Consum desvela el origen de las naranjas que vende en sus supermercados: «Destacan por su sabor intenso»

La cooperativa Consum ha anunciado que, desde noviembre de 2025 hasta agosto de 2026, comercializará en sus supermercados de la Comunidad Valenciana naranjas con el sello de calidad IGP ‘Cítricos Valencianos’. Esta iniciativa forma parte de su apuesta por los productos locales, sostenibles y de proximidad, y busca poner en valor la riqueza agrícola del territorio.

La campaña comienza con la llegada de las naranjas Navelina, las más tempranas de origen andaluz, acompañadas por mandarinas Oronules y limones murcianos. A lo largo de la temporada, Consum ofrecerá una amplia gama de variedades de cítricos, entre ellas mandarinas como Clemenules, Tango y Orri, y naranjas como Navel, Lane Late y Valencia Late.

Una de las principales novedades es la recuperación de las tradicionales naranjas rojas, cultivadas en la comarca del Camp del Túria. Estas frutas, que adquieren su característico color rojizo de forma natural gracias al contraste térmico entre el día y la noche, destacan por su sabor intenso, alto contenido en vitamina C, fibra y antocianinas, compuestos antioxidantes beneficiosos para la salud. Las variedades Ipólito, Sanguinelli y Tarocco Rosso no solo aportan valor nutricional, sino también un componente emocional para quienes recuerdan su consumo en épocas pasadas.

Consum adapta su oferta a las preferencias de los clientes, presentando los cítricos en distintos formatos —malla, granel y zumo— y garantizando un índice óptimo de dulzor y madurez. Además, continúa trabajando con certificaciones como la IGP ‘Clementines de les Terres de l’Ebre’ y mantiene su liderazgo como la primera distribuidora en ofrecer la marca ‘Naranja Valenciana’.

Con esta campaña, la cooperativa reafirma su compromiso con la calidad, la sostenibilidad y el apoyo al sector agrícola local, consolidando su papel como referente en la promoción de productos de proximidad.

FUENTES:

Noticias: Consum desvela el origen de las naranjas que vende en sus supermercados: «Destacan por su sabor intenso»

Consum desvela el origen de las naranjas, mandarinas y limones de sus supermercados | Las Provincias

Consum renueva su compromiso con los cítricos con IGP valencianos y recupera variedades autóctonas como las ‘naranjas rojas’ | Consum

Figura 1: Consum desvela el origen de las naranjas, mandarinas y limones de sus supermercados | Las Provincias

Porque el Mejor Químico de la História tomaba la Vitamina C de 30 Naranjas al Dia.

En 1970 el químico Linus Pauling publicó Vitamin C and the Common Cold, libro en la que recomendaba el consumo diario de al menos 2.3 gramos de vitamina C (equivalente a más de 30 naranjas) como medida preventiva contra los resfriados y demás enfermedades. Esta propuesta se basaba en la hipótesis de la medicina ortomolecular, que promueve el uso de megadosis de nutrientes. Aunque Pauling obtuvo dos premios Nobel, sus postulados sobre la vitamina C no están relacionados con dichos reconocimientos.

La comunidad científica cuestionó la eficacia de la megavitaminoterapia debido a la falta de evidencia concluyente. En el caso de las vitaminas liposolubles (A, E), el exceso puede acumularse en el tejido adiposo y resultar perjudicial. En contraste, las vitaminas hidrosolubles como la C se eliminan por vía renal, lo que reduce el riesgo de toxicidad, aunque no garantiza beneficios adicionales.

Estudios recientes, incluido uno de 2024 con una muestra de 400.000 personas, no han demostrado que los suplementos multivitamínicos prolonguen la vida. De hecho, se ha observado una ligera asociación con mayor mortalidad. Las recomendaciones actuales indican que los micronutrientes deben obtenerse a través de una dieta equilibrada, y que la suplementación debe limitarse a casos de deficiencia diagnosticada.

Respecto a la vitamina C, investigaciones lideradas por Harri Hemilä (Universidad de Helsinki) concluyen que no previene los resfriados en la población general. Existen excepciones en individuos sometidos a esfuerzo físico extremo, como atletas, donde se ha observado una reducción significativa en la incidencia. En cuanto al tratamiento sintomático, la ingesta regular de 1 gramo diario puede reducir la duración o intensidad de los síntomas en aproximadamente un 15%. Dosis elevadas (hasta 10 gramos) podrían ofrecer alivio en fases agudas, aunque la evidencia es limitada.

Como alternativa, se ha sugerido el uso de zinc, aunque se advierte que muchos preparados comerciales no contienen dosis adecuadas. En todos los casos, se recomienda consultar con profesionales sanitarios antes de iniciar cualquier suplementación.

El caso de Pauling ilustra cómo incluso figuras científicas de gran prestigio pueden sostener postulados que, con el tiempo, no resisten la validación empírica. Su influencia, no obstante, contribuyó a abrir el debate sobre el papel de los micronutrientes en la salud, y su legado persiste como ejemplo de la necesidad de contrastar hipótesis audaces con evidencia rigurosa.

Tu nuevo aliado contra la tristeza: una naranja al día

Un reciente estudio de la Facultad de Medicina de Harvard, publicado en la revista Microbiome, ha arrojado datos reveladores sobre cómo algunos alimentos pueden tener un impacto directo en nuestra salud mental. Y sí, las protagonistas esta vez son las frutas cítricas.

Según la investigación liderada por el doctor Raaj Mehta, consumir una naranja al día podría reducir hasta en un 20% el riesgo de desarrollar depresión. ¿La clave? El efecto de los cítricos sobre el microbioma intestinal, donde residen millones de bacterias que, entre otras funciones, influyen en la producción de serotonina y dopamina, los neurotransmisores del “buen ánimo”.

Frutas como la naranja, el pomelo o el limón estimulan el crecimiento de una bacteria beneficiosa llamada Faecalibacterium prausnitzii, relacionada con menores niveles de inflamación y mejor regulación del estado de ánimo. Además, estos alimentos son ricos en vitamina C, flavonoides y antioxidantes, lo que también ayuda a combatir el estrés oxidativo, un factor ligado a los trastornos depresivos.

Eso sí, el estudio aclara que el efecto preventivo se observó exclusivamente con los cítricos. Frutas como las manzanas o los plátanos, o incluso el consumo general de frutas y verduras, no mostraron la misma asociación.

Aunque todavía es pronto para sustituir tratamientos médicos por jugo de naranja, esta investigación abre la puerta a futuras estrategias nutricionales para prevenir la depresión. Como dice Mehta, «los cítricos podrían ser parte de un enfoque combinado, junto con otros tratamientos, en el cuidado de la salud mental».