¿Cómo eran las comidas en la época medieval?

No solía haber ni plato ni copa por persona, sino que se usaban fuentes para compartir la comida y la copa circulaba de mano en mano. De ahí la norma de educación que ha llegado hasta nuestros días de ‘o comes o bebes,’ para evitar dejar comida en la copa que pasará a otros comensales.

Además, sólo existía la cuchara y el cuchillo, ya que el tenedor no se inventa hasta el siglo XI y tarda en tener éxito. La servilleta también es un invento tardío.

Otra regla que aún se conserva es la de no apoyar los codos en la mesa porque podía interpretarse que el comensal no estaba sano, ya que habitualmente los asientos de la Edad Media no tenían respaldo y debían estar bien físicamente para poder comer con la espalda recta sin necesidad de apoyar los codos, los brazos o la cabeza en las manos.

Una norma muy curiosa es dónde dirigir la mirada mientras se comía. Se debía tener la mirada gacha hacia el plato, sin distraerse demasiado, ya que decían que ‘los ojos son los mensajeros del deseo’.

– ¿Qué tipo de comida se servía en estos banquetes?

En la Edad Media come el que tiene dinero, y hasta la llegada de la industrialización se consume justo lo que se produce, sin que exista excedente, por lo que cuando se produce una mala cosecha bien por heladas o por sequías, se producen auténticas hambrunas. De hecho, la peste negra del siglo XIV arrasó a la mitad de la población de Europa no solo por la propia enfermedad, sino porque la población estaba malnutrida y debilitada debido a las malas cosechas precedentes que se dieron en Europa.

Es posible que en la mayoría de las clases sociales de la Edad Media se comiera solo una o como mucho dos veces al día, habitualmente al caer de la tarde, ya que la mañana se dedica al trabajo.

En cuanto a los alimentos, aún no se conocían las patatas, el maíz, los tomates o los pimientos porque se descubrieron en América. El arroz tampoco es común, ya que solo se consumía en el mundo árabe, pero no en el Norte de Europa.

Los productos más consumidos eran los que produce la tierra, los cereales, como pueden ser la avena, el centeno, el mijo o el trigo, que les aportaban hidratos de carbono, la base de la alimentación.

También tomaban verduras somo puerros, coles, berzas, nabos, ajo, comino y legumbres como garbanzos y alubias, sobre todo en el sur de Europa. La población de la Edad Media comía manzanas, peras, higos…y en cuanto a las carnes las más consumidas eran el pollo, el gallo y el cerdo. Asimismo, consumían muchos lácteos como mantequilla, queso, leche y también huevos. En las zonas del Mediterráneo también era común el aceite, las aceitunas y la carne de caza como aves silvestres, jabalíes o venado. Se consumía pescado de río en interior, y de mar en la costa.

En cuanto a los postres, no existía el refinado de azúcar, por lo que usaban la miel y las frutas para endulzar.

Para beber tomaban vino y cerveza ya que, aunque el agua era buena, podía estar contaminada, por lo que le añadían alcohol como vino para depurarla.

Además, alrededor de la mesa existía un gran aparataje de sirvientes entre los que tiene mucha importancia la figura del copero, que sirve el alcohol, o camareros dedicados solo a trinchar la carne. Habitualmente estos sirvientes son hijos de nobles que se educan en la corte.

– ¿Qué se comía en la Edad Media que ahora sería impensable?

Comían cisne, oca y pavo real, incluso el tratado ‘Urbanus Magnus’ habla de que se puede comer ballena en el Norte de Europa. Además, tomaban pescados que ahora no se comen como el leucisco, y una cosa curiosa es que les gustaba muchísimo las salsas de mostaza y de pimienta; esta última se importa de oriente, lo que indica poder.

Algo chocante para nosotros es que, a veces, usaban la carcasa vaciada de un ave como el faisán o el cisne como bandeja donde presentar la comida

https://portalcomunicacion.uah.es/diario-digital/actualidad/como-eran-las-comidas-en-la-epoca-medieval

El arte culinario: creatividad, técnica y cultura gastronómica

Definición y enfoque práctico

El arte culinario es una disciplina que busca conocer mucho más a fondo todos los alimentos, busca sacarles el máximo potencial a todos ellos y sobre todo tener en cuenta los diferentes procesos de elaboración, que pueden ser muy diversos según la cultura.

El arte culinario es un término que se define como una forma creativa y original de elaborar los alimentos, nos habla de las diferentes costumbres culturales de una sociedad. Un mismo ingrediente se puede cocinar de diversas maneras, probando cómo se cocina un alimento de un determinado país, nos acercamos más a esa cultura y la podemos conocer más.

