Puede Que Esta Sea Tu Próxima Oportunidad Laboral

La Productora Barilla ha abierto en Parma, Italia un centro de innovación alimentaria denominado BITE (Barilla Innovation & Technology Experience) con una inversión inicial de €20 millones y un presupuesto adicional de €2 millones al año para actualizaciones de equipamiento, con el objetivo de acelerar la investigación, la tecnología y el desarrollo global de productos en pasta, salsas y panadería. El centro se presenta como la mayor inversión reciente de la compañía en innovación y funcionará como un hub para el ciclo completo de producto, desde la investigación de ingredientes hasta la validación con consumidores, orientado a responder a las necesidades cambiantes de los mercados internacionales.

El complejo ocupa 14.000 m² y reúne a 200 especialistas entre tecnólogos alimentarios, investigadores, chefs, diseñadores y catadores profesionales, integrando en un mismo sitio diseño, pruebas sensoriales y plantas piloto para procesos y envases. La zona de innovación de 4.800 m² acoge talleres de design thinking, cocinas experimentales e investigación sensorial, mientras que otros 9.000 m² albergan plantas piloto donde los conceptos pueden avanzar desde la idea hasta el mercado en aproximadamente dos años, o hasta diez años para innovaciones más complejas. Se emplean tecnologías avanzadas como sensores inteligentes impulsados por IA, diseño holográfico y sistemas de impresión 3D, además de herramientas analíticas como nariz electrónica y rugosímetro para evaluar sabor y textura a escala micrométrica, con el fin de garantizar calidad y consistencia globales.

El BITE incorpora un Customer Collaboration Center para co-creación con minoristas y clientes, y mantiene 84 colaboraciones académicas activas, además de acoger anualmente 30 becarios y trainees de varios países, lo que refuerza su enfoque abierto y colaborativo. El centro está diseñado con criterios de sostenibilidad y funcionamiento con energías renovables, incluye áreas de investigación sobre agricultura regenerativa y ha trabajado con Dynamo Academy para garantizar accesibilidad e inclusión en sus instalaciones. Barilla plantea que la combinación de patrimonio culinario italiano, tecnología avanzada y cooperación global permitirá transformar productos cotidianos en experiencias sensoriales y responder a demandas futuras de alimentación más sostenible y personalizada.

Para más información Visitar https://www.newfoodmagazine.com/news/258835/barilla-unveils-global-food-innovation-centre-in-parma/

Como La Sequía Está Cambiando La Bioingeniería de los Viñedos Italianos

En las regiones vinícolas de Italia los veranos son cada vez más largos y calurosos y las lluvias más irregulares lo que amenaza la tradición del vino italiano basada en el concepto de terroir que combina suelo clima y trabajo humano Los estudios advierten que si la temperatura global aumenta más de dos grados gran parte de las zonas costeras y de baja altitud podrían dejar de ser aptas para la viticultura Los productores ya observan que las uvas maduran semanas antes de lo habitual lo que afecta al sabor y la calidad del vino

Ante esta situación los viticultores están aplicando diversas estrategias de adaptación Cambian variedades tradicionales por otras más resistentes al calor como la syrah gestionan mejor el agua con sistemas de riego más eficientes y aplicaciones móviles recurren a técnicas antiguas como injertar uvas locales en vides silvestres y experimentan con innovaciones como paneles solares que dan sombra mallas protectoras y nuevas orientaciones de plantación Todo ello busca mantener la producción frente a un clima cada vez más extremo

El impacto no es solo agrícola sino también cultural y económico Italia es uno de los principales productores de vino del mundo y la industria representa miles de millones de euros Los cambios en el clima alteran el equilibrio de azúcar y acidez de las uvas generando vinos con más grado alcohólico y menos complejidad Esto pone en riesgo las denominaciones de origen que garantizan la identidad regional y obliga a replantear el futuro del vino italiano que dependerá de la combinación de innovación tecnológica rescate de variedades antiguas y cooperación comunitaria

Más información visitar https://www.cbc.ca/news/world/italian-wine-production-changing-climate-9.6958528

España VS Italia: ¿Quién hace la mejor carbonara?

La pasta carbonara, a pesar de ser un plato muy popularizado en España, acumula múltiples diferencias con su versión original, la italiana. Sus únicas similitudes son en la propia pasta, pues, por lo demás, sus ingredientes apenas coinciden, adaptándose a los gustos de los habitantes de cada país y a lo que puede encontrarse en un lugar u otro.

En primer lugar, la carbonara clásica no utiliza nata ni leche, lo que en una carbonara española sería visto como imposible. Los italianos hacen la salsa de esta utilizando huevo, queso y pimienta, emulsionándolos por separado y añadiéndolos a la pasta antes de servirse. Dicho queso debe ser uno en específico, el pecorino, que se hace con leche de oveja, a diferencia del parmesano típicamente usado en España, hecho a partir de leche de vaca.

Además, la carbonara italiana no lleva bacon, que es la carne de cerdo más habitual en las recetas de la versión española. En Italia se hace siempre con guanciale, un corte de carne que baja desde la oreja y termina en el cuello, que además de ser otra parte del animal, siempre está curada y tiene un mayor contenido de grasa. Este se corta en cubos pequeños, a diferencia del bacon, que es más fino y se prepara en tiras.

Aunque en España se suelen añadir champiñones o cebolla a la carbonara, la receta canónica no los contempla, ni estos ni ningún tipo de vegetal. El ajo puede llegar a ser incluido, pues aparecer en algunas recetas clásicas, pero generalmente también se omite. Tampoco se utiliza ningún tipo de hierba aromática, ni más especias que sal y pimienta.

Y, por último, y a pesar de que esta diferencia es aplicable a cualquier plato de pasta a la española en comparación con los italianos, la pasta la toman al dente, lo cual es demasiado duro para la inmensa mayoría de españoles. De hecho, muchos fabricantes de pasta nacionales ya incluyen dos tiempos de cocción diferentes en el empaquetado, el italiano y el habitual en otros países, en función de como se prefiera. Sin embargo, las pastas italianas solo incluyen el tiempo exacto para lograr que quede al dente.

Estas diferencias no hacen que una versión sea mejor que otra, simplemente nos permiten ver un aspecto más en el que se distinguen estos dos países, su gastronomía y su gente.

Fuentes: