Luis Zahera, sobre su rutina de alimentación y descanso a los 60 años: «Yo hago ayuno intermitente. A partir de las 19:00 horas no como nada. Y a las 21 me voy a dormir»

Mantener una alimentación sana y equilibrada y combinarlo con algo de ejercicio físico es uno de los secretos para envejecer tan solo en edad y no en apariencia.

El actor gallego Luis Zahera, a sus casi 60 años, es una más de muchas caras conocidas que manifiestan públicamente la importancia de cuidar hasta el más mínimo detalle.

El ganador de dos premios Goya (en 2019 y 2023) como mejor actor de reparto declaró en una entrevista en La Alacena Roja uno de sus alimentos preferidos. «Mi vicio gastronómico son las ostras. Eso es lo que más me gusta en el mundo».

Un alimento muy saludable que destaca por sus múltiples beneficios nutricionales y para la salud general. Una demostración más de que Zahera se toma muy en serio su imagen.

Asimismo, contó que su rutina incluye madrugar para salir a caminar rápido e incluso hacer escaleras, y que esto lo complementa con ejercicios sencillos en casa como pesas. «¿Burpees? ¿Qué es eso? A mí háblame normal, en castellano», le contestó a Grison cuando este le preguntó si las incorporaba en su rutina de ejercicios.

Regaliz, pomelo, café: cuando los alimentos y las bebidas pueden modificar el efecto de los fármacos

Los alimentos y las bebidas son más de lo que parecen. Cuando se toman medicamentos, dependiendo de numerosas variables (ambientales e individuales), pueden convertirse fácilmente en un factor clave para el éxito del tratamiento. Algunos productos son capaces de aumentarla absorción de los principios activos; otros, de reducirla; y la mayoría no tiene ningún efecto. Conocer estas interacciones puede marcar la diferencia entre un tratamiento eficaz y una sorpresa indeseada.

«La comida puede alterar el pH del estómago, estimular la secreción biliar, ralentizar o acelerar el vaciado gástrico y la motilidad intestinal, además de modificar el flujo sanguíneo en el aparato digestivo y la actividad de enzimas y transportadores intestinales. También influyen las características del alimento, como la viscosidad, el volumen y la temperatura. Por ejemplo, los alimentos muy viscosos ralentizan el vaciado gástrico y la distribución de los fármacos», explica Maria Antonietta Barbieri, farmacóloga.

A continuación, un resumen elaborado junto con la Sociedad Italiana de Farmacología (SIF) y, en particular, el grupo SIF Early Career Pharmacologists Group.

Efectos sobre el aparato gastrointestinal

En farmacología, un ejemplo clásico de «interacción» es la del jugo de pomelo con el aparato digestivo, especialmente con el hígado y el intestino.

«El pomelo contiene furanocumarinas, sustancias capaces de interferir con la actividad de algunas enzimas presentes en el intestino y el hígado, en particular las de la familia CYP3A4. Estas enzimas metabolizan muchos medicamentos, regulando cuánta parte de la dosis ingerida permanece en circulación y durante cuánto tiempo. Cuando las enzimas se bloquean, el metabolismo del fármaco se ralentiza: en la sangre se acumula una cantidad mayor de la esperada. Como consecuencia, un tratamiento habitual puede volverse más potente, pero también más arriesgado, ya que aumentan los efectos secundarios o varía la eficacia del medicamento. Por eso los médicos recomiendan evitar el consumo de pomelo o su jugo durante ciertos tratamientos», comenta Elena Lucarini, investigadora en farmacología de la Universidad de Florencia.

Efectos sobre el aparato cardiovascular

«Quienes toman inhibidores de la ECA (como el ramipril) o diuréticos ahorradores de potasio (como la espironolactona o el eplerenona) deben tener cuidado de no excederse con alimentos ricos en potasio, como plátanos, cítricos, verduras de hoja verde o sustitutos de la sal. Estos fármacos pueden aumentar los niveles de potasio en la sangre y, si este se acumula demasiado (hiperpotasemia), el corazón puede desarrollar arritmias graves, incluso paro cardíaco», explica Maria Antonietta Riemma, investigadora en farmacología de la Universidad de Campania Luigi Vanvitelli.

Quienes toman betabloqueantes (como carvedilol o metoprolol) deberían hacerlo junto con las comidas para reducir el riesgo de efectos hipotensores.

