Alimentos ultraprocesados y su impacto sobre la salud

La alimentación ha cambiado mucho y cada vez consumimos más alimentos ultraprocesados, es decir, productos muy industrializados diseñados para durar mucho, ser baratos y tener sabores muy intensos. Aunque procesar alimentos no es algo nuevo, los ultraprocesados actuales incorporan aditivos, azúcares libres, grasas de baja calidad y almidones refinados para hacerlos más apetecibles y fáciles de vender.

Estos productos no solo contribuyen al sobrepeso y la obesidad, sino que también están relacionados con otras enfermedades graves, como diabetes, colesterol alto y problemas de salud mental. Algunos estudios incluso han encontrado una posible relación entre un consumo elevado de ultraprocesados y ciertos tipos de cáncer, como el de mama u ovario. Parte del riesgo se atribuye a cómo estos alimentos favorecen la obesidad, que está ligada a más de una decena de tipos de cáncer.

Por eso, se recomienda reducir al máximo el consumo de ultraprocesados y sustituirlos por alimentos de buena calidad: frutas, verduras, granos integrales, grasas saludables y proteínas de calidad. Además, mantener actividad física y un peso saludable ayuda a prevenir enfermedades asociadas a la dieta, incluido el cáncer.

https://blog.contraelcancer.es/alimentos-ultraprocesados-cancer/

¿COMO INFLUYE EN EL CÁNCER LO QUE COMEMOS?

Para prevenir el cáncer se recomienda no ser obeso, no tomar alcohol, comer mucha verdura y comer poca carne roja y procesados. A pesar de que sabemos que se recomiendan ciertas dietas para prevenir el cáncer, aún no se sabe para qué la dieta forme parte del tratamiento contra el cáncer.

El investigador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) Nabil Djouder explica que “varios estudios preclínicos [en animales] que utilizan la comida saludable como herramienta contra el cáncer han mostrado resultados prometedores y, a la inversa, otros estudios han probado que una alimentación no saludable puede acelerar el desarrollo de ciertos tipos de cáncer”.

Investigar para llevar la nutrición a la clínica

Todavía no se sabe lo suficiente sobre el tema, ya que, como dice Djouder “las evidencias no pasan a la clínica porque no comprendemos todavía los mecanismos moleculares que hay detrás de ellas”. “Se ha demostrado tanto en ratones, como en ensayos clínicos con personas, que los alimentos pueden aumentar o disminuir el riesgo de cáncer, pero necesitamos entender cómo ocurre eso dentro de las células, para que esa información pueda trasladarse a las terapias”.

Descifrar el diálogo entre células

Se está tratando de entender qué procesos metabólicos afectan más a las células tumorales que a las células normales, cuando pasan y cómo. Quieren conseguir tratar de forma selectiva y potente a las células tumorales sin dañar otras células del paciente.

Investigan las cascadas de señalización, las redes de interacción que se activan en las células en respuesta a determinados estímulos, como ciertos nutrientes. “Sabemos que el exceso de nutrientes y energía les suele gustar a las células cancerosas. Tratamos de desentrañar cuáles son los genes y las proteínas que median en estas alteraciones”, explica Efeyan.

Los investigadores buscan diseccionar los procesos metabólicos que influyen en el comportamiento, interacciones y diálogos de las células normales y las tumorales. De esta manera podrán saber lo que sucede.

Además, los tumores se comunican con las células cercanas mediante metabolitos. Si consiguen identifican estos metabolitos específicos para cada tipo de tumor, podrían desarrollar nuevas terapias. Para conseguirlo, se estudian los mecanismos moleculares entre células tumorales y no tumorales en su entorno.

Más información en: https://www.cnio.es/noticias/como-influye-en-el-cancer-lo-que-comemos-asi-lo-estudian-dos-grupos-del-cnio/