La microbiota juega un papel clave en la atención de las personas con obesidad.

La microbiota está formada por las bacterias, hongos y otros microorganismos que pueblan nuestro intestino.

Un estudio realizado por el Instituto de Investigación Biomédica de Girona (IDIBGI) ha revelado que la microbiota intestinal —el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro intestino— juega un papel importante en la capacidad de atención de personas con obesidad. Esta investigación, publicada en la revista Gut, es pionera en vincular directamente la composición microbiana del intestino con funciones cognitivas, más allá de los efectos metabólicos ya conocidos.

Los investigadores observaron que un mayor nivel de proteobacterias en la microbiota se asocia con un peor rendimiento en tareas de atención. En cambio, la presencia del compuesto 3-HAA, producido por ciertos microorganismos intestinales, se relaciona con una mejora en esa capacidad cognitiva. Estos hallazgos sugieren que la microbiota no solo influye en la salud física, sino también en el funcionamiento mental.

Este descubrimiento abre nuevas posibilidades para desarrollar tratamientos personalizados que, a través de la dieta o el uso de probióticos, puedan mejorar la atención y el bienestar cognitivo en personas con obesidad. En definitiva, la microbiota se consolida como un actor clave en la salud integral, actuando casi como un “nuevo órgano” que conecta el cuerpo con la mente

La microbiota juega un papel clave en la capacidad de atención de las personas con obesidad

María Muñoz, médica digestiva, sobre consumir mucha proteína sin hacer deporte: «Lo que vas a conseguir es grasa»

Son muchos los motivos por los que gente en España decide llevar a cabo una dieta saludable. Ya sea para cambiar su estilo de vida, bajar o mantener el peso, ganar masa muscular, prescripción médica… Todo en una dieta cuenta, y otro factor recomendable es que haya un equilibrio entre lo que vayamos a consumir, desde minerales, grasas saludables y hasta proteínas. Sobre esto último, una nutricionista reveló cuánta cantidad diaria deberíamos consumir. Además, otra experta en salud ha sentenciado que consumirla en exceso sin la práctica de ejercicio físico puede producir efectos contrarios.

Se trata de María Muñoz, médico digestivo, quien ha revelado en un vídeo publicado en sus redes sociales las razones por las que llevar a cabo una dieta hipocalórica sin practicar deporte no es bueno. Una de las razones principales que ha expuesto es que lo que conseguiremos sería un «aumento de grasa» indeseado. 

¿Qué es la proteína?

El portal MedlinePlus explica en su página web que las proteínas «son moléculas grandes y complejas que desempeñan muchas funciones críticas en el cuerpo. Realizan la mayor parte del trabajo en las células y son necesarias para la estructura, función y regulación de los tejidos y órganos del cuerpo». A su vez, señalan que «están formadas por cientos o miles de unidades más pequeñas llamadas aminoácidos, que se unen entre sí en largas cadenas. Hay 20 tipos diferentes de aminoácidos que se pueden combinar para formar una proteína». 

Son varios los alimentos ricos en proteínas, como los que señala la Clínica Universidad de Navarra siendo, algunos ejemplos, los siguientes. Las cantidades que hemos señalado corresponden a porciones de 100 gramos comestibles

  • Lomo embuchado – 50 gramos 
  • ​Atún en lata – 32 gramos
  • ​Pechuga de pollo – 31 gramos
  • ​Lomo de cerdo – 30 gramos
  • ​Lentejas – 26 gramos
  • ​Sardinas – 21 gramos

Además, de acuerdo con el Ministerio de Sanidadhay proteínas que nuestro organismo no puede producir, razón por la cual «necesitamos aportarlos a través de los alimentos», como aquellos que contienen proteínas de alto valor biológico, presentes en los frutos secos, diferentes cortes de carnes y pescados, huevos y lácteos.

https://www.20minutos.es/salud/nutricion/maria-munoz-medico-consumir-proteina-sin-hacer-deporte-grasa_6371550_0.html

¿Pueden los dispositivos de alimentación automática interferir en el vínculo con nuestros animales?

