“Evita su consumo”: el sello negro que hace temblar a la industria de los ultraprocesados

Sello negro productos

La peor pesadilla de los productores de comestibles insanos se hace realidad en Chile, donde el Gobierno obliga a poner un aviso claro y contundente en su publicidad

¿Por qué a la industria alimentaria le molestan los sellos?

Por una razón fundamental: no son confusos. Al contrario de lo que ocurre con sistemas como NutriScore, los sellos de advertencia no relativizan, no establecen un gradiente de “salubridad” con toda una zona de grises difícil de interpretar. Los sellos son inequívocos: o es sano o no lo es. Se entienden a golpe de vista y no te exigen saber cómo funciona el sistema para comprender lo que te está diciendo. Es más, estudios como este explican que su mera presencia ya disuade de la compra, y en este otro apuntan que el etiquetado frontal tiene un mayor impacto en la elección de productos saludables. Los sellos no educan, interrumpen. Y esa falta de educación alimentaria que la industria menciona como handicap; porque está muy pendiente de que entendamos bien toda la información para comprender qué es su producto, claro que sí, es precisamente lo que les hace eficaces.

No quiero pasar de largo sobre un enfoque fundamental: el efecto disuario de los sellos de advertencia no requiere un conocimiento nutricional previo, lo que ayuda a que los consumidores más vulnerables –personas con baja alfabetización nutricional, bajo nivel educativo, ingresos bajos, o población de entornos rurales o urbanos marginados– puedan hacer elecciones alimentarias saludables. Sellos frontales que combaten la desigualdad. No es poco (si quieres profundizar, puedes consultar estudios como este o este).

¿Significa esto que estoy en contra de la educación alimentaria? ¡En absoluto! Necesitamos políticas sólidas desde la infancia, normas que obliguen a que las etiquetas sean claras y comprensibles, incentivos que promuevan la compra de alimentos saludables y sanciones para los productos más perjudiciales. Pero mientras esas –y otras– medidas se instauran, contar con herramientas que realmente disuadan de consumir lo insano sigue siendo una estrategia válida.

https://elpais.com/gastronomia/el-comidista/2025-11-19/evita-su-consumo-el-sello-negro-que-hace-temblar-a-la-industria-de-los-ultraprocesados.html

No es muy saludable comer frente a una pantalla

Los medios de comunicación forman parte integral de nuestra vida diaria. Desde ordenadores, tabletas y teléfonos inteligentes que nos educan y conectan, hasta el cine y la televisión que nos entretienen e inspiran, su presencia es constante y multifacética. Sin embargo, no todo lo que nos ofrecen resulta beneficioso.

La publicidad digital, por ejemplo, puede influir negativamente en nuestros hábitos de consumo. Los anuncios de comida rápida o productos poco saludables pueden alejarnos de una alimentación equilibrada. Además, el hábito de comer frente a una pantalla favorece el consumo excesivo de calorías, lo que contribuye al aumento de la obesidad tanto en adultos como en niños.

Por otro lado, el uso prolongado de medios digitales fomenta el sedentarismo, reduciendo el tiempo dedicado a la actividad física y al juego, elementos clave para una vida saludable. En definitiva, aunque los medios digitales ofrecen múltiples ventajas, es fundamental usarlos con conciencia y equilibrio para proteger nuestro bienestar.

Estudios han demostrado que mirar la televisión en exceso está asociado con la obesidad y el sobrepeso en los niños. La mejor manera de evitarlo es restringir el tiempo que su bebé pasa en frente de pantallas o medios digitales.

Esto es solo un resumen, pero siquieres saber más, puedes acceder a: https://www.healthychildren.org/Spanish/family-life/Media/Paginas/Food-and-TV-Not-a-Healthy-Mix.aspx

Enfermedad celíaca

¿Qué es la enfermedad celíaca?

Es una afección digestiva y autoinmune crónica que daña el intestino delgado cuando se consume gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. El daño impide que el cuerpo absorba correctamente los nutrientes.