Cada pueblo, cultura y región tiene su propio arte culinario representativo, aunque la gran mayoría se caracterizan por tener procedencia de la cocina tradicional, es por eso por lo que el arte culinario tiene tantas tradiciones y rituales sociales, pero con el paso del tiempo, y la llegada de las tendencias más modernas en la cocina, se ha ido facilitando su elaboración. A diferencia de la cocina moderna donde destacan las tendencias vanguardistas y la alta cocina reconocible por múltiples chefs, como hemos comentado en algún artículo previo, el arte culinario tiene sus raíces en lo tradicional, el pueblo y sus costumbres. 

Diferencias entre gastronomía y arte culinario

La gastronomía es un concepto muy genérico, que abarca el estudio de todos los alimentos, en aspectos generales. Esta centra su estudio en la conexión existente entre las personas, su cultura y la comida.  Su concepto nace de los términos griegos de gastros nomos, que respectivamente significan estómago y conocimiento. Y como decíamos  esto se refiere al estudio de la alimentación y su relación con la cultura del mundo.

La gastronomía se centra mucho en el vínculo que existe entre el hombre y su evolución, el contexto en el que se desarrolla ese método de elaboración. En cambio, el arte culinario es una forma creativa de preparar los alimentos. Y como determina su nombre, es una disciplina que se inclina más hacía el arte de cocinar.

Pero no solamente eso, el arte culinario a diferencia de la gastronomía, se centra mucho más en cómo se elaboran los alimentos, el por qué de su elaboración y su procedencia cultural, con esta información busca expresar de manera creativa y original las ideas artísticas de una cultura.

El arte culinario prepara los alimentos, siguiendo un método de elaboración, basado en una cultura, buscando siempre reproducir ese sabor tradicional y que pueda trasladar a esa región al comensal. Es decir, siguiendo las técnicas de preparación y los rituales para esa sociedad que rodea esta creación.

Historia del arte culinario

De la tradición a la innovación

Su nacimiento primigenio fue hace 5 millones de años con el descubrimiento del fuego, esto no solo hizo que los alimentos fueran más digeribles, también hizo que empezáramos a valorar más su sabor, su aroma y su aspecto.

Momentos clave de evolución en la cocina

El nacimiento del concepto, viene de Francia a principios del siglo XIX, que empezó como simplemente “arte de comer”. Pero el nacimiento del concepto también va muy ligado al concepto de gastronomía, porque también nacieron conceptos como “Gastrónomo”, para referirse al experto en la buena mesa.

Incluso también nació el concepto de “gastronómada”, que lo utilizaban para referirse a aquellas personas que unían el placer de viajar y conocer culturas con el descubrimiento de nuevos platos.

Con estos conceptos, sin saberlo se inició el movimiento que hace culto a la comida, que disfruta comiendo, descubriendo culturas y experimentando nuevos sabores. De hecho, hoy en día si queremos disfrutar del arte culinario, al lugar al que todos vamos es a un buen restaurante

Pero, ¿cuándo empezaron a existir los restaurantes? Pues el primer restaurante del que hay constancia data del siglo XVI. En esa época era muy común ofrecer servicios de hostelería (alojamiento) pero sin servicio de restauración o comida. 

Pero la demanda de comida les obligó a innovar y actualizarse. Lo hicieron ofreciendo platos de sopa caliente a los viajeros o incluso guisos sencillos.

Así nació el nombre de “restaurant” que deriva del término francés “restaurer”. Pero aún se profundizó más, cuando los cocineros de la realeza, decidieron abandonar los castillos reales durante la revolución francesa en el siglo XVIII, llevando las recetas y todos los conocimientos de cocinan al pueblo hambriento, abriendo los primeros restaurantes tal y como los conocemos hoy en día.

Características del arte culinario

Creatividad e innovación en la cocina

El arte culinario se nutre de la creatividad. Cada plato es una expresión artística que combina técnica, sabor y emoción. Innovar no significa abandonar la tradición, sino reinterpretarla para sorprender y emocionar al comensal.

Técnica, precisión y presentación

La técnica es la base del arte culinario. Requiere precisión, conocimiento profundo de los alimentos y dominio de las herramientas. La presentación visual también es esencial: el plato debe “entrar por los ojos” antes de conquistar el paladar.

Relación con la cultura y el territorio

El arte culinario es un reflejo de la identidad cultural. Cada receta cuenta una historia sobre el territorio, sus productos y su gente. Cocinar un plato tradicional es revivir una parte del alma de un pueblo.

https://www.barcelonaculinaryhub.com/blog/moda-arte-culinario

La literatura gastronómica y sus orígenes. ¿Desde cuándo escribimos sobre cocina?

