Suntory Beverage & Food Spain (SBFS) vendió casi 30 millones de litros de Tinto de Verano La Casera en el último año. Este volumen récord supone un crecimiento del 9% para la marca de la compañía, impulsado por un aumento del 17% interanual en el canal Hostelería y el 6% en Retail, según ha informado en un comunicado.
Lo ha conseguido después de empezar en 2024 a comercializar en Portugal, donde sostiene que «ha tenido una gran acogida». Sin embargo, la compañía se ha negado a aclarar cuantos litros vendió en territorio luso, limitándose a señalar que su cuota de mercado es del 7%, aludiendo a datos de Nielsen.
De la misma forma, desde abril de 2025, comenzó a vender su gama de baja graduación en Reino Unido, que incluye Tinto de Verano y Blanco de Verano. En este caso, tampoco ha compartido sus expectativas sobre el negocio en las islas británicas, alegando que se encuentra «en una fase de introducción».
El Ministerio de Sanidad y el de Derechos Sociales y Consumo, proponente de la iniciativa, ha anunciado la apertura del periodo de consulta pública que permite a la ciudadanía, organizaciones y profesionales hacer aportaciones a la norma.
El Real Decreto garantizará una dieta saludable y nutritiva para el bienestar de personas dependientes o con necesidades especiales.
Con esta nueva normativa, el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo amplía su política de promoción de una alimentación saludable que inició con la aprobación en Consejo de Ministros del real decreto de comedores escolares el pasado 14 de abril.
Madrid, 22 de mayo de 2025.- La ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, han anunciado este jueves el inicio de la tramitación del Real Decreto que regulará las comidas que sirven en los hospitales y residencias. Esta norma garantizará una alimentación saludable, nutritiva y sostenible para personas dependientes o con necesidades especiales que usan estos centros, y concibe la dieta como un aspecto fundamental para mejorar su recuperación y su calidad de vida.
Esta iniciativa llega apenas un mes después de la aprobación en Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Esta normativa ya aprobada establece unas frecuencias mínimas en los comedores de colegios e institutos para asegurar un mayor consumo de verduras, frutas y pescados frescos, y limitar las frituras, los precocinados, los alimentos procesados y los productos azucarados.
El aceite de oliva virgen extra se obtiene de la primera extracción en frío de las aceitunas, lo que preserva sus nutrientes y cualidades. Estas son algunas de sus principales propiedades:
Rico en antioxidantes: contiene polifenoles y vitamina E, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y proteger las células del envejecimiento.
Ácidos grasos saludables: es una fuente excelente de ácido oleico, una grasa que promueve la salud cardiovascular.
Libre de químicos: al ser un producto virgen extra, no se somete a procesos químicos, garantizando un aceite puro y natural.
Sabor único: incluye notas frutadas, amargas y picantes, características típicas de los mejores AOVEs.
Estas son algunas de las propiedades que tiene el aceite de oliva virgen extra y que lo convierten en un producto único, no solo en la cocina, sino también en el cuidado de la salud.
Los beneficios son los siguientes:
-Reduce el colesterol LDL y aumenta el HDL
-Previene el cáncer, ya que, los antioxidantes que se encuentran en este tipo de aceite ayudan a reducir el daño oxidativo causado por los radicales libres, que se cree que es uno de los principales orígenes de cáncer.
-Previene enfermedades cardíacas mediante la mejora del revestimiento de los vasos sanguíneos, la reducción de la inflamación y ayuda a prevenir la coagulación no deseada de la sangre.
-Mejora la salud intestinal al reducir la motilidad gástrica que disminuye el paso del contenido gástrico desde el estómago al duodeno, generando saciedad y la presencia de sitosterol en el aceite de oliva virgenextra impide parcialmente la absorción de colesterol y favorece la absorción de calcio, hierro y magnesio.
-Refuerza el sistema inmunológico ya que contiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que fortalecen el sistema inmunológico, ayudando a prevenir infecciones y enfermedades.
