La impresión 3D está evolucionando rápidamente en muchas industrias, desde la medicina y la automoción hasta la aeroespacial, y ahora también está llegando a nuestros platos. De hecho, la industria alimentaria ya se beneficia de esta tecnología, con un mercado global de alimentos impresos en 3D estimado en 472 millones de dólares en 2022, según Global Market Estimates.
Las posibilidades son inmensas, desde postres hasta productos cárnicos, e incluso frutas y verduras. Las impresoras 3D de alimentos son cada vez más comunes, capaces de crear platos con una variedad de texturas e ingredientes, redefiniendo la forma en que producimos y consumimos alimentos.
Lejos de la ciencia ficción, varias empresas, entre ellas La Pâtisserie Numérique, Steakholder Foods, 3D Systems y Natural Machines, ya ofrecen soluciones para diseñar y producir estos alimentos impresos, marcando el comienzo de una nueva era de innovación culinaria.
Los inicios de la impresión 3D alimentaria
La impresión 3D de alimentos es una innovación relativamente reciente. En 2006, un equipo de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) desarrolló la primera impresora 3D de alimentos, conocida como Fab@Home. Esta máquina podía imprimir chocolate, masa de galletas y queso, lo que permitía crear formas artísticas con estos ingredientes.
Las primeras aplicaciones de esta tecnología se centraron en materiales fáciles de manipular. Por ejemplo, CandyFab, otra empresa fundada en 2006 diseñó una impresora capaz de producir estructuras complejas a partir de azúcar.
El chocolate se convirtió rápidamente en uno de los ingredientes más populares para la impresión 3D gracias a su capacidad para fundirse y solidificarse fácilmente, lo que lo hacía ideal para crear formas intrincadas y elegantes.
Ahora, rumbo al espacio: La NASA se ha interesado en la impresión 3D de alimentos desde 2006, explorando su potencial para alimentar a los astronautas durante misiones espaciales de larga duración. Uno de los principales objetivos era mejorar la calidad y variedad de las comidas disponibles para los astronautas, a la vez que se reducían los problemas de almacenamiento y desperdicio en el espacio.
La impresión 3D de alimentos: deleitarse al mismo preservando la salud y el medio ambiente
Las impresoras 3D de alimentos también podrían ser una excelente manera de personalizar las comidas y adaptarlas a las dietas cada vez más específicas que han surgido en los últimos años. Pensemos en las intolerancias al gluten y a la lactosa, así como en todo el movimiento vegano. La impresión 3D ofrecería una nueva forma de preparar platos que respeten las preferencias y necesidades individuales de cada persona. Estas máquinas incluso podrían conectarse a sensores para controlar el conteo de calorías o los niveles de azúcar, grasas y proteínas.
Para más información: https://www.3dnatives.com/es/impresion-3d-de-alimentos-040220192/#!

