Sara Vives, nutricionista, sobre el alimento que alivia los resfriados: «Los omega-3 favorecen una mejor respuesta del sistema inmunitario ante virus respiratorios»

Ha llegado el frío y los primeros resfriados de la temporada. Así que nos toca abrigarnos mucho y seguir todas las indicaciones para no enfermarnos. Por ejemplo, la alimentación juega un papel fundamental y hay alimento clave que no puede faltar. En este sentido, el salmón se convierte en un aliado perfecto para fortalecer el sistema inmunológico y ayudarnos a prevenir infecciones o acelerar la recuperación en caso de resfriado.

Según la nutricionista colaboradora de Mowi Sara Vives (@purahealthyvida)el salmón es uno de los alimentos más completos que podemos incorporar en esta época del año. Gracias a su contenido en ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), ayuda a modular la respuesta inmune y reducir la inflamación excesiva durante procesos infecciosos. Además, se ha demostrado que los omega-3 favorecen una mejor respuesta del sistema inmunitario ante virus respiratorios.”

El salmón es una fuente natural de vitamina D, esencial para la activación de las defensas, y de vitamina B12, necesaria para la formación de glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso, que también participa en la respuesta inmunitaria.

Para leer recomendaciones sobre con qué combinarlo para reforzar beneficios, pincha en el siguiente enlace: https://www.diariodesevilla.es/salud/nutricionista-alimento-alivia-resfriados-salmon_0_2005223732.html

Investigadores de la UMH identifican factores predictores del consumo de alimentos ultraprocesados en niños y niñas españoles de 4 años

La UMH alterta sobre el consumo de ultraprocesados en la infancia.

Un estudio de la Unidad de Epidemiología de la Nutrición de la UMH, publicado en la revista Appetite, revela que los niños y niñas de 4 años en España consumen de media 414,6 gramos diarios de alimentos ultraprocesados, lo que representa aproximadamente el 33 % de su ingesta total.

Datos clave del estudio:

Para comprobar este hecho se ha realizado una muestra con 1.736 parejas y sus hijos, que son participantes del estudio de cohorte INMA (Infancia y Medio Ambiente).

Investigadores principales de este proyecto son Jesús Vioque, Laura M. Compañ y Sandra González.

Y sus instituciones implicadas son la UMH, el Instituto de Investigación Sanitaria y la Biomédica de Alicante, CIBERESP.

Algunos tipos de ultraprocesados más consumidos son:

– Lácteos ultraprocesados: 44,3 %

– Bebidas azucaradas y zumos industriales: 17,8 %

– Dulces y repostería industrial: 16,5 %

– Factores predictores del consumo

– Mayor exposición a televisión (+1,5 h/día) → mayor consumo.

– Madres con alta ingesta de ultraprocesados durante el embarazo → hijos con mayor consumo.

– Madres de 30 años o más → hijos con menor consumo.

Este estudio nos esta aportando una evidencia sólida sobre los factores que influyen en el consumo de alimentos ultraprocesados en la infancia, y refuerza la clara necesidad de políticas más severas para la prevención en salud pública y así poder hacer un cambio importante en la alimentación para que reduzcan los factores de riesgo los cuales son modificables desde etapas tempranas de la vida.

Más información en:

Investigadores de la UMH identifican factores predictores del consumo de alimentos ultraprocesados en niños y niñas españoles de 4 años | Radio Elche | Cadena SER

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/09/25/investigadores-de-la-umh-identifican-factores-predictores-del-consumo-de-alimentos-ultraprocesados-en-ninos-y-ninas-espanoles-de-4-anos-radio-elche

Un estudio español activa las alarmas por la contaminación química invisible: está en más de 8 de cada 10 alimentos

Un estudio del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), publicado en Journal of Hazardous Materials, revela que el 85 % de los alimentos analizados contienen al menos un aditivo plastificante, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, especialmente en niños y recién nacidos.

Los plastificantes sirven para dar flexibilidad y resistencia a los envases de plástico, incluyen ftalatos y sus sustitutos, algunos de los cuales son tóxicos para el hígado y el sistema hormonal.