-Promueve la salud cerebral debido a su acción antioxidante y a su capacidad para reducir la inflamación en el cerebro mejora la función cognitiva y un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
-Previene la diabetes tipo II, al consumirlo junto con verduras, frutas, legumbres y cereales mejoran el control de glucosa en sangre y aumenta la sensibilidad a la insulina.
Un estudio realizado por investigadores de la University of Chicago ha identificado un nutriente vegetal capaz de fortalecer la respuesta inmunitaria contra el cáncer. Se trata de la zeaxantina, un carotenoide de color amarillo anaranjado presente en alimentos como los pimientos naranjas, la espinaca o la col rizada.
Los científicos observaron que la zeaxantina mejora la actividad de las células T CD8+, un tipo de linfocitos esenciales en la eliminación de células tumorales. Este carotenoide favorece la formación del complejo TCR en las células T, lo que incrementa su activación, la producción de citocinas y su capacidad para atacar células cancerosas.
En modelos animales, la suplementación con zeaxantina ralentizó el crecimiento de tumores. Además, al combinarla con inhibidores de puntos de control inmunitario (una forma de inmunoterapia utilizada en el tratamiento del cáncer), los efectos antitumorales fueron superiores a los obtenidos con la inmunoterapia sola.
Los autores del estudio subrayan, no obstante, que los resultados se han obtenido en fase preclínica, es decir, en laboratorio y en modelos animales. Por ello, advierten que se necesitan ensayos clínicos en humanos para confirmar si la zeaxantina tiene los mismos efectos en personas.
El hallazgo resulta prometedor, ya que apunta a que un nutriente presente de forma natural en vegetales podría contribuir a potenciar las defensas del organismo frente al cáncer. Sin embargo, hasta que haya más evidencias científicas, no se recomienda utilizar suplementos de zeaxantina con fines terapéuticos.
Si otoño se caracteriza por algo, es por su contraste de temperaturas con respecto a verano. Esta estación del año marca la llegada del frío y, como norma general, se disparan los casos de resfriados y gripes.
Si eres una de esas personas que suele resentirse en esta época, puedes intentar anticiparte. Para ello, existen alimentos que refuerzan tu sistema inmunitario y preparan tu cuerpo para afrontar este tipo de virus. Según explica CNews, un medio francés, hay cuatro alimentos que lo refuerzan.
El kiwi es una de las frutas más ricas en vitamina C, superando incluso a la naranja en contenido por porción. Esta vitamina es esencial para la producción de glóbulos blancos, las células encargadas de combatir infecciones.
Los yogures y otros alimentos fermentados como el kéfir contienen probióticos que ayudan a restaurar el equilibrio bacteriano, favoreciendo una respuesta inmunitaria adecuada. Consumir un yogur al día puede ser suficiente para mantener esta flora intestinal en óptimas condiciones y fortalecer el sistema inmune.
Los frutos secos, como almendras, nueces, avellanas o pistachos, son alimentos densos en nutrientes que aportan grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales esenciales. Estos nutrientes no solo proporcionan energía de manera sostenida, sino que también contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico.
La obesidad empeora la atenciónEn esta investigación, el equipo se ha centrado en identificar qué componentes específicos de la microbiota intestinal se asocian con una mayor o menor capacidad de atención. Para ello, se analizaron muestras de heces y de sangre de más de mil personas. Los resultados reflejaron que los pacientes con obesidad y menor capacidad de atención presentaban una microbiota con más proteobacterias (un determinado tipo de bacterias) y alteraciones en el metabolismo del triptófano, un aminoácido esencial para la salud que se obtiene a través de la dieta.El hallazgo llevó a profundizar en el papel del metabolismo del triptófano. Los investigadores comprobaron que niveles más altos de un compuesto derivado, llamado 3-HAA, se asociaban a una mejor atención mientras que otros mostraban el efecto contrario.El equipo investigador, en colaboración con la Universitat Pompeu Fabra, realizó pruebas con animales. Al trasplantar microbiota de personas a ratones se observó que los recibían microbiota de donantes con mejor atención mostraban señales compatibles con una mejor flexibilidad cognitiva y capacidad de atención. Además, se vio que tanto una dieta rica en grasas como la eliminación de la microbiota con antibióticos reducían los niveles de 3-HAA en los ratones. En cambio, cuando se transfería la microbiota de personas con alta atención, estos niveles aumentaban notablemente. De hecho, al analizar más de 600 compuestos diferentes en el cerebro de los ratones, el 3-HAA fue uno de los que aumentó más claramente en respuesta a este trasplante.
