Cómo la foodtech está transformando la industria alimentaria: hacia alimentos más sostenibles, personalizados y eficientes

En la industria alimentaria, la irrupción de la tecnología (la llamada foodtech) está cambiando radicalmente la forma en que producimos, procesamos, distribuimos y consumimos alimentos. Este cambio no se limita a un solo eslabón de la cadena, sino que abarca desde la agricultura hasta el plato del consumidor.

Para empezar, en el ámbito agrícola se aplican tecnologías de precisión que optimizan la producción: sensores, datos, biotecnología y nuevas formas de cultivo permiten aumentar el rendimiento de cultivos, pesca y ganadería de forma sostenible. Esto resulta clave para alimentar a una población creciente sin sacrificar el medio ambiente.

En la fase de elaboración y procesamiento de alimentos, la foodtech impulsa un salto importante hacia alternativas más sostenibles. Gracias a técnicas como la fermentación avanzada (incluso apoyadas en IA), impresión 3D, y procesos a partir de materias primas vegetales o microorganismos, ya existen productos «plant-based» o de origen no animal que imitan los tradicionales. Estas innovaciones no solo permiten reducir el impacto ambiental, sino que diversifican lo que podemos consumir, dando espacio a nuevos alimentos más sanos o con perfiles nutricionales diferentes.

También está cambiando la forma en que envasamos y distribuimos los alimentos. Se desarrollan envases inteligentes (que pueden indicar el grado de frescura),biodegradables, compostables o incluso comestibles; todo con el objetivo de prolongar la vida útil del producto, mejorar la seguridad alimentaria y reducir residuos. Además, la digitalización y automatización en logística, almacenamiento y transporte, junto con tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT) y el blockchain, permiten una trazabilidad total desde la producción hasta la entrega, mejorando la eficiencia y la confianza del consumidor.

Por otra parte, la tecnología alimentaria permite avanzar hacia la personalización nutricional. Gracias a la combinación de biotecnología, herramientas de análisis molecular y plataformas inteligentes, las empresas pueden diseñar alimentos adaptados a necesidades específicas (dietas, salud, preferencias, etc.). Esto abre la puerta a una nutrición más consciente no solo en cantidad, sino en calidad, perfil nutricional y funcionalidad.

Finalmente, la convergencia de tecnologías (digitalización, biotecnología, automatización, datos) está transformando todo el sistema alimentario: las empresas tradicionales, las startups, los centros de investigación están rediseñando sus procesos. Esta transformación ya no es una tendencia pasajera, sino una revolución estructural que busca mejorar la sostenibilidad, la eficiencia, la salud y la personalización de la alimentación.

https://techpress.es/guia-tecnologia-alimentaria/la-foodtech-ha-irrumpido-en-nuestras-vidas-posibilitando-un-sinfin-de-oportunidades-NM16832197

La industria alimentaria es la principal rama industrial de España, con más de 140.000 millones facturados

La industria de la alimentación y las bebidas se ha consolidado como el motor principal del sector industrial español, generando más de 140.000 millones de euros, lo que supone alrededor de una cuarta parte de toda la producción manufacturera del país. Dentro de la Unión Europea, España ocupa el cuarto lugar por volumen de negocio en este ámbito. Este sector reúne casi 480.000 trabajadores, lo que lo convierte en una pieza clave del empleo industrial.

A comienzos de 2022 había registradas 30.159 empresas alimentarias, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior. La mayor parte de ellas se dedica a la panadería, seguida por la fabricación de bebidas y la industria cárnica. En cuanto al campo, el valor de la producción agrícola y ganadera alcanzó los 63.171 millones, impulsado exclusivamente por la subida de precios, ya que la producción disminuyó por la sequía y otras condiciones climáticas adversas.

El valor añadido del sector agrario se redujo un 1,1% y el empleo agrícola cayó un 3,5%. También bajó la renta agraria, que retrocedió un 6,2%. En el ámbito exterior, las exportaciones agroalimentarias subieron un 12,8% hasta superar los 64.000 millones, aunque las importaciones crecieron aún más, reduciendo el superávit comercial. Los productos que más aporta España al mercado internacional siguen siendo frutas, hortalizas y legumbres, junto con los cárnicos y los aceites y grasas.

https://www.pressdigital.es/articulo/economia/2023-11-29/4632538-industria-alimentaria-principal-rama-industrial-espana-140000-millones-facturados?utm_source

¿Qué son las proteínas alternativas?

