Últimamente, los productores europeos de frutas y verduras están muy preocupados. La Comisión Europea quiere cambiar el etiquetado de origen de los productos provenientes del Sáhara Occidental, una región cuya autodeterminación sigue pendiente desde 1975. La propuesta permitiría que los productos se etiqueten con nombres regionales en lugar de “Sáhara Occidental”, algo que los agricultores consideran un engaño al consumidor y un riesgo para la transparencia.
Organizaciones como COPA-COGECA, AREFLH y Eucofel advierten que estos cambios podrían generar competencia desleal, ya que los productos del Sáhara Occidental podrían estar cultivados con estándares sociales y medioambientales inferiores. Además, la supervisión pasaría en parte a Marruecos, debilitando el control de la UE sobre los certificados de conformidad.
Los productores europeos piden a los eurodiputados que voten en contra de estas modificaciones y abogan por una renegociación completa del acuerdo con Marruecos, que respete la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE y proteja al sector hortofrutícola europeo. En pocas palabras: no quieren competir en un mercado donde se oculta el origen de los productos y se bajan los estándares.
