
La granada es una de las frutas más representativas del otoño, reconocida por su color rojo intenso y su sabor entre dulce y ácido. Bajo su dura cáscara guarda granos llenos de nutrientes y beneficios para la salud. Según la Fundación Española de la Nutrición, es baja en calorías, rica en agua y con un gran poder saciante, por lo que resulta ideal en dietas equilibradas o de control de peso.
Aporta potasio, que ayuda al buen funcionamiento muscular y nervioso, y vitaminas del grupo B, esenciales para obtener energía. Aunque no contiene tanta vitamina C como los cítricos, el ácido cítrico potencia su efecto antioxidante.
Su principal valor reside en los polifenoles y flavonoides, compuestos que protegen frente al envejecimiento celular y las enfermedades cardiovasculares. Se ha comprobado que su consumo regular mejora la circulación y puede reducir el colesterol LDL.
Además, la granada es muy versátil: sus semillas pueden comerse frescas o añadirse a ensaladas, yogures, postres y bebidas, aportando sabor, color y un toque saludable a cualquier plato.
Bibliografía: La granada, la fruta de otoño que mejora la presión arterial, controla el colesterol y combate el envejecimiento – Infobae
