpora microorganismos vivos al sistema digestivo, lo que mejora la función intestinal y refuerza las defensas.

Las expertas señalaron que el kimchi equilibra la microbiota intestinal, mejora la digestión, previene el estreñimiento y reduce la inflamación. Además, destacaron sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, atribuidas a ingredientes como el ajo y el jengibre. Este alimento es fuente de fibra, vitaminas A y C, hierro, calcio y potasio, y su fermentación favorece la absorción de estos nutrientes.

Desde la perspectiva de la salud cerebral, la psiquiatra de la Escuela de Medicina de Harvard Uma Naidoo sostuvo que los alimentos fermentados como el kimchi pueden mejorar el estado de ánimo, la memoria y la eficiencia cerebral, y proteger funciones cognitivas en personas mayores.

Cultura alimentaria y consumo sostenible para el futuro de la alimentación

Los expertos coinciden: el modelo familiar de producción de alimentos es el más sostenible y deseable. Sin embargo, ciertas corrientes ponen en peligro el sistema más arraigado en el territorio y que supone el sustento del sistema alimentario mundial y europeo. En el Día Mundial de la Alimentación, los agricultores y ganaderos reivindican su papel para luchar contra el hambre y mejorar la alimentación de todos.

Hoy, 16 de octubre, se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Alimentación. Una celebración especial, como lo está siendo todo en este 2020 debido a la pandemia de COVID-19. El mundo sufre una crisis global con pocos precedentes. Una crisis que se extiende por los más diversos ámbitos de la sociedad y de la economía. Sin embargo, el sector agroalimentario aparece como un refugio, estable y seguro, en estos tiempos tormentosos.El sector agroalimentario no es una entelequia. Está formado por miles de hombres y mujeres, de cooperativas y empresas, que producen los alimentos, los manipulan y los distribuyen para que lleguen a los hogares de todo el mundo. En este Día Mundial de la Alimentación, que coincide además este año con el 75º aniversario de la FAO, debemos reconocer que el sector agroalimentario está demostrando su potencia, su madurez y su fiabilidad.Esto es así en la mayor parte del mundo. Sin embargo, no podemos obviar que 1 de cada 9 personas en el mundo pasan hambre. Fundamentalmente en África, pero también en Asia y en América Latina. Como contrapunto, según la OMS, en 2016, más de 1.900 millones de adultos en todo el mundo tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran directamente obesos.¿Cómo hacer frente a semejante incongruencia? ¿Cómo puede el mundo acabar con el hambre, al tiempo que se reducen los índices de obesidad? ¿Cómo reducir el desperdicio alimentario, disminuyendo la huella de carbono de la cadena alimentaria en su conjunto? Son enormes retos, no cabe duda. Y los agricultores y ganaderos tenemos mucho que decir y que aportar.Agricultura y ganadería familiar, cultura alimentaria y consumo sostenibleDesde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos apostamos por tres conceptos clave que deben sustentar el futuro del sistema alimentario: la cultura alimentaria y el consumo sostenible. La cultura alimentaria es clave para luchar contra los trastornos alimenticios que afectan a millones de ciudadanos. Asumir que la alimentación y su expresión más placentera: la gastronomía, deben ser un placer cotidiano que nos nutre y nos alimenta, y no sólo nos mantiene vivos.En España lo tenemos fácil, la Dieta Mediterránea es una de las mejores del mundo. Y lo es porque es variada, saludable y exquisita. Pero la labor de pedagogía debe ser constante. Debe haber mucha más formación, en todas las fases del sistema educativo, pues comer bien, cocinar bien y comprar bien es algo que debe aprenderse.Una cultura alimentaria adecuada debe llevar aparejado, lógicamente, un consumo sostenible. Y en eso volvemos a ser unos privilegiados. En España disponemos de, probablemente, la mayor y mejor oferta de alimentos frescos y de temporada del mundo. Verduras, frutas, cereales, legumbres, carnes, huevos, lácteos… De todo ello disponemos a un precio razonable, en cantidad y calidad máximas.Los agricultores y ganaderos nos sentimos orgullosos de alimentar al mundo. Pero no cabe duda de que hacemos frente a amenazas de enorme magnitud: la más importante, la falta de rentabilidad de nuestras explotaciones debido, fundamentalmente, a los desequilibrios en la cadena de valor de los alimentos. Unos desequilibrios que no son fruto del azar o la casualidad. Son, en la mayor parte de los casos, buscados por determinados eslabones con intereses maniqueos. Esa falta de rentabilidad lleva a la falta de relevo generacional, y al despoblamiento del medio rural. Como sociedad, no nos lo podemos permitir.La pandemia que atravesamos estos días nos está haciendo percatarnos de muchas realidades que permanecían ignoradas. Una de ellas es la potencia y la fiabilidad de la agricultura y ganadería en España, que alimentan al país –y al resto de países, pues somos el principal sector exportador–. Otra es que esa agricultura está sustentada por personas, cerca de 800.000 personas que vivimos y trabajamos en los pueblos, luchando además contra el despoblamiento de la España vaciada.En Europa, el 95,2% de las explotaciones agrícolas y ganaderas son familiares. Somos millones de familias trabajando cada día, luchando por la mayor de las sostenibilidades: que nuestros hijos e hijas puedan continuar la tarea y desarrollar su vida en el pueblo. Ese es uno de los puntales de la lucha contra el hambre y por una alimentación plena y consciente. Nosotros estaremos ahí, hasta el último aliento, solo pedimos que los poderes públicos estén ahí también, reconociendo, defendiendo y apoyando. Solo así lograremos un futuro alimentario mejor para todos.Comité Español del Decenio de la Agricultura FamiliarEl mundo celebra en estos momentos el Decenio de la Agricultura Familiar 2019-2019. La ONU, y en especial la FAO, impulsan esta celebración orientada a salvaguardar este modelo de producción de alimentos. La semana que viene se constituirá en España, como ya se ha hecho en otros muchos países del mundo, el Comité Español del Decenio de la Agricultura Familiar. Un organismo colaborativo, formado por organizaciones agrarias, rurales y medioambientales, que liderará los trabajos para que esta efeméride se convierta en avances concretos.