La relación del ser humano con la comida va más allá de cocinar: siempre ha existido una fascinación por contar, describir y reflexionar sobre lo que se come. Desde las tablillas sumerias que registraban cereales y animales, pasando por el poema griego de Arquestrato sobre gastronomía, hasta los recetarios romanos de Apicius, la literatura gastronómica ha acompañado la historia.

En la Edad Media y el Renacimiento, escribir sobre comida era privilegio de quienes podían permitirse ciertos manjares: cocineros reales, monjes o autores cultos que documentaban recetas y tradiciones. En España, la novela picaresca, los recetarios reales y la literatura de viajes ofrecen una visión complementaria de la gastronomía popular y de palacio.

El siglo XIX trajo la reflexión sobre el gusto con autores como Brillat-Savarin y la influencia francesa, mientras España desarrollaba su cocina y literatura culinaria con figuras como la condesa de Pardo Bazán. Ya en el siglo XX, se combinan manuales prácticos, literatura gastronómica y la cocina de autor, hasta llegar a la gastronomía mediática actual, donde cocineros, críticos y gurús difunden la cultura culinaria.

Hoy, aunque la manera de vivir y comer ha cambiado, la comunicación gastronómica sigue siendo central: contar la comida es una manera de vivir, compartir y entender la historia y la sociedad.

https://elpais.com/gastronomia/2024-04-23/la-literatura-gastronomica-y-sus-origenes-desde-cuando-escribimos-sobre-cocina.html

Historia de la alimentación humana

La alimentación humana ha cambiado mucho a lo largo de la historia. Al principio, los seres humanos eran cazadores-recolectores y consumían frutas, carne y alimentos crudos; el fuego permitió cocinar, mejorar el sabor y aprovechar mejor los nutrientes. Con la agricultura y la ganadería, los cereales integrales se convirtieron en la base de la dieta, acompañados de verduras, legumbres, frutas, carne y lácteos, aunque no siempre había suficiente variedad, lo que provocaba deficiencias y hambrunas.

Con la Revolución Industrial, la comida se hizo más abundante, se consumieron más productos animales y aparecieron los alimentos procesados para garantizar su conservación. En el siglo XX, la nutrición se consolidó como ciencia y se descubrió el efecto de la dieta en la salud, como los beneficios de la dieta mediterránea. Hoy, los problemas han cambiado: de la escasez se pasó al exceso, al aumento del consumo de ultraprocesados y al crecimiento del sobrepeso y la obesidad.

El pan, uno de los alimentos más importantes de nuestra dieta, también refleja estos cambios: desde sus primeras versiones hasta la producción de pan blanco y pan integral. Hoy se sabe que los cereales integrales son más saludables, mientras que el consumo excesivo de pan blanco se asocia con obesidad y diabetes tipo 2.

https://www.saludcastillayleon.es/ventanafamilias/es/infancia/alimentacion/bases-alimentacion-saludable/historia-alimentacion-humana

E-120: el colorante que viene de insectos y está en tu comida

Cuando vamos al supermercado, solemos fijarnos en las calorías o el azúcar de los productos, pero lo que de verdad importa es de qué están hechos. Hay alimentos que parecen sanos, pero esconden ingredientes sorprendentes, como el famoso E-120, un colorante rojo que proviene de la cochinilla, un insecto que se cría sobre cactus.

El E-120, también llamado carmín, se utiliza en yogures aromatizados, helados, chicles, mermeladas, embutidos e incluso algunos licores. Para obtenerlo, los insectos se secan, se muelen y de ahí se extrae el pigmento. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), este aditivo puede provocar alergias y, según algunos estudios, incluso afectar la conducta de los niños, por lo que se recomienda limitar su consumo.

Aunque es un colorante natural, su origen sorprende a muchos, y es un buen ejemplo de cómo los alimentos procesados pueden contener ingredientes que ni imaginamos. La próxima vez que leas la etiqueta de un producto rojo brillante, recuerda: ese color no viene solo del fruto, sino de un insecto diminuto que terminó en tu plato.

https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/embutidos-dulces-alimentos-contienen-insectos-aplastados_6369689_0.html

Comer menos y caminar más: las claves de longevidad según Silvio Garattini

El oncólogo italiano Silvio Garattini, de 97 años, explica que dos hábitos sencillos pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud: comer con moderación y caminar a buen ritmo cada día.