La tecnología ha entrado con fuerza en los hogares donde conviven humanos y animales. Comederos automáticos, bebederos con sensores, fuentes que registran patrones de consumo y apps que avisan de cambios en la rutina. Todos prometen comodidad y, de paso, una nueva forma de cuidar.

Sin embargo, dar de comer siempre ha sido mucho más que llenar un estómago y, para nuestra especie, alimentar es un acto cargado de significado. Es cuidar, demostrar afecto y sellar vínculos. Un peso cultural y emocional que también hemos trasladado a la relación con los animales con los que compartimos hogar.

Y aquí surge la disonancia. Porque, mientras más opciones tecnológicas tenemos para ‘facilitarnos’ la vida, en el caso de los comederos automáticos se toca de lleno esa dimensión íntima de que alimentar es cuidar. ¿Pueden estos aparatos afectar al vínculo con nuestros compañeros no humanos? Para abordarlo hablamos con Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Qué aportan los dispositivos inteligentes

Lo primero que plantea Jaume Fatjó es diferenciar entre tipos de productos. “Por un lado, están los comederos que se programan y van entregando el pienso en intervalos. Por otro, los que se conectan a una app y proporcionan información útil sobre lo que está pasando en el día a día del animal”.

La diferencia no es menor. Los dispositivos vinculados a una app permiten recopilar datos sobre la cantidad de alimento o agua que consume un perro o un gato. “Muchas veces los veterinarios tenemos la dificultad de detectar los primeros signos de una enfermedad metabólica o endocrina. Pero a través de una app se puede saber si el gato está bebiendo menos agua o más que el mes anterior, lo que podría ayudar a detectar un problema renal en fases iniciales”, explica. La monitorización, por tanto, abre una puerta a la prevención. Pero no todos los aparatos implican la total ‘desconexión’ del cuidador y algunos diseños obligan igualmente a llenar el cuenco a diario, e incluso reconocen al animal por el microchip subcutáneo para que solo él pueda acceder a la comida. “Este tipo de soluciones pueden ser muy útiles en casas con varios animales, porque evitan que uno se coma lo del otro”, añade el experto consultado.

https://www.20minutos.es/animaleros/pueden-los-dispositivos-alimentacion-automatica-interferir-vinculo-con-nuestros-animales_6511725_0.html

¿Debes consumir carne roja durante tu período para ayudar a compensar la pérdida de sangre y hierro?

Para bien o para mal sabemos que las redes sociales tienen gran influenciaen todas las personas que están metidas en ellas. Es un lugar en el que se empieza a hablar de una pequeña tendencia y al final se convierte en una moda generalizada y no, no sólo hablamos de ropa.

Últimamente en redes sociales circula cada vez más la idea de que comer carne roja ayuda a mantener los niveles de hierro y combatir el cansancio. Pero, ¿qué hay de cierto en esto? ¿Realmente influye tanto lo que comemos en cómo nos sentimos esos días? La ciencia tiene respuestas interesantes y nos las va compartir la dietista y nutricionista Aina Candel.

La efectividad de comer carne roja durante la regla

La carne roja (como la ternera, el cordero o la res) es una de las principales fuentes de hierro hemo, una forma que el cuerpo absorbe con mucha más facilidad que el hierro de origen vegetal. Mientras que el hierro hemo se absorbe entre un 15 % y un 35 %, el hierro no hemo sólo se aprovecha entre un 2 % y un 20 %. Esto significa que una pequeña porción de carne magra puede contribuir a reponer el hierro perdido durante la menstruación.

Además, la carne roja aporta vitamina B12 y proteínas de alta calidad, nutrientes que también participan en la formación de glóbulos rojos y en el mantenimiento de la energía. 

Así que sí que puede ser beneficioso para no perder hierro durante la regla aunque la clave está en la moderación y en que se consuma dentro de una dieta equilibrada: «una o dos veces por semana es suficiente. Un exceso podría aumentar el consumo de grasas saturadas o afectar la salud cardiovascular si se combina con una alimentación poco variada», asegura Aina Candel. Porque como añade la experta nutricionista: «Durante la menstruación,muchas mujeres pueden experimentar pérdida de hierro debido al sangrado. Si esa pérdida no se compensa con la alimentación, puede aparecer cansancio, mareos, palidez, o incluso anemia ferropénica si el déficit es crónico«.

https://www.20minutos.es/mujer/estar-bien/debes-consumir-carne-roja-durante-tu-periodo-para-ayudar-compensar-perdida-sangre-hierro_6513229_0.html

La microbiota juega un papel clave en la capacidad de atención de las personas con obesidad

La obesidad empeora la atenciónEn esta investigación, el equipo se ha centrado en identificar qué componentes específicos de la microbiota intestinal se asocian con una mayor o menor capacidad de atención. Para ello, se analizaron muestras de heces y de sangre de más de mil personas. Los resultados reflejaron que los pacientes con obesidad y menor capacidad de atención presentaban una microbiota con más proteobacterias (un determinado tipo de bacterias) y alteraciones en el metabolismo del triptófano, un aminoácido esencial para la salud que se obtiene a través de la dieta.El hallazgo llevó a profundizar en el papel del metabolismo del triptófano. Los investigadores comprobaron que niveles más altos de un compuesto derivado, llamado 3-HAA, se asociaban a una mejor atención mientras que otros mostraban el efecto contrario.El equipo investigador, en colaboración con la Universitat Pompeu Fabra, realizó pruebas con animales. Al trasplantar microbiota de personas a ratones se observó que los recibían microbiota de donantes con mejor atención mostraban señales compatibles con una mejor flexibilidad cognitiva y capacidad de atención. Además, se vio que tanto una dieta rica en grasas como la eliminación de la microbiota con antibióticos reducían los niveles de 3-HAA en los ratones. En cambio, cuando se transfería la microbiota de personas con alta atención, estos niveles aumentaban notablemente. De hecho, al analizar más de 600 compuestos diferentes en el cerebro de los ratones, el 3-HAA fue uno de los que aumentó más claramente en respuesta a este trasplante.

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20251015/microbiota-influye-capacidad-atencion-personas-obesidad-122642890

Alimentación intuitiva: cuando el cuerpo nos dice qué comer

La alimentación intuitiva nos hace prestar atención a las señales internas del cuerpo (el hambre, saciedad y apetito) en lugar de seguir dietas rígidas o modas alimentarias. Su objetivo es fomentar una relación más sana con la comida, basada en la confianza y el respeto hacia nuestro propio cuerpo. Esta perspectiva fue desarrollada por las nutricionistas Evelyn Tribole y Elyse Resch en el año 1995, con principios como rechazar la cultura de la dieta y dejar atrás la culpa al comer.

Actualmente, se han presentado varios estudios que han mostrado que las personas que practican la alimentación intuitiva suelen tener un índice de masa corporal más saludable, mejor bienestar emocional y menor riesgo de trastornos alimentarios. También se suele asociar con una dieta más equilibrada y con más frutas y verduras.

Sin embargo, este método no es adecuado para todo el mundo. Hace falta tener cierto grado de conocimiento nutricional y resulta difícil aplicarlo en un entorno lleno de alimentos ultraprocesados y publicidad que fomenta el apetito. Además, en casos de enfermedades como la diabetes tipo 2, es necesario seguir pautas médicas específicas propuestas por un profesional.

En definitiva, la alimentación intuitiva puede ser un enfoque útil para mejorar nuestra relación con la comida, siempre y cuando se combine con una buena educación nutricional, autoconocimiento y un entorno que facilite decisiones saludables.