«La digoxina, usada en la insuficiencia cardíaca y ciertas arritmias, puede absorberse menos si se toma con comidas ricas en fibra: debe tomarse aproximadamente dos horas antes o después de las comidas principales. Atención con el regaliz, que al reducir el potasio puede aumentar el riesgo de arritmias y la toxicidad por digoxina. Finalmente, las estatinas, medicamentos para reducir el colesterol, pueden tener efectos secundarios más intensos si se combinan con grandes cantidades de jugo de pomelo», añade Riemma.

Precaución también con los anticoagulantes orales

«Algunos, como el warfarina, actúan bloqueando el ciclo de la vitamina K, esencial para la síntesis de los factores de coagulación. Si la ingesta de vitamina K (presente en coles, espinacas, brócoli) es irregular —a veces alta, luego nula—, el efecto puede oscilar entre una coagulación excesiva y hemorragias. Además, el jugo de arándanopuede potenciar el efecto anticoagulante del warfarina, manteniéndolo más tiempo en circulación y aumentando el riesgo de sangrados», señala Riemma.

EFECTOS SOBRE EL SISTEMA RENAL

«Los riñones son el principal sistema de depuración del cuerpo: filtran la sangre, eliminan desechos y excretan por la orina muchos fármacos o sus productos de degradación. Para algunos medicamentos —como los antibióticos aminoglucósidos, la digoxina o el litio usado en trastornos del ánimo— esta es la vía casi exclusiva de eliminación. Con la edad, la función renal disminuye gradualmente y puede ser necesario ajustar las dosis para evitar acumulaciones», recuerda Valerio Ciccone, investigador de la Fundación Veronesi.

«La terapia con diuréticos puede causar desequilibrios electrolíticos. Los diuréticos de asa y los tiazídicos aumentan la excreción de sodio y potasio, favoreciendo hiponatremia e hipopotasemia (niveles bajos de sodio y potasio en la sangre). Una dieta pobre en frutas y verduras o un consumo elevado de regaliz —que reduce el potasio por efecto mineralocorticoide— puede aumentar este riesgo», explica Arianna Pani, profesora asociada de farmacología en la Universidad de Milán.

«La combinación con alimentos que aumentan la diuresis, como el alcohol y la cafeína, puede provocar pérdidas adicionales de electrolitos. Por el contrario, los diuréticos ahorradores de potasio (como la espironolactona o la amilorida) pueden causar hiperpotasemia, sobre todo si se combinan con una dieta rica en potasio (plátanos, aguacates, sustitutos de la sal con KCl). Además, un exceso de sodio puede reducir la eficacia de los diuréticos y contribuir a la retención de líquidos y a desequilibrios hidroelectrolíticos.»

«Incluso medicamentos comunes pueden tener efectos dañinos», añade Silvana Gaetani, profesora de farmacología en la Universidad La Sapienza de Roma. «Entre ellos se incluyen algunos antibióticos (aminoglucósidos), los AINE, varios diuréticos, algunos inmunosupresores y fármacos para la gota. Algunos estudios sugieren que las dietas ricas en frutas y verduras, más alcalinizantes, podrían atenuar el daño renal causado por los AINE o por fármacos que aumentan la producción de ácidos. Sin embargo, las respuestas varían mucho de persona a persona, y los pacientes con hipertensión, diabetes o insuficiencia renal deben ser vigilados cuidadosamente».

EFECTOS SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO

Marco Pistis, profesor de farmacología en la Universidad de Cagliari, coordina un grupo que estudia la neuropsicofarmacología desde hace décadas.

«Varios alimentos o suplementos pueden modificar el efecto de los fármacos que actúan en el sistema nervioso. El jugo de pomelo, por ejemplo, puede elevar demasiado los niveles de algunos ansiolíticos o antipsicóticos. La hierba de San Juan (hipérico), usada como remedio natural para la depresión leve, puede reducir su eficacia acelerando su eliminación.

También el café merece atención: la cafeína se metaboliza mediante la misma enzima que regula el metabolismo de algunos antidepresivos (como fluvoxamina, amitriptilina, escitalopram e imipramina). Beber mucho café puede potenciar sus efectos secundarios y hacerlos menos previsibles. Lo mismo ocurre con la clozapina, un antipsicótico cuya eliminación se ralentiza con el exceso de cafeína, aumentando el riesgo de somnolencia, temblores o trastornos gastrointestinales.

Quienes padecen enfermedad de Parkinson deben evitar comer comidas muy ricas en proteínas al mismo tiempo que toman levodopa, ya que esto puede reducir la eficacia del medicamento al alterar su absorción intestinal. Atención también con la sal y la hidratación en quienes toman litio, pues cambios bruscos pueden causar desequilibrios».

EFECTOS SOBRE EL SISTEMA ENDOCRINO

Los medicamentos también pueden actuar sobre el sistema endocrino. «El sistema endocrino regula el metabolismo: hormonas como la insulinay el cortisol controlan el uso de azúcares, grasas y proteínas, influyendo en el peso y el equilibrio nutricional. Por eso, los medicamentos que lo modulan tienen efectos que van más allá de la enfermedad y repercuten en el balance energético. Los corticoides, por ejemplo, estimulan el apetito, favorecen la retención de líquidos, la pérdida de masa muscular y el aumento de la glucemia. La metformina, en cambio, mejora la sensibilidad a la insulina y el control del azúcar, pero puede reducir la absorción de vitamina B12 y folatos, además de actuar sobre el intestino y el microbiota, modificando el aprovechamiento de los nutrientes», señala Elena Lucarini.

En caso de duda, lo mejor es mantener los ojos abiertos: leer atentamente los prospectos y consultar siempre al médico son dos pasos fundamentales para evitar riesgos.

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2025/10/14/68ee6f16fdddff245b8b45c9.html

Tomado de: elmundo.es

Los 7 beneficios del aceite de oliva

El aceite de oliva virgen extra se obtiene de la primera extracción en frío de las aceitunas, lo que preserva sus nutrientes y cualidades. Estas son algunas de sus principales propiedades: 

  • Rico en antioxidantes: contiene polifenoles y vitamina E, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y proteger las células del envejecimiento. 
  • Ácidos grasos saludables: es una fuente excelente de ácido oleico, una grasa que promueve la salud cardiovascular. 
  • Libre de químicos: al ser un producto virgen extra, no se somete a procesos químicos, garantizando un aceite puro y natural. 
  • Sabor único: incluye notas frutadas, amargas y picantes, características típicas de los mejores AOVEs.

Estas son algunas de las propiedades que tiene el aceite de oliva virgen extra y que lo convierten en un producto único, no solo en la cocina, sino también en el cuidado de la salud.

Los beneficios son los siguientes:

-Reduce el colesterol LDL y aumenta el HDL

-Previene el cáncer, ya que, los antioxidantes que se encuentran en este tipo de aceite ayudan a reducir el daño oxidativo causado por los radicales libres, que se cree que es uno de los principales orígenes de cáncer.

-Previene enfermedades cardíacas mediante la mejora del revestimiento de los vasos sanguíneos, la reducción de la inflamación y ayuda a prevenir la coagulación no deseada de la sangre.

-Mejora la salud intestinal al reducir la motilidad gástrica que disminuye el paso del contenido gástrico desde el estómago al duodeno, generando saciedad y la presencia de sitosterol en el aceite de oliva virgen extra impide parcialmente la absorción de colesterol y favorece la absorción de calcio, hierro y magnesio. 

-Refuerza el sistema inmunológico ya que contiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que fortalecen el sistema inmunológico, ayudando a prevenir infecciones y enfermedades. 

-Promueve la salud cerebral debido a su acción antioxidante y a su capacidad para reducir la inflamación en el cerebro mejora la función cognitiva y un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

-Previene la diabetes tipo II, al consumirlo junto con verduras, frutas, legumbres y cereales mejoran el control de glucosa en sangre y aumenta la sensibilidad a la insulina.

Fuente: https://www.aceiteromeroverde.com/14-beneficios-del-aceite-de-oliva-virgen-extra/ y https://almazaralaorganic.com/blog/los-10-beneficios-del-aceite-de-oliva-virgen-extra/

Hay que restringir el consumo de fruta a favor de la carne, lácteos y huevos.

Uno de los errores más comunes cuando uno tiene como objetivo perder peso es el obsesionarse con la cantidad númerica de calorías ingeridas. El especialista Javier Fernández Ligero destaca que estas no lo son todo dentro de un plan alimentario.

Este tipo de regimenes tan estrictos suelen generar desequilibrios y fomentar una mala relación con la comida, ya que suelen ser de efecto inmediato pero suelen ir asociados con rebotes que en muchos de los casos acaban siendo incontrolables.

Por otro lado el especialista conce una mayor prioridad a una buena gestión de las comidas basada en tres ingestas principales a las que le otorga un mayor protagonismo a los alimentos ricos en proteína ya que permiten una mayor saciedad y reducen el picoteo a deshoras lo que facilita la perdida de peso manteniendo los niveles de glucosa en sangre.

Por ello, Fernández Ligero alude a retrasar el desayuno hasta las 10:30, sin hidratos de carbono, a base de yogur, frutos secos, chocolate puro o huevos revueltos. De esta manera favorecemos un proceso antiinflamatorio libre de los comentados picos de glucosas. En la comida principal, recomienda que predomina la verdura junto con la carne blanca y para la cena verduras al vapor combinados con huevos o pesado azul. No obstante no desprecia que la aparición de ansiedades nocturnas se deba limitar sino que podemos prepararnos un aperitivo como un yogur natural acompañado de virutas de chocolate puro.

El mensaje que el nutricionista Fernández Ligero subraya con especial importancia que no se debe restringir al límite el consumo de lácteos carne y huevos pero en cambio si conviene moderar el consumo de frutas con alto impacto glucémico y otorgar una prioridad intermedias con indice glucémico que tengan un impacto bajo o medio.

El hecho de que haya elegido este artículo principalmente es porque subraya la importancia de realizar las comidas el día de una manera repartida y organizada otorgando también importancia a la comida de disfrutar cada pedazo de ella junto con un buen balance equilibrado tanto de verduras, carne y el tipo de lácteo que queramos añadir. Así deja una valiosa información a la mano del lector para que este sepa incorporarlo en su día a dia.

Consultorio nutrición | ¿Hay que restringir el consumo de fruta a favor de la carne, lácteos y huevos?

Los alimentos cotidianos que podrían ralentizar el envejecimiento del cerebro

Resumen

Un estudio de 18 meses reveló que los adultos que siguieron una dieta “green-MED” (Mediterránea verde) con restricción calórica —rica en té verde, nueces y la planta mankai— mostraron señales de un envejecimiento cerebral más lento que quienes siguieron pautas generales de alimentación saludable o la dieta mediterránea tradicional. La reducción de ciertas proteínas sanguíneas relacionadas con el envejecimiento del cerebro, especialmente la galectina-9, se vinculó al consumo de alimentos ricos en polifenoles y bajos en carnes rojas o procesadas. Aunque los resultados reflejan una correlación y no una relación causal, podrían ayudar en el futuro a desarrollar análisis de sangre sencillos para monitorear la salud cerebral.

El estudio

En octubre, un equipo internacional de investigadores de la Universidad Ben-Gurión del Néguev (Israel), la Universidad de Harvard (EE. UU.) y la Universidad de Leipzig (Alemania) publicó en Clinical Nutrition un análisis del ensayo DIRECT PLUS, con casi 300 adultos asignados al azar a tres dietas: pautas generales de alimentación saludable; dieta mediterránea restringida en calorías; y la “green-MED”, también hipocalórica pero más rica en polifenoles y con menos carnes rojas o procesadas, sustituyendo ternera y cordero por pollo y pescado. Esta última fue la más prometedora para el envejecimiento cerebral, con una ingesta diaria de nueces (28 g), tres o cuatro tazas de té verde y un batido de mankai (planta acuática rica en proteínas). Todos los participantes tuvieron acceso a gimnasio y asesoría física.

Durante el estudio, los investigadores usaron resonancias magnéticas y un modelo de aprendizaje automático para estimar la “edad cerebral” y calcular la “brecha de edad cerebral”, comparando la edad estimada cerebral con la real. En los análisis de sangre previos al cambio de dieta destacaron dos proteínas: galectina-9 y decorina, cuyos niveles elevados se asociaban con un cerebro “más viejo”. La dieta influyó en estos marcadores: el grupo “green-MED” mostró la mayor disminución de galectina-9, seguido por la dieta mediterránea, mientras que el grupo de pautas generales casi no presentó cambios.

