Un mensaje claro en la mesa de Xile

Desde abril de 2025, Chile dio un paso decisivo en su política de salud pública: toda publicidad de alimentos ultraprocesados con alto contenido de sodio, azúcar, grasas saturadas o calorías debe incluir una advertencia contundente: “Evita su consumo”. El sello negro, que ya aparecía en los envases desde la Ley 20.606 de 2016, ahora irrumpe también en la publicidad con un mensaje directo, imposible de ignorar.

La medida ha generado un fuerte rechazo por parte de la industria alimentaria. Empresas como Carozzi, Unilever y Nestlé acudieron a los tribunales para bloquear el decreto, alegando vulneraciones a sus derechos comerciales. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Santiago fue clara: la norma no solo respeta esos derechos, sino que además prioriza la salud pública y asegura que cualquier persona, independientemente de su nivel de conocimientos nutricionales, pueda comprender el riesgo asociado a estos productos.

El nuevo etiquetado frontal, al ser tan explícito, elimina las interpretaciones ambiguas y llega especialmente a quienes suelen tener menos información sobre nutrición. Esa es, precisamente, una de las razones del nerviosismo en la industria: temen que el impacto real de sus productos en la salud quede expuesto y que el discurso publicitario que los presenta como parte de un estilo de vida saludable se desmorone.

Aunque las empresas han advertido sobre eventuales pérdidas económicas o laborales, las investigaciones más recientes muestran que la implementación de políticas similares en otros lugares no ha reducido significativamente las ganancias ni los empleos. Más que un riesgo económico, lo que realmente inquieta al sector es perder control sobre cómo se muestran y se perciben sus productos, y con ello, su influencia sobre el debate público en torno a la salud.

En Chile, el mensaje ya está instalado: la información clara salva vidas, y el consumidor tiene derecho a verla sin filtros.

Los 50 mejores restaurantes de Valencia

El artículo presenta una selección de 50 restaurantes imprescindibles en Valencia, elegidos por su calidad, originalidad y relevancia gastronómica. Incluye desde bares de barrio hasta locales con estrella Michelin y Soles Repsol.Cada restaurante destacado ofrece una propuesta diferente:

  • Samsha: experiencia gastronómica artística y escénica.
  • Alejandro Platero: especialista en arroces, incluida la paella premiada como la mejor de la Comunidad Valenciana.
  • La Pichurrita: tortillas y croquetas creativas con Solete Repsol.
  • Flama, Lienzo, Tavella: alta cocina mediterránea moderna basada en producto y brasas.
  • Yukmi: auténtica cocina coreana en Patraix.
  • Kaido Sushi Bar: único japonés con estrella Michelin en Valencia.
  • Fierro: menú íntimo y culinaria mediterránea personal.
  • Juan XXIII: Bib Gourmand 2025 por su cocina sincera y asequible.
  • La Cabaña de los Gauchos: referencia en carne a la parrilla estilo uruguayo.
  • Santa Rita, Xanglot, Gallina Negra, Improntas: propuestas variadas de cocina italiana, de mercado, fusión o sarda.
  • Llisa Negra (Quique Dacosta) y Casa Carmela: homenaje a las brasas y a la paella tradicional.
  • Forastera, 2 Estaciones, Quiosco Aduana: menús calidad-precio y cocina mediterránea junto al mar.

En resumen, la lista recopila restaurantes para todos los gustos y presupuestos, representando lo mejor de la gastronomía valenciana actual. Además, si tuviera que elegir entre los 50 restaurantes, recomendaría La Pichurrita con algo más informal pero sorprendente, con tortillas y croquetas gourmet que destacan por sabor y originalidad.

Para más información: https://valenciasecreta.com/restaurantes-valencia/

Alimentos buenos para la piel

Tener una piel sana no solo depende de cremas o productos tópicos, sino de lo que comes: una alimentación equilibrada y bien hidratada es clave para mantener la piel en buen estado. Según la nutricionista Paula Martín Clares, ingerir los nutrientes adecuados (y evitar los ultraprocesados) ayuda a prevenir problemas como granitos, tirantez o envejecimiento prematuro.

Lo fundamental es apostar por antioxidantes (como las vitaminas E, C, B2), minerales como el zinc y el cobre, grasas saludables y suficiente agua, ya que la piel está compuesta por aproximadamente un 70 % de líquido. Además, los ácidos grasos omega-3 (presentes en pescados, mariscos, frutos secos y semillas) juegan un papel importante en la regulación del flujo de nutrientes hacia la piel.

