Panales y códigos; Cómo la Naturaleza y la Informática Afrontan el Mismo Reto Logístico

Los problemas de empaquetamiento han interesado a las matemáticas durante siglos por su simplicidad de enunciado y su complejidad de resolución. El caso clásico del empaquetamiento de esferas, propuesto por Kepler y observado en pilas piramidales de naranjas o bolas de cañón, fue demostrado como óptimo en 1998 mediante una prueba extensa asistida por ordenador. En la era de los datos, el interés se traslada a dimensiones superiores porque cada conjunto de números que describe, por ejemplo, un fotograma de vídeo, puede representarse como un punto en un espacio de muchas dimensiones; las técnicas de empaquetamiento informan el diseño de códigos correctores de errores que rodean cada punto con una esfera protectora para tolerar ruidos en la transmisión.

El problema de empaquetamiento de esferas se aborda desde la disposición de latas en una estructura de panal hexagonal, lo que optimiza el uso del espacio. Este patrón es una de las soluciones más eficientes conocidas para empaquetar esferas en dos dimensiones. En tres dimensiones, el empaquetamiento de esferas se relaciona con el trabajo de Kepler y Hales, quienes demostraron que la disposición más eficiente es la que forma una estructura similar a la de un panal. Este concepto también se aplica en áreas como los códigos de corrección de errores.

El avance de Viazovska en dimensiones más altas, mediante una función mágica, ha permitido mejorar la comprensión de cómo se pueden organizar esferas en espacios de mayor dimensión, con aplicaciones en áreas como la teoría de la información y la criptografía. La disposición de objetos en el espacio plantea un problema cotidiano y profundo que abarca desde la forma de apilar latas hasta la construcción de panales. La formación en filas y columnas resulta práctica para envasar y almacenar, pero una red hexagonal reduce los huecos y ahorra espacio; ese patrón aparece en la naturaleza en panales y en ojos compuestos de insectos y se reproduce en aplicaciones tecnológicas como arreglos microscópicos para células solares y biosensores.

Para más información visitar https://www.nytimes.com/interactive/2025/06/23/science/math-strogatz-spheres-packing.html

El conservante natural creado por abejas

El conservante natural creado por abejas se pone al servicio de la industria cárnica. El propóleo es uno de los principales elementos producidos por estos pequeños insectos por su uso como antiséptico y antiviral a la hora de sellar y proteger el interior de la colmena. Este material se produce de una mezcla que realizan mediante la obtención de resinas de diferentes plantas variando su composición en función de la flora de la zona. Debido a sus características es común su uso en múltiples sectores como el sanitario para proteger contra las bacterias entre otros aspectos.

Desde León buscan expandir su aplicación al sector cárnico, estudiando si sería posible su utilización como ingrediente natural para mejorar la calidad y sostenibilidad de multitud de productos cárnicos.

El proyecto consiste en, por un lado, caracterizar propóleos de la reserva de la biosfera Alto Bernesga producidos por los apicultores de la zona para ver cuáles son sus cualidades, y, por otro, una vez que cuenten con los detalles de su composición y su actividad biológica ver si se podría emplear como conservante natural de la carne.

Así, quieren propiciar que se dé una revalorización de un producto tan sostenible como es el propóleo, «ya que la apicultura está considerada como una actividad totalmente sostenible y respetuosa con el medioambiente», además de proponer al sector cárnico una posibilidad para poder realizar «una reducción o sustitución» de los ingredientes o aditivos artificiales que se usan hasta ahora, como es el caso de los nitritos, intentando conseguir con ello «productos más saludables».

Durante la investigación, que se llevará a cabo durante 18 meses, observarán cómo evolucionan estos productos con la incorporación de este conservante natural «sin modificar sus características iniciales».

En caso de obtener resultados positivos una de las principales ventajas que supondría para las empresas cárnicas remarca que sería «diferenciar su producto».

«Cada vez hay más evidencias de la importancia que tiene la alimentación sobre la salud de las personas, por ello utilizar un producto natural, como el propóleo, supondría un valor añadido de sus alimentos al reducir o eliminar el uso de otras sustancias artificiales que son necesarias para conseguir un producto seguro, pero que, a dosis altas, pueden resultar perjudiciales para la salud del consumidor», incide.

Por su parte, de cara a las ventajas para los consumidores supondría contar con «opciones más saludables» a la hora de decidir qué productos quieren incorporar a su dieta. Además, en caso de que el estudio sea un éxito «se abriría un amplio escenario de investigación» con la posibilidad de aplicarlo también en otros mercados para «continuar dándole valor a los propóleos no solo de la provincia, sino del resto de España, cómo se están haciendo ya en otros ámbitos».

https://www.diariodevalladolid.es/innovadores/251007/275655/conservante-natural-creado-abejas.html#