Por qué no es buena idea comer mientras ves la televisión

Para muchos de nosotros, el hábito de mirar la televisión, revisar el teléfono o consultar algo en el ordenador mientras comemos es algo habitual. Más del 30% de los menores de 30 años comen y cenan viendo la televisión en España.

Si bien lo hacemos casi de forma inconsciente, las investigaciones en este ámbito han demostrado que tener en una mano un tenedor y en la otra el mando a distancia de la televisión nos perjudica más que nos beneficia. Porque no prestar atención a lo que comemos puede tener repercusiones negativas en nuestra salud y ser contraproducente, como alertan desde el Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (CODINMA), según el cual las consecuencias sobre nuestra salud nutricional a distintos niveles son varias.

Los expertos advierten que comer mientras se mira una pantalla puede alterar las señales naturales de saciedad. Al centrar nuestra atención en contenidos como redes sociales o series, dejamos de prestar atención al acto de comer, lo que nos lleva a ingerir más cantidad de alimentos sin darnos cuenta.

Esta falta de conciencia provoca que el cerebro no reciba correctamente la señal de que el estómago está lleno. El hipotálamo, que regula el hambre, no activa el “freno” necesario para detenernos, y como resultado, comemos más rápido, en mayores cantidades y con menos control. Además, al no saborear con atención, disminuye nuestra percepción de los sabores y aromas, lo que empobrece la experiencia alimentaria.

A largo plazo, este hábito puede contribuir al aumento de peso y a una relación menos saludable con la comida. Comer debería ser un momento de conexión con el cuerpo, no una actividad secundaria mientras navegamos por contenidos digitales.

Si quieres tener más información y saber más, puedes encontrarlo aquí: https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-buena-idea-comer-ves-television_1_12029114.html

COMER, BEBER, AMAR, UNA PELÍCULA DE ANG LEE

La autora destaca la importancia de la película “Comer, beber, amar” como una de las obras más representativas del director taiwanés “Ang Lee”. Aunque el director es reconocido por éxitos internacionales como “El tigre y el dragón” o “Secreto en la montaña”, fue esta película rodada en Taiwán la que lo consagró en su país natal y en el mundo.  

La historia gira en torno a “Chu”, un chef viudo que vive con sus tres hijas. Las tres viven en su casa y cada una tiene diferentes problemas. Chu a pesar de haber perdido el sentido del gusto, lo que para un cocinero representa una gran tragedia, continúa dedicándose a la elaboración de platos exquisitos como una forma de comunicarse con su familia, que parece estar emocionalmente desconectada. 

Las cenas familiares se convierten en el único espacio de encuentro, aunque muchas veces terminan con los platos intactos sobre la mesa.  La comida, más allá de su valor nutritivo, se convierte en un lenguaje emocional y simbólico dentro de esta familia marcada por la insatisfacción y la distancia. 

El artículo también reflexiona, con un tono irónico y crítico, sobre cómo la cultura oriental  (aferrada a sus tradiciones) está siendo deteriorada por influencias externas y estilos de vida modernos. 

Patricia Bañuelos, autora de este artículo, también plantea una pregunta clave: ¿qué le queda a un chef cuando pierde el gusto?

Para Chu, la respuesta está en seguir cocinando, porque esa es su forma de seguir conectado con su mundo, a pesar de haber perdido a su esposa, sus hijas emocionalmente, su mejor amigo, su fe en sí mismo y hasta la salud.  

En su trasfondo, la película aborda temas universales como el paso de lo tradicional a lo moderno, la dificultad de comunicación en las familias; todo girando alrededor de la comida dominical. Todo ello se desarrolla con toques de comedia y romance sin resultar empalagosa. Cada personaje termina encontrando su propio camino, habrá quien lo encuentre por un suceso inesperado, otro por atreverse a ser lo que es, o tal vez por reencontrase con sus orígenes después de haberlos despreciado.