Se transfieren a los alimentos desde envases plásticos, tapas metálicas con recubrimientos poliméricos e incluso envasados en vidrio.

Algunos datos clave del estudio son que se analizaron 109 alimentos representativos de la dieta española: carnes, cereales, lácteos, legumbres, frutas, verduras, dulces y alimentos infantiles. I se detectaron hasta 20 tipos de plastificantes distintos.

La carne fue el alimento más contaminado, seguido de cereales, legumbres y dulces.

Incluso los alimentos envasados en vidrio presentaban trazas de plastificantes.

Hay claros riesgos para los niños. Aunque los niveles en adultos están dentro de los límites de seguridad (≈288 ng/kg de peso corporal), en niños los valores son mucho más altos:

Niños de 1–3 años: ≈1.155 ng/kg.

Recién nacidos: hasta 2.262 ng/kg.

Esto se debe a su bajo peso corporal y al consumo frecuente de productos como potitos y carne.

El autor del estudio, Julio Fernández Arribas, advierte que hay escenarios realistas donde se superan los niveles recomendados.

Cómo podemos reducir la exposición?

Evitar comidas preparadas envasadas en plástico.

No calentar alimentos en envases plásticos o de vidrio, ya que la toxicidad puede aumentar hasta 50 veces.

Elegir alimentos frescos y minimizar el uso de envases industriales.

La legislación es insuficiente ya que la normativa europea solo regula la migración de sustancias desde materiales, no los niveles totales presentes en los alimentos.

Ethel Eljarrat, directora del IDAEA, reclama una legislación más estricta, especialmente para proteger a los grupos vulnerables.

Este estudio activa las alarmas sobre una contaminación química silenciosa y extendida en nuestra dieta. Aunque los niveles actuales no superan los límites legales en adultos, los niños están expuestos a cantidades preocupantes. Se requiere acción regulatoria urgente y cambios en los hábitos de consumo para reducir riesgos y proteger la salud pública.

Un estudio español activa las alarmas por la contaminación química invisible: está en más de 8 de cada 10 alimentos – AS.com

https://as.com/actualidad/sociedad/un-estudio-espanol-activa-las-alarmas-por-la-contaminacion-quimica-invisible-esta-en-mas-de-8-de-cada-10-alimentos-n

Innovadores españoles abordan el desperdicio y el riesgo alimentario con etiquetas inteligentes

Etiquetas inteligentes que revolucionan la seguridad alimentaria

Tres jóvenes innovadores españoles —Pilar Granado, Pablo Sosa Domínguez y Luis Chimeno— han creado etiquetas biodegradables inteligentes que indican la frescura de los alimentos en tiempo real. Su empresa, Oscillum, ha sido reconocida entre los 10 mejores en el Premio Jóvenes Inventores 2025.

¿Cómo funcionan?

Las etiquetas contienen biosensores integrados en una matriz de polímero biodegradable. Estas detectan compuestos bacterianos liberados por alimentos en descomposición. Y tienen un sensor que cambia de color para indicar si el alimento es seguro o debe desecharse.

Origen de la idea:

Esta idea surgió durante sus años en la Universidad Miguel Hernández de Elche, tras una experiencia con carne en mal estado.

El equipo buscaba una solución clara y accesible para que los consumidores pudieran evaluar la frescura sin depender de fechas de caducidad poco fiables.

Aplicaciones y beneficios:

Funciona en alimentos frescos, carne, pescado y productos envasados.

Indica también la madurez de frutas y verduras, evitando el descarte prematuro.

Ayuda a minoristas a optimizar inventarios y reducir pérdidas.

Beneficia a comunidades vulnerables al prevenir intoxicaciones alimentarias en zonas con infraestructura limitada.

Impacto ambiental y social:

En la UE se desperdician más de 59 millones de toneladas de alimentos al año (132 kg por persona).

Las etiquetas de Oscillum ayudan a reducir el desperdicio y mejorar la seguridad alimentaria.

Contribuyen a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU: Hambre Cero, Salud y Bienestar, Consumo Responsable, Acción Climática.

