¿Son los ultraprocesados el nuevo tabaco?

Tomarlos de vez en cuando no es ningún drama. Una bolsa de ganchitos viendo una peli en el cine no nos matará. El problema es cuando su consumo es estructural

La prestigiosa revista médica británica The Lancet lanzó la semana pasada una serie especial de artículos sobre la industria de los ultraprocesados. La publicación pasó el monóculo por más de un centenar de estudios prospectivos, metaanálisis y ensayos clínicos, y vio la luz acompañada de las firmas de 43 expertos mundiales, una carta de la OMS y un editorial de UNICEF. Sus conclusiones son impactantes: “la industria alimentaria amenaza la salud pública”.

En las últimas décadas, este sector ha dejado de dedicarse a la conservación y mejora de los alimentos a gran escala, para convertirse en una maquinaria multinacional de fabricación de sustitutos de la comida a base de ingredientes baratos y de poca calidad, compensados con colorantes, saborizantes y todo tipo de aditivos: pienso para humanos. Productos que desplazan las dietas locales preparadas con ingredientes frescos y poco procesados, y que contribuyen a la pandemia global de obesidad, diabetes, enfermedades metabólicas o cardiovasculares… y plástico.

Tomarlos de vez en cuando no es ningún drama. Una bolsa de ganchitos viendo una peli en el cine no nos matará. El problema es cuando su consumo es estructural: en España, en tres décadas, las calorías que ingerimos en ultraprocesados han pasado del 11% al 32%. Somos uno de los países europeos con mayor aceleración en este cambio hacia dietas ultraprocesadas. En Estados Unidos, ya representan un 70%.

Según los estudios, hoy, este conglomerado de empresas ha ocupado el lugar que a mediados del siglo XX ostentaban las grandes tabacaleras en términos de músculo financiero, poder de influencia y capacidad de impactar en la salud de los consumidores. El reportaje, interesantísimo y acompañado de gráficos tan claros como inquietantes, muestra que no podemos cargar sobre la gente corriente la responsabilidad de frenar a estos gigantes. Es una tarea política.

Los seres humanos hemos procesado los alimentos desde que el primer homínido se comió la pulpa de una fruta y descartó la cáscara. Ahumar, confitar y secar son formas de procesar para conservar, como lo son cocer legumbres en un tarro de cristal o triturar, freír y envasar tomate en latas para que dure meses. Estas soluciones tecnológicas han facilitado la vida a millones de familias en todo el mundo. Pero esta clase de procesado no es el problema.

A finales de los sesenta, la industria vio que podía adaptar la ingeniería militar, que había alimentado a los soldados con comida ligera e incorruptible durante dos guerras mundiales, al consumo de masas. Tanto el café soluble como los ganchitos derivan de un proceso de liofilización del plasma sanguíneo usado en hospitales de campaña. En 1943, a los Cheetos se les llamaba Jungle Cheese y eran alimento para comandos y operaciones especiales en la selva.

Las innovaciones en fertilizantes, pesticidas y la tecnificación de cultivos de finales de los setenta, junto con las subvenciones agrarias, provocaron el excedente de grano capaz de hinchar los ultraprocesados de ingredientes baratos como el jarabe de maíz y los almidones modificados.

Las grandes tabacaleras se subieron al carro (el gigante Kraft es de Philip Morris) y aplicaron a los snacks y las galletas las mismas técnicas de marketing que antes sirvieron para vender cigarrillos. La televisión les dio línea directa con cada salita de estar del universo.

Con la desregulación de la inversión extranjera en 1980 y la globalización, las estanterías de los supermercados se terminaron de llenar de comida que era imposible que los consumidores pudiesen reproducir en sus casas. Era comida mágica, científica y tecnológica: la comida del futuro. Y la mejor amiga de la mujer, que podía incorporarse masivamente al mercado laboral sin miedo a dejar la mesa familiar desatendida. Teniendo varitas de pescado ultraprocesadas en el congelador y cereales de desayuno en la alacena, todo estaba controlado.

Hasta ahora, la industria de los ultraprocesados basaba su defensa en apuntar que la mayoría de los estudios realizados para encontrar vínculos directos entre sus productos y enfermedades como el cáncer o la depresión eran observacionales, es decir, basados en encuestas. En este tipo de investigación, los científicos no intervienen directamente, sino que observan lo que la gente hace de forma natural y después buscan asociaciones entre esos hábitos y ciertos resultados de salud. Esto permite detectar patrones, pero no puede demostrar relaciones de causa–efecto con certeza absoluta, porque no controla elementos como el nivel socioeconómico, el estrés, el sedentarismo o hasta la masticación. Realizar un estudio no observacional implicaría encarcelar a miles de participantes en un ambiente controlado y forzarles a alimentarse de fruta y verdura o de patatas chips durante años, violando unos cuantos derechos humanos y otros tantos tratados internacionales por el camino.

Pero esta misma estrategia científica permitió vincular el tabaco con el cáncer, el amianto con los tumores de pleura y la contaminación atmosférica con las enfermedades respiratorias. Y hoy el trabajo de The Lancet puede marcar un punto de inflexión y significar un cambio de paradigma. La fuerza del conjunto de análisis y estudios presentados es robustísima y llama a tratar el conglomerado de empresas de los ultraprocesados como se trató a las grandes tabacaleras: como una cuestión de salud pública. Regular no es atacar la libertad: es la única forma de recuperarla.

Fuente: https://elpais.com/gastronomia/2025-11-28/son-los-ultraprocesados-el-nuevo-tabaco.html

Receta de gazpacho andaluz tradicional

El gazpacho andaluz es, indudablemente, uno de los platos más típicos de la cocina española. Aunque como ya os conté hace unos meses me nombraron embajador de la Cofradía del salmorejo cordobés, cuando viene el calor también me gusta mucho la receta del gazpacho andaluz tradicional que aprendí a preparar hace muchos años con la receta de mi familia paterna.

Ingredientes
Para 6 personas
Tomate pera 1 kg
Pimiento verde italiano 1
Pepino 1
Dientes de ajo 2
Aceite de oliva virgen extra 50 ml
Pan de hogaza duro 50 g
Agua 250 ml
Sal 5 g
Vinagre de Jerez 30 ml

Dificultad: Media
Tiempo total
15 m
Elaboración
15 m
Reposo
1 h
Como os digo, en esto de los gazpachos la cosa va en gustos. Aunque en mi familia, jamás se perdona añadir cebolla o pimiento rojo a un gazpacho, la cebolla a veces se puede consentir muy picadita como guarnición -no dentro de los ingredientes triturados-, pero este punto será seguramente controvertido porque en otras casas se hará con cebolla siempre. Lo dejo a vuestro criterio.

Lo del pimiento rojo es más delicado, puesto que siempre que se hacen gazpachos andaluces se debe hacer con pimiento verde que aporta un sabor peculiar que no encaja con el dulce del pimiento rojo carnoso. Digo lo mismo. Habrá casas donde se suela hacer con pimiento rojo, pues de acuerdo, pero si queréis hacerme caso, probad con mi receta y dejad el pimiento rojo para otros platos deliciosos como la ensalada de pimientos.

Troceamos todos los ingredientes indicados en la proporción que os he puesto y añadimos 50 ml de aceite de oliva, 250 ml de agua de la nevera y 50 ml de vinagre de Jerez, triturando todo en la batidora de vaso o Turmix. No es necesario pelar los tomates o los pimientos porque luego lo vamos a pasar por el colador fino.

Si tenéis un robot tipo Thermomix podéis poner todos los ingredientes en el vaso y triturarlos a máxima velocidad durante 4 minutos para obtener una textura perfecta. Una vez triturado, pasamos el gazpacho resultante por el colador fino, apretando con un cucharón para que quede una crema sin pieles ni semillas y lo metemos en la nevera un par de horas para que enfríe bien.

Fuente: https://www.directoalpaladar.com/recetas-de-sopas-y-cremas/receta-de-gazpacho-andaluz-tradicional

Hongos: la carne del futuro que revoluciona la industria alimentaria

Bien es sabido que la industria de la carne, sea cual sea el animal, no solo conlleva problemas morales en su forma de operar, también tiene un impacto negativo en el medio ambiente, sea por la exagerada cantidad de agua que se emplea, la gran cantidad de restos que no se desechan correctamente o bien por la necesidad de un espacio que albergue a los animales. Esto solo remarca la insostenibilidad de las dietas basadas en carnes, haciendo necesarias alternativas que no tengan los mismos problemas, como son, por ejemplo, los hongos.

Los hongos, pertenecientes al reino fungi (es decir, no son ni plantas ni animales) vienen en varias formas y tamaños, pero nosotros como humano solo consumimos las setas (denominados basidiocarpos). Estas setas se pueden cultivar de manera fácil, sin necesitar un espacio absurdo, con requisitos simples, como son la humedad y oscuridad. Esto, junto al descubrimiento de este artículo, hacen a las setas un perfecto candidato a ser el sustituto de la carne.

Este descubrimiento es el aporte nutritivo de estos organismos, pues estos contienen vitaminas importantes, minerales y sobre todo, son una fantástica fuente de proteínas, contando con todos los aminoácidos que se requieren para formar proteínas.

https://unionvegetariana.org/hongos-la-carne-del-futuro-que-revoluciona-la-industria-alimentaria

La Increíble Historia de Patxi Bollos.

Hay muchas leyendas inspiradoras que nos permiten aprender sobre los valores de la vida, nos enseñan lecciones en forma de moraleja o directamente se escriben por el simple hecho de fantasía. Esta historia sin embargo no es ficción, es pura realidad, es la historia de Patxi Bollos, el hombre que “comió 236 croquetas y después cenó”.

Era el año 1936, Patxi Bollos era vasco, un asociado de una sociedad gastronómica, que se le había sido encomendado llevar un banquete a un domicilio, como un catering. Sin embargo, en propias palabras de Patxi Bollos, el “olorcillo” de las croquetas lo empezó a llamar, y como se las puso muy cerca, se comió una, y otra, y otra, y otra… Al final se acabó todas las croquetas del balquente, 236: “Yo no lo sabía, eso ya me los dijeron después”. Patxi llegó, las croquetas no.

Todo esto se sabe gracias a una publicación del relato en el periódico la Estampa, en la sección de “campeones vascos”, este fue redactado por José R.Ramos.

Patxi Bollos pasó a ser un personaje histórico, muchos escépticos no se creen que esto fuera cierto, y que ningún humano sería capaz de tomarse esa cantidad tan absurda. Por ello hubo un hombre que quiso demostrarlo, y no solo quería comprobarlo, quería superar a Patxi Bollos.

Valentín Carrasco, un creador de contenido cartaginés dedicado a retos de comida se propuso este desafío, superar a la leyenda de Patxi Bollos, hazaña que consiguió. En enero de 2024, Carrasco consiguió superar el récord de Patxi Bollos por una croqueta, 237 croquetas, por una solo pero lo superó.

La historia de Patxi Bollos y la influencia que tiene en el folklore español es realmente fascinante, y aunque en un principio no se sabe si es verdad, el simple hecho de pensar que es verdad tiene un tono mágico y muy divertido, y que alguien se lo a haya tomado en serio para superarlo me parece aún más mágico.

Si quieres saber más información pulse aquí:https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/comer-mas-200-croquetas-record-menos-tres-horas-5211981/ | https://www.croquetarte.es/noticias/patxi-bollos/

Rota celebra el ‘Festival Mundial Foodtruck’: gastronomía internacional y súper conciertos

No cabe duda de que Rota es el municipio más cosmopolita de la provincia de Cádiz. En la actualidad, esto queda reflejado en muchos aspectos del día a día de la villa. Alberga la base americana de Rota. Además, esta estupenda localidad de Cádiz tiene el mayor número de pizzerías por habitante de España y celebra un festival anual para degustarlas.

Atrae a centenares de turistas de todo el mundo. Tanto es así, que se ha convertido en el tercer municipio de toda la provincia con mayor número de pernoctaciones durante la primera quincena de agosto.

Por otra parte, a nivel gastronómico, Rota organiza varios eventos a lo largo del año. La Ruta de la Tapa a la Roteña tiene lugar estos días hasta el 31 de agosto y, simultáneamente, se celebra el ‘Festival Mundial Foodtruck’. Esta interesante propuesta gastronómica, musical y de ocio para todos los públicos tendrá lugar del jueves 21 al domingo 24 de agosto.

Se trata de un evento de acceso libre y gratuito que se desarrollará en el bulevar Bahía de Cádiz. Allí podrás encontrar una considerable cantidad de puestos de comida internacional en los cuales saborear platos típicos de la cocina de distintos países.

Si estás interesado en más información puedes acceder a https://www.diariodejerez.es/que-hacer/rota-celebra-festival-mundial-foodtruck_0_2004580372.html#goog_rewarded

La ciencia descubre un sexto sentido en el intestino que influye en el comportamiento alimentario

No todo lo que pasa por tu mente nace en el cerebro. En los últimos años, los científicos han demostrado que el intestino juega un papel clave en nuestras decisiones y emociones. De hecho, se habla cada vez más del «segundo cerebro» cuando nos referimos al sistema digestivo. Un nuevo estudio ha identificado un sistema sensorial en el colon que conecta directamente con el cerebro.

Este sistema está formado por células llamadas neuropodos, capaces de detectar señales químicas de las bacterias intestinales. Estas células envían información a través del nervio vago hasta el cerebro, avisando, por ejemplo, de cuándo es hora de dejar de comer. Este proceso activa la sensación de saciedad e influye en funciones clave del metabolismo.

Cuando este sistema no funciona correctamente, como se ha comprobado en algunos estudios con ratones, el cerebro no recibe bien las señales de saciedad, lo que puede provocar que se coma más de lo necesario y se gane peso. Pero su influencia va mucho más allá de lo que comemos.

Información extraída de: https://www.lasexta.com/tecnologia-tecnoxplora/ciencia/ciencia-descubre-sexto-sentido-intestino-que-influye-comportamiento-alimentario-video_2025102468fb8111abed5e585bccdd90.html

Limpiar la lata de refresco con una servilleta antes de beber: esto es lo que pasa

Tienes una lata de refresco en la mano. ¿Antes de bebértela qué haces? Seguro que muchos contestan que abrirla y beber directamente; otros, que la limpian con lo primero que pillan; y también habrá quien diga que intenta lavarla con algo más higiénico. Podríamos decir que el mundo se divide entre los que viven con miedo a las bacterias que nos rodean y los que prefieren ignorarlas. Están los que se toman al pie de la letra la regla de los tres segundos (si algo cae al suelo y lo recoges rápido, se puede comer) y los que se echan las manos a la cabeza solo de pensarlo. Para poner datos sobre la mesa, el divulgador @diogofromtheblock publicó en su cuenta de Instagram un experimento tan simple como revelador.

Limpiar la lata de refresco con una servilleta antes de beber

Con una lata de refresco en la mano, Diogo planteó cuatro escenarios: beber directamentelimpiar la lata con la camisetalimpiarla con una servilleta o pañuelo limpio; desinfectarla con una solución con un 70 % de alcohol. ¿Qué harías tú? Él hizo las cuatro y llevó las muestras al laboratorio para analizar qué cantidad de gérmenes, bacterias, hongos y demás patógenos había en la parte por donde se bebe.

Tienes una lata de refresco en la mano. ¿Antes de bebértela qué haces? Seguro que muchos contestan que abrirla y beber directamente; otros, que la limpian con lo primero que pillan; y también habrá quien diga que intenta lavarla con algo más higiénico. Podríamos decir que el mundo se divide entre los que viven con miedo a las bacterias que nos rodean y los que prefieren ignorarlas. Están los que se toman al pie de la letra la regla de los tres segundos (si algo cae al suelo y lo recoges rápido, se puede comer) y los que se echan las manos a la cabeza solo de pensarlo. Para poner datos sobre la mesa, el divulgador @diogofromtheblock publicó en su cuenta de Instagram un experimento tan simple como revelador.

Limpiar la lata de refresco con una servilleta antes de beber

Con una lata de refresco en la mano, Diogo planteó cuatro escenarios: beber directamentelimpiar la lata con la camisetalimpiarla con una servilleta o pañuelo limpio; desinfectarla con una solución con un 70 % de alcohol. ¿Qué harías tú? Él hizo las cuatro y llevó las muestras al laboratorio para analizar qué cantidad de gérmenes, bacterias, hongos y demás patógenos había en la parte por donde se bebe.

Veinticuatro horas después, Diogo volvió al laboratorio para ver los resultados y ¡sorpresa! Las dos primeras opciones mostraban un crecimiento llamativo de microorganismos. En cambio, tanto la servilleta como el alcohol consiguieron reducir drásticamente la presencia de bacterias y hongos. Lo más interesante fue comprobar que entre limpiar con un pañuelo limpio y aplicar alcohol la diferencia era mínima. Tan mínima como la que había entre no limpiar y pasarle la camiseta que llevas puesta.

¿De dónde salen esas bacterias? Medir el riesgo

Viendo la cantidad de seres vivos que había en esa parte de la lata, la pregunta es lógica: ¿de dónde vienen? No es que las latas sean peligrosas, pero sí que recorren un largo camino antes de llegar a tu mano: desde la fábrica hasta el supermercado, pasando por el camión de reparto, el almacén, el bar, etc. Durante todo ese recorrido, pueden contaminarse por contacto con superficies sucias, ambientes poco higiénicos o una simple manipulación sin lavarse las manos. Y la parte más crítica es justo la que va a tu boca: la lengüeta y la anilla. Ahí se puede acumular polvo, restos de suciedad e incluso humedad.

Fuente: https://www.elnacional.cat/es/gourmeteria/articulos/limpiar-lata-refresco-con-servilleta-antes-beber-esto-pasa_1491203_102.html

Ni se te ocurra comer esto en un aeropuerto: lo piden los expertos en seguridad alimentaria

Los expertos en seguridad alimentaria piden que no se coma esto en un aeropuerto, siendo uno de los elementos que puede causar estragos. Sin duda alguna, estaremos ante un problema que puede ir en aumento a medida que vamos viendo llegar una serie de situaciones que serán las que nos afectarán de lleno. En especial en estas jornadas en las que más nos movemos, quizás no sea buena idea comer estos alimentos o simplemente necesitamos apostar claramente por una serie de cambios que serán esenciales.

Los alimentos que no van empaquetados o precintados y llevan mucho tiempo en las vitrinas de los restaurantes y bares, pueden parecer bonitos, pero son un foco de bacterias que pueden acabar en nuestro estómago. Algo que quizás nos acabe sorprendiendo y acabe siendo un problema.

Tocará saber en todo momento qué es lo que podemos comer y que no, aunque estos expertos conocen muy bien el curso de unos ingredientes que acabarán marcando un cambio destacado. Es hora de dejar a un lado esa hambre que nos puede entrar y apostar claramente por una salud, esencial para disfrutar de estas vacaciones.

La experta Nutriemocion nos lo pone fácil desde su blog, marcando algunos alimentos que podemos llevar encima y nos solucionarán más de un problema alimentario. Sin duda alguna, tocará estar pendientes de estos alimentos que pueden sacarnos de más de un problema. Aunque comer en el aeropuerto de manera saludable sería posible si tienes un ratito para pasearte y localizar algunos de los sitios que te hemos sugerido, no siempre se da el caso. Por eso, siempre que sea posible, si tienes tiempo antes de salir y no llevas mucho equipaje de mano, lo ideal sería llevar contigo alguna/s de las siguientes propuestas, las cuales te pueden solucionar alguna comida, cena o temtempié:

  • Frutos secos (nueces, almendras, pistachos, anacardos, avellanas…)
  • Frutas secas (pasas, orejones, plátano o mango deshidratado, dátiles, higos secos…)
  • Fruta fresca (plátano, mandarinas, uvas, manzanas…)
  • Bocadillo
  • Minibrik individual de leche o bebida vegetal
  • Crudités (vegetales crudos): zanahoria cruda, pepino, tomates cherry, pimiento crudo…
  • Barritas de cereales o galletas caseras de avena y plátano
  • Tupper con comida o cena (podría ser lo que te sobró el día anterior). Hazte con una bolsa térmica para la comida y tuppers herméticos de varios tamaños. Puedes incluir algún yogur o un tarrito con porridge/overnights oats para las primeras horas del viaje.

No dudes en preparar tu viaje desde una alimentación que puede ayudarnos a comer mejor. Es hora de apostar claramente por una serie de novedades que pueden acabar siendo las que marcarán estas próximas jornadas que hasta la fecha quizás desconocíamos.

Más información en : https://okdiario.com/curiosidades/ni-te-ocurra-comer-esto-aeropuerto-lo-piden-expertos-seguridad-alimentaria-15256673

Isabel González (antropóloga): “Nadie se cree ya la cocina del ‘chup chup’ de la abuela”

