Tres trucos de chef para cocer pasta sin que se desborde el agua

Italia nos ha regalado innumerables delicias culinarias, y la pasta es sin duda una de las más queridas. Versátil, rápida y deliciosa, está presente en cocinas de todo el mundo. Pero aunque cocerla parezca tarea fácil, hay detalles que marcan la diferencia entre un plato correcto y uno digno de aplaudir. Especialmente cuando el agua empieza a desbordarse…

Jaime Maurelo, chef experto, comparte tres claves para evitar este pequeño desastre tan común en nuestras cocinas:

  1. Controla la intensidad del fuego
    Una vez que el agua hierve con la sal y la pasta, no subas al máximo la potencia del fuego. Mantenerlo medio-alto evitará que la espuma suba como un volcán.
  2. Truco del aceite en el borde
    Con un papel de cocina impregnado en aceite, frótalo por el borde superior de la olla. Este simple gesto crea una barrera antiespuma que funciona de maravilla. Incluso chefs como Dabiz Muñoz recurren a este método, aunque él prefiere añadir el aceite directamente al agua.
  3. La cuchara de palo, tu aliada
    Colocar una cuchara de madera cruzada sobre la olla también ayuda a contener la espuma. No es magia, es ciencia: la madera actúa como superficie de ruptura para las burbujas.

¿Y el tiempo de cocción ideal?
Los italianos lo tienen claro: 7 minutos para una pasta al dente. Eso sí, este tiempo puede variar dependiendo del tipo de pasta (fresca o seca) y de la cantidad de agua.

Con estos consejos, la próxima vez que prepares pasta, será mucho más que hervir agua y cruzar los dedos.

España VS Italia: ¿Quién hace la mejor carbonara?

La pasta carbonara, a pesar de ser un plato muy popularizado en España, acumula múltiples diferencias con su versión original, la italiana. Sus únicas similitudes son en la propia pasta, pues, por lo demás, sus ingredientes apenas coinciden, adaptándose a los gustos de los habitantes de cada país y a lo que puede encontrarse en un lugar u otro.

En primer lugar, la carbonara clásica no utiliza nata ni leche, lo que en una carbonara española sería visto como imposible. Los italianos hacen la salsa de esta utilizando huevo, queso y pimienta, emulsionándolos por separado y añadiéndolos a la pasta antes de servirse. Dicho queso debe ser uno en específico, el pecorino, que se hace con leche de oveja, a diferencia del parmesano típicamente usado en España, hecho a partir de leche de vaca.

Además, la carbonara italiana no lleva bacon, que es la carne de cerdo más habitual en las recetas de la versión española. En Italia se hace siempre con guanciale, un corte de carne que baja desde la oreja y termina en el cuello, que además de ser otra parte del animal, siempre está curada y tiene un mayor contenido de grasa. Este se corta en cubos pequeños, a diferencia del bacon, que es más fino y se prepara en tiras.

Aunque en España se suelen añadir champiñones o cebolla a la carbonara, la receta canónica no los contempla, ni estos ni ningún tipo de vegetal. El ajo puede llegar a ser incluido, pues aparecer en algunas recetas clásicas, pero generalmente también se omite. Tampoco se utiliza ningún tipo de hierba aromática, ni más especias que sal y pimienta.

Y, por último, y a pesar de que esta diferencia es aplicable a cualquier plato de pasta a la española en comparación con los italianos, la pasta la toman al dente, lo cual es demasiado duro para la inmensa mayoría de españoles. De hecho, muchos fabricantes de pasta nacionales ya incluyen dos tiempos de cocción diferentes en el empaquetado, el italiano y el habitual en otros países, en función de como se prefiera. Sin embargo, las pastas italianas solo incluyen el tiempo exacto para lograr que quede al dente.

Estas diferencias no hacen que una versión sea mejor que otra, simplemente nos permiten ver un aspecto más en el que se distinguen estos dos países, su gastronomía y su gente.

Fuentes: