Bien es sabido que la industria de la carne, sea cual sea el animal, no solo conlleva problemas morales en su forma de operar, también tiene un impacto negativo en el medio ambiente, sea por la exagerada cantidad de agua que se emplea, la gran cantidad de restos que no se desechan correctamente o bien por la necesidad de un espacio que albergue a los animales. Esto solo remarca la insostenibilidad de las dietas basadas en carnes, haciendo necesarias alternativas que no tengan los mismos problemas, como son, por ejemplo, los hongos.
Los hongos, pertenecientes al reino fungi (es decir, no son ni plantas ni animales) vienen en varias formas y tamaños, pero nosotros como humano solo consumimos las setas (denominados basidiocarpos). Estas setas se pueden cultivar de manera fácil, sin necesitar un espacio absurdo, con requisitos simples, como son la humedad y oscuridad. Esto, junto al descubrimiento de este artículo, hacen a las setas un perfecto candidato a ser el sustituto de la carne.
Este descubrimiento es el aporte nutritivo de estos organismos, pues estos contienen vitaminas importantes, minerales y sobre todo, son una fantástica fuente de proteínas, contando con todos los aminoácidos que se requieren para formar proteínas.
https://unionvegetariana.org/hongos-la-carne-del-futuro-que-revoluciona-la-industria-alimentaria