Evolución y futuro:

Desde su lanzamiento en 2019, Oscillum ha crecido mediante alianzas, aceleradoras y financiación.

Actualmente desarrollan envases activos que interactúan con los alimentos para prolongar su vida útil.

La protección de la propiedad intelectual ha sido clave para su posicionamiento en el sector tecnológico alimentario.

Las etiquetas inteligentes de Oscillum ofrecen una solución práctica, sostenible y escalable al problema global del desperdicio de alimentos y la seguridad alimentaria. Una innovación que beneficia tanto a los consumidores como al planeta.

Innovadores españoles abordan el desperdicio y el riesgo alimentario con etiquetas inteligentes | Euronews

https://es.euronews.com/salud/2025/06/12/innovadores-espanoles-abordan-el-desperdicio-y-el-riesgo-alimentario-con-etiquetas-intelig

El lado oscuro de ‘MasterChef’ para tu salud: de las recetas insanas a la falta de higiene

Los dietistas-nutricionistas y los estudios realizados sobre los programas de cocina en televisión alertan de sus efectos negativos sobre los espectadores.

En los últimos años, los programas relacionados con la gastronomía se han multiplicado con un éxito extraordinario al mismo tiempo que la sociedad parece preocuparse cada vez más por su alimentación. La cuestión es si estos dos fenómenos están relacionados y si podemos aprender algo en la pequeña pantalla sobre nutrición y salud.

El dietista-nutricionista Juan Revenga tiene claro que no. En el caso concreto de MasterChef, afirma que este programa y en particular sus presentadores «han promocionado productos muy, pero que muy alejados de los patrones de alimentación saludable», asegura en declaraciones a EL ESPAÑOL.

Un estudio sobre MasterChef Australia ya alertó hace seis años del uso excesivo de grasas saturadas en este concurso, especialmente por emplear mantequilla, pero también carnes rojas y otros ingredientes. Los investigadores llamaban la atención sobre la paradoja que de esto se produjera, precisamente, cuando las autoridades sanitarias de aquel país estaban más alarmadas por la obesidad y en la programación televisiva ocupaba más tiempo que nunca la alimentación.

En teoría, los programas de cocina favorecen el hábito de cocinar en casa, que es clave para seguir una dieta saludable. Algunos estudios indican que las personas que dedican más tiempo a preparar la comida en casa presentan mejores indicadores de calidad dietética y que desarrollar habilidades culinarias es muy beneficioso si queremos comer bien. De hecho, algunos expertos consideran que promocionar la cocina podría ser una buena medida para mejorar los hábitos de vida de la población.

Sin embargo, esa parte positiva en realidad es falsa, asegura Revenga, porque «MasterChef no es un programa de cocina, es un reality show en el que el atrezo es una cocina». Un estudio publicado en 2015 en la revista Appetite por investigadores estadounidenses le da la razón: según explican, la mayoría de los espectadores de este tipo de programas sólo busca entretenerse.

No obstante, esta misma investigación llega a una conclusión aún peor: los pocos televidentes que sí se toman en serio las recetas que ven en televisión presentan un mayor índice de masa corporal (IMC), uno de los criterios más ampliamente utilizados para estimar si una persona está en su peso ideal.

Los autores explican que los programas de televisión promueven un consumo excesivo de alimentos. Cuando una persona los ve simplemente para entretenerse no aumentan su riesgo de obesidad, pero sí cuando los utilizan para aprender nuevos platos. Ocurre lo mismo cuando la información llega a través de redes sociales, pero no con otras fuentes online, impresas o cuando la información sobre recetas nos llega a través de amigos.

De hecho, una investigación realizada en el Reino Unido explica que los platos que elaboran los chefs en televisión no cumplen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el punto de que son incluso menos saludables que las comidas preparadas que se venden en los supermercados. En general, son más calóricas, con más grasas saturadas y menos fibra, según el estudio.