Finalmente, la autora cierra con una reflexión poética: el amor y la fe en uno mismo son los ingredientes que dan sabor a la vida. Y si estos están presentes, aún en medio del dolor o la desconexión, la vida, como una buena comida, puede seguir siendo placentera y significativa, especialmente cuando se comparte en familia.

Bibliografía: https://jaliscocina.com/comer-beber-amar-una-pelicula-de-ang-lee

Literatura y gastronomía: maridaje entre libros y comida

Desde que nació la escritura hay textos en los que se habla de la comida o donde está aparece. Se puede ver cómo la alimentación en la literatura pasa por diversos géneros, estilos, culturas y épocas y cómo en cada momento se va adaptando y va adquiriendo un carácter simbólico diferente.

En la cultura occidental, es en la época griega preclásica cuando podemos encontrar textos literarios donde aparece la gastronomía. En La Ilíada, de Homero, aparecen banquetes de cerdo y carneros asados.

Por otra parte, el primer texto literario donde la alimentación no es una mención, sino el tema principal es el Calendario de Ananio donde se describe un calendario gastronómico.

Desde ese momento se pasarán por diferentes etapas, como la etapa de oro durante la era imperial romana. También aparecerá en la literatura española en obras como El Quijote y otras obras clásicas de la literatura picaresca hispánica.

A finales del siglo XVIII y el siglo XIX se consolida la gastronomía como tema, haciendo que en la literatura contemporánea se siga con la cocina y se añada la coctelería.

Por otra parte, en la literatura japonesa la cocina ha ido ganando protagonista, haciendo que haya mangas y anime donde la gastronomía es parte de la trama. Algunos ejemplos son: Cooking Papa (Tochi Ueyama), Silver Spoon (Hiromu Arakawa) y Food Wars (Yuto Tsukuda y Shuen Shaeki).

Además, la popularidad ganada a lo largo de los años ha hecho que se haya creado los Roca Award. En estos premios se reconoce la creación literaria en gastronomía.

Para acabar, si te gusta la literatura en la cual la comida está presente, aquí tienes una lista con diferentes opciones de libros que podrían gustarte:

  • Julio Camba (1929): La Casa de Lúculo
  • M.F.K. Fisher (1937. Edición española de 1992): Sírvase de Inmediato
  • Álvaro Cunqueiro (1969): La Cocina Cristiana de Occidente
  • Josep Pla (1972): Lo que Hemos Comido
  • Nora Ephron (1988): Una Escritora en La Cocina
  • Manuel Vicent (2006): Comer y Beber a mí Manera
  • Julian Barnes (2006): El Perfeccionista en La Cocina
  • María Nicolau (2022): Cocina o Barbarie
  • Alicia Kennedy (2023): Desde mi Escritorio
  • Iñaki Martínez de Albéniz (2024): El Idiota Gastronómico

Para más información consultar: https://www.bonviveur.es/preguntas/literatura-y-gastronomia

Por qué las fechas de vencimiento de la comida no tienen mucho de ciencia (y pueden ser culpables de gran parte del desperdicio)

Un brote de listeria en Florida, Estados Unidos, provocó desde enero hasta ahora al menos una muerte, 22 hospitalizaciones y el retiro de una partida de helados.

Los humanos se enferman con infecciones de listeria, o listeriosis, por comer alimentos contaminados con tierra, carne poco cocida o productos lácteos crudos o sin pasteurizar.

La listeria puede causar convulsiones, coma, aborto espontáneo y defectos de nacimiento.

Evitar los peligros ocultos de los alimentos es la razón por la que las personas suelen comprobar las fechas en los envases de los alimentos.

La gente piensa en ellas como fechas de vencimiento, o la fecha en la que un alimento debe ir a la basura.

Pero las fechas tienen poco que ver con la caducidad de los alimentos o cuándo se vuelven menos seguros para comer.

Confusión costosa

El actual sistema de etiquetado de alimentos puede ser el culpable de gran parte del desperdicio.