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“PAN”, una radiografía visual de la alimentación infantil mundial

El edificio de Las Naves acoge, desde el 24 de julio hasta el 28 de agosto, la exposición “PAN” del reconocido fotógrafo estadounidense Gregg Segal, una muestra impulsada por València Innovation Capital y que se podrá visitar de forma gratuita.La exposición, que ya se presentó en 2020, vuelve a València para invitar a la ciudadanía a reflexionar sobre la alimentación infantil en distintas partes del mundo a través de un enfoque artístico, íntimo y documental.¿Qué comen niñas y niños en una semana? Esa es la pregunta que da origen a “PAN”, una serie de retratos impactantes que muestran a menores de países tan diversos como Alemania, Brasil, Senegal, Malasia o Estados Unidos, rodeados por todos los alimentos que han consumido durante siete días. Las imágenes, cuidadas y cargadas de significado, van acompañadas de textos que contextualizan las historias de cada menor y su entorno.Según ha explicado la concejala de Innovación, Paula Llobet, “desde València Innovation Capital, la estrategia de innovación del Ayuntamiento de València, apostamos por proyectos que conectan el arte y la innovación con los retos sociales. “PAN” es un ejemplo claro de cómo la cultura puede generar conciencia crítica sobre cuestiones globales como la salud infantil, la sostenibilidad o la desigualdad alimentaria”.Desde los suburbios de Dakar hasta las zonas rurales del Amazonas, pasando por ciudades como Los Ángeles o Kuala Lumpur, la exposición construye una mirada crítica y poética sobre la cultura alimentaria, la desigualdad, la salud y los hábitos de consumo. A través de las imágenes, “PAN” revela no solo lo que hay en los platos, sino también las brechas sociales, los condicionantes económicos y las influencias culturales que configuran la dieta de las infancias. La muestra nos obliga a preguntarnos cómo las dinámicas globales, el acceso desigual a los alimentos, la publicidad, el poder adquisitivo o la tradición afectan directamente a lo que comen millones de niñas y niños en el mundo.Gregg Segal, conocido por abordar temas sociales desde un enfoque visual poderoso y accesible, ha desarrollado proyectos fotográficos que exploran el consumo, la identidad y el medio ambiente. Con “PAN”, el artista continúa su compromiso por provocar conversaciones relevantes sobre cómo vivimos y cómo nos relacionamos con lo más cotidiano: la comida.La exposición también está pensada como una herramienta educativa y de sensibilización para docentes, familias y profesionales del ámbito social y sanitario, que pueden encontrar en ella un recurso valioso para abrir debates sobre salud, sostenibilidad, acceso a los alimentos, justicia social o desigualdad nutricional en la infancia.La muestra estará abierta al público en el horario de apertura del edificio de Las Naves, que durante el mes de agosto será de 8:00 a 15:00 horas.

