La gastronomía en la literatura

En la literatura, la comida ha estado presente desde sus orígenes, aunque no siempre la notamos. A diferencia de temas como el sexo o la muerte, que suelen ser más evidentes, la gastronomía sin embargo, muchas veces aparece de forma más sutil, pero sigue teniendo un papel importante en las historias.

La autora explica que lo que comen los personajes y cómo lo hacen puede decir mucho sobre ellos, sin necesidad de describirlos directamente. También sirve para mostrar cómo es una sociedad o incluso para criticarla de forma abierta o disimulada.

A veces, en las novelas se incluyen recetas o se nombran platos concretos que no están ahí por casualidad, sino que tienen un sentido, ya sea porque evocan recuerdos o emociones, buenas o malas. La comida, según Acosta, refleja estados de ánimo y ayuda a que entendamos mejor cómo se sienten los personajes.

Además, las escenas donde se comparte una comida, especialmente las cenas, suelen ser momentos clave donde ocurren cosas importantes para la trama. También se puede usar la gastronomía para mostrar situaciones de violencia o contrastar la crudeza de ciertos hechos con la rutina de comer.

Otro punto interesante es cómo se refleja el hambre. Cuando un personaje tiene hambre, no solo se habla del deseo de comer, sino también de desigualdades y problemas sociales. Por último, la autora menciona que el humor y la ironía también pueden aparecer en escenas relacionadas con la comida, y que incluso se puede usar la gastronomía como una forma de marcar el paso del tiempo dentro de una historia.

En resumen, la comida en la literatura no está de adorno: cumple muchas funciones y puede ser una herramienta muy poderosa para contar una historia. Estos son algunos de los ejemplos:

1. Desayuno, almuerzo o cena: momento álgido de una novela

El momento elegido por los escritores para determinar un momento álgido de sus novelas suele ser la cena. En el caso de Extraños en un tren de Patricia Highsmith, el momento central es el encuentro de sus dos protagonistas, dos extraños que cenan juntos en un tren.

2. Identificar al personaje por lo que come y cómo lo come

Ya viene de la literatura clásica identificar a los personajes por lo que comen. El caso más conocido es el del Quijote, al que Cervantes define en el primer párrafo del libro por lo que comía:

3. Identificar la sociedad

Los comentarios de los personajes de una novela sobre la cocina, los restaurantes o simplemente sobre las dotes culinarias pueden mostrar cómo es una sociedad. En el caso de Vivir de Noche de Dennis Lehane, una novela negra inspirada en los años 20 en Estados Unidos, un gánster le pregunta  a su chico sobre su nueva novia:

Para más información sobre la literatura y la comida, siga este enlace La gastronomía en la literatura – Thefoodiestudies