Más información en: https://www.consumer.es/alimentacion/alimentacion-intuitiva-tiene-sentido-escuchar-cuerpo

Estudio español detecta químicos plastificantes en el 85 % de los alimentos analizados

Un estudio del Instituto IDAEA-CSIC en España descubrió que el 85 % de los alimentos analizados contenían plastificantes, sustancias químicas usadas en envases plásticos.

Aunque los niveles encontrados están dentro de los límites seguros para adultos, en niños y bebés la exposición puede ser preocupante debido a su menor peso corporal.

Se analizaron 109 alimentos comunes en la dieta española, incluyendo carnes, cereales, lácteos y potitos infantiles. La carne fue el alimento más contaminado, seguida por cereales y dulces. Incluso productos envasados en vidrio presentaban trazas de estos químicos.

Los investigadores advierten que calentar alimentos en envases plásticos puede aumentar hasta 50 veces la liberación de toxinas. Además, critican que la legislación europea actual es insuficiente, ya que solo regula la migración de sustancias desde los envases, sin limitar directamente su presencia en los alimentos.

Bibliografía: Un estudio español activa las alarmas por la contaminación química invisible: está en más de 8 de cada 10 alimentos – AS.com

La alimentación saludable está relacionada con una mejor salud del cerebro

A medida que la población estadounidense envejece, el deterioro cognitivo leve se vuelve cada vez más común entre los adultos. Ante este panorama, la comunidad científica busca estrategias para prevenir o retrasar el avance de trastornos mentales como la demencia.

Una de las propuestas más prometedoras es la dieta MIND, un patrón alimentario que combina elementos de la dieta mediterránea y la DASH. Esta dieta prioriza el consumo de verduras de hoja verde, bayas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y pescado, mientras limita la carne roja, los dulces, el queso, la comida rápida y los fritos.

Para evaluar su impacto, investigadores analizaron durante una década los hábitos alimentarios y la salud cognitiva de unas 14.000 personas, con una edad media de 64 años. Los resultados mostraron que quienes seguían más de cerca la dieta MIND tenían menos riesgo de sufrir deterioro cognitivo y mostraban una progresión más lenta de los síntomas.

Según el doctor Russell Sawyer, líder del estudio en la Universidad de Cincinnati, adoptar cambios en la alimentación podría ser clave para enfrentar el aumento de casos de demencia en una sociedad cada vez más envejecida.

Para más información: https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/la-alimentacion-saludable-esta-relacionada-con-una-mejor

¿Son útiles las apps de nutrición?

Vivimos rodeados de tecnología. Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos, el móvil nos acompaña en casi todo: estudiar, entrenar, comprar, socializar… y también en algo tan cotidiano como decidir qué comer. Las aplicaciones móviles de nutrición han ganado terreno en los últimos años, y no es raro ver a alguien en el supermercado escaneando el código de barras de algún producto para saber si es “saludable” o no.

Estas apps prometen ayudarnos a tomar decisiones más informadas sobre nuestra alimentación. Nos muestran puntuaciones basadas en ingredientes, nivel de procesamiento, aditivos, calorías, azúcares… y pueden ser una herramienta útil para aprender a mirar más allá del envoltorio bonito o del eslogan llamativo.

Pero como todo en el mundo digital, hay que saber usar estas herramientas con criterio.

¿Qué tan fiables son realmente?

En un estudio realizado por un equipo del Departamento de medicina de la Universidad Complutense de Madrid, se analizaron 95 apps de nutrición y más de la mitad fueron calificadas como de baja calidad. Es decir, muchas de ellas no ofrecen información fiable ni segura. Por ejemplo, algunas valoran los productos únicamente por su contenido calórico o por si tienen azúcar añadido, sin tener en cuenta el contexto nutricional completo.

Además, estas apps no suelen ofrecer recomendaciones personalizadas. Lo que puede ser “bueno” para la mayoría, no necesariamente lo es para alguien con una condición específica, como insuficiencia renal, problemas digestivos o necesidades deportivas concretas.