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Normas de etiqueta

Las normas de etiqueta en la mesa son pautas imprescindibles que debes conocer, porque cada detalle cuenta para lograr una velada inolvidable.

El manejo de los cubiertos, uso de la servilleta, la postura, la ubicación de cada comensal, entre otros aspectos, muchas veces se dejan de lado.

Esto es un error, porque un buen manejo de la etiqueta y protocolo en la mesa habla de tus habilidades sociales, el nivel cultural y las buenas costumbres.

Cuando prestamos atención a las reglas de etiqueta tenemos más posibilidades de destacar, cerrar un buen negocio, dar una buena impresión, entre otros puntos positivos.

Por eso, aquí te dejamos algunas de las pautas más importantes que debes tomar en cuenta.

5 normas de etiqueta en la mesa que debes conocer

La mesa es uno de los lugares en donde queda en evidencia la educación cultural. Son tantas las normas a cumplir que, en ocasiones, puede resultar abrumador.

Pero no te preocupes, preparamos una lista con los 5 modales que te harán quedar bien en cualquier ocasión.

¡Veamos!

1. La primera persona en comer es el anfitrión

Cuando la comida ya está servida, siempre debes esperar por el anfitrión para empezar a comer.

Así que, hasta que este no se encuentre en la mesa y diga que puede iniciar la velada, no deben tocarse los cubiertos.

La única manera de comer antes que el anfitrión, es que él se excuse de no poder acompañarlos y pida que inicien sin su presencia.

Una vez que inicia la comida es muy importante:

  • Mantener el mismo ritmo que el resto de los comensales. No debes comer muy rápido, pero tampoco lento.
  • Cortar cada pieza de alimento en el momento que la llevarás a la boca. Una vez que la comida ya está en el cubierto es para comerla, no debes apartarla, ni dejarla para conversar.
  • Es de mala educación beber cuando tengas la boca llena. Tampoco hagas tragos largos, siempre cortos para evitar dar la impresión de que estás sediento.

2. La servilleta va en el regazo

Al sentarte encontrarás la servilleta al lado izquierdo del plato o encima de él.

Tómala con delicadeza y desdóblala para colocarla sobre el regazo, ¡nunca en el cuello! Solo está permitido usar la servilleta como babero en los niños y personas con capacidades especiales.

Para limpiar tus labios, realiza pequeños toques. No está permitido utilizar la servilleta para secar el sudor de la frente o limpiar los cubiertos.

Una vez que termines de comer, la servilleta debe ir del lado derecho del plato y un poco arrugada.

Si eres tú el anfitrión, jamás coloques las servilletas dentro de las copas. Es una mala práctica y si tienen algún logo o bordado, procura que este quede a la vista.

3. Los cubiertos se usan de afuera hacia adentro

Los cubiertos se colocan en el orden en que se servirán los platillos y se distribuyen de la siguiente manera:

  • El tenedor que encontrarás más a la izquierda y el cuchillo de la derecha se usan para el pescado.
  • Los cubiertos que están en la parte interior son los indicados para la carne. Generalmente, es el segundo plato.

También es importante que sepas que los cubiertos tienen su propio lenguaje y te permiten conectarte con los mesoneros sin tener que articular palabra. Así que la forma en que los coloques les enviará un mensaje:

  • Déjalos apoyados en el plato si continuarás comiendo.
  • Junta cuchillo y tenedor a un solo lado del plato al terminar de comer.

Un dato importante: No utilices los cubiertos para picar el pan. Este se parte con las manos.

