Mitos y realidades sobre las dietas: lo que debes saber antes de cambiar tu alimentación

Cuando se trata de perder peso, abundan los consejos que se vuelven populares sin evidencia científica. Muchos son mitos, otros solo son parcialmente ciertos. Por ejemplo, se cree que para adelgazar hay que eliminar los carbohidratos, pero la realidad es que no todos son iguales: los simples, presentes en dulces y galletas, aportan calorías vacías, mientras que los complejos, como el pan integral, las frutas y los frijoles, son ricos en fibra y nutrientes. Reducir los primeros es positivo, pero los segundos deben mantenerse en la dieta.

Otro mito común es pensar que los productos “sin grasa” pueden consumirse sin límite. La verdad es que muchos de ellos compensan la falta de grasa con azúcares añadidos o almidones, lo que puede resultar en igual o mayor cantidad de calorías que la versión “normal”. Por eso, revisar la etiqueta y controlar el tamaño de la porción es esencial.

También se dice que saltarse el desayuno engorda, pero ningún estudio lo confirma. Lo que sí se sabe es que un desayuno saludable ayuda a controlar el hambre, aporta mucha energía para el día y que hay que evitar snacks poco nutritivos más tarde. Si no tienes hambre al despertar, escucha a tu cuerpo y come más tarde, eligiendo opciones sanas. En la misma línea, comer por la noche no engorda por la hora, sino por la calidad de los alimentos: quienes comen tarde suelen elegir snacks altos en calorías. Si tienes hambre después de cenar, opta por yogur natural, frutas, frutos secos o nueces.

Otro mito peligroso es que ayunar ayuda a bajar de peso rápido. En realidad, puede provocar pérdida de músculo más que de grasa y generar atracones posteriores. Es mejor reducir calorías vacías, evitar dietas extremas y optar siempre por supervisión médica.

Respecto a los objetivos, no siempre deben ser pequeños. Algunas personas logran mejores resultados con metas ambiciosas, aunque cada caso es distinto. Y sobre la velocidad de la pérdida de peso, no siempre debe ser lenta: algunas personas tienen éxito con reducciones rápidas, siempre que sean seguras y supervisadas. Lo importante es evitar “dietas milagro”, garantizar los nutrientes necesarios y estar bien informado por profesionales.

Es de suma importancia tener en cuenta que no todo lo que escuchas sobre dietas es cierto. Infórmate con profesionales, escucha a tu cuerpo y busca hábitos sostenibles que funcionen para ti. La clave no está en seguir modas, sino en adoptar cambios realistas y saludables.

https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000895.htm

Las grasas afectan de manera diferente a los cerebros masculino y femenino


Comer alimentos con alto contenido en grasas genera mayor inflamación cerebral en machos que en hembras, según revela un estudio en ratones. Las consecuencias son un mayor riesgo de diabetes y problemas cardiacos.

Un grupo interdisciplinar de científicos de instituciones estadounidenses ha estudiado las diferentes respuestas cerebrales de ratones y ratonas al comer grasas.

El hallazgo, publicado esta semana en la revista Cell Reports, indica que los cerebros de machos y hembras responden de modos muy diferentes a este tipo de dietas. Los machos sufren una mayor inflamación de la región, incrementando el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares, en comparación con las hembras.

“Nuestros datos mostraron que los ratones que tenían inflamación cerebral sufrían prediabetes, además de alteraciones en la función cardiovascular”, explica a Sinc Deborah Clegg, del Instituto de Investigación en Diabetes y Obesidad de Los Ángeles. “Esto solo ocurría en los ratones macho; no había inflamación en las hembras”.

“Vimos que no estaba del todo mal que las hembras tuvieran, de vez en cuando, una dieta alta en grasas. Sin embargo, fue altamente perjudicial en hombres”, señala Clegg.

Dietas cada vez más personalizadas

Cuando los ratones macho entraron en un estado de inflamación después de comer dietas altas en grasas, se observó que también sufrieron una reducción de la función cardiaca, mientras que las ratonas no.

“Es como si el cerebro de las hembras fuera ‘inmune’ al desafío de la dieta alta en grasas”, señala Clegg. “El hecho de que estos procesos de los nutrientes se presenten de manera distinta en los dos sexos con la misma dieta es una novedad”, enfatiza.

