La ratatouille de “Ratatouille”

Una receta inspirada en el cine para disfrutar de las últimas verduras del verano.

Con este elegante ratatouille, hasta una rata podría ser un chef de primera.

Ratatouille (Pixar, 2007) es una de nuestras películas gastronómicas favoritas. El plato que conmovió al crítico Anton Ego es, en realidad, una versión moderna de la receta tradicional francesa.

En 1976, el chef Michel Guérard creó el confit byaldi, basado en un plato turco. Años más tarde, Thomas Keller, quien asesoró al equipo de Pixar, adaptó esa versión para la película con verduras cortadas en rodajas finas, horneadas a fuego lento sobre una salsa de pimienta y cubiertas con vinagreta.

Aunque el original se cocina a fuego lento durante horas, esta versión más rápida es una excelente manera de aprovechar calabacín, berenjena y tomates antes de que termine el verano.

Instrucciones: 

1. Sofreír para la piperrada la cabolla y el diente de ajo picados muy finamente. Cuando estén blandos pero no hayan cogido color, añadir los tomates pelados y troceados menudamente (y su jugo, si lo soltaran). Agregar una rama de tomillo, una hoja de laurel y salpimentar.

2. Dejar estofar a fuego lento unos 10 minutos o hasta que el sofrito haya perdido la mitad de su jugo. Cortar los pimientos asados en trozos pequeños y añadirlos al sofrito. Cocinar 5 minutos más, desechar las hierbas y corregir el punto de sal.

3. Precalentar el horno a 175 ºC con calor arriba y abajo.

4. Reservar un par de cucharadas de la piperrada y el resto esparcirlo en el fondo de una fuente de horno. (Opcionalmente se puede triturar con la batidora).

5. Cortar el calabacín, la berenjena y los tomates en rodajas finas de igual tamaño y grosor, unos 3 mm (es más fácil con una mandolina).

6. Empezando por el borde exterior de la fuente, ir colocando en espiral rodajas alternas de las hortalizas sobre la piperrada.

7. Mezclar un diente de ajo picado, tomillo y 2 cucharadas de aceite con sal y pimienta. Regar el contenido de la fuente con esta mezcla y taparla lo mejor posible con papel de aluminio.

8. Hornear unos 60 minutos o hasta que veamos que las verduras están tiernas. Quitar el papel de aluminio y dejar unos 30 minutos más para que las hortalizas cojan un ligero tono dorado sin quemarse. Sacar la fuente del horno.

9. Para la vinagreta, mezclar en un cuenco la piperrada reservada anteriormente junto con el aceite, el vinagre, sal, pimienta y tomillo u otras hierbas.

10. Sacar una tira de la espiral del confit con una espátula y colocarla de lado sobre el plato, intentando plegarla como un abanico abierto. Aliñar con la vinagreta.

11. Se puede guardar durante 3 días en la nevera (cogerá más sabor) y comerlo frío o recalentado ligeramente en el horno.

Para más información: https://elpais.com/gastronomia/recetas/2016/07/27/receta/1469653710_388939.html

La cocina en pantalla

Recientemente se ha estrenado en cines y en streaming una de las películas que han suscitado más interés por su tentadora y culinaria trama que ofrece la oportunidad de asistir a un súper exclusivo menú degustación solo al alcance de unos pocos privilegiados. La propuesta gastronómica protagonizada por Anya Taylor-Joy y Ralph Fiennes nos invita a recuperar algunos títulos destacados que han tenido la cocina como eje central de la trama.

Crítica feroz. La propuesta de Mark Mylod con El menú es un ataque directo y nada sutil de su radiografía del mundo de la alta cocina en el que no deja bien parados ni a los profesionales del sector ni a los clientes. Entre plato y plato lanza pullas a diestro y siniestro, y en alguna de ellas no podemos evitar sentirnos aludidos. Presenta una comedia muy negra en la que reconocemos a algún que otro cocinero de renombre. Una entretenida película en la que entramos de a poco para asistir a la, un poco desfasada y surrealista, traca final. Pero no por ello es menos disfrutable, con una factura impecable y un tour de force interpretativo entre sus principales protagonistas. En la línea crítica y de una visión no tan amable del mundo de la gastronomía también destacan películas como Hierve, donde la cocina puede convertirse en una zona de emociones extremas o la serie The Bear, en la que el romanticismo por cocinar y satisfacer a los demás choca con la dura realidad de llevar un negocio.

https://www.ultimahora.es/noticias/cultura/2023/02/05/1874577/cine-gastronomia-1.html

Las palomitas de maíz: de rituales precolombinos a icono del cine

Las palomitas de maíz son uno de esos alimentos que todos relacionamos automáticamente con el cine. Su olor, su sonido al explotar y el simple hecho de tener una bolsa en las manos mientras vemos una película forman parte de una experiencia que parece universal. Sin embargo, detrás de este gesto tan cotidiano hay una historia mucho más antigua y curiosa de lo que parece.

El origen de las palomitas se remonta a las civilizaciones indígenas de América, mucho antes de la llegada de los europeos. Los pueblos precolombinos ya cultivaban maíz y, en algunas regiones, calentaban ciertos granos que estallaban al fuego, dando lugar a versiones primitivas de lo que hoy conocemos como palomitas. Estos granos inflados tenían un significado ritual y también se usaban en celebraciones, lo que demuestra que su valor no era solo alimenticio, sino también cultural.

Con el paso del tiempo, el maíz se extendió por todo el mundo, pero fueron necesarios siglos de selección y experimentación para obtener las variedades adecuadas que explotaran correctamente al calentarse. Durante la Revolución Industrial, el cultivo y procesamiento del maíz se modernizó, lo que permitió que las palomitas se volvieran más accesibles y populares. Ya no eran un producto exótico, sino un alimento económico y fácil de preparar.

El momento en que las palomitas se convirtieron en el snack más famoso del planeta llegó cuando entraron en los cines. Al principio, no todos los locales las vendían, pero durante la Gran Depresión de 1929 se popularizaron porque eran baratas y ayudaban a los cines a mantener su negocio. Fue entonces cuando aparecieron las máquinas para hacer palomitas en el propio vestíbulo, lo que atrajo a los espectadores con su olor irresistible. Charles Cretors, uno de los pioneros en este campo, inventó una máquina que cocinaba y sazonaba los granos al mismo tiempo, dando lugar a las clásicas palomitas de mantequilla que todos conocemos.

Más adelante, con la llegada del microondas y el auge de la televisión, las palomitas salieron de los cines para instalarse en los hogares. Las bolsas listas para preparar se convirtieron en un básico de las noches de película y también comenzaron a aparecer versiones dulces, con caramelo o chocolate, y sabores más modernos, como queso o especias. A pesar de todos estos cambios, su esencia sigue siendo la misma: un alimento sencillo que invita a compartir y disfrutar.

Si lo pensamos, las palomitas son un ejemplo perfecto de cómo algo tan humilde puede convertirse en un símbolo cultural global. Nacieron en rituales indígenas, sobrevivieron al paso del tiempo y hoy forman parte de un hábito que une a millones de personas en todo el mundo. Cada vez que las preparamos, sin darnos cuenta, repetimos una tradición que lleva miles de años acompañando a la humanidad. Quizás por eso, más allá de su sabor, las palomitas representan algo más: la historia compartida de lo cotidiano.

Les millors pel·lícules sobre menjar són aquelles on no n’hi ha

Les millors pel·lícules sobre menjar són aquelles en les quals no es veu molt. És present com un somni. En aquesta entrada parlaré d’una d’elles, La carretera de 2009, que vaig revisar recentment. La recorden? Si l’han vist, segur que sí. La imatge de l’home sense nom i el seu fill, caminant per un món en ruïnes després d’un desastre indefinit, amb totes les seves pertinences en un carret de la compra, no desapareix aviat. Estan malalts, es congelen, temen per les seves vides a cada segon, temorosos de convertir-se en víctimes de caníbals.

No vaig llegir blogs de cinema quan es va estrenar, així que només més tard vaig descobrir que no va tenir un gran acolliment. La pel·lícula està basada en una novel·la elogiada, i els qui l’han llegit afirmen que l’adaptació és inferior. Per a mi, no és un problema, ja que només he vist la pel·lícula.

Alguns la van acusar de ser massa popular, de no ser prou fosca, per por d’espantar al públic. Uns altres van afirmar el contrari, considerant-la insuportablement ombrívola.

Sense saber de les crítiques, em va encantar sense reserves quan es va estrenar i, en tornar a veure-la, vaig descobrir que era tan bona com la recordava. És la imatge més crua, i alhora més creïble, dels últims dies de la humanitat que he vist. I és molt més que una simple història de supervivència ambientada en el futur. Planteja totes aquestes preguntes: sobre l’ètica, sobre què significa ésser humà, sobre on estan els nostres límits i què fa que la vida valgui la pena. Menjaríem o no a altres persones si la nostra supervivència depengués d’això? Fins i tot si ens considerem «bones» persones, arriba un punt en el qual l’instint de supervivència ens domina i ens porta per un altre camí? És justificable el suïcidi? Cadascun tindrà una resposta diferent d’aquestes preguntes, però al final tot és pura especulació. No sabem on estem realment fins que ens trobem en aquesta situació.

L’escena de la llauna de Coca-Cola

Tornant al menjar. Encara que no la veiem molt, és aquí mateix, enmig de la carretera. Quan despulles la teva vida de tot el superflu, és del que es tracta. Pa i aigua. O una llauna de Coca-Cola. Un dia, el pare la troba embussada en una màquina expenedora i insisteix que el seu fill la hi doni. Si s’ha de jutjar per la seva reacció, podria ser la primera que hagi provat, havent nascut després del moment en què el món es va esfondrar. El refresc compartit es converteix en una bombolla de, si no felicitat, almenys un alleujament temporal de tot el que els afligeix. Vivint en un món on la gent compra refrescos en ampolles de dos litres, no puc evitar preguntar-me si aquesta abundància ha adormit els nostres sentits. Ja no sentim el sabor de la beguda. Simplement la bevem de totes maneres, sense gaudir-la massa i conscients que no ens fa cap bé.

L’home (Viggo Mortensen) i el noi (Kodi Smit-McPhee) comparteixen una llauna de Coca-Cola

Una altra escena memorable és quan troben un refugi ple de menjar enllaunat. Per primera vegada en la pel·lícula, gaudeixen d’un menjar de veritat. És un menjar que normalment menysprearíem, però en aquest context es converteix en un sopar extraordinari.

Per què als vilans els encanta la llet? Antony Starr explica l’obsessió de Homelander pels lactis en «The Boys»

Javier Bardem en ‘No Country for Old Men’. Christoph Waltz en ‘Inglourious Basterds’. Malcolm McDowell en ‘A Clockwork Orange’. Allison Williams en ‘Get Out’. Sembla que, en interpretar personatges sinistres en la pantalla, l’afició per la llet és un tret comú. Per què a tants vilans de cinema i televisió els encanta beure llet?