La FDA informa que la confusión de los consumidores sobre las etiquetas de fecha de los productos probablemente sea responsable de alrededor del 20% de los alimentos que se desperdician en el hogar.

Las fechas en esos paquetes de alimentos no están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA). Más bien, provienen de los productores de alimentos.

Consumidores por su cuenta

Determinar la vida útil de los alimentos con datos científicos sobre su nutrición y seguridad podría reducir drásticamente el desperdicio y ahorrar dinero a medida que los alimentos se vuelven más caros.

Pero en ausencia de un sistema uniforme de fechado de alimentos, los consumidores pueden confiar en sus ojos y narices, decidiendo descartar el pan peludo, el queso verde o la bolsa de ensalada con mal olor.

Las personas también podrían prestar mucha atención a las fechas de los alimentos más perecederos, como los fiambres, en los que los microbios crecen fácilmente.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-62261346

Receta de mermelada de higos:

Con la llegada del verano, se abre paso una gran variedad de frutas, y entre ellas, los higos se posicionan como uno de los más esperados. Esta fruta, apodada cariñosamente como “la fruta de los filósofos”, destaca por su dulzura excepcional, lo que la hace perfecta tanto para platos dulces como salados, o simplemente para disfrutarla tal cual.

En el territorio español, la época de higos frescos —incluyendo las brevas— se extiende desde finales de junio hasta bien entrado septiembre. Las brevas, que son los primeros frutos que da la higuera, se recogen al inicio del verano, mientras que los higos alcanzan su punto óptimo de maduración en agosto y septiembre. Por tanto, estamos en el momento perfecto para saborear esta delicia natural.

Una forma fantástica de seguir disfrutando del sabor de los higos una vez finalizada su temporada es elaborando mermelada casera mientras aún están disponibles. Prepararla ahora te permitirá tener un complemento delicioso para tus desayunos durante los próximos meses.

Si te gustan los higos y puedes obtenerlos, aquí te dejo más información para preparar esta mermelada: https://www.heraldo.es/noticias/gastronomia/2025/09/15/receta-mermelada-higos-perfecta-disfrutar-dulzura-esta-fruta-temporada-1853282.html

¿Por qué seguir comiendo lo mismo si existe el konjac?

¿Por qué comer siempre lo mismo si existen alternativas más saludables y sabrosas? Esta es la propuesta que se plantea respecto a la pasta tradicional, y en concreto, se destaca el konjac como una perfecta opción. 

El konjac es un alimento que imita la forma de la pasta, pero está elaborado a partir del tubérculo de la planta Amorphophallus konjac, originaria del sudeste asiático. 

Por qué comer kojnac

El konjac es un ingrediente exótico ideal para quienes desean perder peso sin dejar de disfrutar de la comida. Con menos de 9 calorías por ración y prácticamente sin grasas ni carbohidratos, se presenta como una excelente opción para reducir calorías y garantizar una coherencia total entre su entrenamiento, su alimentación y su estilo de vida.

Su beneficio principal radica en el glucomanano, una fibra soluble que, al llegar al sistema digestivo, se convierte en un gel viscoso. Este gel genera sensación de saciedad, mejora la digestión, regula el tránsito intestinal y contribuye al control de los niveles de azúcar en sangre y reduce el colesterol.

El glucomanano, fibra presente en el konjac, ha demostrado ser útil para adelgazar cuando se utiliza como complemento alimenticio. Se pueden tomar tres gramos al día, divididos en tres dosis de un gramo media hora antes de las comidas y disuelto en un vaso grande de agua. Así, aporta un efecto saciante muy potente y ayuda a perder peso en personas que siguen una dieta baja en calorías.

Además de su alto contenido en fibra, el glucomanano tiene la capacidad de gelificar, lo que le da múltiples usos en la cocina y lo convierte en una fibra saciante efectiva. Aunque su valor nutricional es bajo debido a su escaso aporte calórico, es una opción ligera para quienes buscan alternativas similares a la pasta pero con muy pocas calorías y mucha fibra. 

