Insectos: Chapulines y su control

Los insectos son el grupo de animales terrestres más amplio en el planeta y se encuentran en todos los ecosistemas, tanto continentales como dulceacuícolas. Su existencia data de 350 millones de años. Son dominantes desde el punto de vista numérico, es decir, existe un gran número de especies; asimismo, son dominantes en biomasa, ya que los podemos encontrar en abundancia en determinadas zonas.

Además de la importancia ecológica, muchos insectos son considerados de relevancia alimenticia, ya que son parte de la dieta en varias regiones del mundo y nuestro país no es la excepción. Dentro de los insectos comestibles en México tenemos a los chapulines, artrópodos pertenecientes a la clase Insecta y al orden Ortoptera, cuyo nombre deriva del griego y significa ‘alas rectas’. Su nombre común proviene del náhuatl chapolín que significa ‘insecto que rebota como pelota de hule’. Se han descrito trece mil especies en todo el mundo, de las cuales 920 se han descrito en México.

Conociendo a los chapulines

Morfológicamente pueden ser grandes, medianos, e incluso de tamaño muy pequeño. La cabeza forma un ángulo recto con el eje del cuerpo, presentan la boca dirigida hacia abajo, con antenas medianamente largas. Tienen estructuras oculares diferentes a la de nosotros los humanos, ya que pueden tener dos órganos visuales: ojos simples también llamados «ocelos», que les permite una visión rudimentaria o casi nula, pues solo son capaces de percibir luz, pero no proyectan una imagen como la nuestra; y ojos grandes compuestos, es decir, órganos sensoriales más complejos a través de los cuales pueden tener una visión más precisa, donde se aprecian los colores y forma de los objetos. Cabe destacar que ambas estructuras visuales pueden estar presentes en un mismo individuo.

La forma del aparato bucal varía entre los insectos, en el caso de los chapulines, poseen un aparato bucal de tipo masticador, es decir, que sus mandíbulas son muy fuertes y aptas para cortar y triturar el alimento, como hojas y tallos.

El tercer par de patas está especializado para el salto, es por eso que los chapulines hacen saltos muy grandes y con base en esta característica es más fácil reconocerlos, también usan sus patas para producir sonidos. Tienen dos pares de alas que pueden ser muy reducidas e incluso ausentes, el primer par es de consistencia coriácea o endurecida (tegminas) y el segundo par, que se encuentra detrás de las antes mencionadas, es de consistencia membranosa o delicada.

¿Dónde viven?

Los chapulines generalmente se distribuyen en zonas cálidas donde hay arbustos o hierbas bajas como pastizales, praderas o zonas de cultivo; son de hábitos diurnos, pero algunos pueden ser nocturnos; su dieta es variada ya que pueden alimentarse de hojas, tallos o frutos. En algunos lugares los chapulines son considerados plagas y pueden dañar gravemente los cultivos, pero en otras zonas son fuente de alimento, como en Oaxaca. Pero, tienen importancia ecológica ya que son parte de la dieta de otros animalesson bioindicadores porque son susceptibles a cambios en el ambiente y son controladores de plagas.

Una tradición ancestral con aporte nutricional

La tradición surge desde la época prehispánica, y en México, desde tiempos remotos se han consumido gran variedad de insectos, siendo los estados de Oaxaca, Veracruz, Morelos y Guerrero los que conservan dichas tradiciones. En Oaxaca, se continúa con la tradición de preparar chapulines marinados en jugo de limón con sal o con chile. Generalmente, son consumidos por los diversos grupos étnicos presentes en el estado, entre los cuales destacan los zapotecos, mixtecos, chatinos, mixes, chontales, triquis y nahuas, por mencionar algunos.

¿Alguna vez has probado los chapulines? ¿Te puedes imaginar su sabor y textura al paladar? El gusto por comer insectos y arácnidos, o artrópodos en general, es denominado entomofagia. Para los oaxaqueños, los insectos, pero en particular los chapulines, representan un gran valor gastronómico y nutrimental, y en la actualidad, su consumo es más notorio. Sin embargo, aún se concibe la idea como algo desagradable y de mal gusto, pero basta probarlos en alguna de sus presentaciones para darnos cuenta que tienen un sabor increíble y funcionan muy bien como guarnición o como parte de la dieta. Estos se consumen tanto en estado de ninfa como adultos.

Entre las especies comestibles de chapulines encontramos a Sphenarium purpurascensSphenarium magnumSphenarium histrioMelanoplus femurrubrum y Melanoplus mexicanus.