Conclusiones

“Analizar proteínas circulantes en la sangre permite observar cómo el estilo de vida y la dieta afectan el envejecimiento cerebral antes de que aparezcan síntomas”, explicó la doctora Anat Yaskolka-Meir, coautora del estudio. Los investigadores reconocen limitaciones: cerca del 90% de los participantes eran hombres con obesidad abdominal, y el modelo de aprendizaje automático tenía ciertas restricciones. Aún así, los resultados apoyan la idea de que consumir más alimentos ricos en polifenoles y reducir carnes rojas o procesadas podría favorecer la salud cognitiva.

Finalmente, los autores destacan que estos hallazgos podrían abrir nuevas herramientas de diagnóstico. “Damos un pequeño paso hacia un análisis de sangre accesible y económico que, en el futuro, podría ofrecer información sobre el estado cerebral mediante el estudio de capas ómicas presentes en la sangre”, señaló Dafna Pachter, primera autora del artículo.

https://www.foodandwine.com/green-tea-walnuts-delay-brain-aging-11824925

Biosensores inteligentes: la revolución tecnológica contra el desperdicio alimentario

El desperdicio alimentario constituye uno de los mayores retos de sostenibilidad del siglo XXI. Según la FAO, un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial termina en la basura, lo que implica pérdidas económicas, sociales y ambientales enormes. En este contexto, la tecnología emerge como una aliada indispensable. Un ejemplo destacado es Oscillum, una empresa alicantina del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH), que ha desarrollado biosensores inteligentes capaces de detectar el deterioro de los alimentos mediante un simple cambio de color. Esta innovación, galardonada con el Premio del Público en los galardones Jóvenes Inventores 2025, promete transformar la manera en que se controla la frescura y seguridad de los alimentos.

Los biosensores de Oscillum están fabricados con materiales biodegradables y biocompatibles, lo que los hace respetuosos con el medio ambiente. Su funcionamiento se basa en la detección de compuestos volátiles liberados por los alimentos en proceso de descomposición. Cuando las bacterias comienzan a proliferar, el sensor cambia de color —de amarillo a azul o verde—, indicando que el producto ha perdido su frescura. Este mecanismo, simple pero altamente eficaz, permite a productores, distribuidores y consumidores saber con precisión cuándo un alimento sigue siendo apto para el consumo, evitando tanto el desperdicio innecesario como los riesgos para la salud.

La aplicación de esta tecnología abarca sectores clave como la carne, el pescado y los productos frescos en general, donde la trazabilidad y el control de calidad son fundamentales. Frente a las fechas de caducidad tradicionales —a menudo conservadoras y poco representativas del estado real del alimento—, los sensores de Oscillum ofrecen una información dinámica y personalizada, basada en las condiciones reales de almacenamiento y transporte.

Además de su valor técnico, esta innovación posee una profunda dimensión ambiental y social. Al reducir el desperdicio alimentario, se disminuye también la emisión de gases de efecto invernadero asociados a la producción y eliminación de alimentos. Asimismo, al tratarse de etiquetas biodegradables, no se generan residuos plásticos adicionales. En términos económicos, la tecnología puede ayudar a empresas del sector alimentario a optimizar inventarios y mejorar la confianza del consumidor en sus productos.

Conclusión

Los biosensores de Oscillum representan una síntesis ejemplar de tecnología, sostenibilidad y salud pública. Su capacidad para ofrecer información precisa sobre el estado real de los alimentos podría redefinir la cadena de suministro y consumo, impulsando una gestión más inteligente y responsable. En un futuro próximo, tecnologías como esta podrían integrarse con sistemas de inteligencia artificial o blockchain, creando cadenas alimentarias completamente trazables y seguras. Innovaciones como la de Oscillum demuestran que el futuro de la alimentación no pasa solo por producir más, sino por producir y consumir mejor, minimizando pérdidas y protegiendo al planeta.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/06/19/la-empresa-oscillum-del-pcumh-ganadora-del-premio-del-publico-en-los-galardones-jovenes-inventores-2025-radio-elche

Microplásticos en la leche y el queso: una amenaza invisible para la salud alimentaria

La contaminación por microplásticos se ha convertido en uno de los principales desafíos medioambientales y de salud pública del siglo XXI. Aunque inicialmente se asociaba con los océanos y los peces, investigaciones recientes revelan su presencia en prácticamente todos los ecosistemas y cadenas alimentarias. Un estudio de la Universidad de Padua (Italia), publicado en la revista NPJ Science of Food (2025), ha confirmado la presencia de microplásticos en una amplia gama de productos lácteos, incluyendo leche, quesos frescos y quesos curados. Este hallazgo plantea nuevas interrogantes sobre la seguridad de los alimentos de consumo cotidiano y sus posibles efectos en la salud humana.

