La dieta verde-mediterránea podría ralentizar el proceso de envejecimiento del cerebro

Según un estudio, realizar la dieta verde-mediterránea (que contiene té verde y la planta acuática Mankai) estaría asociado con ralentizar el envejecimiento de nuestro cerebro.

Figura 1: algunos de los alimentos permitidos en la dieta verde-mediterránea

Para evaluar el impacto de esta dieta en la edad cerebral, los investigadores analizaron datos de unos 300 participantes del ensayo DIRECT PLUS, uno de los estudios más extensos sobre la relación entre el cerebro y la dieta. A lo largo de 18 meses, los participantes consumieron una de tres dietas: una dieta saludable estándar; una dieta mediterránea tradicional baja en calorías, baja en carbohidratos simples, rica en verduras y que sustituía la carne roja por aves y pescado; y la dieta mediterránea verde, que además incluía té verde y mankai.

La dieta mediterránea verde es una adaptación de la dieta mediterránea que se basa en el consumo de alimentos de origen vegetal, especialmente los que son ricos en polifenoles, unos compuestos antioxidantes que se encuentran en las frutas, las verduras, los cereales integrales, las legumbres, las nueces, el té verde y otros productos vegetales. Esto la convierte en una dieta con una ingesta más baja de calorías y carbohidratos que la tradicional, pero más alta en proteínas. Según diversos estudios, la ingesta calórica osciló entre 1.500 a 1.800 calorías para los hombres, y 1200 a 1400 calorías para las mujeres. En total, los carbohidratos fueron de apenas 40 gramos y las proteínas de 100 gramos.

Otros beneficios de realizar esta dieta pueden ser:

Mayor pérdida de peso y de grasa abdominal o visceral, que es la más peligrosa para la salud, ya que se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.

Mejor control del colesterol LDL (el llamado colesterol malo)

Mejor control de la glucosa en sangre y de la resistencia a la insulina, lo que puede prevenir o retrasar la aparición de diabetes tipo 2 y sus complicaciones.

Mejor control de la presión arterial, lo que puede evitar o mejorar la hipertensión arterial y sus consecuencias para el corazón, el cerebro y los riñones.

Mejor estado antioxidante e antiinflamatorio, gracias al mayor consumo de polifenoles.

Mejor microbiota intestinal, es decir, favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas y reduce las perjudiciales, lo que se traduce en una mejor salud intestinal y general.

Al medir los niveles de proteína en la sangre de los participantes, los investigadores descubrieron que niveles más altos de ciertas proteínas se asociaban con un envejecimiento cerebral acelerado. Además, observaron que dichos niveles de proteína disminuyeron en los participantes que siguieron la dieta verde mediterránea. Los investigadores plantearon la hipótesis de que el efecto protector de la dieta podría deberse a las moléculas antiinflamatorias presentes en el té verde y el mankai.

Figura 2: Mankai, el superalimento rico en proteínas que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre después del consumo de carbohidratos.
Figura 3: imágen ilustrativa de un cerebro jóven frente a uno deteriorado por el envejecimiento de sus células

La autora principal del estudio fue Iris Shai, profesora adjunta de nutrición en la Escuela Chan de Harvard. Otros coautores de la Escuela Chan de Harvard fueron Dong Wang, Frank Hu y Meir Stampfer.

FUENTES:

Estudio: Serum Galectin-9 and Decorin in relation to brain aging and the green-Mediterranean diet: A secondary analysis of the DIRECT PLUS randomized trial – ScienceDirect

Información: La dieta mediterránea verde analizada por nutricionistas españoles

Green-Mediterranean diet may slow brain aging | Harvard T.H. Chan School of Public Health

La mankai est un super-aliment prometteur pour la santé – Blog Nutrition Santé

Figura 1: La dieta mediterranea «verde»: l’unica opzione per una vita longeva

Figura 2: La mankai est un super-aliment prometteur pour la santé – Blog Nutrition Santé

Figura 3: Envejecimiento activo: el cerebro – Residencia Fontpineda

La obesidad supera al bajo peso como forma de malnutrición entre niños y adolescentes, según Unicef. Los comedores escolares pueden ser una solución.

Un nuevo informe alerta del rápido aumento de la prevalencia de sobrepeso entre los niños y adolescentes de 5 a 19 años de países de ingresos bajos. Los ingresos bajos y medios provocan la compra de dietas ricas en ultra procesados, siendo estos la punta de lanza de este incremento. Hace un año, un estudio de The Lancet había advertido de que este ya era el principal problema de malnutrición entre adultos y niños a nivel global. Los comedores escolares, que han aumentado su cobertura, son una herramienta clave de prevención.