Homelander (Antony Starr) en la sèrie «The Boys»

Potser és el contrast amb la associació que la gent té amb la llet, símbol de joventut i innocència. Segons Antony Starr, qui interpreta al deliciosament depravat Homelander en «The Boys», l’obsessió del personatge per la llet va començar en la primera temporada com una «rivalitat» amb el bebè de Madelyn Stillwell, la seva cuidadora/amant/mare, interpretada per Elisabeth Shue. En una entrevista amb IMDb, Starr va explicar que era «una qüestió de gelosia, edípica». L’actor va revelar que els gags amb llet es van convertir en una cosa recurrent, i els guionistes van incorporar més moments relacionats amb els lactis a mesura que avançava la sèrie. Després de la primera escena memorable bevent llet, l’actor li va enviar un correu electrònic al showrunner Eric Kripke per a dir-li: «Hem d’incloure més llet». «Em va dir: ‘Em vaig avançar. Inclouré llet en tot d’ara endavant'», va dir Starr.

Viaje al corazón de la cocina: el papel de la coina en el cine y la televisión.

La comida y la gastronomía han jugado un papel importante en el cine y la televisión a lo largo de su historia, reflejando y moldeando nuestra relación con los alimentos y las tradiciones culinarias. Sin embargo, más alla del simple entretenimiento, las representaciones de la cocina y la cultura culinaria en el mundo del entretenimiento trasmiten mensajes contundentes sobre identidad ligadas a la memoria, fa familia y la nostalgia.

Otro de los factores que comunica con lucideza la cinematografia es ideas sobre la clase social, la etnicidad, género y desenmascara las estructuras de poder vigentes que mantienen firmes nuestros sistemas tanto de creencias culturales como politícas.

La comida como un personaje de la trama:

Películas como la de Ratatouille de Pixar muestra por una lado una versión idealizada y amigable de la vida en una cocina profesional, pero también muestra cómo las cocinas suelen ser lugares estresantes y competitivos donde los chefs y jefes de cocina a menudo ejercen un control abusivo sobre sus subordinados.

El papel de la comida en el cine:

La comida en el cine no es solo sustento, sino un medio multisensorial para expresar emociones, conflictos sociales, estructuras familiares, deseos y tensiones políticas. Desde la mafia hasta el Japón de posguerra, pasando por Hitchcock y el cine asiático, el acto de comer se convierte en una herramienta narrativa poderosa y reveladora.

La comida como un elemento del genero del horror:

En el cine de terror, la comida deja de ser sustento y se convierte en un símbolo de lo prohibido, lo repulsivo y lo mortal. Ya sea como trampa, castigo, transgresión o vehículo de lo grotesco, el acto de comer se transforma en una experiencia que revela los miedos más profundos del ser humano.

Viaje al corazón de la cocina: el papel de la comida en el cine y la televisión – Tomatazos

¡Corten!: el libro con el que recrear las comidas de tus pelis favoritas

El reconocido bloguero gastronómico y colaborador habitual del podcast Kinótico, Iñaki Mayora, acaba de publicar su esperada obra ¡Corten! 100 recetas de película, un libro que aúna dos de sus grandes pasiones: el cine y la cocina. Esta original publicación, editada por Col&Col, invita a los lectores a un viaje culinario por el mundo del cine, recreando en la cocina platos, postres y cócteles que han dejado huella en películas clásicas y contemporáneas.

A lo largo de los años, su interés por este arte se entrelazó con su vocación por la gastronomía, que fue desarrollando a través de su blog Jaleo en la cocina y su constante búsqueda de perfección en la cocina. Esta combinación única ha dado lugar a un libro que es tanto un homenaje como una guía para los amantes del cine y la buena mesa.

¡Corten! 100 recetas de película recopila un centenar de recetas, que van desde entrantes y platos principales hasta cócteles y postres, todas vinculadas a escenas emblemáticas de películas internacionales. El libro está organizado en seis capítulos temáticos que incluyen categorías como “Las más clásicas”, “Las más emotivas” y “Las más palomiteras”, entre otras, facilitando así un recorrido por diferentes emociones y estilos cinematográficos a través de la gastronomía.

Cada receta no solo ofrece ingredientes y pasos detallados para su elaboración, sino que también incluye un texto explicativo que contextualiza la importancia del plato en la película de la que proviene. Acompañando cada preparación, una fotografía recrea la escena o se inspira en ella para transportar al lector directamente al momento en el que el plato apareció en la pantalla.