Qué pasa si como konjac

El konjac es una alternativa perfecta a la pasta, el arroz o la harina, pero con la ventaja de ser casi libre de calorías. Al absorber hasta 50 veces su peso en agua, aumenta el volumen del plato sin añadir calorías vacías, lo que resulta en comidas ligeras, sabrosas y saciantes, ideales para quienes quieren cuidar su línea. 

La recomendación es usar el konjac como cualquier otra pasta, tanto en recetas saladas como dulces. Se sugiere combinarlo con verduras salteadas, semillas o setas, adaptándolo a los gustos personales. 

Además de favorecer la pérdida de peso, el konjac es un aliado de la salud: no contiene gluten ni grasas, es bajo en carbohidratos y aporta fibra, perfecto para un cuidado integral del cuerpo. Sin embargo, quienes tengan problemas digestivos o esofágicos deberían consultar a un profesional antes de incorporarlo a su dieta.

Bibliografía: https://www.abc.es/bienestar/alimentacion/beneficios-konjac-alternativa-pasta-calorias-nutrientes-20250905083433-nt.html

Las profecías del cine: cuando la ciencia ficción se come el futuro

Hemos visto ya algunas veces cómo el cine de ciencia ficción ha imaginado formas de alimentación futuristas que, aunque exageradas en su momento, se parecen cada vez más a la realidad actual. Estas películas anticiparon preocupaciones como el cambio climático, la producción alimentaria industrial, la sostenibilidad y la búsqueda de proteínas alternativas.

Algunos ejemplos cinematográficos que tratan estos temas clave son:

Nutrición sin placer

2001: Una odisea del espacio: Aparece comida líquida en envases, sin sabor ni textura, enfocada solo en nutrientes.

Esta película se anticipa el “nutricionismo”: prioriza lo funcional sobre el disfrute de comer.

Agricultura espacial y ecológica

Silent Running: Un último ecologista protege huertos espaciales tras la desaparición de la vida vegetal en la Tierra.

Hoy lo podemos relacionar con huertos urbanos y granjas verticales y la comida ultraprocesada y desigualdad.

Soylent Green: en un mundo superpoblado y contaminado, la mayoría come galletas verdes hechas de humanos (metáfora de la deshumanización alimentaria).

Reflejando preocupaciones actuales sobre la industria alimentaria y la ética. Y también los cambios en lo que se considera saludable.

Sleeper: en el siglo XXII, alimentos antes considerados dañinos se vuelven saludables.

Crítica a los vaivenes en las recomendaciones nutricionales y la despersonalización total de la comida

Brazil y Matrix: platos reducidos a purés sin identidad, pedidos por número.

Se pierde toda conexión con el origen natural del alimento, utilizando la tecnología para cocinar sin esfuerzo.

Regreso al futuro II: Nos muestra como las pizzas que se expanden automáticamente según el número de comensales.

Anticipa la comodidad extrema en la cocina, utilizando proteínas alternativas: insectos

Snowpiercer: barras de proteínas hechas de cucarachas para las clases bajas.

En paralelo, la ONU y empresas reales promueven el consumo de insectos como solución al hambre.

Ganadería genética y ética animal

Okja: Trata de un supercerdo modificado genéticamente para alimentar al mundo con menor impacto ambiental.

Crítica a la ganadería industrial y a la manipulación genética, inspirada en casos reales como los “Enviropigs”.

El cine de ciencia ficción nos muestra cómo ha servido como espejo y advertencia sobre el rumbo de nuestra alimentación. Muchas ideas que parecían exageradas hoy están presentes en debates sobre sostenibilidad, ética, tecnología alimentaria y salud.

Las profecías del cine: cuando la ciencia ficción se come el futuro | Gastronomía360