Cuando hablamos de proteínas alternativas, no nos referimos solo a cambiar un filete de res por tofu a la parrilla. Esto representa un cambio profundo en la forma en que la humanidad obtiene uno de los nutrientes más esenciales: la proteína.

Las proteínas alternativas incluyen todas las fuentes de proteínas que no dependen de la ganadería intensiva ni del sacrificio de animales, a la vez que imitan, o incluso superan, sus propiedades nutricionales y funcionales.

1. Proteínas de origen vegetal

Utilizan ingredientes como soja, guisantes, trigo, arroz o algas para crear alimentos que se asemejan a la carne, el pescado, los huevos o los lácteos.

Los tecnólogos de alimentos aíslan las proteínas vegetales y las transforman en matrices texturizadas mediante procesos como la extrusión de alta humedad, que aplica calor, presión y cizallamiento para recrear una textura muscular en boca. Las grasas vegetales encapsuladas simulan la jugosidad, mientras que los aromas naturales, como el metilbutanal o el hemo vegetal, reproducen el olor y el sabor distintivos de la carne a la parrilla.

2. Carne Cultivada

Este avance biotecnológico comienza con una biopsia indolora de un animal vivo. Se extraen células madre (mioblastos o células satélite) y se cultivan en un medio rico en nutrientes que imita el cuerpo del animal.

Con el tiempo, las células se organizan en estructuras tridimensionales: músculo, grasa y tejido conectivo, todo dentro de un biorreactor, una «matriz tecnológica» que permite el escalado. El resultado: carne real, sin antibióticos, sin sufrimiento animal y con una huella ambiental mucho menor.

3. Fermentación de Precisión

Microorganismos como bacterias, hongos o levaduras modificadas genéticamente producen proteínas específicas, como la caseína de la leche o la ovoalbúmina de huevo, utilizando la misma tecnología que se utiliza para la insulina humana o el cuajo para el queso.

Mediante la inserción de genes específicos, los microorganismos se programan para producir exactamente la proteína deseada. Esto permite obtener claras de huevo sin gallinas, «leche» para helado sin vacas y un queso que se funde y estira perfectamente, todo ello utilizando mucha menos agua, energía y tierra que la ganadería convencional.

Tres beneficios clave: Planeta, salud y ética

 Planeta: La ganadería tradicional es una fuente importante de gases de efecto invernadero. La carne cultivada puede reducir las emisiones hasta en un 92 % y utilizar un 95 % menos de tierra, a la vez que preserva la biodiversidad y reduce la deforestación.

 Salud: Los productos alternativos pueden optimizarse para una mejor nutrición, con menos grasas saturadas, sin antibióticos ni hormonas, y con menores riesgos microbianos como E. coli o Salmonella.

Ética: La producción convencional implica sufrimiento animal. Las proteínas alternativas nos permiten comer sin causar dolor ni muertes innecesarias.

Para más información: https://www.biolynx.es/articulos/que-son-las-proteinas-alternativas/

Distinción al papel clave del Puerto de Cartagena en la internacionalización de la industria alimentaria

La Autoridad Portuaria de Cartagena ha recibido el reconocimiento de Agrupal con motivo del 150 aniversario de la creación de la Junta de Obras del Puerto, un galardón que subraya una relación que ha marcado el desarrollo económico y social de la Región de Murcia: la alianza natural entre el puerto y la industria alimentaria.

Este gesto también reconoce el papel histórico del Puerto de Cartagena, con más de 3.000 años de historia vinculada al comercio y la navegación. Desde sus orígenes, Cartagena ha sido un enclave estratégico para el comercio, y su puerto, un punto de conexión esencial para la salida de productos elaborados en la Región. A finales del siglo XIX, la industria conservera encontró en la dársena cartagenera la plataforma que necesitaba para expandirse internacionalmente. Aquellas primeras exportaciones de conservas, zumos y productos hortofrutícolas no solo impulsaron la modernización industrial, sino que contribuyeron a consolidar un sector que, con el tiempo, evolucionaría hasta convertirse en la actual industria agroalimentaria, una de las más dinámicas de España.

Hoy, el Puerto de Cartagena mantiene y refuerza ese papel estratégico. Con un crecimiento sostenido que lo sitúa como el cuarto puerto de España en tráfico total, la infraestructura portuaria se ha convertido en una herramienta esencial para garantizar el abastecimiento y la competitividad del sector. La importación de materias primas, especialmente cereal, aceites y productos ganaderos, sostiene la actividad de industrias clave de la Región, mientras que la exportación de productos frescos, congelados o elaborados continúa proyectando la competitividad hacia mercados internacionales.

El reconocimiento de Agrupal simboliza, así, el valor de una relación histórica que ha impulsado a toda una región. Un vínculo basado en la confianza, el crecimiento compartido y el compromiso de seguir mirando al futuro desde el mar ‘3.000 años por delante’.

Para leer el artículo completo haz clic aquí.

Los 10 alimentos más adulterados y fraudulentos del mundo (y cómo identificarlos)

Un video que se volvió viral en las últimas semanas revela presuntos fraudes en la producción de anacardos o castañas de cajú.

En imágenes grabadas en India se puede ver a algunas personas preparando una masa que, cuando se fríe en aceite caliente, se parece mucho a estos frutos secos.

Aunque este caso específico no constituye un fraude –varios medios indios confirmaron que el manjar, conocido como galleta kaju, es un tentempié común en algunas regiones del país–, existe una creciente preocupación por la adulteración de alimentos.

La FDA (la agencia reguladora de alimentos en Estados Unidos) estima que el 1% de todos los alimentos producidos en el mundo sufre algún tipo de fraude o falsificación, lo que genera pérdidas de alrededor de US$40 mil millones cada año.

Estos productos también plantean riesgos en términos de salud pública. Por ejemplo, si una persona alérgica a la soja come una hamburguesa de carne de res a la que le han agregado este ingrediente sin poner ninguna advertencia en el empaque.

Una encuesta publicada en 2024 por expertos en certificación de cadenas productivas analizó más de 15 mil registros públicos sobre el tema, identificados entre los años 1980 y 2022.

Los datos revelan que los diez alimentos más fraudulentos del mundo fueron:

  • Leche de vaca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Miel
  • Carne de res
  • Chile en polvo
  • Aceite de oliva sin especificación de calidad
  • Cúrcuma en polvo
  • Leche en polvo
  • Vodka
  • Ghee (mantequilla clarificada)

La encuesta comprende 20 alimentos en total. La lista la completan el jugo de naranja, leche de cabra, vino, carne de pollo, carne molida, whisky, otras bebidas alcohólicas, azafrán, aceite de oliva virgen y aceite de sésamo.

Los hallazgos, recopilados por investigadores de las empresas estadounidenses FoodChain ID, Henry Chin and Associates y Moore FoodTech y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), fueron publicados en la revista científica Journal of Food Protection en marzo de 2024.

Los datos revelan que el 46% de los casos de adulteración representan algún riesgo potencial para la salud de quienes consumen estos productos.

India, China, Estados Unidos, Italia y Reino Unido fueron los países con mayor número de fraudes detectados.

Para saber que es un fraude alimentario y como identificarlo accede a a: https://www.bbc.com/mundo/articles/cpd9mnm1m3jo

Embutidos, dulces y otros alimentos que estás comiendo y contienen insectos aplastados

Algunos alimentos cotidianos, como ciertos embutidos, yogures o golosinas, contienen un aditivo natural que puede sorprender a más de uno: el E-120, también conocido como carmín o ácido carmínico, un colorante que se obtiene de insectos machacados.

La dietista integrativa Natalia Durán recuerda que, a la hora de comprar, no basta con mirar los azúcares o las grasas que figuran en la etiqueta, sino que conviene fijarse en los ingredientes. “Es fundamental saber de qué está hecho lo que comemos”, señala la especialista.

Por su parte, la nutricionista Yor Andonova advierte que este pigmento natural se usa ya en algunos embutidos, aportando un tono rojizo característico: “El E-120 procede de insectos triturados que se utilizan para dar color a nuestra comida”, afirma.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) detalla que este aditivo se obtiene del Dactylopius coccus, un pequeño insecto que parasita los cactus. Según la entidad, el E-120 puede encontrarse en una gran variedad de productos industriales: desde yogures aromatizados y quesos procesados hasta helados, mermeladas, gominolas, salsas o embutidos.

Además, la OCU advierte que el carmín puede contener restos de proteínas del propio insecto, lo que podría provocar reacciones alérgicas en personas sensibles. También se ha sugerido una posible relación entre este aditivo y la hiperactividad infantil, aunque no existen pruebas concluyentes.

El divulgador científico Vladimir Sánchez, conocido en redes como Breaking Vlad, explica que para obtener el pigmento se necesita una gran cantidad de materia prima: “De un kilo de cochinillas apenas se extraen unos 50 gramos de colorante”.

Sánchez añade que ya hay investigaciones en marcha para desarrollar métodos que permitan sintetizar el ácido carmínico sin recurrir a insectos, con el objetivo de lograr un proceso más ético y sostenible.

En definitiva, aunque el uso del E-120 está aprobado y se considera seguro, los expertos recomiendan leer siempre las etiquetas y conocer qué hay detrás del color brillante de muchos alimentos que consumimos a diario.

https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/embutidos-dulces-alimentos-contienen-insectos-aplastados_6369689_0.html

Estandarización de procesos: la receta invisible del éxito en la industria alimentaria

En el mundo de la alimentación, donde el sabor, la presentación y la experiencia del cliente se entrelazan con la cultura y las expectativas sociales, la estandarización de procesos se ha convertido en una herramienta clave para garantizar calidad, eficiencia y coherencia en cada plato servido. Aunque muchas veces pasa desapercibida, esta práctica es fundamental para el éxito de marcas globales como McDonald’s, que han logrado posicionarse no solo por sus productos, sino por la consistencia con la que los ofrecen en cualquier parte del mundo.

¿Qué significa estandarizar en la industria alimentaria?

La estandarización de procesos consiste en definir y documentar las mejores prácticas y las más convenientes para cada etapa de la operación: desde la selección de ingredientes hasta la atención al cliente. Este enfoque permite que cada miembro del equipo, sin importar su experiencia o ubicación, siga los mismos pasos para lograr resultados uniformes.

Beneficios que van más allá de la cocina

  1. Calidad constante: La estandarización asegura que el producto final mantenga el mismo sabor, textura y presentación, lo que genera confianza en los consumidores y refuerza la identidad de marca.
  2. Eficiencia operativa: Al tener procesos claros, se reduce el tiempo de capacitación y se optimizan los recursos, lo que permite a las empresas operar de manera más ágil.
  3. Facilidad para expandirse: Las marcas que desean crecer necesitan replicar su modelo en nuevos contextos. La estandarización permite que esto ocurra sin perder la esencia del negocio.
  4. Mejora en la experiencia del cliente: En la cultura alimentaria contemporánea, el servicio es tan importante como el sabor. Procesos estandarizados garantizan una atención uniforme y profesional.
  5. Fortalecimiento del posicionamiento de marca: Una marca que ofrece calidad constante se convierte en sinónimo de confianza, lo que facilita su diferenciación en un mercado saturado.

Herramientas para lograrlo

Para que la estandarización sea efectiva, se requieren instrumentos que la respalden:

  • Manuales de operaciones: Documentos que detallan cada paso del proceso, esenciales para la formación del personal.
  • Listas de verificación (checklists): Ayudan a asegurar que no se omita ningún detalle en la ejecución diaria.
  • Software de gestión de calidad: Permite monitorear procesos en tiempo real y detectar oportunidades de mejora.
  • Protocolos de capacitación: Aseguran que todos los empleados comprendan y apliquen correctamente los procedimientos establecidos.
  • La capacitación del personal: La formación continua no solo mejora la ejecución de tareas, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y compromiso del personal.

La Clave del éxito en la industria de alimentos: estandarización de procesos

Innovación alimentaria: ciencia, salud y sostenibilidad en el plato

La industria alimentaria está viviendo una transformación profunda, impulsada por la investigación científica, la innovación tecnológica y una creciente conciencia social sobre la salud y el medio ambiente. Bajo esta nueva perspectiva, comer ya no es solo un acto cotidiano, sino una oportunidad para nutrirse de forma más inteligente, personalizada y sostenible.

Ingredientes funcionales: ciencia al servicio de la nutrición

Uno de los pilares de esta revolución es el desarrollo de alimentos con ingredientes funcionales, aquellos que aportan beneficios adicionales para la salud más allá de su valor nutricional básico. Empresas como Molendum Ingredients, filial del Grupo Dacsa, están liderando esta tendencia desde sus departamento de investigación, reformulando productos y creando nuevas líneas alimentarias que responden a las exigentes demandas de los consumidores.