Doctora en Antropología Social por la Universidad de Sevilla, es especialista en antropología de la alimentación. Isabel González Turmo (Sevilla, 70 años) ha ejercido como profesora titular de la Universidad de Sevilla, ha estudiado el comportamiento humano alrededor de algo tan cotidiano, tan global y tan necesario como es la alimentación, ha ocupado el cargo de la vicepresidencia mundial de International Commission on the Anthropology of Food, y ha sido responsable de diferentes proyectos internacionales de investigación. Entre ellos, Antropología de la alimentación: cocina y hábitos alimentarios a ambos lados del estrecho. Andalucía y Marruecos. Siglos XI-XX. Es autora, además, de diversas publicaciones sobre la evolución de los hábitos alimentarios, el análisis de las cocinas a través de la historia y la alimentación de los pueblos del Mediterráneo. En la obra 200 Años de cocina analizó 4.586 recetas de 43 recetarios manuscritos domésticos escritos entre 1775 y 1975, donde analiza la evolución de la cocina a través del análisis estadístico y cualitativo del contenido de esas recetas. En Cocinar era una práctica. Transformación digital y cocina (Editorial Trea) reflexiona sobre los cambios que la tecnología está provocando en la cocina de casa y en la profesional. Acaba de publicar el libro Admirables. Vidas sazonadas (Editorial Trea), con prólogo de Ferran Adrià y 39 relatos sobre personas de distintas procedencias, intereses, edades y oficios, pero con algo en común: su pasión por la comida.

Es autora, además, de un libro titulado El que no sepa sonreír que no abra tienda. n libro que representa 12 horas, 12 ciudades, 12 oficios y 12 personajes de diferentes mercados de Marruecos. El estudio se hizo con varios centros de investigación. Fue patrocinado por Ferran Adrià, al que no conocía, cuando él estaba en el hotel Hacienda Benazuza, en Sanlúcar La Mayor (Sevilla), con Rafa Morales. El título es un proverbio árabe, que se puede aplicar a todos los ámbitos. En la sala de los restaurantes hay profesionales bien preparados, que ofrecen amabilidad y buen trato. Hay que sonreír, pero no solo en la profesión, sino en la vida en general. La sonrisa abre puertas hacia el exterior y hacia el interior. Cambia nuestro estado de ánimo. Precisamente en Admirables hay un capítulo dedicado a una mujer [María Luisa Fernández de Bobadilla] que aprendió a sonreír.

Fuente: https://elpais.com/gastronomia/2025-04-17/isabel-gonzalez-antropologa-nadie-se-cree-ya-la-cocina-del-chup-chup-de-la-abuela.html

El alto el fuego en la Franja de Gaza ofrece una oportunidad para la rehabilitación, al facilitar el acceso a más de un tercio de las tierras agrícolas

El análisis geoespacial de la FAO y el Centro de Satélites de las Naciones Unidas (UNOSAT) ha revelado la devastación masiva del sector agrícola en la Franja de Gaza debido al conflicto. El informe destaca que el 87 % de las tierras de cultivo han sido gravemente dañadas, junto con invernaderos, pozos de riego e infraestructuras clave para la producción de alimentos. La destrucción ha afectado gravemente la capacidad de Gaza para producir alimentos y mantener los medios de vida de sus habitantes.

A pesar de los daños continuos, el alto el fuego en curso ha permitido el acceso a un 37 % de las tierras afectadas, lo que ofrece una pequeña oportunidad para comenzar a rehabilitar la producción agrícola. De las áreas accesibles, unas 600 hectáreas de tierra se mantienen intactas, ofreciendo una base para la recuperación.

Los daños han ido en aumento durante 2025, con un 87 % de las tierras de cultivo y un 80 % de los invernaderos destruidos. El distrito de Gaza ha perdido todos sus invernaderos, y Gaza septentrional ha sufrido una destrucción casi total en este sector. Los pozos agrícolas, vitales para el riego, también han sufrido daños significativos, afectando la capacidad de la región para mantener su producción agrícola y ganadera.

La FAO ha lanzado un llamamiento urgente para recaudar 75 millones de dólares para la rehabilitación de Gaza, pero hasta ahora solo se ha recaudado el 10 % de esta cifra. La organización subraya la necesidad urgente de recursos para restablecer los sistemas de producción de alimentos, así como los sectores pesquero y ganadero, esenciales para la autosuficiencia alimentaria de la población.

Principales conclusiones

  • Tierras de cultivo: 87 % dañadas, con el distrito de Khan Younis como el más afectado.
  • Invernaderos: 80 % de los invernaderos destruidos, con pérdidas totales en el distrito de Gaza.
  • Pozos agrícolas: 87 % dañados, interrumpiendo los sistemas de riego.
  • Infraestructuras agrícolas: Daños en explotaciones avícolas, establos y ganadería, especialmente en Khan Younis.

Fuente: https://www.fao.org/newsroom/detail/gaza-strip–ceasefire-opens-window-for-rehabilitation-as-over-a-third-of-cropland-becomes-accessible/es