4. Mantén una buena postura

En la mesa es preciso sentarse de forma apropiada, con nuestro cuerpo a unos 10 centímetros de ella y con la espalda recta, siempre pegada del borde de la silla.

Cuando inicie la velada, está permitido apoyar los antebrazos en el borde de la mesa para tener mayor comodidad.

Y, contrario a lo que se piensa, sí puedes colocar los codos en la mesa. Siempre que en el momento que los subas no estés comiendo.

Por ejemplo: si haces una pausa para conversar, deja los cubiertos en el plato y permítete subir los codos. En el momento que vuelvas a comer es importante bajarlos.

En cuanto a las piernas, no las cruces, ni las estires en exceso. Así, evitarás tropezar con la persona que esté sentada de frente a ti.

Es muy importante mantener la postura, pero tampoco tienes que lucir con rigidez. Solo relájate y procura cumplir con las normas.

5. El teléfono móvil no va sobre la mesa

Es de mala educación colocar el teléfono móvil sobre la mesa, por norma este no debe usarse al momento de comer.

La razón es que interrumpes la conversación con otras personas y resulta molesto atender llamadas y mensajes mientras se está degustando un plato.

Este siempre debe estar en silencio. Los caballeros pueden llevarlo en el bolsillo y las damas en su bolso de mano.

Si necesitas contestar una llamada, la forma correcta de hacerlo es retirarte de la mesa y ofrecer una disculpa a los acompañantes. En caso de no poder alejarte, que la conversación sea muy breve y en voz baja.

Con estas cinco normas básicas darás una buena impresión y cumplirás con los modales más importantes en la mesa.

Este artículo está sacado de :https://www.royalprestige.com/co/inspiracion/blog/detalle/normas-de-etiqueta-en-la-mesa

Dos queserías de Gáldar triunfan en los ‘World Cheese Awards 2025’

Las queserías galdenses Quesos La Caldera y Queso Artesano El Cortijo El Montañón han sido galardonadas con medalla de bronce en los ‘World Cheese Awards 2025’, celebrados en Berna (Suiza)

En la alta montaña del norte de Gran Canaria, donde aún resisten los últimos rebaños trashumantes y donde el pastoreo marca el ritmo de los días, la tradición quesera vive un momento de reconocimiento histórico. La calidad que durante generaciones se ha cultivado en los pagos de Fagajesto y Caideros ha vuelto a cruzar fronteras, esta vez hasta Suiza, para situar a Gáldar en el mapa internacional del mejor queso artesanal.Mientras el sector ganadero afronta retos de modernización, costes crecientes y una competencia global feroz, el saber hacer local demuestra que la identidad y el producto artesanal siguen teniendo un valor incuestionable.Premio internacionalLas queserías galdenses Quesos La Caldera y Queso Artesano El Cortijo El Montañón han obtenido medallas de bronce en los World Cheese Awards 2025, celebrados en Berna, por sus quesos Media Flor y Curado de Oveja, respectivamente. Estos reconocimientos sitúan un año más a la producción artesanal de Gáldar entre las mejores del mundo.En esta edición, 5.244 quesos de más de 40 países fueron evaluados en cata ciega por un panel internacional formado por 265 jueces expertos, lo que convierte estos galardones en los más exigentes del sector. Gran Canaria cerró su participación con nueve medallas, dos de ellas para queserías radicadas en Gáldar.

La Caldera, dirigida por Francisco Javier González Ramos y ubicada en el pago de Fagajesto, consolida con este premio una trayectoria ascendente respaldada por galardones insulares, nacionales e internacionales. Por su parte, El Cortijo El Montañón, en Caideros, gestionado por David Ismael Moreno Gil junto a su familia, suma también un nuevo reconocimiento a su producción de queso artesanal con leche cruda procedente de rebaños propios.Ambas queserías destacan por su apuesta por la trashumancia, el pastoreo tradicional, la alimentación en libertad y el uso de leche cruda procedente de ganaderías locales, factores que influyen directamente en el aroma y el carácter del producto final.Orgullo para GáldarEl alcalde, Teodoro Sosa, subrayó que estos premios son “fruto del esfuerzo callado de familias que cuidan sus rebaños y mantienen viva una tradición de siglos”. Felicitó a los productores y recordó que el queso de Gáldar es hoy “símbolo de identidad y calidad universal”.Desde El Montañón, David Ismael Moreno agradeció el apoyo de su clientela y reivindicó la importancia de respaldar a las queserías artesanales. En un mensaje público, González Ramos, de La Caldera, dedicó el premio “a quienes ponen nuestros quesos en su mesa cada día”, destacando que hacer queso en Canarias “es una locura hermosa que requiere constancia, cariño y mucho trabajo”.Artesanía y territorioLa concejala de Desarrollo Socioeconómico, Tine Martín Ojeda, recordó que detrás de cada queso premiado hay “madrugones, conocimiento heredado y un compromiso profundo con el territorio”. A su juicio, estos premios son una prueba del valor de la artesanía auténtica, la trashumancia y la ganadería sostenible como motores socioeconómicos de la comarca norte.Quesos La Caldera, fundada en 2020 por González y Tania Rivero Santana, nació con el objetivo de preservar la tradición familiar. En El Cortijo El Montañón, la familia Gil-Moreno elabora quesos exclusivamente con leche cruda de oveja canaria, cabra majorera o mezcla, siguiendo procesos estrictamente artesanales.Ambas queserías representan el presente de un oficio centenario que, desde la cumbre galdense, continúa proyectando al exterior un producto que combina territorio, identidad y excelencia.

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Amara Álvarez, nutricionista: «La cultura de compensar comidas en Navidad alimenta la culpa»

La especialista en psiconutrición y Trastornos de la Conducta Alimentaria alerta del impacto emocional que tienen las fiestas en las personas vulnerables y ofrece claves para afrontarlas sin presión, culpa ni comentarios dañinos.

La Navidad es una de esas épocas que podrían catalogarse como agridulces. Es una época casi de extremos: o la amas, o la odias. Dicho de otra manera, o disfrutas de Pesadilla antes de Navidad o te identificas con El Grinch. Cuando diciembre se asoma en el calendario, para muchas personas comienza un mes de luces, reencuentros y celebraciones. Pero para quienes conviven —o han convivido— con un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), la Navidad tiene el cóctel perfecto para transformarse en un escenario de enorme complejidad emocional. Así lo confirma a Atlántico Hoy la nutricionista grancanaria Amara Álvarez, especializada en psiconutrición, TCA, alimentación consciente y entrevista motivacional, que cada año ve cómo en su consulta aumentan la ansiedad, el miedo y la culpa en torno a estas fechas.

Cenas de empresa, reencuentros familiares, dulces típicos, bandejas interminables de postres y una cultura que asocia las fiestas al exceso. A esa presión se suma un ingrediente conocido por todos: los comentarios desafortunados sobre el cuerpo, el peso o la cantidad de comida que alguien consume antes de un incómodo «feliz Navidad». Touché. Una tormenta emocional Amara Álvarez insiste en que el primer paso para afrontar estas semanas es mirarse con compasión. Ella lo describe como darse “un abrazo mental grande”. Afrontar las fiestas ya es un acto de valentía, “el mero hecho de estar ahí ya es un pasito más hacia la recuperación”.

Su recomendación es tomar perspectiva —lo que antes llamaba “ojo de halcón” y ahora “modo dron”— y entender que este es un periodo concreto, con un peso cultural, emocional y social. “También forma parte de la salud conectar con esa parte tradicional de nuestra alimentación. No vamos a comer turrón en julio; estamos ajustándonos al momento del año”.

Los comentarios que duelenAunque muchas veces se hagan sin mala intención, ciertos comentarios pueden resultar devastadores. Álvarez lo recalca porque, «decir ‘te veo más delgada’ puede reforzar una conducta muy peligrosa. Tanto ese comentario como el contrario deberían desaparecer de nuestras conversaciones”.Para ella, hay una alternativa sencilla y respetuosa, “me alegro de verte”. Nada más. Nada menos.Cómo acompañar desde la familia “El mayor regalo navideño que puede dar una familia es ser una figura de tranquilidad, apoyo y confianza”, afirma. Esto incluye, cuando sea necesario, avisar a otros familiares para evitar ciertos temas en la mesa.Forzar a comer, insistir en aumentar raciones o retirar alimentos “para evitar atracones” son errores comunes. “La presión no ayuda y vaciar la despensa tampoco soluciona nada”, advierte. Recordar que un TCA es una enfermedad multifactorial, no un problema de fuerza de voluntad, resulta clave.Mitos que aún persisten sobre los TCAPara Álvarez, uno de los mitos más peligrosos es pensar que los TCA “se ven”. Nada más lejos:“Hay anorexias atípicas en personas con sobrepeso, y hay bulimias en cuerpos normativos». No todos los cuerpos cuentan la historia visible.Otro mito igual de dañino: creer que el trastorno desaparece cuando la persona empieza a comer. “El TCA no es un problema con la comida, es un problema que se refleja en la comida”, recuerda, citando al psicólogo Manuel Antolín. Por eso, la base del tratamiento siempre es psicológica, acompañada de la parte nutricional y, cuando corresponde, psiquiátrica.Estrategias para afrontar las comidas sin obsesiónLa nutricionista propone un ejercicio práctico: hacer una lista de motivos no relacionados con la comida para acudir a un evento. “Vale que me inquieta la oferta alimentaria, pero… ¿qué hay más allá? Quizás reírme con mis amigas, ponerme al día, sentir apoyo”. Ese enfoque ayuda a recordar que la comida es solo una parte del encuentro.“No voy a estar al 100% tranquila, pero ya me estoy exponiendo… y eso me hace un poquito más libre”, señala.El daño real del discurso ficticioLa dieta del cucurucho, el cuerpo de enero, los ayunos intermitentes sin seguimiento, «quemar excesos» o «compensar», son algunos de los mensajes cada vez más presentes en redes, gimnasios y medios y son especialmente peligrosos. “El impacto es terrible”, afirma Álvarez, “nos llevan al bucle de culpa y remordimiento, y son mensajes dirigidos sobre todo a mujeres”.Por eso, explica, su posición es clara, “yo no tengo que compensar absolutamente nada. Después de Navidad, simplemente retomamos la rutina”.Este discurso, tan arraigado en revistas y publicidad, perpetúa la cultura de la dieta y genera patrones restrictivos que derivan en efecto rebote. “La salud no se basa en comer lechuga. Es bienestar físico, mental y social”, recuerda.En un ecosistema digital donde “todo el mundo opina sobre nutrición”, Álvarez subraya la importancia de acudir a profesionales formados y con acreditación. Y alerta de que “el caldo de cultivo de las redes está aumentando la incidencia de los TCA”.Hábitos que sí ayudan El primer paso es observar nuestro patrón alimentario: variedad, sostenibilidad, flexibilidad y el tiempo mental que nos ocupa la comida. “Si alguien pasa todo el día pensando en la comida, ahí hay que prestar atención”.Cuando el patrón no está regulado o cuando la relación con la comida es rígida, la recomendación es clara: derivar a un dietista-nutricionista que eduque y acompañe.

¿Cuándo acudir a consulta? Aunque la mayoría de personas llega buscando perder peso —“Un 90 o 95%, y me estoy quedando corta”, admite— el papel del nutricionista va mucho más allá. Ayudan a manejar patologías, a comprender el propio cuerpo y, sobre todo, a aprender a comer sin obsesión.Además, recuerda que “bajar de peso” no es una acción en sí misma. “Yo puedo lavarme los dientes, pero no ‘bajarme de peso’. Hay que buscar acciones reales”.Un mensaje final Para las personas que conviven con un TCA, Álvarez envía un mensaje de calma, “sigue con tu vida como hasta ahora. La Navidad no es la única oportunidad para comer: comerás todos los días del año”.Y para las familias, un recordatorio lleno de empatía: “Mucho apoyo, mucha calma y mucha comprensión. Y cuídense también ustedes, porque acompañar en un TCA es duro y desgastante”.La clave, dice, es no caer en las compensaciones y recordar que, incluso en Navidad, el cuerpo sabe equilibrarse mucho mejor de lo que creemos.