Garattini insiste en que una alimentación saludable debe ser variada, pero sobre todo moderada. Según señala, reducir alrededor del 30% de la cantidad de comida puede aumentar la esperanza de vida hasta un 20%. Para él, la clave no está en hacer ayunos estrictos, sino en no excederse en la cantidad total de alimentos, aunque se hagan varias comidas al día.

Su segundo consejo es caminar a diario. Él mismo procura hacer 5 km al día, manteniendo un ritmo rápido que genere un poco de fatiga y aumente el ritmo cardíaco, ya que así se consigue un verdadero efecto aeróbico. Además, asegura que nunca es tarde para empezar, incluso a los 80 años caminar aporta beneficios. Recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de caminata vigorosa.

Estos hábitos, explica Garattini, ayudan a prevenir enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. También mejoran la circulación, favorecen la salud mental y fortalecen las relaciones sociales cuando se camina acompañado. Cuidarse, añade, no solo nos beneficia a nosotros: también reduce la carga sobre nuestras familias y sobre el sistema sanitario.

https://www.20minutos.es/salud/actualidad/silvio-garattini-oncologo-menos-comida-vive-mas_6901149_0.html

Di no a los alimentos ultraprocesados

Expertos de distintos países advierten sobre los riesgos de los alimentos ultraprocesados para la salud mundial y llaman a actuar con urgencia. Según un artículo en The Lancet, el aumento del consumo de comidas altamente procesadas —como salchichas, papas fritas, galletas, bebidas gaseosas o pan de supermercado— está relacionado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, renales, depresión e incluso muerte prematura.

Estos productos suelen contener múltiples aditivos, conservantes y edulcorantes, y su consumo creciente desplaza a alimentos frescos y mínimamente procesados. Los investigadores sugieren que los gobiernos implementen advertencias, impuestos y políticas de salud pública para promover dietas más saludables, de forma similar a las acciones contra la industria tabacalera.

Sin embargo, algunos científicos señalan que todavía no se ha demostrado de manera concluyente que estos alimentos causen daño directamente y que otros factores, como el estilo de vida, también influyen. Además, ciertos productos ultraprocesados, como pan integral o guisantes congelados, aportan beneficios nutricionales.

A pesar de estas dudas, la recomendación general sigue siendo reducir el consumo de ultraprocesados, aumentar frutas, verduras y fibra, y elegir alimentos frescos siempre que sea posible. La industria, por su parte, asegura que muchos ultraprocesados pueden formar parte de una dieta equilibrada y que se han mejorado sus perfiles nutricionales en los últimos años.

En resumen, reducir los ultraprocesados y priorizar alimentos frescos es clave para proteger la salud a largo plazo.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cvgwg5y723po

La alimentación en las mascotas.

Alimentar correctamente a perros y gatos no consiste solo en llenar su cuenco; se trata de adaptar la dieta a las necesidades de cada animal. No hay un alimento que sirva para todos: la edad, el nivel de actividad, el entorno y hasta los gustos individuales influyen a la hora de elegir. Según la ANFAAC, lo más importante es que la comida sea completa y equilibrada, que aporte los nutrientes necesarios en la cantidad adecuada y que sea fácil de digerir. También debe resultar apetecible, porque si la mascota no come, la alimentación no cumple su función.

La comida preparada para mascotas ofrece varias ventajas: es segura, cómoda y permite variar sabores o texturas sin alterar el equilibrio nutricional. Esto es útil porque las necesidades de un cachorro no son las mismas que las de un gato adulto o un perro mayor, y también facilita adaptarse a cambios de actividad o de entorno. Elegir entre pienso seco, comida húmeda o combinada dependerá del animal y de la rutina de su dueño, y hoy en día existe una gran variedad de opciones disponibles en supermercados, tiendas especializadas y clínicas veterinarias.

Además, han crecido los alimentos funcionales y las golosinas, que pueden ayudar en la salud dental, articular o digestiva, y funcionan como recompensa o refuerzo positivo. Eso sí, conviene utilizarlos con moderación y siempre dentro de una dieta equilibrada. La cantidad de alimento recomendada en el envase sirve como referencia inicial, pero cada mascota es diferente y hay que ajustar según su peso, actividad y estado de salud. Ante cualquier duda o necesidad especial, los veterinarios pueden orientar sobre la dieta más adecuada.