Además, en un amplio análisis de cómo la televisión estaba contribuyendo a la «epidemia de obesidad» en Estados Unidos, investigadores de ese país indicaban que los programas de cocina hacen que los espectadores vean el hecho de cocinar, comer y perder peso como meros entretenimientos. Así, promueven una alimentación que no tiene sentido y generan falsas expectativas sobre el aumento y la pérdida de peso.

Los expertos españoles también se han ocupado de este tema. Gregorio Varela Moreiras, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo y presidente de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) ha analizado la «burbuja gastronómica» que estamos pasando: «Los programas de cocina no son nuevos en nuestra televisión, pero lo que sí es novedoso es el número de los mismos, así como el impacto que están consiguiendo en la audiencia de todas las edades», señala en un artículo de la Revista Española de Comunicación en Salud.

«Los cocineros pueden tener más influencia que los propios científicos o profesiona­les de la salud, en un modelo que podría­mos asimilar al de los deportistas», asegura. Según explica, «los programas más tradicionales de cocina hicieron desde sus inicios un esfuerzo para mejorar nuestros conocimientos de nutrición, salud y bien­estar, nos recomendaban alejarnos de las cadenas de comida rápida, y preparar los platos en casa de una forma más saludable y económica».

Hoy en día su peso es aún más importante y se debería aprovechar. «Si se va de la mano de los expertos en nutrición, se podrá difundir el mensaje tan necesa­rio de que hay que comer bien, que hay que alimentarse de forma saludable».

Marián García, farmacéutica, nutricionista y colaboradora de programas de televisión, coincide con esta opinión.»Creo que lo ideal es que en estos programas, además de la valoración gastronómica, hubiera un nutricionista que también hiciera una valoración sobre los aspectos saludables. Sería una forma sencilla y muy fácil de hacer divulgación aprovechando el tirón de estos formatos».

Sin embargo, por el momento no está sucediendo esto, sino más bien todo lo contrario. En 2015 participó en MasterChef la dietista-nutricionista Lidia Folgar como una concursante más. Su intención era «hacer llegar un mensaje de la importancia que tiene lo que comemos en la salud», según explicó más tarde en el blog de Juan Revenga.

A la hora de la verdad, cuando ya estaba en el programa, «si hablaba mucho de nutrición tenía la sensación de que se ridiculizara un poco nuestra profesión». Al final, su salida del programa fue polémica, ya que muchos espectadores consideraron que no se había dado ningún argumento para eliminarla.

https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20190925/oscuro-masterchef-salud-recetas-insanas-falta-higiene/431456963_0.html

Tomado de: elespanol.com

Cuentos para comer sin cuentos ayuda a mejorar los hábitos alimenticios entre los niños

El 52,7 por ciento de la población adulta y el 27,6 por ciento de la población infantil presentan sobrepeso u obesidad. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en los países desarrollados, con un 32,8 por ciento del total de muertes. El sobrepeso, la obesidad o las enfermedades cardiovasculares son consecuencia de los malos hábitos alimenticios de la sociedad actual. Por ese motivo, el equipo de especialistas del gabinete psicológico de María Jesús Álava acaba de publicar «Cuentos para comer sin cuentos», una obra publicada por La Esfera de los Libros y destinada a enseñar a los niños a mejorar esos hábitos.
«La problemática de la alimentación es una de las principales causas de visitas de los padres a las consultas de los psicólogos», afirmó hoy María Jesús Álava durante la presentación del libro, en donde ha facilitado los datos mencionados. «El poco tiempo de los padres va en detrimento de los buenos hábitos alimenticios. La cultura nutricional es muy pequeña hoy en día, mientras que las carencias son muy grandes. Los padres se desesperan por los niños que no quieren comer o que lo hacen de una forma lentísima. Sin embargo, los hijos perciben que este es un tema importante para sus progenitores, unido a que son los pocos momentos del día en los que están juntos, y se convierten en los protagonistas, por lo que intentan llamar más la atención».
Por eso, el objetivo de «Cuentos para comer sin cuentos», elaborado por Ángel Peralbo, Cristina Palmer, Mila Cahue y Silvia Álava, es fomentar en los padres la capacidad de observación hacia sus hijos, porque es importante que sepan cómo educarles. Los cuentos es una forma estupenda de educación y la alimentación también puede ser el fondo de estas historias. La obra se compone de varios cuentos inéditos creados expresamente para este libro, con los que los autores intentan «enseñar a los niños, pero también a los padres». Tras los relatos en sí, se ofrecen pautas para realizar actividades relacionadas con las enseñanzas del cuento.
Favorecer lo positivo
Según Ángel Peralbo, con estos cuentos ilustrados se pretende «captar la atención de los niños y favorecer los hábitos positivos». No se trata tanto de resolver grandes problemas, sino pautas concretas para mejorar pequeños defectos, principalmente en niños de entre 2 y 8 años, que es la etapa en la que mejor se asimilan las enseñanzas. «Es también un libro vivo, que no sólo sirve para leer por la noche, sino que se puede utilizar el resto del día, y que mejora la comunicación entre padres e hijos, un aspecto muy importante, sobre todo de cara a otras épocas más difíciles, como la adolescencia», señaló Peralbo, psicólogo clínico especializado en programas de terapia familiar.
Para Mila Cahue, experta en Elaboración de Dietas y Dietoterapia, «no sólo es importante lo que comemos, sino cómo lo comemos». Las comidas suelen ser momentos «muy estresantes» para la familia, en los que existe un ambiente hostil. «Hay que recuperar las comidas agradables. Lo afectivo es tan importante como lo nutritivo». «Y marcar pautas no significa ser duro o seco, sino ser firme», puntualizó.

https://www.esferalibros.com/noticias/cuentos-para-comer-sin-cuentos-ayuda-a-mejorar-los-habitos-alimenticios-entre-los-ninos

Tomado de: esferalibros.com

Longevidad, salud y ayuno intermitente

Cuando comer menos alarga la vida

La edad es el principal factor de riesgo para múltiples enfermedades crónicas, desde el Alzheimer a los problemas cardiometabólicos, incluyendo la diabetes, ateroesclerosis, y otras condiciones inflamatorias. Por eso, desarrollar estrategias nutricionales para prevenir el envejecimiento es una oportunidad para retrasar la aparición de estas enfermedades y extender la expectativa de vida saludable.

Los beneficios de la restricción calórica (RC) sobre la longevidad se conocen desde hace mucho tiempo. El primero que la puso en práctica —por supuesto, de una forma totalmente intuitiva— fue un noble veneciano del siglo XVI, Luigi Cornaro, que llegó a vivir 102 años. En 1935, científicos de la Universidad de Cornell observaron que las ratas de laboratorio alimentadas con una dieta fuertemente reducida en calorías, pero que mantenía los nutrientes esenciales, aumentaban su longevidad más del doble de lo esperado. Desde entonces, diferentes investigaciones, la mayoría realizadas en modelos animales, han puesto de manifiesto que la RC es eficaz en extender la vida y, más importante aún, han podido describir los mecanismos moleculares implicados en ese proceso.

La evidencia apunta a que la RC permite controlar la respuesta inflamatoria asociada al envejecimiento, puede reajustar el epigenoma, y mejora la sensibilidad insulínica y el metabolismo de lípidos. De esta forma, funciona como un interruptor molecular capaz de detener diversos procesos de nuestra biología relacionados con el envejecimiento.

De la restricción calórica al ayuno intermitente o en días alternos

La RC crónica no es una intervención sencilla de implementar en humanos, pues conlleva una reducción de la ingesta alimentaria que va del 10% al 40%, al tiempo que se siguen satisfaciendo todos los requerimientos nutricionales. Por esto, la mayor cantidad de evidencia sobre los efectos de la RC en la longevidad procede de trabajos en modelos animales, especialmente en ratones y ratas.

Éstos son particularmente interesantes porque los roedores son modelos de envejecimiento de mamíferos bien conocidos y tienen el potencial de generar nuevos conocimientos sobre las relaciones entre biomarcadores de envejecimiento e intervenciones diseñadas para aumentar la expectativa de vida saludable, y que no pueden realizarse fácilmente en humanos.

