En contraste con Europa, que tiene leyes más restrictivas a los transgénicos, los países africanos carecen de regulación, con apenas siete países con normas en bioseguridad. Estados Unidos, el mayor productor mundial de transgénicos busca nuevos mercados para introducir sus cultivos, en especial a través de actores como la Fundación Gates y el gigante agroindustrial, Monsanto, que fuerzan a los estados africanos a aceptar semillas y organismos genéticamente modificados (OMG). La estrategia de su Administración consiste en brindar asistencia en la definición de sus leyes de bioseguridad con el objetivo de promover los intereses de las multinacionales biotecnológicas. El nuevo informe muestra cómo Monsanto influye en la legislación para aprobar sus productos como el maíz transgénico.
Por el momento, solo cuatro países de África -Burkina Faso, Egipto, Sudáfrica y Sudán- han permitido la entrada de cultivos transgénicos comerciales. “Los agricultores sudafricanos tienen más de 16 años de experiencia en el cultivo de maíz, de soja y algodón transgénicos, sin embargo, la promesa de que estos organismos podrían ser clave para la seguridad alimentaria no se ha materializado. De hecho, según el informe, los niveles de seguridad alimentaria están disminuyendo: casi la mitad de la población se ve afectada por la falta de alimentos, a pesar de que Sudáfrica exporta maíz”, ha señalado Haidee Swanby del Centro Africano para la Bioseguridad y autora del informe encargado por Amigos de la Tierra Internacional. Además pocos campesinos pueden permitirse el lujo de probar semillas de alto costo, que requieren el uso de agrotóxicos, fertilizantes sintéticos y productos químicos. Del 24 al 27 febrero, delegados de Amigos de la Tierra van a participar en el Foro Internacional de Agroecología en el Centro de Nyéléni en Sélingué, Malí.

Las organizaciones asistentes al foro, que representan a millones de pequeños productores de alimentos a pequeña escala, consideran que los cultivos modificados genéticamente son parte del problema, no la solución, del hambre, del cambio climático, de la pérdida de biodiversidad y de otras crisis a las que se enfrenta la humanidad. Consideran que la agroecología y la soberanía alimentaria son claves para luchar contra estas crisis
Fuente: https://asoeco.org/medio-ambiente/africa-la-nueva-victima-de-los-cultivos-transgenicos/