Clegg y su equipo están trabajando ahora en una estrategia para confirmar si los hallazgos en ratones también podrían aplicarse a las personas. Las conclusiones podrían explicar las diferencias observadas entre mujeres y hombres en las consecuencias de la obesidad; por ejemplo, por qué las premenopáusicas con sobrepeso tienen mejor salud que los hombres. De ser confirmadas en humanos, estas conclusiones obligarían a adaptar las recomendaciones dietéticas en función del sexo.

“Siempre hemos dado una misma respuesta para todos respecto a la información nutricional y el enfoque farmacéutico”, indica Clegg. “Nuestros datos empiezan a sugerir que se debe tener en cuenta el sexo a la hora de controlar la ingesta de grasas”.

Neurológicamente, la obesidad está asociada con la inflamación crónica en el sistema nervioso central. La inflamación de este, a su vez, provoca una resistencia a la insulina y la leptina, facilitando la aparición de enfermedades cardiovasculares.

En los últimos 50 años, la obesidad se ha convertido en una epidemia mundial. La Organización Mundial de la Salud estima que más del 35% de las personas adultas de 20 o más años tienen sobrepeso, y que el 11% son obesas.


Artículo: https://biotech-spain.com/es/articles/las-grasas-afectan-de-manera-diferente-a-los-cerebros-masculino-y-femenino/

Información de: Morselli et al., Hypothalamic PGC-1a Protects Against High-Fat Diet Exposure by Regulating ERa, Cell Reports (2014)

Las dietas en la antigua Grecia y la antigua Roma

Desde hace miles de años en las culturas clásicas ya se tenian fuertes creencias sobre la alimentación. Las antiguas civilizaciones ya se preocupaban por incluir proteinas en sus comidas e incluso conocian los beneficios que tenian las lentejas.

Las dietas ya se utilizaban como la principal forma de atención medica. Los médicos romanos y griegos aconsejaban evitar consumir demasiadas carnes rojas ya que estas pueden provocar cáncer, también recomendaban el cardio en ayunas para perder peso.

Otro consejo muy importante consiste en que cada uno tiene que estar familiarizado con la salud y la naturaleza de su propio cuerpo, es decir, ser consciente de nuestra salud y alimentación. Básicamente, todo era cuestión de equilibrio.

Las ideas antiguas sobre las dietas se basaban en ideas arcaicas sobre el funcionamiento del cuerpo humano. Se pensaba que cada cuerpo tenia un espectro de diferentes condiciones: frio, calor, seco y húmedo. Se describian las distintas sustancias naturales presentes en el cuerpo humano en base a esas condiciones, por ejemplo, la sangre es caliente y húmeda, según estas teorias.

Sabiendo esto, para regular cualquier exceso o defecto de alguna sustancia vital en nuestro cuerpo, los romanos y griegos recomendaban hacer ejercicio, para calentar el cuerpo, acompañado de la dieta

«La teoría básica era que un paciente que sufría de una enfermedad seca y caliente (por ejemplo, cólera) probablemente encontraría algún alivio en una dieta fresca y húmeda (y sería considerablemente menos riesgoso darle a alguien un poco de lechuga que darle un medicamento, cuyo riesgo a la baja podría ser catastrófico)».

Los consejos dietéticos de la antigüedad eran «extremadamente personalizados», dice Bubb: «la dieta ideal debe adaptarse al individuo, por lo que la idea de una cantidad diaria recomendada universal no habría tenido sentido». A un atleta de la antigüedad, se le aconsejaba comer alimentos»nutritivos», fortificantes, como el cerdo o la carne de res.

 A la mayoría de los pacientes se les aconsejó seguir dos principios clave: comer según la temporada y evitar cambios drásticos.

Los ricos tenían acceso a alimentos altamente condimentados y preparados, una amplia gama de diferentes tipos de carnes y pescados como lengua de flamenco y pantera.

Por ultimo, cabe aclarar que no todos los consejos parecen prácticos, o incluso seguros, para las personas preocupadas por la salud hoy en día. La gama comparativamente limitada de tratamientos médicos significaba que los médicos hipocráticos a menudo recomendaban purgas de rutina y aconsejaban vino para personas de todas las edades (aunque diluido). El tiempo prolongado dedicado a bañarse y recibir masajes, recetados como parte de un régimen general de preservación de la salud, suena atractivo, pero dificultaría mantener las horas de trabajo modernas.