Según una investigación de la Universidad de Padua (Italia), se detectaron microplásticos en casi todas las muestras de queso y leche que fueron analizadas. Los investigadores aislaron los lácteos de posibles partículas microplásticas y utilizaron un potente microscopio infrarrojo para identificar cada pieza, escaneándolas repetidamente para confirmar los resultados. De los 28 productos analizados, 26 tenían partículas de plástico, sobre todo polipropileno, tereftalato de polietileno (PET) y polietileno, que son componentes típicos en empaques de alimentos.
Los quesos curados (cerca de 1.857 partículas/kg) fueron los que tuvieron las concentraciones más altas, después el queso fresco (cerca de 1.280 partículas/kg), y por último la leche (cerca de 350 partículas/kg). Los científicos concluyen que el proceso de envasado y procesamiento del queso puede incrementar la contaminación.
El estudio documentó únicamente la existencia de microplásticos, sin analizar sus consecuencias en la salud. Se llevó a cabo en circunstancias reguladas para prevenir la contaminación externa. Sin embargo, estudios anteriores indican que estas sustancias podrían acumularse en el organismo (pulmones, hígado, sangre) y tener relación con la inflamación, el daño a las células y los peligros para el sistema cardiovascular.
Se aconseja disminuir el uso de plásticos en la cocina y en el empaquetado de alimentos para restringir la exposición, a pesar de que no existen soluciones rápidas.
En un mundo donde la seguridad alimentaria es un reto cada vez más complejo, la Inteligencia Artificial (IA) y el Big Data se han convertido en herramientas fundamentales para garantizar la calidad y la trazabilidad de los alimentos. Gracias a estas tecnologías, es posible analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, identificar riesgos de contaminación, optimizar los procesos de producción y distribución, y mejorar la capacidad de respuesta ante alertas sanitarias.
Aplicaciones de la IA y el Big Data en Seguridad Alimentaria
Control de calidad y detección de fraudes: Algoritmos avanzados pueden detectar irregularidades en los ingredientes y en los productos finales, ayudando a evitar fraudes alimentarios.
Optimización de la trazabilidad: A través de sistemas de blockchain y análisis de datos, es posible seguir el recorrido de un alimento desde su origen hasta el consumidor final, garantizando transparencia y seguridad.
Predicción y prevención de riesgos: Modelos predictivos basados en IA pueden anticipar brotes de enfermedades transmitidas por alimentos y permitir una respuesta temprana.
Automatización de procesos: El uso de sensores inteligentes y análisis de datos ayuda a mejorar la eficiencia de la producción y distribución, reduciendo desperdicios y costos.
Monitoreo en tiempo real: Mediante el análisis de datos en la nube y el Internet de las Cosas (IoT), es posible supervisar las condiciones de almacenamiento y transporte, garantizando que los alimentos lleguen en condiciones óptimas.
Un Futuro Seguro y Tecnológico
El avance de la IA y el Big Data en la seguridad alimentaria representa una oportunidad única para las empresas del sector y los organismos reguladores. Con el uso adecuado de estas tecnologías, podemos garantizar alimentos más seguros, procesos más eficientes y una mayor confianza por parte de los consumidores.