En cuanto a vitaminas, la A (en zanahorias, pimientos, espinacas), la C (cítricos, fresas, kiwis) y la B2 (lácteos, carnes magras, huevos, frutos secos) son esenciales para la estructura y función de la piel, mientras que la biotina (huevos, legumbres, cereales integrales) es clave para su integridad.

El artículo también señala los 10 mejores alimentos para una piel saludable:
1. Pescados y mariscos, especialmente azul, por su contenido en omega-3 y zinc.
2. Té, gracias a sus polifenoles antioxidantes.
3. Aguacate, por su vitamina E, manganeso y grasas saludables.
4. Frutos secos, ricos en vitamina E, cobre, zinc y omega-3.
5. Semillas oleaginosas y sus aceites, fuente de zinc, cobre y vitamina E.
6. Legumbres, por su biotina, polifenoles y minerales como el zinc.
7. Especias y hierbas aromáticas, que aportan fitoquímicos activos.
8. Frutas y hortalizas, con vitaminas A, C, E y compuestos antioxidantes como carotenos.
9. Aceite de oliva, con polifenoles y vitamina E, que protege frente al daño oxidativo.
10. Chocolate negro (mínimo 70 % cacao): aporta flavonoles que favorecen la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que puede mejorar el flujo y la salud de la piel.

Factores como el estrés o el tabaco tienden a generar radicales libres que dañan las células cutáneas, por lo que una alimentación rica en estos nutrientes, acompañada de buenos hábitos, se convierte en un apoyo importante para conservar la piel sana desde dentro.

https://www.academianutricionydietetica.org/que-comer/alimentos-buenos-piel/

Retiran fiambre loncheado popular por Listeria

Si sueles tener fiambre en la nevera para tus bocadillos, esta noticia te interesa. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha ordenado la retirada de un lote del fiambre loncheado “Chopped lata finas lonchas” de la marca Nuestra Alacena (DIA) después de detectarse la bacteria Listeria monocytogenes. Se trata del lote 252771, con fecha de caducidad 18/11/2025, envasado en paquetes de 150 g.

La alerta comenzó en Andalucía, aunque algunas unidades podrían haber llegado a otras regiones del país. Por seguridad, AESAN recomienda no consumir este lote y retirarlo de casa si lo tienes. La listeriosis, causada por esta bacteria, puede afectar a cualquier persona, pero es especialmente peligrosa para embarazadas, personas mayores, recién nacidos y quienes tengan el sistema inmunitario debilitado. Los síntomas más comunes incluyen fiebre, vómitos y diarrea.

Para los amantes de la cocina y quienes preparan comidas en casa, esto es un recordatorio de lo importante que es revisar los envases y actuar con precaución ante las alertas alimentarias. Un pequeño gesto, como comprobar el lote y la fecha de caducidad, puede marcar la diferencia entre un bocadillo seguro y un problema de salud. Si tienes este fiambre en tu nevera, lo más recomendable es desecharlo y avisar a familiares o amigos que puedan tenerlo.

https://www.elconfidencial.com/salud/2025-11-07/retiran-popular-fiambre-por-listeria_4243762

La ciencia detrás de nuestros hábitos diarios

En nuestra vida cotidiana, muchas de las acciones que realizamos parecen simples y automáticas: preparar el café por la mañana, revisar el teléfono o incluso elegir qué ropa ponernos. Sin embargo, detrás de cada decisión y comportamiento se esconden procesos complejos que la ciencia ha comenzado a desentrañar. Comprender estos mecanismos no solo satisface nuestra curiosidad, sino que también nos permite optimizar nuestro bienestar y productividad.

Investigaciones recientes en neurociencia y psicología muestran que los hábitos se forman como resultado de circuitos neuronales que refuerzan comportamientos repetitivos. Cada vez que realizamos una acción de manera constante, nuestro cerebro la codifica como “automática”, liberando energía cognitiva para tareas más complejas. Esto explica por qué cambiar un hábito puede resultar tan desafiante: no se trata simplemente de fuerza de voluntad, sino de reconfigurar patrones neuronales profundamente arraigados.

Además, la ciencia de los hábitos tiene aplicaciones prácticas que van más allá de nuestra rutina personal. En el ámbito laboral, por ejemplo, comprender cómo se forman los hábitos puede ayudar a diseñar entornos que fomenten la productividad y la creatividad. En la educación, permite a los docentes estructurar métodos de enseñanza que faciliten el aprendizaje a largo plazo. Incluso en la salud, adoptar hábitos saludables no solo mejora la calidad de vida, sino que previene enfermedades y fortalece el sistema inmunológico.