Algunos científicos han propuesto al ayuno intermitente (AI) y al ayuno en días alternos (ADA) como sustitutos de la RC. Algunas variantes del AI incluyen ventanas de ayuno de van de las 12 a las 18 horas. En cambio, en el ADA, se ayuna un día y se come normalmente al día siguiente. En los días de ayuno, se puede consumir hasta un máximo de 450-500 calorías —equivalente más o menos a 1/4 de los requerimientos calóricos diarios en un adulto—, y es fundamental mantener buenos niveles de hidratación. No todos los formatos resultan igual de llevaderos para todas las personas. Como un punto clave en el éxito de estas estrategias es la adherencia, quizás no es mala idea empezar de menos a más.

Tanto el AI como el ADA se consideran seguros para la mayor parte de la población, sobre todo si se practica por periodos controlados de tiempo. Las personas con enfermedades crónicas o con alguna condición especial de salud deben consultar a su médico antes de iniciarse en esta forma de alimentación.

¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando ayunamos?

La autofagia es un proceso que renueva nuestras células de forma constante, evitando que se acumulen productos de deshecho y componentes que ya no funcionan bien, porque están viejos, dañados o degradados. A diferencia de nosotros los mortales, en este proceso de reciclaje las células no sacan la basura a la calle, sino que se la comen. De ahí el nombre de autofagia, que significa literalmente ‘comerse a uno mismo’.

Muchas enfermedades crónicas y neurodegenerativas se relacionan con fallos en la autofagia. Por eso algunos científicos consideran que este proceso es un mecanismo clave para contrarrestar las consecuencias negativas del envejecimiento.

Pero ¿cuál es su relación con el ayuno? La ciencia ha podido establecer que la privación de nutrientes es probablemente la forma más eficaz de activar la autofagia. Cuando ingerimos alimentos se activan ciertas vías metabólicas pro-envejecimiento (ligadas con el crecimiento), mientras que el ayuno activa otras rutas pro-longevidad (asociadas a la regeneración). Así que ayunar es bueno para regenerarnos.

En una época donde la abundancia de alimentos es la regla, el ayuno puede resultar todo menos tentador. Sin embargo, no está de más recordar que nuestros ancestros alternaban etapas de abundancia con largos periodos de abstinencia alimentaria. Era absolutamente normal pasar varios días sin comer.

Se requiere un mínimo de 12 horas de ayuno para poner en marcha este proceso de auto limpieza celular. Ayunos más prolongados resultarán en un ‘aseo’ más profundo. Aumentando la autofagia mediante el ayuno ayudamos a nuestro cuerpo a eliminar componentes dañados, favorecemos la regeneración celular, y mantenemos la salud de nuestras neuronas, lo que disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas. También sabemos que la autofagia ayuda a prevenir la diabetes mellitus de tipo 2, porque mejora nuestra la sensibilidad a la insulina. Finalmente, reduce el riesgo de tener distintas enfermedades crónicas, incluyendo hepáticas, intestinales y cardiovasculares.

https://inta.uchile.cl/noticias/206994/longevidad-salud-y-ayuno-intermitente

Tomado de: inta.uchile.cl

Casa Gispert, la primera tienda de alimentación de Barcelona que tiene el horno en uso más antiguo de Europa

En el número 23 de la calle de los Sombrereros, en pleno barrio de Ciutat Vella de Barcelona se ubica un comercio de esos que llaman de la atención de locales y visitantes; los primero por aguantar estoico en el mismo sitios y con el mismo servicio los golpes del tiempo, y a los segundos, por ser uno de esos locales que desprende un aura especial. Se trata de Casa Gispert. 

A pocos metros de la catedral de Santa Maria del Mar se ubica este local que presumen de ser la tienda de comestibles más antigua de la ciudad condal que lleva vendiendo productos coloniales desde 1851 y que continúa ofreciendo sus servicios a todos aquellos que quieran pasar a dejarse conquistar. 