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Querida Ali Hazelwood

Me ha alegra mucho saber que una mujer como Ali Hazelwood, ha escrito un libro inspirado en la biotecnología y en la ciencia e los alimentos. Y es que este libro, que trata alrededor de la vida de Rue y como su vida basada en una empresa de biotecnología se ve turbada genera mucha expectación, ya no solo hacia la historia sino también hacia la ciencia que la mueve. Muchas veces esta rama de la ciencia se deja absolutamente de lado porque no es tan vistosa como las matemáticas, la física o la medicina (Que también trata sobre estos temas). Y es que si Ali ha escrito sobre ello, también invita a otras personas que leen sus libros, que no son pocos,(Más de 750.000 ventas en uno solo de sus libros) a dedicarse a esta rama de la ciencia. Y es que esta escritora promueve la investigación científica, al mezclar un poco de romance con la ciencia y genera esa chispa necesaria para que algún lector piense. ¿Y si me dedico a esto? o Yo también quiero ser así.

Una sopa que se come con cuchillo y tenedor

Preguntando a mi padre sobre comida tradicional de su país me comentó está sopa tan distinta y decidí investigar un poco sobre ella

Su origen según datos orales transmitidos de generación en generación relatan que a Don Carlos Antonio López; primer presidente constitucional del Paraguay, le gustaba mucho el tykuetï o sopa blanca, la cual era elaborada a partir de leche, queso, harina de maíz y huevo. Sin embargo, un día la cocinera (machú) agregó demasiada harina de maíz resultando la preparación culinaria muy espesa y, al no contar con el tiempo suficiente para volver a elaborar el plato, decidió terminar la cocción en una sartén de hierro en un tatakuá (hoyo de fuego) resultando en una sopa sólida[i]. Cuando Don Carlos la probó, la encontró tan deliciosa que decidió nombrarla como “sopa paraguaya”[ii]. Así también, de las historias que datan de dicha época colonial es la sopa paraguaya “Palaciega” donde la variante es el ½ kg de cebolla cortada en ruedas y 4 a 5 huevos duros.

Otra versión del origen de la sopa paraguaya es aquella que menciona que al llegar los españoles a tierras guaraníes, estos últimos organizaron una gran celebración y ofrecieron carne de caza como agasajo a sus invitados; no obstante, la provisión de carne no fue suficiente y los españoles continuaban con hambre por lo cual los guaraníes decidieron servir lo que ellos habitualmente consumían que era una preparación hecha con harina de maíz envuelta en hojas de banana que era cocinada entre cenizas calientes. Al servir mencionaron que la carne se había acabado “So’o opa” en guaraní, de allí podría provenir el nombre de “Sopa”; que fue lo que aparentemente entendieron los extranjeros de lo expresado por los habitantes del pueblo originario[i].

En la receta tradicional se utilizan harina de maíz, cebolla, leche cuajada o natural, nata de leche, grasa de cerdo, huevos, queso fresco, agua y sal gruesa. Existen variantes como la “sopa paraguaya de estancia” o “sopa paraguaya Don Carlos”, donde se utilizan los mismos ingredientes, pero variando las cantidades para dar a la mezcla mayor o menor consistencia y que la misma sea más o menos grasienta, dependiendo el gusto del comensal. También está la variedad con relleno de carne vacuna, conocido como “sopa so’o” o relleno con carne de pollo “sopa ryguasú”, sazonado con locote rojo. Cuyas recetas las abordaremos en otro material sobre “Gastronomía paraguaya”.

Si quieres asber como prepararlas y más cosas pulsa aquí:https://www.inan.gov.py/site/?p=4581

Tortilla de patatas con cebolla

La eterna discusión es cual es la mejor elección, si la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla, hoy vamos a preparar la versión con cebolla y con un truco genial que te voy a dar para que quede jugosa y nada seca.

La tortilla de patatas teóricamente no lleva cebolla, eso dice su receta original, pero debemos de saber que las cosas van evolucionando y si la mayoría la tomamos con cebolla es porque la receta ha evolucionado y ese dulzor que le da la cebolla nos encanta.

Ingredientes
4 patatas
4 huevos
1 yema de huevo
2 cebollas dulces
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Receta:

1.- Comenzamos pelando y cortando las patatas en laminas siempre homogéneas. De esta manera se va a pochar de manera perfecta.
2.- Las ponemos en una sartén con aceite de que las cubra y dejamos pochar a fuego medio bajo durante unos 30 minutos, dándole vueltas de vez en cuando para que no se pegue.