El problema:

Ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, que alertó de que la obesidad es un problema “cada vez más alarmante” que puede acarrear consecuencias para la salud y al desarrollo de la infancia.

“Los alimentos ultraprocesados están desplazando cada vez más el consumo de fruta, verdura y proteínas, en un periodo de la vida en el que la nutrición es esencial para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la salud mental”, incidió.

La investigación Alimentando el negocio: cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia se basa en datos de más de 190 países y desvela que, desde el inicio de siglo, la prevalencia del bajo peso en niños de 5 a 19 años ha disminuido del 13% al 9,2%. Una buena noticia que contrasta con el aumento del índice de obesidad, que ha pasado del 3% al 9,4%. Hoy, 188 millones de niños en el mundo, uno de cada 10, tiene obesidad. Esta supera al bajo peso en todas las regiones, excepto en África Subsahariana y Asia Meridional.

Varios países insulares del Pacífico son los que muestran el mayor índice de obesidad a nivel mundial entre niños de 5 a 19 años, con un 38% en Niue, un 37% en Islas Cook y un 33% en Nauru. Estos niveles tan altos se deben principalmente al abandono de las dietas tradicionales por otras con alimentos de alta densidad energética, baratos e importados.

En total, uno de cada cinco niños y adolescentes de entre 5 y 19 años padecen sobrepeso. Por regiones, América Latina y el Caribe, Oriente Medio y África del Norte y América del Norte se encuentran entre las tres con mayor prevalencia entre niños y adolescentes de 0 a 19 años. Según los datos más recientes, en el mundo hay 391 millones de niños y adolescentes con sobrepeso y, una amplia proporción de estos presenta obesidad, la fase crónica del sobrepeso que ya supone riesgos para la salud.

El sobrepeso y la obesidad crecen más rápido en los países de ingresos medios y bajos. Hoy en día, el 81% de los niños con sobrepeso de 5 a 19 años viven en estos territorios. Solo entre el 2000 y 2022, el número de niños con sobrepeso se cuadruplicó en los países de ingresos bajos. Afganistán, Bután, la República Democrática del Congo, Indonesia, Liberia, Sri Lanka, Maldivas, Pakistán y Vietnam son los países que han experimentado un aumento más pronunciado del sobrepeso.

El informe resalta que la responsabilidad a la hora de adoptar una dieta rica en ultraprocesados no es individual. “No son los niños y las niñas los que están fallando, ni son las familias, sino que hay unos entornos donde este tipo de productos están disponibles”, menciona Brero. Explica que estos ultraprocesados se encuentran en los espacios donde los niños juegan, viven y aprenden, son más baratos y la industria invierte en grandes campañas de marketing y de publicidad.

Solucion, Prevenir la obesidad en los comedores escolares:

Para mejorar los entornos alimentarios y reducir las tasas de obesidad y sobrepeso, Unicef recomienda establecer políticas que abarquen el etiquetado de alimentos, restricciones a la comercialización e impuestos y subvenciones a alimentos. Además, es necesario prohibir la venta de alimentos ultraprocesados y su publicidad en las escuelas, hacer frente a las injerencias de la industria de los procesados, desarrollar iniciativas con las familias y comunidades para que reclamen entornos alimentarios más saludables y mejorar el acceso de las familias vulnerables a una alimentación nutritiva.

«Si los niños que antes obtenían la mayoría de sus calorías de cereales no procesados, verdura, fruta, huevos o carne, ahora lo hacen de estos alimentos, eso contribuye a carencias de micronutrientes y desnutrición» Mauro Brero, asesor senior de nutrición en Unicef.

En estas tareas de prevención, los comedores escolares juegan un rol clave. Carmen Burbano, directora de Alimentación Escolar y Protección Social del Programa Mundial de Alimentos (PMA) explica que en América Latina, Asia y África se ha comenzado a trabajar para que estos programas sociales ―que han aumentado su cobertura en un 20% en los últimos cuatro años, según un informe también publicado este miércoles― promuevan mejores hábitos alimenticios y una relación sana con la comida. “Países como México, Chile, Argentina, Perú, Colombia y Brasil han reformado sus programas para atacar este problema”, asegura Burbano en una entrevista telefónica. Esto se consigue no solo al brindar menús saludables, sino al enseñar sobre nutrición en las clases. “Con huertas escolares, por ejemplo, se les habla a los niños de alimentos sanos y cómo prepararlos. Esto hace parte de una visión holística de lo que puede hacer el sistema educativo para enfrentar esta forma de malnutrición”.

El estudio Estado de la alimentación escolar en el mundo 2024, del PMA, ve una oportunidad para atacar este y otros problemas de malnutrición con el aumento de cobertura de comidas escolares, que ha crecido hasta en un 60% entre los niños de países de bajos ingresos. África, que sufre tanto la desnutrición como la obesidad y otros problemas de la vida sedentaria, ahora brinda alimentos en las escuelas a 20 millones de niños más que en 2022.

El aumento de la cobertura, hasta un total de 466 millones niños beneficiarios en todo el mundo, se ha conseguido gracias a la coordinación de la Coalición Global para la Alimentación Escolar, que asocia a 108 países, y a la financiación de los gobiernos, destaca el informe. “Una hipótesis”, dice Burbano, es que la pandemia fue un shock para las comunidades. Las escuelas cerraron, se suspendió el acceso a alimentos y, entonces, los gobiernos se dieron cuenta de lo valiosos que eran estos programas». La financiación global de comidas escolares se ha duplicado, pasando de 43.000 millones de dólares en 2020 a 84.000 millones en 2024 (de unos 36.600 millones de euros a 71.500 millones de euros).

No obstante, reconoce Burbano, aún hay una brecha por resolver: “Un 30% de los niños de países de bajos ingresos recibe comidas escolares; en comparación con el 80% de los niños de países de altos ingresos. Ahí es cuando necesitamos la ayuda internacional”. De momento, solo el 1% de los fondos para comedores escolares vienen de Ayuda Oficial al Desarrollo, según el documento del PMA. Aumentar esa participación en países de bajos ingresos permitiría impulsar la cobertura y, luego, entregar el relevo a los gobiernos, para que financien los proyectos con presupuestos nacionales y los hagan sostenibles.


Pulse aquí para más información: https://elpais.com/planeta-futuro/2025-09-10/por-primera-vez-la-obesidad-supera-al-bajo-peso-como-forma-de-malnutricion-entre-ninos-y-adolescentes-en-el-mundo-segun-unicef.html

El impacto del colonialismo en la alimentación.

Es sabido por todos que la colonización española de América trajo consigo cambios económicos, demográficos, culturales y sociales. Sin embargo, muy pocas veces se mencionan los cambios en la alimentación en este tipo de sucesos históricos. El proceso de colonización de tierras americanas dio comienzo a finales del siglo XV y concluyó en el siglo XIX.

La llegada de los colonos europeos trajo consigo la llegada de prejuicios hacia la dieta de la población indígena americana que ya habitaba en esas tierras. Su dieta, basada en maíz, calabaza, insectos, tubérculos, pescado, cacao…, era considerada por Cristóbal Colón como «inferior e incivilazada» respecto a los alimentos abundantes en España. El rechazo irracional hacia la comida indígena supuso la creación de las jerarquías alimentarias. Por tanto la alimentación de cada uno reflejaba su lugar en la pirámide. Consecuentemente, la dieta tradicional precolonial fue forzosamente sustituida por la nueva dieta europea.

Como no hay lucha sin resistencia, el pueblo indígena se empeñó en mantener sus tradiciones culinarias. Finalmente, tras años de convivencia, se creó una especie de dieta mixta caracterizada por componentes tanto indígenas como europeos. Dicho esto, las consecuencias del colonialismo no solo se basan en la imposición de la lengua, leyes y costumbres, sino también en cambios en nuestra alimentación.

Más información en https://sobremesacom.co/blog/colonialismo-en-la-alimentacion

La sorprendente dieta extrema de los atletas griegos que desafía todo lo que la ciencia moderna aconseja.

Es interesante y una gran fuente de investigación que las antiguas civilizaciones como la Griega siguieran regímenes alimenticios muy extremos mucho más allá de lo que hoy en día cualquier experto de la disciplina de la nutrición deportiva nos recomendaría, y aún es más curioso que todo esto lo hacían con el fin de alcanzar la llamada excelencia física (de gran envergadura y valor en está antigua cultura ancestral). Además con este tipo de alimentación buscaban cuerpos mucho más eficientes y resistentes.

Mientras la mayor parte de la población se alimentaba de una dieta sencilla basada principalmente en cereales, verdura ,y queso. Los atletas priorizaban un mayor consumo en alimentos como la carne, el pan denso o el vino, para tratar de indagar en una mayor ingesta proteica y así originar y inducir un mayor desarrollo muscular.

Todo ello, lo trataron de realizar practicando la tradición de la frugalidad, es decir, seguir una dieta basada en pan y queso pero a partir de el siglo V a. C se producira una transición hacia dietas con más densidad calorica.

Entre estos alimentos destacaron principalmente el uso de la carne roja considerado como un alimento que aportaba al atleta en particular mayor fuerza y templanza. En cuánto a su forma de consumición médicos cómo Galeno de Pergágamo aconsejaban una toma a veces cruda y a veces poco cocida porque pensaba que si está se cocinaba en exceso se perdían sus propiedades vitales y energéticas.

Uno de los ejemplos más legendarios fue el rememorado Miles de Crotona principal símbolo de la dieta extrema. Entre sus más legendarias hazañas cómo se decía que comía una vaca entera a diario o diez litos de vino o ocho litros de vino en tan sólo un solo día, observamos que estas historias hablan por si solas pero no obstante más allá de lo que es el mito vemos reflejado el ideal de perseguir en es epóca.

Sus alimentos principales y sus bebidas:

. Pan denso

– Hecho con cereales como la cebada o el trigo integral entre otro.

-Significado de energía y saciedad.

  • El vino:

– Combinación con él vinagre o agua de mar.

– Considerado como parte importante para el entrenamiento.

  • Fruta:
  • Los higos que creían que producían un aumento respecto a los niveles de energía y favorecían la recuperación muscular.

En esta cultura también destacaron los llamados paidotribai (trituradores de niños) que eran como una especie de entrenadores que regulaban los horarios de comida, que comer antes o después del entrenamiento, e incluso tenían algunas nociones sobre que alimentos calientes o fríos ofrecían fortaleza o debilidad a el atleta.

Por otro lado, también fue de notorio y de vital importancia el rol de Galeno él cual que fue un gran defensor y critico sobre este tipo de dietas y advertía que podían dañar al cuerpo a largo plazo. Reprochaba los excesos y planteó que una alimentación abundante especialmente en carne podía ser dañina para la salud ya no sólo hablando en términos deportivos y atléticos sino a nivel del propio individuo y su bienestar.

https://www.infobae.com/america/mundo/2025/07/30/la-sorprendente-dieta-extrema-de-los-atletas-griegos-que-desafia-todo-lo-que-la-ciencia-moderna-aconseja

Consejos para una alimentación saludable

No importa la edad que tengamos; cuidar nuestra alimentación es fundamental para el bienestar de nuestro organismo, así como para la prevención de numerosas enfermedades, por lo que es importante incorporar ciertos hábitos en nuestra dieta. Dichos hábitos son sencillos de incorporar y, a cambio, nos proporcionarán una salud y calidad de vida superiores a las que tendríamos sin estos.

1. Consumición de alimentos variados y frescos

Es importante no limitarse a una sola fuente de vitaminas, hidratos o proteínas; combinar distintos tipos de alimentos hace la nutrición mucho más completa. Probando platos e ingredientes nuevos que no solemos consumir podemos innovar, variar, y sorprendernos de los beneficios que esto podría traer a nuestra dieta.

También pueden hacerse variaciones en alimentos que ya consumamos con regularidad para hacerlos más saludables. Por ejemplo, empezando a comprar cereales integrales o frutos secos sin sal en lugar de los que consumimos regularmente.

2. Moderación de las cantidades de grasa y aceite

Existen métodos de cocina que no requieren de ningún tipo de grasa, como el hervido o la cocina al vapor, que nos ayudarán a no añadir calorías innecesarias a nuestros platos. En caso de utilizar grasas, siempre son preferibles las vegetales (como el aceite de oliva o de girasol) a las animales.

Respecto a los propios alimentos, las aves y pescados son menos grasos que la ternera o el cerdo, por lo que son fuentes de proteína preferibles si se pretende consumir menos grasa.

3. Limitación del consumo de azúcar y sal

El azúcar debe ser especialmente controlado en los más pequeños. En adultos, siempre es preferible el consumo de fruta fresca al de otra clase de postres, pero en caso de optar por estos, deben controlarse las porciones.

También debemos restringir el consumo de bebidas azucaradas tanto como sea posible, y sustituirlas por agua o edulcorantes. Las bebidas listas para consumir (como el té o el café preparados) a menudo contienen grandes cantidades de azúcar, por lo que es recomendable prepararlos en casa, y así controlar la cantidad de azúcar que se le echa u omitirlo.

Es igualmente importante controlar la cantidad de sal consumida. La OMS recomienda un máximo de 5 gramos diarios, que pueden limitarse evitando alimentos envasados con mucha sal, como caldos preparados o salsas de soja o pescado. Hay otras maneras de aportar sabor a los platos, por ejemplo, mediante hierbas aromáticas y especias.

4. Restricción del consumo de alcohol

Ninguna cantidad de alcohol es buena ni recomendada, por lo que la mejor opción respecto a este es evitarlo por completo. No solo no es beneficioso para la dieta, sino que es perjudicial para nuestro organismo, aumentando el riesgo de desarrollo de distintas enfermedades, tanto físicas como mentales.

5. Mantenimiento de una correcta hidratación

El agua es la mejor opción para mantenernos hidratados, al no contener ningún tipo de sustancias perjudiciales, lo que si sucede con el alcohol o las bebidas azucaradas. Beber, al menos, entre 1,5 y 2 litros de agua diarios (sin incluir el agua que contienen los alimentos) es adecuado y muy recomendable.

Una buena hidratación ayuda a evitar problemas de salud como migrañas o enfermedades cardiacas, y tiene múltiples beneficios en nuestro sistema inmunológico o el aspecto de nuestra piel.

Fuentes:

https://www.who.int/es/campaigns/connecting-the-world-to-combat-coronavirus/healthyathome/healthyathome—healthy-diet

La relación entre seguir una dieta respetuosa con el medio ambiente y una menor mortalidad

El 5 de septiembre se publicó en la revista «Science Advances» un estudio que relacionaba una menor mortalidad con llevar una «dieta planetaria saludable» (PHD en inglés).

¿Cómo se creó la dieta PHD?

La dieta PHD se creó artificialmente en 2019, a diferencia de la dieta mediterránea (por ejemplo), que tiene un origen cultural. Un grupo de científicos que formaron la comisión EAT/Lancet elaboró un modelo de dieta que combinara la salud para el ser humano y el respeto por el planeta. Se pretendía frenar el insostenible modelo de consumo que el ser humano empezó a desarrollar a partir de la II Guerra Mundial. La carne empezó a tener una gran presencia en nuestra dieta desde entonces, debido a un auge de la ganadería intensiva en esta época. También pasó esto con los derivados lácteos y, sobre todo, con los ultraprocesados. Desde entonces, en el mundo occidental, el consumo de estos productos ha sufrido un aumento vertiginoso.

¿En qué consiste?

Esta dieta conlleva un aporte de proteínas procedente principalmente de legumbres, fruto secos, pollo y pescado. En cuanto al consumo de carne roja, esta se limitaría a tan solo una pieza pequeña de ternera, por ejemplo, a la semana. En definitiva, esta dieta se parece considerablemente a la dieta mediterránea, modelo de alimentación tradicional de países como España o Italia. Un estudio de Mercedes Sotos-Prieto, epidemióloga nutricional en la Universidad Autónoma de Madrid, ha revelado que las dos dietas conllevan de manera similar una menor mortalidad por todas las causas y un impacto ambiental igualmente bajo. 

En cuanto a la dieta PHD, investigadores de la Universidad de Oxford comprobaron que esta superaba en beneficios para la salud y en reducción de gases de efecto invernadero a dietas que, hoy en día, se recomiendan por todo el mundo.

El estudio de la comisión EAT/Lancet ahora publicado también ofrece un retrato robot del perfil de población que sigue la dieta PHD: la mayoría son mujeres, con altos niveles de educación e ingresos, y de edad avanzada. La muestra de participantes del estudio son tres millones de personas, cifra muy superior a la mayoría de estudios realizados en este campo hasta ahora.

¿Cuáles son las conclusiones?

Por lo tanto, los beneficios que el seguimiento de esta dieta traería son los siguientes: menor riesgo de mortalidad por cáncer y enfermedades cardiovasculares, y menor riesgo de sufrir cáncer colorrectal, cáncer de pulmón, enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares y diabetes.

Para concluir, en este estudio se ha mencionado de forma reiterada que hace falta más investigación acerca de la posible relación entre seguir una dieta respetuosa con el planeta y una mejor salud, así que es de esperar que próximamente se realicen más investigaciones sobre este tema.

https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adq5147

https://elpais.com/salud-y-bienestar/2025-09-05/un-gran-estudio-confirma-la-relacion-entre-seguir-una-dieta-respetuosa-con-el-planeta-y-una-menor-mortalidad.html