A medida que la población estadounidense envejece, más adultos están desarrollando problemas con el pensamiento y la memoria, lo que se denomina deterioro cognitivo leve. Los científicos han estado buscando formas de prevenir o retrasar este tipo de deterioro mental y otros trastornos más graves, como la demencia.
Algunos estudios han encontrado vínculos entre una alimentación saludable y el mejoramiento del pensamiento y la memoria. Un patrón de alimentación llamado “dieta MIND” ha demostrado ser prometedor. Incluye verduras de hojas verdes y otras verduras.
Da preferencia a las bayas (como fresas y moras). También fomenta el consumo de cereales integrales, legumbres, frutos secos y al menos una porción semanal de pescado. Limita la carne roja, los dulces, el queso, la comida rápida y los alimentos fritos.
Para más información, consulte este link: https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/la-alimentacion-saludable-esta-relacionada-con-una-mejor