Para mas información: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/antiguos-griegos-y-romanos-tambien-estaban-obsesionados-consejos-dieteticos_23757

Harald Zur Hausen, premio Nobel de medicina «El consumo de carne de origen vacuno es un factor de riesgo elevado para el cáncer de colon.

El médico alemán Harald Zur Hausen, Premio Nobel de Medicina en 2008 por descubrir la relación entre el virus del papiloma humano (VPH) y el cáncer de cuello uterino, ha centrado sus investigaciones recientes en los efectos del consumo de carne de vacuno. Según sus estudios, existe una posible conexión entre esta carne y el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, como el de colon y el de mama.

Zur Hausen sostiene que algunos agentes infecciosos presentes en la carne de vacuno podrían estar implicados en procesos cancerígenos. Aunque sus hallazgos aún no son concluyentes, han generado debate en la comunidad científica sobre la necesidad de investigar más a fondo los riesgos asociados a la alimentación.

El artículo también destaca que Zur Hausen no propone eliminar por completo el consumo de carne, sino fomentar una dieta más equilibrada y consciente, basada en evidencia científica. Su enfoque busca prevenir enfermedades a través de la investigación y la educación alimentaria, subrayando la importancia de conocer el origen y la calidad de los productos que consumimos.

https://www.msn.com/es-es/salud/vida-saludable/harald-zur-hausen-premio-nobel-de-medicina-el-consumo-de-carne-de-origen-vacuno-es-un-factor-de-riesgo-elevado-para-el-cáncer-del-colon/ar-AA1PA4Vw?ocid=msedgntp&pc=U531&cvid=6905ed52996f4d9d9b83966665951b8a&ei=58

La calidad de la dieta española según el Índice de Alimentación-Saludable (IASE)

Un estudio de 2011 llevado a cabo por Universidad de Navarra y otras entidades analiza la calidad de la dieta en España mediante el Índice de Alimentación-Saludable (IASE) y su relación con variables geográficas, de género, edad y nivel socioeconómico. 
Los resultados mostraron que el 72 % de la muestra “necesita cambios” en sus hábitos alimentarios, mientras solo un pequeño porcentaje puede considerarse en la categoría de “alimentación saludable”. Las mujeres obtuvieron una media de 73,7 ± 10,5 puntos frente a 69,9 ± 11,3 de los hombres (p < 0,001). Además, las clases sociales más altas presentaron mayor probabilidad de alcanzar mejores puntuaciones del índice.
Desde el punto de vista territorial, comunidades como la Comunitat Valenciana, Illes Balears y Andalucía presentaron las mayores proporciones de población en la categoría de “poco saludable”.
El estudio concluye que el IASE es un método rápido y rentable para estimar la calidad de la dieta de la población, y que los hallazgos pueden ayudar a planificar políticas nutricionales más focalizadas.
Información extraída de: http://hdl.handle.net/10045/31981

Desmontando mitos: No hay barriga cervecera.

Una alimentación variada y equilibrada es clave en cualquier etapa de la vida. Los hábitos saludables pueden evitar el desarrollo de enfermedades como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes o patologías cardiovasculares. Para cubrir todas las necesidades nutricionales, es fundamental consumir una amplia variedad de grupos de alimentos sin abusar, con moderación y evitando los ultra procesados (productos cargados de harinas refinadas, grasas y azúcar).

Sin embargo gracias a la historia sabemos con certeza la existencia de determinados alimentos que han estado señalados como poco saludables o con unas propiedades equivocadas han sido producto de una serie de mitos que han ensuciado su imagen como alimento. Quiero recalcar que todo alimento consumido en su defecto o en su exceso no significa que este deje de aportar sus beneficios, simplemente los sigue manteniendo pero a lo mejor el error es el uso que estamos realizándole o extrayendo de el.

«La miga engorda más que la corteza del pan»

Es uno de los mitos más divulgados, pero no es cierto. No obstante su explicación cientifíca se reduce al hecho en el que la miga es más blanda prsentando de esta manera una mayor cantidad de agua, lo que equivale a un menor aporte calórico en su totalidad. La corteza, presenta un porcentaje en agua mucho menor y por tanto se hallaran en ella mucho más nutrientes.

