La ashwagandha se ha convertido en uno de los suplementos más populares, especialmente entre mujeres de más de 40 años, por sus supuestos beneficios sobre la memoria, el sueño, el estrés y el equilibrio del sistema nervioso. Se trata de un extracto de raíz de Withania somnifera, conocido como «ginseng indio», y se considera un adaptógeno que ayuda al organismo a mantener su equilibrio interno.
Su éxito se ha visto impulsado por recomendaciones boca a boca y redes sociales, y muchas usuarias destacan mejoras en la claridad mental, reducción de la “niebla” de la menopausia y sensación de calma. Se puede tomar tanto de día como de noche para distintos efectos, y se encuentra en el ‘top ten’ de ventas en herbolarios.
Sin embargo, los expertos advierten que, aunque es natural, no es completamente inocua. El consumo excesivo o prolongado sin supervisión profesional puede causar efectos secundarios leves como malestar estomacal, náuseas o somnolencia, y no hay suficientes estudios de alta calidad que confirmen todos sus beneficios. Por eso se recomienda precaución y seguir las dosis indicadas.