El papel de los profesionales de la nutrición

Aquí es donde entra la importancia de contar con profesionales detrás del desarrollo y validación de estas aplicaciones. La nutrición es una ciencia, y como tal, requiere formación, experiencia y criterio. Los nutricionistas pueden garantizar que la información que se ofrece esté basada en evidencia científica, adaptada a cada persona y orientada a promover hábitos realmente saludables.

Entonces… ¿vale la pena usar estas apps?

Sí, mientras se utilicen con criterio. Las apps de nutrición pueden ser una buena herramienta para empezar a tomar conciencia sobre lo que comemos, comparar productos y aprender a leer etiquetas. Pero no deben sustituir la orientación profesional, solo deben funcionar como guía orientativa, pues no poseen la verdad absoluta ni tienen en cuenta las necesidades específicas de cada quién. Si se desarrollan bien, con respaldo científico y participación de expertos, pueden convertirse en aliadas valiosas para la salud pública, pero mientras no sean 100% fiables, debemos utilizarlas “con cabeza”.

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112014000800002

https://www.ui1.es/blog-ui1/la-importancia-de-los-profesionales-de-nutricion-en-las-aplicaciones-moviles

¿Son útiles las APPS de nutrición? | SPAR Gran Canaria

¿Es realmente saludable la dieta vegana?

En los últimos años, el veganismo ha dejado de ser una tendencia marginada para convertirse en una opción alimentaria y un estilo de vida cada vez más común que implica una postura ética que rechaza la explotación animal en todos los ámbitos, desde la comida hasta la cosmética y la moda. En el ámbito de la alimentación y nutrición, esto se traduce en una dieta basada exclusivamente en alimentos vegetales: frutas, verduras, legumbres, cereales, frutos secos, semillas y derivados como el tofu o las bebidas vegetales.

Pero ¿es realmente saludable seguir una dieta vegana?

Una dieta vegana bien planificada puede ofrecer múltiples ventajas para la salud, por ejemplo:

  • Mejora cardiovascular: al eliminar las grasas saturadas presentes en carnes y lácteos, se reduce el riesgo de colesterol alto y enfermedades del corazón.
  • Mayor consumo de fibra y vitaminas: los alimentos vegetales aportan fibra, vitaminas y antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico y mejoran la digestión.
  • Control de peso: al centrarse en alimentos menos calóricos pero nutritivos, puede ayudar a mantener un peso saludable.
  • Impacto ambiental positivo: al no consumir productos animales, se reduce la huella de carbono y el uso de recursos naturales.

Sin embargo, el veganismo también implica ciertos riesgos si no se lleva con cuidado:

  • Deficiencia de vitamina B12: esta vitamina solo se encuentra en productos animales, por lo que debe suplementarse.
  • Déficit de proteínas: hay algunas proteínas que solo pueden adquirirse de productos animales y otras proteínas vegetales no contienen todos los aminoácidos esenciales, por lo que deben combinarse adecuadamente los alimentos para evitar problemas de salud.
  • Menor absorción de hierro y calcio: aunque existen fuentes vegetales de estos minerales, su absorción puede ser menor que en los productos animales.
  • Dificultades sociales y económicas: comer fuera de casa o encontrar productos veganos accesibles puede ser complicado en algunos contextos (restaurantes, supermercados, etc).

La dieta vegana puede ser saludable, ética y sostenible, pero requiere información, compromiso y acompañamiento profesional, pues es fundamental consultar con profesionales de la nutrición para asegurar un aporte adecuado de todos los nutrientes.

Más que juzgar si una dieta es “buena” o “mala”, debemos preguntarnos: ¿está bien planificada? ¿Respeta nuestras necesidades y valores? ¿Me aportará todo lo que necesito para mantener un estilo de vida saludable?

https://www.iconicasports.com/una-dieta-vegana-es-saludable/

https://www.altamed.org/es/article/las-ventajas-y-desventajas-de-una-dieta-vegana

https://canalsalud.imq.es/blog/dieta-vegana