El estudio analizó decenas de muestras procedentes de distintos fabricantes y regiones de Italia, utilizando técnicas de espectroscopía avanzada para detectar partículas plásticas inferiores a cinco milímetros. Los resultados fueron contundentes: todos los productos analizados contenían microplásticos, aunque en concentraciones variables. Los quesos curados presentaron los niveles más altos, con un promedio de 1.857 partículas por kilogramo, seguidos de los quesos frescos y la leche, con menores pero aún detectables cantidades.

Los investigadores señalan que la contaminación puede producirse en distintas fases del proceso: desde la alimentación del ganado y el uso de envases plásticos, hasta la filtración, pasteurización y almacenamiento. Incluso las partículas presentes en el aire de las plantas procesadoras pueden incorporarse a los alimentos.

En cuanto a los posibles efectos sobre la salud, si bien aún no existe evidencia concluyente, los científicos advierten que los microplásticos pueden transportar compuestos tóxicos o disruptores endocrinos, además de generar estrés oxidativo e inflamación en tejidos humanos. Otros estudios previos ya habían detectado partículas plásticas en sangre, placenta y pulmones, lo que refuerza la preocupación sobre la bioacumulación a largo plazo.

Este hallazgo también tiene implicaciones económicas y sociales. Los productos lácteos, base de la dieta mediterránea y fuente esencial de calcio y proteínas, podrían verse afectados en su percepción de calidad y seguridad. Por ello, los expertos reclaman la creación de estándares internacionales para medir la contaminación por microplásticos en alimentos, así como mayor transparencia en el etiquetado y control de los envases utilizados por la industria.

Conclusión

El descubrimiento de microplásticos en leche y queso representa un llamado de atención urgente. Este problema no solo compromete la seguridad alimentaria, sino que evidencia la magnitud del impacto ambiental del plástico en nuestra vida diaria. A la espera de más investigaciones sobre sus efectos en la salud, resulta imprescindible reforzar la legislación sobre envases, fomentar la investigación de materiales biodegradables y promover hábitos de consumo sostenibles. En definitiva, la contaminación por microplásticos muestra que los límites entre medio ambiente y alimentación son cada vez más difusos: lo que arrojamos al planeta termina, literalmente, en nuestros platos.

Para poder aprender más sobre este articulo: https://www.foodandwine.com/microplastics-milk-and-cheese-2025-study-11827170

¿Cómo utilizan los jóvenes las nuevas tecnologías para cuidar su alimentación y su salud?

Según los datos del X Observatorio Nestlé de Hábitos Nutricionales y Estilo de Vida de las Familias obtenidos de una encuesta realizada a jóvenes de entre 18 y 35 años sobre cómo creen que será la alimentación en el 2050, más de la mitad de los jóvenes españoles (54,2%) utilizan aplicaciones y dispositivos tecnológicos para comparar alimentos, organizar su menú e, incluso, para controlar el sueño. Esto es algo, en principio, positivo porque estos movimientos que realizan están relacionados directa o indirectamente con la salud y con su calidad de vida.

Cinco de cada diez jóvenes usan las nuevas tecnologías para controlar cuánto deporte hacen y cuántas calorías gastan y casi el 40% lo hace para temas relacionados con la alimentación. De hecho, en la actualidad muchos de estos jóvenes planifican la lista de la compra a través de los dispositivos móviles y cocinan lo que han visto o les han aconsejado en las redes sociales. Además, optan por el uso de herramientas digitales para organizar el menú semanal.

Esto también tiene un lado negativo porque implica que pueden tomar ejemplo de cualquier fuente y no todas son fiables, ya que no todo lo que se publica en plataformas sociales y tecnológicas están avaladas por profesionales de la salud. Por eso, aconsejable que la información y el seguimiento lo hagan a través de apps que estén pensadas por profesionales de la salud y que inspiren confianza. Y hay que tener especial cuidado, en este sentido, porque hay personas que realmente necesitan una nutrición especializada y personalizada y tienen que acudir a un profesional de la nutrición porque es quien va a asegurar que sus necesidades nutricionales estén cubiertas al 100%, por lo que no debemos fiarnos por completo de todo lo que hay en internet.

Tomado de: https://www.diariodesevilla.es/salud/investigacion-tecnologia/utilizan-jovenes-nuevas-tecnologias-alimentacion_0_1872112938.html

El invento que te permitirá ‘cultivar carne’ de laboratorio en tu propia casa está más cerca que nunca

El Shojinmeat Project, liderado por el científico japonés Yuki Hanyu, permite cultivar carne en casa de manera accesible, ética y sostenible, sin necesidad de criar animales. Inspirado en la cocina budista shojin ryori, el proyecto enseña a cualquier persona a producir carne a partir de células animales, utilizando materiales disponibles en el mercado y un protocolo doméstico sencillo.

El proceso consiste en extraer células de un huevo fertilizado de pollo y cultivarlas en un biorreactor casero, alimentándolas con un medio nutritivo hasta obtener tejido comestible. El kit básico cuesta unos 340 euros e incluye incubadora, soporte celular y nutrientes, aunque la producción inicial es muy pequeña.

De esta iniciativa surgió IntegriCulture, que desarrolló un biorreactor doméstico compacto capaz de cultivar células de más de 30 especies animales y acuáticas, ampliando las posibilidades del proyecto. Mantener condiciones higiénicas y control de temperatura y pH es fundamental para evitar contaminación.

La carne cultivada representa una alternativa más sostenible y ética que la ganadería tradicional, reduciendo el impacto ambiental y evitando el sufrimiento animal, aunque todavía enfrenta reticencias sociales ante los alimentos producidos mediante biotecnología.

Para más información: https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2025-10-07/invento-cultivar-carne-en-casa-1qrt_4223844/

Una base de datos revela qué hay en el microbioma de los alimentos que comemos

Un equipo internacional de investigadores ha desarrollado una base de datos del microbioma de la comida mediante el análisis de los metagenomas (término que designa todo el material genético del conjunto de microorganismos de un ambiente) de cientos de alimentos.

Así, han identificado 10.899 microbios asociados a estos productos, la mitad de los cuales eran especies desconocidas, y han mostrado que los microorganismos asociados explican el 3 % del microbioma intestinal de los adultos y el 56 % del microbioma intestinal infantil.

Estos datos permiten identificar y controlar los microorganismos indeseables, estudiar el movimiento de los microbios a lo largo de la cadena alimentaria y la propagación de genes de resistencia a antibióticos, además de mejorar los atributos saludables de los alimentos, entre otras aplicaciones. Denominada Curated Food Metagenomic Database (CFMD), es fruto del mayor estudio sobre microbiomas de alimentos realizado hasta la fecha

“Este recurso marcará un hito en la investigación en microbiología de alimentos”, señala Abelardo Margolles, investigador del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC), que ha participado en su elaboración. “Este recurso ayudará a los expertos a afrontar retos que hasta ahora eran muy difíciles de abordar debido a la escasez de metagenomas de alimentos disponibles en las bases de datos.”

“Aproximadamente dos tercios de las muestras fueron de productos lácteos y las instalaciones en las que se elaboran; y se han analizado también bebidas y carnes fermentadas, entre otros alimentos”, indica Margolles.

El trabajo del CSIC se ha centrado en el análisis de quesos artesanales asturianos. “Se han analizado ambientes de 28 queserías pertenecientes a la Asociación de Queseros Artesanos del Principado de Asturias, y se ha comprobado que los quesos de cada instalación tienen características únicas”, revela Margolles.

“Esto es importante porque se podría asociar la especificidad y la calidad de los alimentos locales a su microbioma, e incluso posibilita utilizar el metagenoma como un marcador de autenticidad del alimento, representado una poderosa herramienta para garantizar su trazabilidad y origen”, concluye.

Tomado de: https://www.agenciasinc.es/Noticias/Una-base-de-datos-revela-que-hay-en-el-microbioma-de-los-alimentos-que-comemos