Las experiencias traumáticas de nuestros abuelos, como el hambre extrema, pueden manifestarse décadas después en la salud de sus nietos. Esta idea, que parece sacada de una novela, es la conclusión a la que apunta un campo científico cada vez más consolidado. Ya no se trata solo de heredar el color de los ojos o la estatura, sino también las cicatrices biológicas de sus antepasados, una suerte de memoria celular que trasciende al individuo y condiciona a las generaciones futuras.
De hecho, los ejemplos históricos son tan contundentes como sobrecogedores. Estudios sobre las grandes hambrunas que asolaron Europa durante la Segunda Guerra Mundial o China en la época del Gran Salto Adelante han revelado un patrón inquietante. Los hijos de quienes sobrevivieron a la inanición, aunque nunca la padecieran, muestran hoy una mayor predisposición a sufrir obesidad, diabetes e infecciones, creando un eco biológico a través del tiempo que resuena en la actualidad.
Detrás de esta sorprendente conexión se encuentra la epigenética, una disciplina que estudia cómo factores ambientales como la dieta o el estrés pueden dejar marcas químicas en nuestro genoma. Estas marcas no cambian la secuencia de ADN, el texto base de nuestra biología, pero sí actúan como interruptores que alteran el funcionamiento de los genes, encendiéndolos o apagándolos. La verdadera revolución es que estas «instrucciones» añadidas pueden transmitirse a la descendencia.
La herencia invisible que condiciona el presente y el futuro
En este sentido, la lección que nos deja la historia proyecta una sombra preocupante sobre las crisis humanitarias que golpean hoy el planeta. Las terribles hambrunas que se viven en lugares como Gaza, Sudán o Malí no solo suponen una catástrofe para la población actual, sino que auguran consecuencias sanitarias a largo plazo para sus hijos y nietos, quienes podrían heredar una mayor vulnerabilidad a todo tipo de dolencias metabólicas y trastornos mentales. Esta herencia no deseada resalta la importancia de adoptar activamente hábitos para reforzar la autoestima y proteger el bienestar psicológico.
No obstante, el conocimiento de estos mecanismos biológicos también abre una puerta a la esperanza. A diferencia de las mutaciones genéticas, que son permanentes, los cambios epigenéticos son reversibles por naturaleza. Esta plasticidad del genoma abre una vía muy prometedora para la medicina del futuro, con la posibilidad de diseñar fármacos capaces de borrar o corregir estas marcas hereditarias y, con ello, prevenir enfermedades antes incluso de que se manifiesten.
En la revista Cell Metabolism se publicó un ensayo clínico hecho por un grupo de investigadores internacionales, liderado por el biólogo Romain Barrès, el estudio confirmó muchas observaciones epidemiológicas, los alimentos ultraprocesados (UPF) dañan la salud incluso al comer en las mismas calorías que los alimentos frescos o mínimamente procesados.
El experimento consistió en que 40 personas siguieran durante tres semanas dietas diferentes. Una basada en más del 75% de ultraprocesados y la otra con alimentos naturales. Después intercambiaron las dietas, en el resultado se observo que quienes consumieron los ultraprocesados aumentaron 1,5 kilos de grasa en tan solo 21 días, en cambio, quienes redujeron su consumo de estos productos bajaron de peso, sin cambiar la cantidad de calorías ingeridas.
Por otra parte, los efectos no se limito al peso. Se observo alteraciones hormonales, menor calidad en la salud metabólica y hasta impactos negativos en la fertilidad masculina. La causa sugerida fue la aparición de contaminantes en la sangre, ya que, se observo la aparición de ftalatos provenientes de los envases de plástico. También se observo que la dieta ultraprocesada indujo una disminución de la concentración de litio en sangre «El litio regula el estado de ánimo», afirmó Barrès. «Es posible que influya en los trastornos depresivos asociados al consumo de alimentos ultraprocesados»
En 2023, el British Medical Journal publicó una síntesis de los estudios observacionales disponibles, realizada por un equipo internacional. La síntesis observó asociaciones entre el consumo de ultraprocesados y enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos, cánceres, mortalidad por cualquier causa y síndromes depresivos.