‘Super Size Me’, un apasionante documental contra la comida basura

  • Su director comió tres veces diarias en McDonald’s durante 30 días
  • Engordó once kilos y sufrió graves problemas de salud
  • Ganó el premio al mejor director en Sundance y fue nominado al Oscar

El personaje más popular entre los niños norteamericanos no es otro que Ronald McDonald, el payaso símbolo de la cadena de comida rápida McDonald’s.  Un dato preocupante en un país en el que el 37 % de los niños y adolescentes estadounidenses tienen exceso de grasa y dos de cada tres adultos tienen kilos de más o son obesos. 

El cineasta Morgan Spurlock decidió demostrar los efectos de la comida basura en la salud haciendo tres comidas diarias, durante un mes, en el restaurante McDonald’s, el más popular de Estados Unidos y con más de 30.000 franquicias en todo el mundo.

Dieta Mortal

Durante 30 días Spurlock  comió en McDonald’s tres veces al día, se acabó todo lo que le daban en el menú. Sólo eligió el tamaño «super size» cuando se lo ofrecieron (Que era casi siempre) y caminó unos 5000 pasos diarios, el promedio que se supone que camina un norteamericano corriente. Además, durante el tiempo que duró el experimento se sometió a un riguroso control médico. 

La dieta que le causó daños físicos de los que tardó más de un año en recuperarse, y siguiendo una estricta dieta. 

Engordó 11 kilos, sufrió dolores de cabeza, mareos y vómitos, perdió la líbido y le aumentó el mal humor. Y los medicos llegaron a advertirle que, si no abandonaba el experimento el daño causado a su hígado podía ser irreversible y corría el riesgo de sufrir un ataque al corazón. «Su hígado parece pate de Foiegras», asegura uno de los especialistas durante la película. 

Para completar su estudió, Spurlock entrevistó a expertos de veinte ciudades de Estados Unidos, también Houston, la ciudad más obesa de América (ahora es Detroit). Directores de salud pública, profesores de gimnasia, cocineros, niños, gobernantes, legisladores… 

Un éxito en todo el mundo

El de mejor director en el Festival de Sundance, fue solo el primero de los premios que recibió la película, que culminó su carrera con una nominación al Oscar al a mejor película documental. Además se estrenó en todo el mundo con gran éxito y recaudó más de 20 millones de dólares (Su coste fue de 65 mil dólares). 

Atacado por McDonald’s que usó su poder para impedir que se le hiciera publicidad en grandes cadenas como la MTV ((Hasta que ganó el premio MTV al mejor documental). Después de lograr el premio en Sundance, la cadena de alimentación suprimió el tamaño «Super Size Me», cambiándolo por otro. 

Un documental que aborda con gran sentido del humor y mucha inteligencia un problema que no es solo exclusivo de los americanos.

https://www.rtve.es/noticias/20110616/super-size-apasionante-documental-contra-comida-basura/440421.shtml

El arte frente a la cultura de los ultraprocesados.

La distinción entre fast food y false food resulta fundamental para entender la gran crítica en torno a la alimentación actual. Mientras que la comida rápida (fast food) conserva un mínimo de elaboración y hace cierta referencia a tradiciones culinarias, la denominada false food pertenece a los productos ultraprocesados: fabricados de manera industrial y alejados de cualquier contexto cultural o artesanal.

Desde mediados del siglo XX, el arte contemporáneo ha ejercido una función de denuncia frente a este mismo fenómeno. Artistas como Claes Oldenburg, Andy Warhol o Wayne Thiebaud representaron alimentos en formatos desproporcionados o con colores intensificados, para relevar  así la artificialidad y la manipulación incoherente de la estética en la industria alimentaria. 

La publicidad, con sus perfectas presentaciones y envases brillantes, no hacen más que seguir con este engaño visual. El fotógrafo Martin Parr ha documentado, desde una irónica perspectiva, la manera en que la comida basura se ha integrado en celebraciones, viajes turísticos y escenas cotidianas, convirtiéndose en un símbolo cultural de consumo masivo.

El cine también ha participado en esta crítica. Documentales como Super Size Me o películas como Fast Food Nation han puesto en evidencia los efectos de estas dietas en la salud, así como los mecanismos de seducción empleados por la industria alimentaria para normalizar su presencia en nuestra vida diaria.

En conclusión, el arte y los medios culturales han actuado como medios de resistencia frente a la exaltación de los ultraprocesados. Al desenmascarar la brecha entre apariencia y realidad, no solo cuestionan lo que comemos, sino también las maneras en que la sociedad actual construye deseos y hábitos de consumo.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2025-08-13/del-fast-food-al-false-food-el-arte-desenmascara-la-comida-basura.html