«Se trata de un establecimiento protegido por el ayuntamiento de Barcelona», aseguran desde Casa Gispert. «Esto quiere decir que con el paso del tiempo nunca se va a poder cambiar nada de lo que hay en el interior. La entrada, la oficina… todo es tal cual como era la tienda en 1851».

A pesar de no seguir en manos de la familia fundadora, Casa Gispert sigue manteniendo la esencia con la que se fundó a mediados del siglo XIX. Tal y como aseguran desde esta tienda, cuando la última generación de la familia Gispert que regentaba la tienda decidió traspasarla, fueron los propios proveedores de frutos secos quienes decidieron quedarse con el negocio y continuar con la actividad normal. 

«La joya de la corona es el horno que tenemos aquí», comentan desde la tienda, donde aseguran que «es un horno que ha oído mil y una historias y que es testigo perenne de la ciudad».

Se trata delhorno original con el que abrió la tienda, y que con 174 años se sigue utilizando para tostar los frutos secos. «Es el horno en activo que hay en Europa más antiguo», confiesan desde Gispert. 

Hablamos de un horno de estilo romano que funciona con un tambor que se llena de frutos secos y leña que los calienta. Originariamente había una persona que lo movía manualmente, pero cambió con la llegada de la luz a Barcelona», explican desde esta tienda centenaria. 

Para mas informacion consulte este link: https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/casa-gispert-primera-tienda-alimentacion-barcelona-horno-mas-viejo-europa_6662519_0.html

Cuatro alimentos que funcionan más que una crema.

La piel refleja nuestro estado de salud y bienestar, por lo que una buena alimentación es clave para mantenerla firme, luminosa y protegida. Expertos en nutrición y dermatología coinciden en que ciertos alimentos aportan nutrientes esenciales que ayudan a cuidarla desde el interior.

El salmón destaca por su contenido en ácidos grasos omega-3 y colágeno, que fortalecen la barrera natural de la piel y mejoran su hidratación. El aguacate, rico en vitaminas C, E y K, aporta antioxidantes que favorecen la elasticidad y combaten el envejecimiento.

Los pimientos morrones son una fuente importante de vitamina C, que estimula la producción de colágeno y protege frente a los radicales libres. Por último, la espinaca ofrece vitamina K, hierro y clorofila, ayudando a oxigenar y regenerar los tejidos.

Según los especialistas, incluir estos alimentos en la dieta diaria contribuye a mantener una piel sana y radiante, recordando que la verdadera belleza empieza con una buena nutrición.

Más información en: https://www.infobae.com/salud/2025/11/02/cuatro-alimentos-clave-que-mejoran-la-salud-de-la-piel-segun-expertos/

Cuatro alimentos clave que mejoran la salud de la piel, según expertos

La relación entre lo que comemos y la salud de nuestra piel ha ganado relevancia en el ámbito médico y nutricional, especialmente por el impacto de afecciones como el acné. Expertos en dermatología y nutrición coinciden en que la piel refleja el estado general del cuerpo, mostrando signos de deshidratación, falta de sueño o daño solar. Una dieta equilibrada no solo mejora el bienestar general, sino que también se manifiesta en una piel más saludable.

Salmón: omega-3 y colágeno: El salmón es uno de los alimentos más recomendados para la salud cutánea. Rico en ácidos grasos omega-3, ayuda a mantener la barrera lipídica de la piel, favorece la hidratación y protege contra el daño ambiental. Además, aporta colágeno, esencial para la firmeza y elasticidad de la piel.

Aguacate: Contiene vitaminas K, C y E, y antioxidantes que fortalecen la piel. Su aceite penetra profundamente, actuando como hidratante eficaz.

Pimientos: Altamente ricos en vitamina C y carotenoides, superan a la naranja en poder antioxidante. Contribuyen a la producción de colágeno y a la regeneración cutánea.

Espinaca: Aporta hierro, vitamina K y clorofila, que favorecen la oxigenación celular y estimulan la formación de colágeno, ayudando a evitar una piel apagada.

Si quieres más información, la encontrarás aquí: https://www.infobae.com/salud/2025/11/02/cuatro-alimentos-clave-que-mejoran-la-salud-de-la-piel-segun-expertos/