En definitiva, nuestros hábitos diarios son mucho más que simples costumbres: son reflejos de la manera en que funciona nuestro cerebro y de cómo interactuamos con el mundo que nos rodea. Observarlos y entenderlos nos ofrece una herramienta poderosa para mejorar nuestras vidas, convirtiendo pequeñas acciones en grandes transformaciones.

Fuente: https://www.cuatro.com/noticias/sociedad/20251119/alimentos-ultraprocesados-riesgo-salud-comparable-tabaco_18_017626000.html

Esto es lo que pasa en tus riñones si comes cebolla todos los días: el aviso de los expertos en España

Comer cebolla todos los días puede tener varios efectos en los riñones y la salud en general, según diversos estudios e investigaciones.

Desde hace mucho tiempo es por todos sabido que la cebolla tiene múltiples beneficios para la salud. De esta manera, este alimento con tanta presencia y protagonismo en la gastronomía española tiene un efecto positivo sobre nuestro organismo, destacando entre otros por su contribución para mejorar la circulación y reducir la tensión sanguínea, pero también tiene impacto sobre los riñones.

Esta planta, que contiene quercitina, una sustancia que actúa como protector renal, tiene una potente acción antioxidante y antiinflamatoria. De hecho, un estudio publicado en la revista Frontiers in Pharmacology detalló que este flavonoide natural ayuda al alivio de la toxicidad renal, la fibrosis, la apoptosis y la inflamación en una amplia variedad de enfermedades en los riñones.

A ello hay que sumar la riqueza de la cebolla en otros compuestos como cepaenos, saponinas, agliconas, organosulfuros, flavonoidos y otros compuestos fenólicos, los cuales poseen efectos antioxidantes, antiinflamatorios e inmunomoduladores. Por todo ello, hay muchos científicos que han comenzado a estudiar la posibilidad de hacer uso de esta planta para poder enfrentarse a enfermedades que guardan relación con la desregulación inmunológica, la inflamación y el estrés oxidativo.

También hay que destacar que el fuerte sabor que posee, hace que la cebolla se convierta en un condimento perfecto para dietas bajas en sodio, que son habituales entre aquellas personas que presentan algún tipo de problema renal. De igual forma, su consumo tiene varios beneficios para la salud cardiovascular, al reducir el riesgo de padecer problemas de hipertensión, que pueden afectar negativamente a los riñones.

Por otro lado, un trabajo publicado en la revista Iranian Journal of Pharmaceutical Research ha demostrado que el consumo diario de cebolla ayuda a los riñones por su papel como diurético, estimulando la excreción de orina. De esta forma, favorece la expulsión de sodio al mismo tiempo que contribuye a regular el volumen y la composición de los líquidos de nuestro organismo, favoreciendo el bienestar de diferentes órganos, entre ellos los riñones.

Otros beneficios de la cebolla para la salud

Además de sus beneficios para los riñones, hay que destacar que la cebolla tiene otras ventajas muy interesantes para la salud, por lo que este ingrediente versátil y sabroso no puede faltar en la alimentación diaria. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Bactericida, fungicida y expectorante: este ingrediente tan habitual en nuestra gastronomía posee una acción bactericida y fungicida que lo hace ser muy eficaz para inhibir distintas bacterias como la Escherichia coli o la Staphylococcus aureus. Además, también es un alimento protector de los bronquios, siendo muy útil para personas con asma y otras enfermedades pulmonares obstructivas.
  • Beneficios para la salud del corazón: las cebollas poseen antioxidantes y otros compuestos que favorecen la reducción de los triglicéridos y reducen los niveles de colesterol, lo que contribuye a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. También reduce la presión arterial y protege frente a los coágulos sanguíneos.
  • Prebiótica: la fibra que podemos encontrar en este alimento posee fruto-oligosacáridos, un componente que no se puede digerir en el estómago y que llega al colon, donde se degrada por las bacterias intestinales. Por ello consigue favorecer el crecimiento de bifidobacterias e inhibir el desarrollo de bacterias patógenas. De esta manera, la cebolla sirve como prebiótica.
  • Ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer: algunos de los numerosos compuestos de la cebolla tienen propiedades anticancerígenas que ayudan a prevenir algunos tipos de cáncer como el de estómago y el de colon.
  • Antidiabética: además, la cebolla cruda es una gran aliada para personas que padecen de diabetes o azúcar elevado, ya que incluir este alimento en la dieta ayuda a la regulación de la glucosa en sangre.

Cómo introducir la cebolla en la dieta

Dada su gran versatilidad, es muy sencillo introducir la cebolla en la dieta, puesto que es un vegetal que está presente en muchas de las recetas que preparamos en nuestro día a día. Por si esto fuera poco, por ella misma es capaz de aportar un gran aroma y sabor a muchas preparaciones.