Este libro nos permite revivir momentos icónicos como el helado de avellana que Audrey Hepburn disfruta en Vacaciones en Roma, la hamburguesa cajún de Pulp Fiction, el boeuf bourguignon de Julie y Julia, o la crema de puerros azul de Bridget Jones. También se pueden aprender recetas menos conocidas, como las arepas rellenas de la película de Disney Encanto, o preparar el mítico cóctel French 75, tal y como lo hacían Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en Casablanca.

Además, Mayora señala que su intención con este libro es acercar al público la magia del cine a través del sabor, ofreciendo una experiencia multisensorial que va más allá de lo visual y auditivo. De esta manera, los lectores pueden no solo ver y escuchar historias, sino también saborearlas y sentirlas en la mesa.

¡Corten! 100 recetas de película ya está disponible en librerías físicas y plataformas digitales, y se presenta como un imprescindible para los cinéfilos que disfrutan de la gastronomía y para los amantes de la cocina que buscan un toque original y cultural en sus preparaciones. Con este libro, Iñaki Mayora demuestra que el cine y la cocina pueden ir de la mano para crear momentos únicos e inolvidables.

https://kinotico.es/actualidad/2023-04-06/entrevista-inaki-mayora-busca-sabor-clasicos-cine-su-libro-corten-100-recetas-pelicula

https://www.hola.com/cocina/noticias/20230424230476/recetas-de-peliculas-libro-corten

‘Food Evolutions’, la nueva película sobre cultivos y alimentos transgénicos que está revolucionando Estados Unidos

En las últimas semanas se ha empezado a distribuir en las salas de cine de Nueva York y Los Ángeles (Estados Unidos) la película ‘Food Evolutions’, un film sobre cultivos y alimentos transgénicos que es el resultado de la investigación independiente de los cineastas Scott Hamilton Kennedy y Trace Sheehan. La película nace de la iniciativa del Institute of Food Technologists (IFT) para grabar un documentar sobre el sistema alimentario y los organismos modificados genéticamente (OMGs). Pero una vez que se comenzó con la producción, los cineastas realizaron una compleja investigación que les llevó a crear algo mucho más amplio que un mero documental.

Los cineastas desgranan la polémica existente en algunos Estados en torno a los OMGs, abarcando no sólo la realidad científica sino también la importancia que está teniendo en su aceptación la desinformación social y los intereses contra una tecnología segura. “Los OMGs se habían convertido en un cliché para casi todos los problemas que tenemos con los alimentos, queríamos explorar si había algún fundamento científico para ello y comprender mejor el debate sobre los OMGs para tomar decisiones más informadas sobre la ciencia y la tecnología en general “, explican los cineastas.

La información ha sido extraída de https://fundacion-antama.org/food-evolutions-la-nueva-pelicula-sobre-alimentos-transgenicos-que-esta-revolucionando-estados-unidos/

Sin palomitas no hay película.

Desde pequeños, cuando hemos ido al cine con nuestros padres siempre estaban esas frases de «guarda el agua en la mochila» o «esconde las chuches en el bolsillo», pero, ¿por qué tiene que ser así?

Bien sabemos todos que los precios de los alimentos después de validar tu entrada a una película no son precisamente baratos, por lo que generalmente evitamos comprar nada en el propio cine más que la entrada (que es a lo que realmente se dedican), sin embargo, el acto de colar comida en los cines es ilegal, una norma que nosotros, como consumidores, incluso los propios trabajadores del cine no comprenden. Pero a pesar de la opinión del público, esta medida no cambia, pero no solo eso, sino que el incumplimiento de esta ya ha costado algunas multas a algunas compañías de cine.

