Alarma en Colombia: Más de tres millones de niños podrían quedarse sin alimentación escolar

La crisis del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Colombia ha encendido las alarmas: al menos 3,5 millones de niños estarían en riesgo de quedarse sin el único alimento que reciben en el día, debido a un déficit presupuestario que afecta a más de la mitad del país.

Aunque la alimentación escolar es una herramienta clave para combatir la desnutrición infantil —que afecta a uno de cada diez menores— el sistema que la sostiene está colapsando. La Contraloría General advierte que se necesitan con urgencia 500.000 millones de pesos (unos 125 millones de dólares) para garantizar el servicio en lo que queda del año.

El panorama es crítico en departamentos como La Guajira, Chocó o Tolima, donde miles de estudiantes dependen del PAE para alimentarse. En Tolima, por ejemplo, los recursos solo alcanzan hasta octubre. Si no hay una adición presupuestal, los estudiantes pasarán los dos últimos meses del año sin almuerzo escolar.

El problema no es nuevo, pero se agrava con la falta de coordinación entre el Gobierno Nacional y las entidades territoriales. Mientras algunos departamentos, como Bogotá, financian casi por completo el programa, otros apenas pueden cubrir una fracción. A esto se suma una estructura administrativa frágil, falta de planificación y acusaciones cruzadas sobre el mal manejo de recursos.

Desde el Gobierno aseguran haber duplicado el presupuesto nacional del PAE en tres años, pero los entes territoriales insisten en que las transferencias han disminuido y que muchas veces no tienen cómo cubrir sus compromisos.

La situación ha llevado incluso a suspender la alimentación en algunas zonas. En Buenaventura, por ejemplo, más de 40.000 niños quedaron sin comida escolar este mes debido a falta de presupuesto.

En medio del cruce de responsabilidades, lo cierto es que el futuro del PAE —que actualmente beneficia a 5,8 millones de niños— está en juego. Para alcanzar una cobertura total (7,4 millones), se necesitaría casi el doble del presupuesto actual.

Mientras tanto, miles de familias siguen esperando respuestas, porque para ellas el comedor escolar es la única mesa servida del día.