En Valencia, la Filmoteca ha organizado un ciclo denominado “La alimentación sostenible en el cine”, que busca reflexionar sobre la producción global de alimentos, los desequilibrios económicos y las consecuencias ecológicas de nuestros modelos alimentarios. El programa incluye películas cruciales para entender estas dinámicas, como Super Size Me (2002) de Morgan Spurlock, que expone de forma provocadora los efectos médicos y sociales del consumo de comida rápida. Otra de las películas proyectadas es Fast Food Nation (2006), de Richard Linklater, basada en el libro homónimo, que investiga cómo la industria de la “comida rápida” ha transformado la producción de carne y el estilo de vida en Estados Unidos.
El ciclo también incluye títulos menos conocidos, pero igualmente potentes: La soif du monde (2012) aborda la problemática del agua, su distribución desigual, la explotación y su impacto en la alimentación mundial. Y para un guiño local, se proyecta Y en cada lenteja un dios (2018), del cineasta valenciano Miguel Ángel Jiménez, que dialoga con lo tradicional, lo social y la identidad cultural a través de la simple lenteja.
Este ciclo de la Filmoteca no es solo una muestra de cine, sino un espacio de debate necesario. Al seleccionar películas que van más allá del entretenimiento, proponen al público pensar en cómo alimentamos el planeta y qué implicaciones éticas y políticas hay detrás de cada alimento. Es un recordatorio de que el cine puede ser una herramienta muy poderosa para educar, concienciar y motivar cambios reales.
