Chocolate Dubái: el fenómeno dulce que conquistó las redes

Lo que comenzó como un simple antojo durante el embarazo de su creadora, se ha convertido en uno de los productos gourmet más virales del mundo. Hablamos del Chocolate Dubái, una barra artesanal rellena de crema de pistacho y masa crujiente de kadaif, que ha capturado la atención de millones en redes sociales.

El fenómeno despegó a finales de 2023, cuando la influencer gastronómica Maria Vehera publicó un vídeo en TikTok probando el chocolate. La estética del producto, el sonido crujiente al partirlo y su relleno verde lo convirtieron en un éxito inmediato. Desde entonces, ha sido replicado en todo el mundo, tanto en redes como en tiendas.

El producto fue creado por Sarah Hamouda, fundadora de Fix Dessert Chocolatier, una pequeña pastelería en Dubái. Su receta original fusiona sabores del Medio Oriente con técnicas chocolateras occidentales: chocolate con leche, pistacho, tahini y kadaif crujiente. Una mezcla que ha resultado irresistible tanto por su sabor como por su estética visual.

Un dulce viral con matices nutricionales

A pesar de su atractivo, el chocolate Dubái es un producto calórico y rico en grasas. Una porción de 40 gramos aporta más de 220 kilocalorías, con una alta concentración de azúcares y grasas saturadas. No es un alimento saludable como tal, pero puede disfrutarse ocasionalmente dentro de una dieta equilibrada. Además, no es apto para personas alérgicas a frutos secos, lácteos, soja o sésamo.

Entre el sabor y el turismo

El éxito del chocolate Dubái no se limita al gusto. También ha generado una forma de turismo gastronómico: viajeros que se desplazan hasta Dubái exclusivamente para probarlo, registrando su experiencia en redes sociales. La exclusividad de la marca, que solo produce 500 unidades diarias, refuerza su atractivo como producto único y deseado.

¿Es posible prepararlo en casa?
Sí, y muchas personas ya lo hacen. Con ingredientes como pistachos, chocolate blanco, tahini y masa filo tostada se puede recrear una versión casera bastante fiel. Lo importante, más allá de la receta exacta, es entender por qué un producto así se convierte en símbolo de una cultura alimentaria globalizada: fusión, estética, marketing digital y deseo.