Se puede usar tanto cruda como cocida, y algunas posibilidades que tenemos a nuestra disposición para incluirla en nuestra alimentación son las siguientes:

  • Cortada fina y pochada: esta manera de usar la cebolla se emplea como fondo de numerosos guisos, sofritos, sopas y salteados.
  • Sola o combinada con otros vegetales: en este caso, se puede utilizar para el relleno de berenjenas, pimientos, empanadas y otras masas saladas. Su textura y humedad hace que estas preparaciones tengan mayor untuosidad y sabor.
  • Cruda en ensaladas: cortando la cebolla en finos aros, se puede agregar cruda en ensaladas.
  • Entera o en rodajas: la cebolla, ya sea entera o bien cortada en rodajas, puede ser el perfecto acompañamiento para platos de carne y pescado al horno.

En algunos casos, el sabor de este alimento puede llegar a resultar fuerte, sobre todo al consumirla cruda, aunque esto dependerá de cada comensal. En cualquier caso, para todos aquellos que quieran suavizarlo, podrán dejarla en remojo durante unos minutos en una mezcla de agua con un poco de vinagre.

Por último, en lo que respecta a su consumo, hay que tener en cuenta que, dado que este es relativamente bajo, es suficiente con consumir unos 20-30 gramos diarios de cebolla para disfrutar de todos sus beneficios. Además, como sucede con otros vegetales, es mejor comer la cebolla cruda que cocida, ya que al cocinarla puede perder algunos nutrientes.

https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/pasa-rinones-comes-cebolla-dias-aviso-expertos-espana/835916516_0.html



«¿Qué comemos?»

La serie documental ¿Qué comemos?, presentada por Nico Abad y emitida en Telemadrid y À Punt, analiza las claves de la alimentación actual y su impacto en la salud pública. A lo largo de cuatro capítulos, la serie explica que la mejora de la alimentación contribuyó al aumento de la esperanza de vida en el siglo XX, pero que en el siglo XXI la forma en la que comemos está relacionada con problemas como la diabetes, la hipertensión, los infartos o algunos tipos de cáncer. También aborda cuestiones como el desperdicio alimentario, las modas en las dietas, el aumento de la obesidad infantil y el precio creciente de los alimentos, que afecta a la capacidad de muchas familias para mantener una dieta equilibrada.

Cada episodio se centra en un tema específico. El primero muestra cómo la alimentación influye directamente tanto en la salud como en la aparición de enfermedades. Otro capítulo analiza cómo la inflación ha encarecido los alimentos y cómo esto puede desequilibrar la cesta de la compra. Un tercer bloque se dedica a entender y combatir el desperdicio de alimentos. El último capítulo examina el mundo de las dietas, diferenciando entre información científica fiable y las promesas engañosas que a menudo se utilizan como reclamo. La serie invita a reflexionar de manera seria sobre nuestros hábitos alimentarios y sobre la gestión de los recursos que tenemos disponibles.

En cuanto a dónde puede verse, ¿Qué comemos? se puede ver en Telemadrid y en À Punt, que son los canales donde se ha emitido oficialmente. Por el momento, no aparece disponible en plataformas de streaming como Netflix, HBO o Amazon Prime. Si se desea ver online, lo habitual es encontrarla en las páginas oficiales de Telemadrid o À Punt, según la disponibilidad que ofrezcan en su servicio a la carta.

Para más información: https://www.telemadrid.es/corporativo/sala-de-prensa/Telemadrid-estrena-Que-comemos-serie-documental-presentada-por-Nico-Abad-que-analiza-la-importancia-de-una-buena-alimentacion-0-2648435169–20240304125202.html

“Evita su consumo”: el sello negro que hace temblar a la industria de los ultraprocesados

Desde abril de este año, Chile exige en su publicidad alimentaria la frase clara y directa: “Evita su consumo” para productos considerados insanos, según el Decreto 24, reforzando los octógonos negros que desde 2016 advertían sobre altos contenidos de azúcar, sodio, grasas saturadas o calorías. Esto transforma la sugerencia anterior de “consuma con moderación” en una instrucción tajante y sin ambigüedades, generando rechazo en grandes empresas como Unilever, Nestlé o Carozzi, que intentaron revertir la norma, pero la Corte de Apelaciones de Santiago la ratificó.

El artículo explica que a la industria alimentaria le molestan estas advertencias porque interrumpen su narrativa de ambigüedad, responsabilidad individual y externalización de daños, que les permite promover productos insanos sin que los consumidores los identifiquen claramente como perjudiciales. Mensajes claros como “evita este alimento” son difíciles de esquivar y afectan la estrategia de marketing.