Harinas termotratadas, proteínas vegetales texturizada y soluciones para baby food, snacks o suplementos dietéticos, son solo algunos ejemplos de cómo la tecnología alimentaria está creando productos más seguros, nutritivos y adaptados a distintos estilos de vida.

Tendencias emergentes: del campo al envase

La innovación no se detiene en los ingredientes. Desde el sector cárnico hasta la agricultura y el diseño de envases, la investigación está redefiniendo cada eslabón de la cadena alimentaria:

  • Sector cárnico: se diversifica con carnes artificiales y el aprovechamiento de subproductos, en respuesta a debates éticos, ambientales y de salud.
  • Agricultura: tecnologías como la hidroponía, la aeroponía, el cultivo vertical y el uso de drones y robots están optimizando recursos y acercando la producción a los entornos urbanos.
  • Envases inteligentes: se desarrollan materiales minimalistas, reutilizables o biodegradables y con materiales que prolongan la frescura de los alimentos, además de etiquetas personalizadas que mejoran la experiencia del consumidor.

Un futuro alimentario más consciente

La colaboración entre ciencia, tecnología y cultura alimentaria está dando lugar a una nueva era en la que los alimentos son mucho más beneficiosos y en la que cada vez hay más conciencia en cuanto a los daños medioambientales que causa la industria. Esta evolución está atrayendo inversiones y generando oportunidades para proyectos innovadores que buscan mejorar la calidad de vida desde el plato.

La alimentación del futuro será funcional, saludable, personalizada y sostenible. Y ese futuro ya está en marcha.

Desarrollo de nuevas lı́neas de alimentos con ingredientes funcionales

Nuevas tendencias en la industria alimentaria – Escuela Alimentaria

La promesa sostenible del cultiu urbà de bolets

Amb l’objectiu de celebrar el Dia de la Terra, és el moment perfecte per explorar tècniques agrícoles innovadores que no només prometen la sostenibilitat, sinó que també reforcen el nostre compromís amb el planeta. Entre aquestes, el cultiu urbà de bolets destaca com a far de l’agricultura ecològica, prometent un futur més verd al cor de les nostres ciutats.

Què és el cultiu urbà de bolets?

El cultiu urbà de bolets és la pràctica de cultivar bolets en un entorn controlat dins dels límits de la ciutat. Aquestes granges poden anar des de petites instal·lacions en soterranis i garatges fins a operacions més grans en magatzems. La versatilitat dels bolets, juntament amb els seus mínims requisits d’espai i recursos, els fa ideals per a l’agricultura urbana.

Per què bolets?

Els bolets són un cultiu sostenible per diverses raons convincents:

  • Baixa necessitat de recursos: requereixen menys aigua i terra en comparació amb els cultius tradicionals. Com que els bolets prosperen en ambients foscos i humits, són adequats per a espais interiors on aquestes condicions es poden mantenir fàcilment.
  • Reducció de residus: els bolets es poden cultivar en una varietat de substrats que normalment es consideren residus, com ara café molt, serradures i subproductes agrícoles. Això no només ajuda a reduir els residus, sinó també a reciclar-los en aliments valuosos.
  • Petjada de carboni: La petjada de carboni associada al cultiu de bolets és notablement baixa. Com que les granges urbanes es poden establir a prop o dins dels centres de les ciutats, les emissions del transport relacionades amb la distribució d’aquests bolets es redueixen significativament.

L’impacte en les comunitats urbanes

Les granges urbanes de bolets poden transformar els entorns i les economies de les ciutats:

  • Productes locals: En proporcionar bolets cultivats localment, les granges urbanes poden garantir que els habitants de la ciutat tinguen productes frescos disponibles, millorant la seguretat alimentària urbana i reduint la necessitat de transport d’aliments a llarga distància.
  • Oportunitats educatives: Aquestes granges poden servir com a centres educatius per ensenyar als residents urbans sobre la sostenibilitat i l’agricultura. Aquest coneixement difon la consciència i fomenta pràctiques de vida més sostenibles a tota la comunitat.
  • Creació de llocs de treball: Les granges urbanes generen ocupació local, contribuint a l’economia i proporcionant als residents de la ciutat una feina significativa que done suport a les pràctiques sostenibles.

