Mango: la fruta tropical que supera su récord en España

El mango andaluz: una joya tropical que bate récords y conquista la cocina española

En los caminos que serpentean hacia pueblos como Triana, Benamargosa o Algarrobo, el paisaje ha cambiado: pequeños árboles de ramas bajas cuelgan frutos morados y rosáceos que llenan el final del verano de color. Es el mango, una fruta tropical que ha encontrado en la Costa Tropical andaluza —especialmente en la Axarquía malagueña y el litoral de Granada— un hogar perfecto para crecer.

Este 2025, el mango ha superado todas las expectativas. Tras varios años de sequía, las lluvias primaverales han disparado la producción hasta un récord histórico de 35.000 toneladas, el 90% procedente de esta región. Un resultado impensable hace apenas unas décadas, cuando en los años 90 apenas existían plantaciones en la zona. Hoy, ya se cultiva en más de 4.600 hectáreas solo en Málaga.

De origen asiático, el mango llegó a Europa en el siglo XVIII, pero no fue hasta los años 70 que comenzó su cultivo comercial en España. Su éxito en la actualidad se debe, en parte, al clima privilegiado de esta región: inviernos suaves, veranos largos y ausencia casi total de heladas. Además, nuevas técnicas de riego y poda han permitido estabilizar la producción, incluso en años difíciles.

En cuanto a consumo, el mango ha pasado de ser una fruta exótica a una habitual en muchos hogares españoles. Gracias a su sabor y versatilidad, ha ganado presencia tanto en recetas dulces como saladas: desde ceviches, ajoblancos y ensaladas, hasta postres de alta cocina como el mango brulée o el Mango Sticky Rice que ya se sirve en restaurantes de Málaga.

A nivel nutricional, este fruto destaca por su contenido en vitaminas A y C, antioxidantes, fibra y minerales como el potasio y el magnesio. Un aliado para el sistema inmunológico y la salud ocular, que además se cultiva muy cerca de casa.

Aunque aún estamos lejos de los gigantes productores como India, México o Brasil, la calidad del mango andaluz es cada vez más reconocida. Y gracias a proyectos como Exotic Fruit Box o las campañas de promoción de cooperativas como Trops, la fruta tropical española empieza a consolidarse dentro y fuera del país.

Con sabor, color y raíces cada vez más profundas en el sur de España, el mango ya no es solo una fruta exótica. Es cultura, territorio y gastronomía en estado puro.