Los chapulines aportan nutrientes como proteínas, calcio, hierro, niacina, riboflavina y fósforo, por lo que se consideran un alimento con alto aporte nutricional y, por lo tanto, poseen un gran valor. Ello les confiere una alternativa para la alimentación en las comunidades rurales de México que sufren de carencias alimenticias. Por otro lado, se les ha considerado como «el alimento del futuro».

Sobreexplotación del recurso ¿Qué hacer al respecto?

No obstante, esta tradición gastronómica milenaria podría tener graves repercusiones, ya que debido a la colecta desmedida de dichos insectos y sin el conocimiento de la especie, podríamos alterar su ciclo biológico, causando un desequilibrio ecológico. Ya sabemos que los chapulines son muy ricos, pero existe el problema de la sobreexplotación, debido a que la demanda de estos insectos se ha incrementado significativamente, ya sea por el autoconsumo, ingreso económico y la inexistente reglamentación sobre el uso y comercialización de los mismos. Es común que en las comunidades indígenas o las etnias de las regiones de Oaxaca, sean las principales en utilizar a los chapulines como alimento y como fuente de ingresos. No obstante, hay ocasiones en que los chapulines son comprados por personas intermediarias que revenden el producto a precios exorbitantes en las grandes ciudades, mientras que a los indígenas les pagan una cantidad mínima por ellos.

Además, si los chapulines son colectados en campos de cultivo, están expuestos a los químicos sintéticos como plaguicidas y fertilizantes que se aplican, conteniendo contaminantes, algunos considerados tóxicos para el consumo humano. En este sentido, es importante buscar alternativas que aseguren la colecta, producción o cría de los chapulines, con medidas sanitarias estrictas para evitar daños a la salud de los consumidores.

La recolección de chapulines generalmente se hace durante las estaciones de primavera y verano, cuando hay mayor diversidad y abundancia. Un factor importante durante la recolecta, es que se capturan tanto individuos jóvenes como adultos, por lo que las poblaciones tienden a disminuir, ya que no se permite un óptimo ciclo de reproducción.

Debido a la falta de una legislación para regular la explotación, producción y comercialización de chapulines, es de suma importancia la creación de una ley que avale y sustente su uso, para fomentar el aprovechamiento, producción, conservación e inocuidad adecuados. Para ello, es importante tener un conocimiento completo de la especie como su función ecológica, hábitos, hábitat y, sobre todo, su ciclo biológico, para determinar los tiempos y la cantidad de colecta, o bien, cómo producirlos bajo condiciones óptimas.

para ver el artículo completo:https://www.sabermas.umich.mx/archivo/articulos/535-numero-60/1041-chapulines-comestibles-tradicion-y-sobreexplotacion-en-oaxaca.html

El pan desaparece de la mesa española: del kilo diario a la extinción cultural

El consumo de pan en España ha caído un 80% desde los años 60, pasando de 134 a 28 kilos por persona al año. Este descenso se debe sobre todo a un cambio generacional: los jóvenes prefieren otros carbohidratos como pizza o pasta, y muchos asocian el pan con sobrepeso o intolerancias. En la última década la demanda ha bajado otro 20% y la compra diaria de pan casi ha desaparecido.

También influyen mitos nutricionales (como la idea de que el pan engorda) y el abandono injustificado del gluten. Al mismo tiempo, la industrialización ha reducido la calidad del pan, lo que ha provocado el cierre de cuatro de cada diez panaderías tradicionales y ha impulsado la venta de pan barato y de peor sabor en supermercados y gasolineras.

Aun así, existe un pequeño pero creciente interés por panes de mejor calidad, integrales o de masa madre. El futuro del sector dependerá de recuperar la cultura del “pan de verdad”. En conjunto, la caída del consumo refleja un cambio profundo en los hábitos alimentarios y en la relación de los españoles con su tradición gastronómica.

Para más información: https://es.euronews.com/cultura/2025/11/08/el-pan-desaparece-de-la-mesa-espanola-del-kilo-diario-a-la-extincion-cultural?utm_

Por qué en gran parte de Asia no se come con cuchillo y tenedor

Para muchos viajeros occidentales, sentarse a una mesa en China, Japón, Corea o Vietnam y no encontrar cuchillo ni tenedor puede resultar sorprendente. Sin embargo, esta elección no tiene nada de caprichosa: es el resultado de una evolución histórica profunda que transformó la forma de cocinar, servir y entender la comida en Asia oriental.