Com podeu donar suport a l’agricultura sostenible?

Aquest Dia de la Terra, considereu la possibilitat d’integrar pràctiques més sostenibles a la vostra vida diària. Aquí teniu algunes maneres de donar suport i beneficiar-vos del cultiu urbà de bolets:

  • Trieu local: Compreu bolets i altres productes de fonts locals. Això redueix les emissions del transport i dona suport a les economies locals.
  • Educa’t a tu mateix i als altres: aprén sobre pràctiques agrícoles sostenibles i comparteix aquest coneixement. La conscienciació és el primer pas cap al canvi.
  • Fes voluntariat o visita: moltes granges urbanes acullen voluntaris o ofereixen visites guiades. Aquesta pot ser una manera excel·lent de participar directament en l’agricultura sostenible i aprendre més sobre d’on provenen els teus aliments.

Mentre celebrem el Dia de la Terra, reflexionem sobre l’impacte de les nostres decisions en el nostre planeta. En donar suport a iniciatives com el cultiu urbà de bolets, no només nodrim els nostres cossos amb nutrients d’alta qualitat, sinó que també contribuïm a una Terra més sana.

La història del cultiu de bolets

El cultiu de bolets té una història llarga i fascinant, que es remunta a l’antiguitat. Les primeres proves registrades del cultiu de bolets provenen de la Xina, on els agricultors van començar a cultivar bolets shiitake fa més de 1.000 anys. Tanmateix, es creu que la pràctica de cultivar bolets per a l’alimentació va començar molt abans, ja l’any 600 dC.

Primer cultiu de bolets

Durant el segle XVII, el cultiu de bolets es va popularitzar a França i altres parts d’Europa. De fet, els jardiners francesos van ser dels primers a desenvolupar el procés de cultiu de bolets en coves, que proporcionaven l’entorn perfecte per al cultiu de bolets. Aquest mètode es va adoptar posteriorment en altres parts d’Europa i es va convertir en la forma estàndard de cultivar bolets fins a mitjan segle XIX.

Als Estats Units, el cultiu de bolets no es va popularitzar fins a principis del segle XX. La primera granja comercial de bolets als Estats Units va ser establerta el 1896 per W. Robinson a Pennsilvània. Tanmateix, no va ser fins a la dècada del 1920 que el cultiu de bolets va tenir un veritable èxit als Estats Units, ja que els immigrants d’Europa van portar amb ells els seus coneixements i experiència en el cultiu de bolets.

La fresa de bolets ho canvia tot

Un dels majors reptes als quals s’enfrontaven els boletaires en els primers temps va ser trobar una font fiable de fresa, que és el material utilitzat per iniciar el creixement dels bolets. En aquell moment, la fresa s’importava d’Europa, però sovint era poc fiable i cara. Això va conduir al desenvolupament de la indústria americana de la fresa a principis del segle XX, que va millorar molt la qualitat i la disponibilitat de la fresa per als boletaires.

A mitjan segle XX, es van desenvolupar noves tecnologies i tècniques que van revolucionar la indústria del cultiu de bolets. El desenvolupament de compost sintètic i entorns de cultiu amb clima controlat van permetre el cultiu de bolets durant tot l’any, cosa que va augmentar considerablement la producció i va reduir els costos. Això va conduir a la disponibilitat generalitzada de bolets en supermercats i restaurants, convertint-los en un aliment bàsic en moltes parts del món.

El cultiu de bolets avui

Avui dia, el cultiu de bolets és una indústria important, amb milions de tones de bolets produïts cada any a tot el món. Tot i que la majoria dels bolets encara es conreen amb compost i entorns amb clima controlat, s’estan desenvolupant noves tècniques que podrien revolucionar la indústria una vegada més. Per exemple, els investigadors estan explorant l’ús de la robòtica i la intel·ligència artificial per optimitzar la producció de bolets, mentre que d’altres busquen noves maneres d’utilitzar materials de rebuig i altres pràctiques sostenibles en el cultiu de bolets.

Malgrat la seua llarga i rica història, el cultiu de bolets continua sent una indústria dinàmica i en evolució. Des dels seus humils inicis a l’antiga Xina fins a les granges d’alta tecnologia actuals, el cultiu de bolets ha recorregut un llarg camí i probablement continuarà jugant un paper important en el nostre sistema alimentari durant molts anys.