Hubo un tiempo en el que en las mesas de los hogares españoles podían faltar muchas cosas, pero nunca el pan. Eso jamás. La barra era un indispensable de la alimentación, uno de sus pilares, tan firme que incluso acabó dejando huella en el refranero. Las cosas han cambiado y ahora resulta cada vez más difícil encontrar pan en los hogares a la hora de la comida. Y para muestra, un botón: su consumo per cápita (al menos el doméstico) se ha desplomado en la última década.
Buscando las causas. La gran pregunta llegados a este punto es… ¿Por qué consumimos menos pan en casa hoy que hace unas décadas? EfeAgro recuerda que en los últimos diez años su precio se ha encarecido casi un 29%, aunque los datos del IPC de septiembre muestran que al menos en el último año se mantuvo por debajo del índice general de precios: un 1,2%frente al global del 3%.
La caída de consumo parece responder más bien a cambios en los hábitos de consumo: una mayor disponibilidad de alternativas al pan, una dieta más variada, un aumento del consumo en locales fuera del hogar… «Hay una tendencia a la baja desde hace años en España, hay que tener en cuenta que cuando las sociedades se vuelven más prósperas se reduce el consumo y se empiezan a usar otras fuentes», explicaba ya 2022 a El Español Jorge de Saja, de la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería. Otra clave que apuntan desde el sector es el aumento de variantes (como el integral) más saciantes.
Para más información: https://www.xataka.com/magnet/gran-crisis-pan-espana-esta-dejando-consumirlo-nadie-tiene-explicaciones-convincentes