«Los frutos secos engordan»

Los frutos secos son conocidos por su alto valor calórico. Asimismo son muy importantes para evitar enfermedades cardiovasculares. Entre sus otros beneficios también se encuentra que son ricos en grasas. A pesar de que para muchos esto puede ser un inconveniente hay que recordar que más allá de la cantidad tiene más importancia la calidad de la grasa, que presenta un efecto protector frente a la enfermedad cardiovascular”.

«La barriga cervecera»

La causa real de este tipo de barrigas no es realmente el consumo de cerveza. Sino que el causante de este tipo de hinchazón abdominal suelen ser el llevar a cabo hábitos alimenticios incorrectos, un estilo de vida sedentaria, el tabaquismo, que realmente la cerveza consumida.

La respuesta definitiva: ¿La miga del pan engorda más que la corteza?

Viaje al corazón de la cocina: el papel de la coina en el cine y la televisión.

La comida y la gastronomía han jugado un papel importante en el cine y la televisión a lo largo de su historia, reflejando y moldeando nuestra relación con los alimentos y las tradiciones culinarias. Sin embargo, más alla del simple entretenimiento, las representaciones de la cocina y la cultura culinaria en el mundo del entretenimiento trasmiten mensajes contundentes sobre identidad ligadas a la memoria, fa familia y la nostalgia.

Otro de los factores que comunica con lucideza la cinematografia es ideas sobre la clase social, la etnicidad, género y desenmascara las estructuras de poder vigentes que mantienen firmes nuestros sistemas tanto de creencias culturales como politícas.

La comida como un personaje de la trama:

Películas como la de Ratatouille de Pixar muestra por una lado una versión idealizada y amigable de la vida en una cocina profesional, pero también muestra cómo las cocinas suelen ser lugares estresantes y competitivos donde los chefs y jefes de cocina a menudo ejercen un control abusivo sobre sus subordinados.

El papel de la comida en el cine:

La comida en el cine no es solo sustento, sino un medio multisensorial para expresar emociones, conflictos sociales, estructuras familiares, deseos y tensiones políticas. Desde la mafia hasta el Japón de posguerra, pasando por Hitchcock y el cine asiático, el acto de comer se convierte en una herramienta narrativa poderosa y reveladora.

La comida como un elemento del genero del horror:

En el cine de terror, la comida deja de ser sustento y se convierte en un símbolo de lo prohibido, lo repulsivo y lo mortal. Ya sea como trampa, castigo, transgresión o vehículo de lo grotesco, el acto de comer se transforma en una experiencia que revela los miedos más profundos del ser humano.

Viaje al corazón de la cocina: el papel de la comida en el cine y la televisión – Tomatazos

Dietas exprés en septiembre: cuando la prisa pesa más que la salud

Septiembre llega cargado de promesas. Con el fin del verano, comienza una nueva etapa que suele venir acompañada de propósitos relacionados con el bienestar: volver a la rutina, “comer mejor”, recuperar hábitos saludables. Sin embargo, este impulso muchas veces se convierte en presión, y con ella, reaparecen las dietas milagro, los planes détox y las estrategias para perder peso de forma rápida, aunque poco segura.

Cada año, miles de personas se lanzan a probar soluciones rápidas para compensar los excesos del verano. Algunas de las más comunes son las dietas muy bajas en calorías, las monodietas basadas en un solo alimento, los batidos détox o el ayuno intermitente sin supervisión. Todas ellas prometen resultados visibles en poco tiempo, pero rara vez consideran los efectos negativos que pueden tener en el cuerpo y la salud mental.

Las dietas muy bajas en calorías, por ejemplo, apenas aportan 800 kcal al día, lo que genera un estado de déficit energético extremo. Las monodietas, como la de la piña o la alcachofa, no solo son insostenibles, sino que provocan carencias nutricionales importantes. Los batidos détox suelen ser caros y pobres en nutrientes, y lejos de “limpiar el organismo”, provocan pérdida de masa muscular. En cuanto al ayuno intermitente, aunque puede tener ciertos beneficios, aplicado de manera rígida y sin acompañamiento profesional puede agravar trastornos alimentarios o dañar la relación con la comida.