A diferencia de sistemas como NutriScore o el semáforo nutricional, los sellos frontales chilenos son inequívocos y fácilmente entendibles incluso por personas con baja alfabetización nutricional, ayudando a que los consumidores elijan opciones más saludables y combatiendo desigualdades. La evidencia indica que su presencia disuade de la compra de productos insanos y no tiene efectos negativos sobre empleo, salarios o ganancias empresariales.

El artículo también compara la situación con México y muestra que la industria sigue un patrón global: lobby, campañas mediáticas y judicialización para retrasar o suavizar regulaciones de etiquetado. En realidad, lo que más teme la industria no es cambiar fórmulas, sino perder el relato que asocia sus productos con bienestar y salud.

En mi opinión, la medida chilena de etiquetado frontal con mensajes claros como “Evita su consumo” es un paso necesario y valiente para proteger la salud pública. Frente a décadas de marketing que disfrazaba productos insanos como saludables, esta regulación rompe con la ambigüedad y facilita decisiones conscientes para todos los consumidores, especialmente los más vulnerables. Además, demuestra que la protección de la salud puede imponerse sin dañar significativamente a la industria, cuestionando la narrativa de que advertir sobre los riesgos alimentarios limita la libertad o la rentabilidad.

Para más información: https://elpais.com/gastronomia/el-comidista/2025-11-19/evita-su-consumo-el-sello-negro-que-hace-temblar-a-la-industria-de-los-ultraprocesados.html

Magnesio y sueño: lo que dice la ciencia sobre los suplementos y su efectividad.

En los últimos años, los suplementos de magnesio han ganado popularidad en redes sociales como un aliado para la relajación, el alivio muscular y la mejora del sueño. Sin embargo, los expertos advierten que, más allá de la publicidad en línea, la evidencia científica sobre sus efectos sigue siendo limitada.

El magnesio es un mineral esencial para el correcto funcionamiento del cuerpo, participando en la salud neurológica, la regulación cardíaca y múltiples funciones bioquímicas. Aunque contribuye a la relajación y a la estabilidad neuronal, esto no lo convierte en una “solución mágica” para el insomnio. Su efecto depende, en gran medida, de los niveles de magnesio que ya tenga la persona; si estos son adecuados, el exceso se elimina naturalmente.

Existen diversas formas de suplementos de magnesio, como citrato, bisglicinato y óxido, que varían en absorción y tolerancia. Por ello, la elección del suplemento debe realizarse con supervisión médica, teniendo en cuenta el contenido de magnesio elemental y las condiciones individuales, especialmente la función renal y la salud cardiovascular. En dosis altas, el consumo puede causar efectos adversos como diarrea o náuseas.

La vía más segura y recomendada para mantener niveles adecuados de magnesio es la alimentación. Vegetales de hoja verde, frutos secos, legumbres y ciertos pescados, como el salmón, aportan cantidades suficientes de este mineral. Una dieta equilibrada y variada suele cubrir las necesidades diarias sin requerir suplementos.

En conclusión, aunque el magnesio juega un papel importante en la fisiología y puede contribuir indirectamente al descanso, no reemplaza hábitos saludables de sueño ni debe usarse indiscriminadamente. La mejor estrategia sigue siendo mantener una dieta equilibrada y consultar a un profesional antes de considerar suplementos.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/c5yp071j18lo

Estrés y alimentación: cómo mantener el control en momentos difíciles

El estrés es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante situaciones desafiantes, pero cuando se vuelve constante puede afectar no solo nuestra salud mental, sino también nuestros hábitos alimenticios.

El cerebro y el sistema digestivo están estrechamente conectados. En algunas personas, el estrés reduce el apetito; en otras, provoca antojos de azúcar y alimentos altos en carbohidratos, en un intento de suministrar energía rápida. El estrés crónico incluso puede alterar el metabolismo de la glucosa, aumentando el riesgo de resistencia a la insulina y ganancia de peso, generando un círculo difícil de romper.

Para manejar la alimentación bajo presión, los expertos recomiendan estrategias simples pero efectivas: dormir bien, practicar ejercicio, priorizar comidas equilibradas con proteínas y carbohidratos complejos, y limitar alimentos ultraprocesados y alcohol. Además, compartir comidas y mantener conexiones sociales ayuda a mantener el control del apetito durante los períodos estresantes.

En definitiva, reconocer cómo el estrés impacta nuestro cuerpo y aplicar hábitos preventivos puede ayudarnos a romper el círculo de ansiedad y alimentación impulsiva, protegiendo nuestra salud física y mental.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/c20edg29dy8o