Este estudio transversal analizó datos de la Encuesta Nacional de Salud (2007) en España para investigar la relación entre los patrones dietéticos poco saludables (como omisión del desayuno, bajo consumo de frutas/verduras, alto consumo de comida rápida) y el nivel socioeconómico en niños y adolescentes de 5 a 15 años.
Los resultados revelan una clara gradiente inversa: los menores con niveles socioeconómicos más bajos presentaban mayor prevalencia de consumo de alimentos menos saludables. Esta desigualdad alimentaria se configura así como un problema estructural: no solo es cuestión de elección individual sino también de contexto social y económico.
El estudio concluye que las intervenciones en salud pública deben considerar las diferencias socioeconómicas para ser eficaces, ya que las medidas universales pueden dejar desatendidos a los grupos más vulnerables.
Información extraída de: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24656757/
