La cultura gastronómica es una parte integral de la manera en la que nos entendemos a nosotros mismos. Tiene el poder de unir a las personas y también tiene el de dividirlas. No solamente eso, sino que la alimentación es un eje esencial de la vida. No es solo un reflejo de la historia, la geografía o la política de una nación, sino que también supone un reflejo de su cultura.
La relación entre la comida y la cultura se puede ver en muchos lugares del mundo, desde los tacos callejeros mexicanos hasta los platos tradicionales de la India y la pizza italiana, cada plato cuenta una historia sobre su origen y cómo se hizo.
¿Cómo se relacionan la comida y las tradiciones de un país?
Así pues, las personas conectan con su grupo cultural mediante pautas alimentarias que pueden ser similares. Un ejemplo, las personas que emigran de sus países, al llegar al que los recibe, hacen de la comida una forma de preservar su identidad cultural.
No solamente se trata de que las personas que tienen distintos orígenes culturales comen alimentos diferentes, sino de que tanto la forma de prepararlos, los ingredientes o el mismo tipo de alimentos es distinto.
Los mismos alimentos tienen un significado
En muchos países occidentales, una caja de bombones se consideraría un regalo apropiado. El destinatario del regalo reaccionaría de forma diferente ante un regalo de coles o zanahorias que ante el chocolate. En otros países, el chocolate podría ser un regalo menos apropiado. Algo parecido sucede, por ejemplo, con determinados platos de casquería, más aceptados en unas culturas que en otras.
Además, algunos alimentos son gustos adquiridos. En el sentido de que, una vez que se vence el tabú de otras zonas, solo se disfruta a partir de una habituación.
Es un hecho innegable que la región tiene sus propios hábitos en lo referente a la comida y la cultura, pero estos pueden cambiar con el tiempo. La emigración, sin ir más lejos, hace que las prácticas y preferencias gastronómicas se importen y se exporten. Y, aunque se camina hacia la fusión, siguen existiendo límites.
Las personas que cambian de lugar de residencia llevan consigo sus recetas, pero es posible que las hagan de una manera distinta, con nuevos ingredientes, o simplemente adaptándolas a los propios gustos. Como ejemplo, se puede indicar que, más o menos el 89% de las necesidades de Samoa provienen de Estados Unidos, Nueva Zelanda o Australia.
Si desea aprender más sobre la relación entre la cultura y los alimentos, sigua investigando en este enlace: https://www.universitatcarlemany.com/actualidad/blog/comida-cultura/?utm_source
