
Resumen
Un estudio de 18 meses reveló que los adultos que siguieron una dieta “green-MED” (Mediterránea verde) con restricción calórica —rica en té verde, nueces y la planta mankai— mostraron señales de un envejecimiento cerebral más lento que quienes siguieron pautas generales de alimentación saludable o la dieta mediterránea tradicional. La reducción de ciertas proteínas sanguíneas relacionadas con el envejecimiento del cerebro, especialmente la galectina-9, se vinculó al consumo de alimentos ricos en polifenoles y bajos en carnes rojas o procesadas. Aunque los resultados reflejan una correlación y no una relación causal, podrían ayudar en el futuro a desarrollar análisis de sangre sencillos para monitorear la salud cerebral.
El estudio
En octubre, un equipo internacional de investigadores de la Universidad Ben-Gurión del Néguev (Israel), la Universidad de Harvard (EE. UU.) y la Universidad de Leipzig (Alemania) publicó en Clinical Nutrition un análisis del ensayo DIRECT PLUS, con casi 300 adultos asignados al azar a tres dietas: pautas generales de alimentación saludable; dieta mediterránea restringida en calorías; y la “green-MED”, también hipocalórica pero más rica en polifenoles y con menos carnes rojas o procesadas, sustituyendo ternera y cordero por pollo y pescado. Esta última fue la más prometedora para el envejecimiento cerebral, con una ingesta diaria de nueces (28 g), tres o cuatro tazas de té verde y un batido de mankai (planta acuática rica en proteínas). Todos los participantes tuvieron acceso a gimnasio y asesoría física.
Durante el estudio, los investigadores usaron resonancias magnéticas y un modelo de aprendizaje automático para estimar la “edad cerebral” y calcular la “brecha de edad cerebral”, comparando la edad estimada cerebral con la real. En los análisis de sangre previos al cambio de dieta destacaron dos proteínas: galectina-9 y decorina, cuyos niveles elevados se asociaban con un cerebro “más viejo”. La dieta influyó en estos marcadores: el grupo “green-MED” mostró la mayor disminución de galectina-9, seguido por la dieta mediterránea, mientras que el grupo de pautas generales casi no presentó cambios.
Conclusiones
“Analizar proteínas circulantes en la sangre permite observar cómo el estilo de vida y la dieta afectan el envejecimiento cerebral antes de que aparezcan síntomas”, explicó la doctora Anat Yaskolka-Meir, coautora del estudio. Los investigadores reconocen limitaciones: cerca del 90% de los participantes eran hombres con obesidad abdominal, y el modelo de aprendizaje automático tenía ciertas restricciones. Aún así, los resultados apoyan la idea de que consumir más alimentos ricos en polifenoles y reducir carnes rojas o procesadas podría favorecer la salud cognitiva.
Finalmente, los autores destacan que estos hallazgos podrían abrir nuevas herramientas de diagnóstico. “Damos un pequeño paso hacia un análisis de sangre accesible y económico que, en el futuro, podría ofrecer información sobre el estado cerebral mediante el estudio de capas ómicas presentes en la sangre”, señaló Dafna Pachter, primera autora del artículo.
https://www.foodandwine.com/green-tea-walnuts-delay-brain-aging-11824925