La historia de los palillos se remonta a la dinastía Shang, alrededor del 1200 a. C., cuando no eran utensilios de mesa, sino herramientas largas de bronce usadas para mover alimentos en ollas muy calientes. Su uso cotidiano en la mesa llegó mucho después, hacia el siglo IV d. C., gracias a un cambio clave en la cocina: los ingredientes comenzaron a cortarse en trozos pequeños antes de ser cocinados para ahorrar combustible y acelerar la preparación. De esta transformación surgió la herramienta ideal para trasladar esos bocados directamente a la boca: los palillos.

Pero la expansión definitiva de su uso se atribuye a la influencia de Confucio. El filósofo defendía que la comida debía promover armonía y alejar cualquier símbolo de violencia. Para él, colocar un cuchillo afilado sobre la mesa evocaba la muerte del animal y perturbaba la experiencia de comer. Su principio era claro: “En la mesa, nada que recuerde a un arma”. Los palillos, suaves y sin filo, encajaban perfectamente en esta visión.

Con el tiempo, esta idea moldeó toda la gastronomía de la región. Los platos comenzaron a prepararse completamente cortados, listos para compartirse en el centro de la mesa. No hay piezas grandes que cortar, sino pequeños bocados pensados para ser tomados con facilidad. De hecho, muchos alimentos serían incómodos de manipular con tenedor o cuchara, pero funcionan a la perfección con palillos.

Entonces, ¿por qué muchos países asiáticos no adoptaron el cuchillo y el tenedor? La respuesta es sencilla: su cocina no lo requiere, y sus palillos son parte de su identidad cultural. Igual que en Occidente ciertos gestos gastronómicos forman parte del ADN culinario, en Asia oriental el uso de palillos simboliza tradición, estética y una forma particular de relacionarse con la comida.

Eso no impide que, al enfrentarse a comida occidental, usen cubiertos sin dificultad. Pero en su día a día, comer con palillos es más que una costumbre: es una filosofía que invita a comer despacio, con suavidad y sin violencia. Un legado milenario que aún se mantiene vivo en millones de mesas a lo largo del continente.

https://www.eldiario.es/spin/historia-revela-paises-asia-no-comen-cuchillo-tenedor-pm_1_12790569.html

Comida, ¿al alcance de quién?

Todos nos hemos percatado de la terrible subida de los precios, sobre todo en el sector alimenticio, donde estos se han disparado de forma brutal, dejando a muchos con un carro de la compra con más vacío que otra cosa. De este polémico tema habla el economista Santiago Niño Becerra, quien alega que, en casos normales, se habla de cambio en los precios en intervalos de uno/dos años, sin embargo, en lo que a los alimentos respecta, no dejan de aumentar sus precios desde la pandemia. Céntimo a céntimo, van sumando hasta llegar a cifras desorbitadas.

En su opinión, Becerra afirma que el sector alimenticio se ha transformado en una forma rápida de obtener beneficios por parte de distribuidores o proveedores. Con técnicas como reducir el volumen de ciertos paquetes, vendiendo la misma cantidad, con tal de conseguir rascar cierto profit. Como ejemplo, Becerra utiliza a Mercadona, donde su margen neto medio es bajo, pero al vender grandes cantidades de productos, los beneficios aumentan, obligando a los compradores a adquirir, principalmente productos de primera necesidad, a precios más altos, haciéndolos supuestamente más rentables. Pero esto deja grandes desigualdades económicas, ya que se ejemplifica que la carne de ternera ha subido más que el caviar de beluga, un alimento extremadamente exótico.

Estas modificaciones a gusto de los proveedores provoca una inestabilidad que seriamente debería de ser estudiada, además de que conlleva otros problemas no contemplados por las empresas, como los dilemas climáticos o ecológicos. Realmente hemos de tener cuidado con aquello que compramos, pero más importante, donde lo hacemos.

Si quieres descubrir más sobre este economista: https://www.marca.com/tiramillas/economia/2025/11/25/nino-becerra-alimentacion-convertido-forma-obtener-beneficios.html

Vuelve Valencia Cuina Oberta, el gran certamen gastronómico para «saborear la despensa del Mediterráneo»

Valencia celebra una nueva edición de Valencia Cuina Oberta del 20 al 30 de noviembre, un certamen gastronómico que convierte la ciudad en un recorrido culinario por sabores tradicionales y vanguardistas, barrios y estilos que reflejan la Despensa del Mediterráneo. Participan 70 restaurantes —diez de ellos nuevos—, incluidos seis con Estrella Michelin y doce reconocidos por Guía Repsol, Bib Gourmand o We’re Smart Green Guide.