La Federación de Consumidores en Acción lleva tiempo tratando de deshacerse de esta estúpida norma. Por ejemplo, el Instituto de consumo vasco ya ha multado a cines Yelmo por prohibir la entrada del público con productos del exterior, consiguiendo una multa de 30.001 euros. Hace unos años Extremadura se unió a la guerra y consiguió una demanda de 3000 euros a Multicines España.

Justo es a Yelmo cines, una de las más grandes compañías cinematográficas de España , a quien más de una vez se han llevado a tribunales por la multa de la entrada de comida ajena al propio cine. Las grandes empresas se escudan en un decreto por el que se aprueba el Reglamento General de la Admisión de Personas en los Establecimientos de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, y no se permite el acceso a sus instalaciones con alimentos y/o bebidas adquiridos fuera de Yelmo, reservándose el derecho a su propia compañía. Pero el gobierno ha tomado cartas en el asunto y declaran que esta afirmación no la puede tomar una empresa y ejercerla, sino que tiene que ser sometida a la opinión de su municipio, por lo que aquellas cinematográficas que se ciñen a una ley que realmente impide introducir, tanto personas como objetos o alimentos, aquello que pueda MOLESTAR o SUPONER UN PELIGRO, pero como afirmó la Agencia Española del Consumo, la negativa a llevar nuestra propia comida o bebida al cine cuando dentro de este se puede entrar comida solo vendida por el propio cine, es completamente ilegal además de denunciable, pues los establecimientos simplemente se lucran de ello para conseguir aún más beneficios (por si las entradas al cine no fueran caras ya), prohibiendo lo más básico del mundo : comer y beber.

Los Oscars

Cada año, después de la entrega de premios televisada, se celebra una fiesta privada a la que los espectadores no estamos invitados. Esta se llama Governors Ball, donde los nominados y los ganadores comparten un buen rato de felicitaciones, pero sobre todo, una gran mesa de comida y bebida.

En cuanto se apagan las cámaras, las estrellas se relajan y disfrutan de un ‘catering’ liderado, un año más, por la firma del famoso chef Wolfgan Puck. Al parecer, los nominados siempre quedan contentos con el menú del cocinero estadounidense, ya que han confiado en sus platos desde el primer Governors Ball que atendió, en 1995.

Conocemos el menú de los Oscars es porque el chef reveló hace una semana en el programa americano ‘Good Morning America‘ algunos detalles de qué comerían los nominados a los premios, información que permite elaborar la lista de platos.

Canapés

Los canapés que servirá el ‘catering’ incluyen matzá de salmón ahumado -del cual se ha realizado un pedido por encima de los 180 kilos para los más de 1.500 invitados-, hamburguesas con queso wagyu y tostadas de coliflor y tartar de atún. Todo esto acompañado de una selección de pizzas del chef.

Estaciones de platos pequeños

El pastel de pollo con trufa, que es la estrella de los entrantes calientes, es de los favoritos de las celebridades y ya se ha vuelto algo tradicional. También se ofrecerán macarrones con queso, ‘bougie tots‘, pasta con guisanteslechuga con bacalao y camarones con palomitas de maíz.

Un toque británico

Elliot Grover, chef de CUT Londres y también uno de los responsables de la cena, ha sido el encargado de aportar un toque británico al menú con platos como el toad in the hole, fish and chips y beef Wellington.

Los dulces de postre

Las celebridades deberán dejar un hueco en el estómago para los dulces del final. El menú de pastelería contará con barras de Kit Kat hechas con maracuyá y chocolate negromacarons de melocotón, tarta de profiteroles y las famosas galletas Oscars, con el logotipo de los premios estampado. También habrá la opción de crear tu propio helado.

La selección de bebidas estará dirigida por la marca de tequila Don Julio. Por tercer año, Clarendelle Domaine Clarence Dillon se ocuparán de los vinos y Champagne Lallier debutará en los Governors Ball como el champán oficial.

Para acabar de leer el artículo:https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20250301/premios-oscar-2025-menu-oscars-wolfgan-puck-governors-ball-dv-114631626