Según un estudio realizado por MAPFRE y la Academia Española de Nutrición y Dietética, siete de cada diez personas han probado alguna de estas estrategias para perder peso. Más de la mitad lo han hecho sin ningún tipo de supervisión profesional. Además, los datos revelan que las mujeres tienden a recurrir a estas dietas el doble de veces que los hombres, lo que evidencia una mayor presión estética sobre ellas.

Más allá de la pérdida de peso inicial, estas dietas tienden a provocar una rápida recuperación del peso perdido, lo que se conoce como efecto rebote. El cuerpo, al detectar un déficit calórico severo, reduce su tasa metabólica y comienza a reservar más grasa. Es decir, tras la dieta no solo se recupera el peso, sino que se gana más grasa y se pierde masa muscular.

También hay consecuencias emocionales. La ansiedad por comer, la culpa o el miedo a ciertos alimentos son efectos secundarios frecuentes. En los casos más graves, este tipo de dietas pueden actuar como detonantes de trastornos de la conducta alimentaria.

Ante este panorama, la recomendación es clara: evitar los atajos. La salud no se logra en dos semanas ni a base de restricciones extremas. Apostar por cambios sostenibles, con una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades de cada persona, es la única forma de cuidarse realmente.

Las dietas más extrañas de las famosas

Realidad, invención de la prensa rosa, contrato publicitario de por medio…? Algunos métodos de adelgazamiento de las ‘celebrities’ son tan extraños que es difícil creer que sean verdad. Estos son algunos de ellos.

ADRIANA LIMA

Unas declaraciones de la modelo Adriana Lima sobre su dieta antes de los desfiles, principalmente batidos de proteínas y ningún sólido nueve días antes del ‘show’. Además, en las horas previas se elimina por completo la ingesta de líquidos: ‘de esta manera te secas, pudiendo perder hasta 3 kilos con ello’, aseguró la modelo. Sobra decirlo, pero claramente se trata de una dieta profundamente desequilibrada y nada saludable.

BEYONCÉ

Una de las amigas de Gwyneth, Beyoncé, tampoco se libra de las dietas extrañas y poco (o nada) saludables. Para preparar su papel en la película ‘Dreamgirls’, la cantante se ayudó del método Master Cleanse, un régimen estricto que consiste en tomar agua con limón y sirope de arce. Y nada más. Los efectos adversos que esta ¿dieta? puede causar son, por supuesto, numerosos: mareos, fatiga, naúseas, pérdida de tono muscular…

SHAILENE WOODLEY

‘La arcilla es una de las mejores cosas que puedes introducir en tu cuerpo’, aseguró la actriz Shailene Woodley en una entrevista en el blog ‘Into The Gloss’. Según cuenta la actriz, este truco se lo dio un taxista africano y sirve para detoxificar el cuerpo. ¿La realidad? No existe ninguna evidencia científica de que eso sea cierto, además de que el cuerpo humano ya dispone de sus propios mecanismos para efectuar constantemente eso que hoy en día se conoce como ‘detox’.

MADONNA

La estricta dieta macrobiótica de Madonna le impide comer trigo, huevos, lácteos y carne. Todos los ingredientes de su alimentación han de ser biológicos y las algas y la soja son un pilar fundamental. Algunos nutricionistas han cuestionado la eficacia de este método, ya que puede ser deficitario en ciertos grupos de vitaminas.

JENNIFER ANISTON

La entrenadora de las estrellas, Tracy Anderson, es al parecer la responsable de la creación de la dieta ‘Baby Food’ que consiste, básicamente, en comer papilla de bebé. Este régimen se basa en la creencia de que comer sólo alimentos en formato de papilla ayuda a que el organismo descanse. Ha cautivado a famosas como Jennifer Aniston. ¿Evidencia científica de su efectividad? No demasiada…

VICTORIA BECKHAM

Victoria Beckham aseguró en Twitter ser fan de la dieta alcalina, un régimen que promete acabar con problemas como el insomnio o los dolores de cabeza alimentándose con productos que mantengan unos determiandos niveles de ph en el cuerpo. ¿La evidencia? Según los científicos, poca: al parecer, no existe ningún alimento que pueda influir directamente en el ph de la sangre.

https://www.elle.com/es/star-style/belleza-vip/tips/g679894/dietas-famosas-raras/