Los menús están pensados para disfrutar, compartir y saborear, con precios 28 € al mediodía y 36 € por la noche (menús Gourmet a 48 € y 56 €), bebidas aparte, haciendo accesible la alta gastronomía. La cita, impulsada por Fundació Visit Valencia y con la colaboración de la Diputació de Valencia y Turisme Comunitat Valenciana, promueve el consumo local, los productos de proximidad y el talento de los chefs valencianos.

Entre los nuevos restaurantes destacan Alcántara Bistro, Barecito del Ayuntamiento, Cocleque, Escama, Jenkin’s, Kabanyal, Llar del Pescador, Soul of 1927, Taller de Carnes by Jenkin’s y Arrels, que debuta en la categoría de Estrella Michelin. El evento invita a redescubrir la gastronomía valenciana, probar restaurantes nuevos o volver a disfrutar de los favoritos.

Las nuevas incorporaciones de Valencia Cuina Oberta reflejan la vitalidad y creatividad de la escena culinaria valenciana, que combina cocina de mercado, autor, tabernas creativas y fusiones internacionales. La edición ofrece además 17 experiencias gastronómicas organizadas por 13 restaurantes, incluyendo talleres de cocina internacional, catas de vino, clases de coctelería y actividades centradas en productos locales y las brasas, para vivir la gastronomía con los cinco sentidos.

Destacan experiencias de coctelería y enogastronomía, como cócteles de autor en La Salita, homenaje al Agua de València en Orio, rutas vinícolas de Proava y Nodus, o cenas maridaje en Alenar. También hay propuestas dulces como la merienda de Llisa Negra y el Orxata Tour de Monorxata, que combinan tradición y excelencia.

En cocina tradicional, Villa Indiano ofrece talleres de arroz meloso para preservar la memoria culinaria, y Fierro recupera su mesa única para un menú que celebra diez años de historia y creatividad gastronómica en un ambiente íntimo.

Para más información: https://www.elespanol.com/valencia/ocio/20251117/vuelve-valencia-cuina-oberta-gran-certamen-gastronomico-saborear-despensa-mediterraneo/1003744013983_0.html

Garantizar comidas sanas en hospitales y residencias: un derecho en la bandeja

Los ministerios de Sanidad y Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 están promoviendo un nuevo decreto que obligue a que los menús de hospitales y residencias ofrezcan opciones saludables, nutritivas y sostenibles.
Según los responsables, esta regulación atendería un “clamor social”: muchas personas que dependen de estos centros no tienen garantizado un acceso mínimamente digno a alimentos de calidad, y en algunos casos se han denunciado menús poco adecuados o máquinas expendedoras con productos ultraprocesados.
Además, plantean que esta medida no solo mejora la salud de quienes viven en contextos vulnerables, sino que también puede acelerar la recuperación de pacientes hospitalizados, ya que una buena alimentación influye directamente en la recuperación física.
En el aspecto social, también hay un componente de equidad: garantizar menús saludables para personas mayores o enfermas es reconocer que la alimentación es parte de los cuidados esenciales.


Esta iniciativa representa un gran paso hacia la justicia alimentaria. No basta con promover dietas sanas en medios privados: el sistema público debe garantizar que todas las personas reciban la energía y los nutrientes necesarios, especialmente en momentos críticos de salud. Además, si se combina con productos locales o ecológicos, puede impulsar cadenas de suministro más sostenibles.

https://elpais.com/sociedad/2025-05-22/consumo-y-sanidad-quieren-aprobar-cuanto-antes-el-decreto-que-garantizara-comidas-saludables-en-hospitales-y-residencias.html

¿Qué pasó con la comida de Harry Potter?

Pocas cosas impresionan más de las primeras películas de Harry Potter, especialmente si eres un niño, que ese primer vistazo al Gran Comedor. Los alumnos de las cuatro casas se dan cita el primer día de curso en él para cenar a la luz de la Luna, en la ceremonia del Sombrero Seleccionador. Pues parece que este emplazamiento en La Piedra Filosofal no fue tan agradable como parecía al otro lado de la pantalla.