En definitiva, hoy es más fácil que nunca ofrecer una alimentación correcta y adaptada a cada animal. Una dieta equilibrada no solo mejora su salud y bienestar, sino que también fortalece el vínculo con sus dueños, demostrando que cuidar de ellos incluye, sobre todo, cuidar de lo que comen.

https://www.20minutos.es/animaleros/como-alimentar-bien-nuestras-mascotas-clave-esta-equilibrio-personalizacion_6734723_0.html

Qué platos y alimentos no pueden faltar en una celebración de Navidad

En las casas españolas, la Navidad no es solo una fecha para reunirse: la comida es el eje de toda la celebración. Esas mesas que ves durante las fiestas están llenas de historia, tradición y sabores muy reconocibles, y algunos de los alimentos más típicos son los que, casi sin fallar, aparecen en cada familia.

Comenzando con los frutos secos: las nueces y las castañas son un clásico en esos aperitivos navideños. Se comen tal cual, o también aparecen en dulces y platos por su sabor cálido y tostado, símbolo de invierno y de reuniones al calor del hogar.

Luego está el jamón, ese producto estrella que nunca falta. En muchas mesas navideñas se coloca una buena loncha de jamón ibérico o de calidad, como entrante o para acompañar otros canapés. Su presencia de un aire elegante y tradicional.

No podemos olvidar el turrón, el dulce navideño por excelencia. Hecho con miel, azúcar, claras de huevo y almendras, existen muchas variedades, pero lo más populares son el duro y el blando. En concreto, el turrón de Jijona, con su textura pastosa, es uno de los más queridos y tradicionales.

más allá de los dulces, las mesas navideñas se llenan de otros platos muy tradicionales. Por ejemplo, las croquetas, que pueden ser de jamón, de bacalao… En muchos hogares son uno de esos bocados nostálgicos y reconfortantes.

Para el plato fuerte, en muchas regiones entra en escena el cordero lechal o el cochinillo al horno: por ejemplo, el cardo con almendras, que es típico de Aragón o La Rioja.

Y, por supuesto, los platos de marico también tienen su lugar en muchas mesas navideñas españolas: gambas, langostinos, mejillones o almejas son muy comunes, especialmente en zonas costeras.

Para acompañar todo esto, no puede faltar una buena tabla de quesos y embutidos, y a veces tostas con paté o salmón ahumado, para ir picando mientras la familia charla y, poco a poco, vamos entrando en la magia de la cena navideña.

Y para cerrar, llegan los dulces más festivos: polvorones, mazapanes, roscos de vino, y otras delicias que llevan generaciones acompañando las sobremesas. También hay quienes ponen galletas de jengibre, y no faltan esas yemas de Santa Teresa que tanto evocan la dulzura navideña.

https://galeraregalos.com/blog/platos-que-no-pueden-faltar-en-navidad

El misterio del helado de uvas: ¿Por qué es imposible hacerlo?

Un dato que no muchos saben es que el helado de uvas fue prohibido en Estados Unidos por la FDA (Food and Drug Administration, traducida como «Administración de Alimentos y Medicamentos») en el año 1982. Aunque se dice que dicha prohibición surgió de un mito incierto, es verdad que este sabor ya era de por sí imposible de producir a gran escala mucho antes de prohibirse.

En primer lugar, las uvas tienen un alto contenido de agua, lo que no es sorpresa para nadie, pero sí hace que obtener un helado cremoso sea muy complicado. Por si esto no fuera suficiente, también poseen antocianinas, unos pigmentos que inhiben y dificultan mucho la congelación. Por ello, es posible hacer pequeñas cantidades de helado con estas frutas, pero fabricarlo a gran escala es imposible.

¿Y cuál es ese mito? Pues cuenta la leyenda que Ben Cohen, uno de los fundadores de la empresa de helados «Ben & Jerry’s», logró experimentar lo suficiente crear un lote de helado de uvas, con el objetivo de impresionar a una chica que le gustaba. Se dice que dicha chica se lo ofreció a su perro, quien falleció tras probarlo, ya que estos animales son fuertemente alérgicos a las antocianinas (lo que, por supuesto, ni ella ni Ben sabían).

A pesar de que dicha historia es falsa, se popularizó a finales de los años 70 lo suficiente como para dar a conocer la alergia mortal que los perros tienen a estas frutas, y pocos años después terminaron por prohibirse los postres refrigerados que contuvieran uvas, tanto de forma natural como artificial.

El hecho de que la anécdota fuese falsa no hace que la información difundida sea menos útil, y a mi parecer es algo curioso que aprender, que hasta las historias falsas pueden derivar en una ley real. Y, por supuesto, que no hay que dejar a los perros cerca de las uvas.

Más información sobre el mito de Ben & Jerry’s aquí:

https://wradio.com.mx/radio/2016/03/01/sociedad/1456862015_116469.html