3.- Una vez cocinadas retiramos y reservamos.
4.- Mientras tanto cortamos en juliana fina la cebolla y la pochamos en una sartén con aceite y un poco de sal otra media hora. De esta manera se haría muy lentamente, soltará los azúcares y se caramelizará cebolla.


5.- Una vez tengamos la patata y la cebolla lista retiramos y reservamos colando todo el aceite sobrante.
6.- Batimos en un bol los huevos y la yema. Un truco es hacerlo con una cuchara porque se bate porque no le metes aire como si lo hicieras con un tenedor.
7.- Un truco que me enseñaron es, antes de mezclar la patata y el huevo, dorar la patata a fuego fuerte en una sartén. Es decir, agregamos en esa misma sartén sin aceite la patata para que algunas de ellas se doren y le den un toque genial.
8.- Ahora mezclamos todo, rectificamos de sal y dejamos reposar unos 5 minutos que se mezcle todo bien.


9.- Cuajamos en una sartén antiadherente por ambos lados unos 45 segundos. El tiempo dependerá de lo cuajada que quieras la tortilla. Si te gusta blandita, con esos segundos te valdrá.

Descubren en Gran Canaria un alimento de hace 2.000 años que podría salvar los cultivos del futuro

Los científicos creen que su legado genético podría servir para desarrollar cultivos más resistentes al calor y a la sequía

Un grupo de arqueólogos y genetistas ha descubierto en Gran Canaria unas lentejas de más de dos mil años de antigüedad que podrían cambiar el rumbo de la agricultura moderna. Los científicos han logrado secuenciar el ADN de semillas conservadas en antiguos silos excavados en roca volcánica, lo que ha revelado una historia de adaptación y supervivencia que conecta el pasado con el futuro.

El estudio, publicado en el Journal of Archaeological Science y liderado por la Linköping University (Suecia) junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, demuestra que las lentejas que hoy se cultivan en las islas descienden directamente de variedades traídas desde el norte de África alrededor del siglo III.

Las muestras proceden de antiguos silos excavados en roca volcánica por los primeros pobladores de la isla, usados para almacenar y proteger las cosechas en lugares tan inaccesibles que muchas quedaron olvidadas durante siglos. Las condiciones estables de humedad y temperatura permitieron conservar las semillas en perfecto estado, lo que ha hecho posible su análisis genético completo por primera vez.

Semillas que sobrevivieron al tiempo
Los investigadores confirman que estas plantas llegaron con agricultores bereberes entre los siglos I y III y que su cultivo no se interrumpió ni siquiera tras la conquista europea del siglo XV. La línea genética ha sobrevivido por su buena adaptación al clima cálido y seco.

El estudio demuestra que los cultivos actuales del archipiélago son descendientes directos de aquellas especies prehispánicas, una línea genética que ha sobrevivido durante dos milenios gracias a su adaptación al clima cálido y seco.

“El mismo tipo de cultivo se ha mantenido vivo durante casi 2.000 años”, explica Jenny Hagenblad, autora principal. El trabajo sugiere además que la continuidad pudo sostenerse gracias a la transmisión de conocimientos (a menudo en manos de mujeres) sobre qué sembrar y cómo conservar las semillas.

El ADN antiguo indica también aislamiento entre islas, lo que favoreció variantes locales. Incluso donde se pensaba que el cultivo se había perdido, los datos apuntan a continuidad gracias a intercambios cercanos y a los microclimas.

Esa diversidad interna, explican los investigadores, podría ser esencial para diseñar nuevas variedades más resistentes a la sequía, aprovechando la genética única de cada isla. “Cada una de ellas representa un pequeño laboratorio natural de adaptación”, señala Jonathan Santana, de la Universidad de Las Palmas.

El estudio también sugiere que parte del material genético de estos cultivos canarios viajó a la Península Ibérica, posiblemente a través de las rutas comerciales entre Lanzarote y la España continental en los siglos XVII y XVIII. Las conocidas “variedades tipo Lanzarote”, presentes hoy en el mercado peninsular, podrían haber heredado parte de esa genética resistente al calor.