Así lo contó el actor que dio vida al Profesor Flitwick, el legendario actor Warwick Davis (Willow) en una entrevista a BANG Showbiz en 2014. Resulta que el director de la primera entrega del mago de las gafas, Chris Columbus, quería que las escenas en el Gran Comedor se sintieran muy reales. Tal fue así, que la comida usada era real, a pesar de que los actores hacían como que comían, pero no lo hacían realmente. De esa forma, cada nueva toma o escena, siempre tenía comida en los platos y fuentes.

«Podías oler el Gran Comedor antes de entrar en él» – Warwick Davis

«Se rodaron varios festines allí. Podíamos rodarlo durante tres o cuatro días, y en el primero te servían un plato con muchas carnes, vegetales y patatas asadas […] El siguiente día te decían ‘No comas la comida’… Y te tocaba hacer como que comías, cuando llevaba ahí toda la noche. El cuarto día, podías oler el Gran Comedor antes de entrar en él. La comida era la misma que el primer día, y tenía un olor increíble.», relata Davis.

Si quieres ver el artículo original:https://www.3djuegos.com/tv-series/noticias/desagradable-realidad-gran-comedor-hogwarts-peliculas-harry-potter-que-olia-a-comida-podrida

¿Qué quiere decir Tarantino con la comida en sus películas?

Quentin Tarantino, el maestro del cine posmoderno, ha tejido a lo largo de su extensa filmografía una trama paralela donde la comida se erige como un poderoso canal de expresión. Desde su debut con Reservoir Dogs hasta las odas culinarias en Pulp Fiction, Kill Bill, Érase una vez… En Hollywood, y más allá, el director ha convertido la gastronomía en un simbolismo que intensifica la trama y enriquece la narración de sus proyectos audiovisuales.

Figura 1: Samuel L. Jackson comiendo una hamburguesa de queso en Pulp Fiction (1994) de Quentin Tarantino.

El despliegue de comida rápida

En Pulp Fiction Tarantino despliega un festín visual de comida rápida, reflejando la obsesión del director por este tipo de alimentación y dando vida a una metáfora compartida sobre el consumo rápido y la consideración de lo que se etiqueta como basura. La icónica escena en Jack Rabbit Slim’s, donde Vince lleva a cenar a Mia, revela el amor extremo por las hamburguesas, batidos y demás delicias de la época.

Aspectos y cambios en los personajes

En Reservoir Dogs, aunque con un menú más corto, utiliza la comida para revelar aspectos del carácter de los personajes, como la desesperación expresada por Holdaway en una cafetería nocturna. 
Por su parte, en Érase una vez… En Hollywood, la preparación de la cena para el perro Brandy por parte de Cliff refleja el estilo de vida del personaje y se convierte en una metáfora de las similitudes compartidas entre el hombre y su mascota. Además, es en los bares, en medio de carias copas, cuando se produce un cambio de etapa de los personajes, y donde se toman decisiones trascendentales. 

La constante presencia de alimentos y bebidas en las películas de Tarantino va más allá de la simple ambientación, convirtiéndose en un elemento fundamental para establecer dinámicas entre personajes, ejercer poder y control, y acompañar los diálogos de las escenas.

Para leer el artículo original, pincha aquí.

Literatura y gastronomía: maridaje entre libros y comida

La gastronomía literaria es casi tan antigua como la escritura, un fenómeno con miles de años de historia y diversos géneros que vale la pena conocer y explorar.

La alimentación, necesidad básica del ser humano, ha sido tema recurrente desde los primeros textos que mencionan alimentos, su almacenamiento y comercio, lo que puede considerarse la prehistoria de la literatura gastronómica.

Desde entonces, el alimento ha atravesado géneros y estilos en todas las culturas y épocas, del Gilgamesh a la Biblia, de las leyendas populares a los textos medievales, adquiriendo un carácter simbólico o ritual que se ha mantenido a lo largo del tiempo.

¿Qué es la literatura gastronómica?

No todos los textos sobre comida son literatura gastronómica. Existen documentos históricos, recetarios o manuales con valor informativo, pero la verdadera literatura gastronómica se compone de obras en las que los elementos estéticos son esenciales: libros y autores que usan la gastronomía como tema o recurso para desarrollar ensayos, crónicas, textos poéticos o de ficción.