¿Dónde se encuentra el gluten?

Además de alimentos como pan, pasta y galletas, el gluten puede estar en productos como: Alimentos procesados, cosméticos (bálsamos labiales), pastas dentales y suplementos y medicamentos (en casos raros)

¿Cómo se diferencia de otras afecciones?

Sensibilidad al gluten: causa síntomas parecidos pero no daña el intestino.

Alergia al trigo: provoca reacciones inmunitarias distintas (como picor o dificultad para respirar), pero tampoco causa daño intestinal.

Otros nombres de la enfermedad celíaca en las que también se conoce son:

Esprúe celíaco, Esprúe no tropical y Enteropatía sensible al gluten

¿Qué tan común es?

Se estima que 2 millones de personas en EE. UU. la padecen y afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, aunque hay muchas personas que no están diagnosticadas.

¿Quién tiene más riesgo?

Personas con ciertos genes específicos o también quienes tienen familiares con la enfermedad. Aunque es más común en mujeres que en hombres y más frecuente en personas blancas en EE. UU.

Esta asociada a trastornos genéticos como síndrome de Down, Turner y Williams.

Problemas de salud relacionados

Las personas con enfermedad celíaca pueden tener también:

Diabetes tipo 1, enfermedades tiroideas (Hashimoto, Graves), enfermedades hepáticas autoinmunes, enfermedades reumáticas (como el síndrome de Sjögren) y deficiencia de IgA (anticuerpo que combate infecciones)

Complicaciones posibles

Osteoporosis y osteomalacia

Anemia y desnutrición

Problemas neurológicos y reproductivos

En casos raros: cáncer intestinal, cirrosis, linfoma no Hodgkin

Enfermedad celíaca resistente: el intestino no se recupera ni con dieta sin gluten, y puede requerir nutrición intravenosa.

Diagnóstico

Los médicos diagnostican la enfermedad celíaca mediante:

Historia clínica y familiar: Se revisan síntomas, antecedentes médicos y familiares.

Examen físico y dental: Se buscan signos como pérdida de peso, erupciones cutáneas (dermatitis herpetiforme), problemas dentales o inflamación abdominal.

Análisis de sangre: Detectan anticuerpos elevados y posibles deficiencias como anemia.

Biopsia intestinal: Se realiza mediante endoscopia para observar daño en el intestino delgado.

Biopsia de piel: Si hay erupciones, se analiza tejido para confirmar dermatitis herpetiforme.

Pruebas genéticas: Se buscan variantes DQ2 y DQ8. No confirman la enfermedad, pero ayudan a descartarla si no están presentes.

Tratamiento

El tratamiento principal es:

Dieta estricta sin gluten de por vida, con ayuda de un médico y dietista.

Evitar fuentes ocultas de gluten: medicamentos, cosméticos, plastilina, productos bucales, etc.

Leer etiquetas: En EE. UU., los productos etiquetados como “sin gluten” deben tener menos de 20 ppm de gluten.

Seguimiento médico:

Análisis de sangre para controlar anticuerpos.

Biopsias si es necesario.

Pruebas para detectar complicaciones como osteoporosis o deficiencias nutricionales.

I si la dieta no funciona:

Puede deberse a pequeñas cantidades de gluten oculto o otras enfermedades similares (SII, intolerancia a la lactosa, colitis, etc.). En casos raros: enfermedad celíaca resistente, que puede requerir tratamientos adicionales.

Alimentación, dieta y nutrición

-¿Qué comer?

Alimentos naturalmente sin gluten: carne, pescado, frutas, verduras, arroz, patatas.

Harinas seguras: arroz, maíz, papa, quinoa, trigo sarraceno, etc.

Productos sin gluten certificados.

-¿Qué evitar?

Trigo, cebada, centeno, triticale.

Productos procesados con aditivos derivados de estos granos.

Bebidas como cervezas de malta, licores aromatizados.

Enfermedad celíaca en Español – NIDDK

https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-digestivas/enfermedad-celiaca