La gastronomía en la literatura a lo largo de la historia

En la cultura occidental, los primeros ejemplos aparecen en la Grecia preclásica, como en La Ilíada, donde se describen banquetes de soldados. El primer texto centrado en la gastronomía sería el Calendario de Ananio (S. VI a.C.), con descripciones de recetas e ingredientes valorados.

Durante la Roma imperial destacan obras como el De Re Coquinaria de Apicius o el Satiricón de Petronio, y se populariza el uso de lo gastronómico como símbolo cultural, contraponiendo lo civilizado a lo bárbaro.

A partir de ahí, lo culinario se consolida como motivo literario. Ejemplos clásicos son los banquetes del Libro de Buen Amor (1330), Gargantúa de Rabelais o las descripciones alimentarias en El Quijote. En los siglos XVIII y XIX, el realismo y el naturalismo incorporan la gastronomía como constante, visible en las obras de Emilia Pardo Bazán o Mesonero Romanos.

La literatura culinaria contemporánea

El siglo XX supuso la diversificación del género. La relación entre gastronomía y literatura se expandió al ámbito policíaco, con referencias culinarias en Sherlock Holmes, Poirot o Philip Marlowe. También la coctelería se hizo icónica con el mint julep de El Gran Gatsby o el martini de James Bond.

Estudios como los de Yanet Acosta analizan la mesa como elemento narrativo y simbólico en autores como Joyce, Highsmith, Fisher o Vázquez Montalbán. En las últimas décadas, autores como Isabel Allende o Laura Esquivel consolidaron una literatura gastronómica más emocional.

Entre los nombres destacados del género moderno figuran Nora Ephron, Julian Barnes, Manuel Vicent o Muriel Barbery. En el ámbito ensayístico sobresalen Néstor Luján, Josep Pla, Julio Camba y Vázquez Montalbán. Hoy, escritores como María Nicolau, Albert Molins, Claudia Polo o María Sánchez continúan esta tradición, junto con la colección Hojas de Col.

La literatura japonesa también ha incorporado la gastronomía con fuerza, tanto en narrativa como en manga y anime, con obras como Cooking Papa, Food Wars o El Gourmet Solitario.

La literatura gastronómica mantiene una gran popularidad, como demuestran los Roca Awards, y su futuro apunta a nuevos campos aún por explorar.

Libros para un banquete: recomendaciones literarias

  • Julio Camba (1929): La Casa de Lúculo
  • M.F.K. Fisher (1937): Sírvase de Inmediato
  • Álvaro Cunqueiro (1969): La Cocina Cristiana de Occidente
  • Josep Pla (1972): Lo que Hemos Comido
  • Nora Ephron (1988): Una Escritora en La Cocina
  • Manuel Vicent (2006): Comer y Beber a mi Manera
  • Julian Barnes (2006): El Perfeccionista en La Cocina
  • María Nicolau (2022): Cocina o Barbarie
  • Alicia Kennedy (2023): Desde mi Escritorio
  • Iñaki Martínez de Albéniz (2024): El Idiota Gastronómico

Gastronomía y terror para celebrar ‘Halloween’ en Málaga: este es el lugar que acogerá una cena con sustos, actuaciones y gastronomía a pie de playa

Este viernes Málaga prepara una noche terrorífica para celebrar Halloween. La velada contará con diversas actividades para todos los gustos y edades; una de ellas es permitir a los participantes de disfrutar de la mejor gastronomía con una cena con misterio y elegancia.

El Hotel Pez Espada de Torremolinos será el encargado de organizar la actividad gastronómica. Además de disfrutar de la maravillosa comida, los participantes podrán disfrutar de música en vivo hasta las dos de la mañana.

El menú será un menú de degustación que ha sido llamado “La última cena”. Este constará de ‘Sangre de otoño’, una crema de calabaza asada con reducción de «naranja sanguínea», ‘Cuerdas de la Oscuridad’, espaguetis negros con gulas, langostinos y salsa de piquillos, ‘Corazón del Vampiro’, una hamburguesa angus sangrienta, y ‘El último suspiro’, una tarta Sacher. Las personas interesadas podrán degustarlo por un precio de 45 euros.

También se puede disfrutar de esta actividad en los hoteles Alba Beach y Riviera, el jueves en lugar del viernes, y el Hotel Bali, en este caso el sábado. En estos hoteles solo los huéspedes tendrán la oportunidad de participar.

Para más información: https://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2025/10/27/terror-celebrar-halloween-malaga-restaurante-cena-misterios-sustos-gastronomia-hotel-pez-espada-dv-123071615.html