Valencia, la ciudad en auge gastronómico.

En la última gala Michelín se ha vuelto a destacar la Comunidad Valenciana y a resaltar que estamos ante una de las mejores épocas para la gastronomía, añadiendo un nuevo restaurante posesor de la estrella Michelín: el Simposio, en San Antonio de Benagéber.

Este relativamente nuevo local se ha ganado en poco tiempo este merecido reconocimiento gracias al trabajo del chef Roger Julián, quien ha conseguido, mediante el uso de productos próximos, locales y frescos y, más importante, de temporada, crear una auténtica experiencia gastronómica. La única forma de comprobar la veracidad de este galardón y si realmente el restaurante y su chef lo merecen es, obviamente, ir allí. San Antonio de Benagéber se encuentra a unos 15 km de la capital y, personalmente, como local de este pueblo y que ha visitado Simposio, realmente recomiendo darle una oportunidad.

Aquí se sirven tres menús degustación principales, San Antonio De Benagéber, Simposio y Roger Julián, los cuales son capaces de mostrar la esencia del local y de su comida, del arte que se consigue tras las puerta de la cocina. Este premio ha resaltado aún más la variadísima gastronomía que tenemos aquí en Valencia, haciendo hincapié en que todos vayan a degustar, aunque sea una vez, la comida que se sirve en locales como este o anteriores ostentadores de la estrella Michelín tales como El Poblet o Riff, los cuales, casi al 100%, no podrán decepcionarnos en absoluto.

Si quieres leer más sobre este local u otros similares, visita la siguiente noticia: https://gastronomia.visitvalencia.com/es/valencia-suma-una-nueva-estrella-michelin

NotCo: Comida Algorítmica

Con un nombre inspirado en Giuseppe Arcimboldo, un artista de fines de la Edad Media que pintaba retratos con verduras, este chef de NotCo es en realidad un algoritmo que usa inteligencia artificial para crear comida elaborada a partir de plantas que reemplazan alimentos con base animal.

El producto más popular de Giuseppe hasta ahora es NotMayo, una mayonesa creada a partir de garbanzos (en vez de huevos) en el laboratorio de la startup chilena The Not Company (NotCo).

La firma acaba de lanzar una leche (sin leche de vaca, pero con gusto a leche de vaca) y un helado hecho a partir de piña, repollo y arvejas.

Y está trabajando para producir carne (con sabor y apariencia de carne) de origen vegetal.

La industria ganadera es la principal causa de los males medioambientales», argumenta Muchnick, dado que «hay que invertir una cantidad brutal de recursos como tierra, agua y energía para producir un kilo de carne».

El emprendedor dice que hay un reino vegetal que ni siquiera está explorado, con más de 400.000 especies de plantas en el mundo, de las cuales apenas conocemos el 0,1%.

Fundada en Santiago hace tres años y medio por Matías Muchnik, Karim Pichara y Pablo Zamora, la startup consiguió este año financiamiento por US$30 millones para ampliar sus investigaciones y expandirse a nuevos mercados.

Y entre los inversores que están respaldando la aventura comercial está Jeff Bezos (fundador de Amazon), el hombre más rico del mundo, además de otros grandes jugadores en el mercado de capital de riesgo.

Con 125 empleados, la firma planea expandir sus actuales operaciones en Chile, Argentina y Brasil a países como Colombia, Estados Unidos y México, en medio del boom global que experimenta el mercado de la comida tecnológica o tech food.

«Este sector va a crecer exponencialmente. Hoy el consumidor tiene más poder que nunca y exige cambios para no seguir destruyendo el medioambiente», dice Muchni.

Si quieres ver el artículo completo:https://www.bbc.com/mundo/noticias-49500163

El restaurante de Valencia que ha entrado en la Guía Michelin: menos de un año desde su apertura y con huerta propia

En pleno corazón de la Comunidad Valenciana, un restaurante ha logrado lo que muchos chefs sueñan durante toda su carrera: entrar en la prestigiosa Guía Michelin. Pero lo más sorprendente no es solo el reconocimiento, sino el tiempo récord en que lo ha conseguido: ¡menos de un año desde su apertura!

Este oasis gastronómico, rodeado de huerta propia, ha apostado por una cocina de proximidad, sostenible y profundamente arraigada en el territorio. Desde el primer día, su filosofía fue clara: cultivar sus propios ingredientes, respetar los ritmos de la tierra y ofrecer una experiencia culinaria que conecte con la esencia mediterránea.

El chef, joven pero con una visión muy definida, ha sabido combinar técnica, creatividad y respeto por el producto. Cada plato que sale de su cocina es una declaración de amor a la huerta valenciana, con sabores que evocan tradición pero se presentan con una estética contemporánea y refinada.

La entrada en la Guía Michelin no solo reconoce la calidad de su cocina, sino también el compromiso con una forma de entender la gastronomía que va más allá del plato: es una apuesta por el entorno, por los productores locales y por una experiencia que comienza mucho antes de sentarse a la mesa.

Este logro demuestra que cuando se trabaja con pasión, autenticidad y respeto por el origen, los resultados pueden ser extraordinarios. Valencia suma así un nuevo referente culinario que no solo brilla por su estrella, sino por su alma.

En el siguiente enlace, tienes más información: https://www-eldebate-com.cdn.ampproject.org/v/s/www.eldebate.com/espana/comunidad-valenciana/20251102/restaurante-valencia-entrado-guia-michelin-menos-ano-desde-apertura-huerta-propia_348766_amp.html?amp_gsa=1&amp_js_v=a9&usqp=mq331AQGsAEggAID#amp_tf=De%20%251%24s&aoh=17621596350392&csi=0&referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.com&ampshare=https%3A%2F%2Fwww.eldebate.com%2Fespana%2Fcomunidad-valenciana%2F20251102%2Frestaurante-valencia-entrado-guia-michelin-menos-ano-desde-apertura-huerta-propia_348766.html

¿Qué es real y qué no sobre una cocina profesional en «The bear»?

Jane Brendlinger, con más de una década de experiencia trabajando en restaurantes de Nueva York y especializada en escritura gastronómica, comparte sus impresiones sobre The Bear, de Disney+. Cuando vio el anuncio, al principio no le llamó la atención. Exceptuando The Great British Bake Off, generalmente evita los programas de cocina. Al trabajar en restaurantes, no le interesaba ver una versión glamorosa y dramatizada de su vida laboral ni la exagerada adoración que los medios dan a los chefs. Aun así, la sinopsis le resultó lo suficientemente atractiva como para darle una oportunidad.


The Bear no representa la realidad a la perfección; sigue siendo un producto televisivo. Hay momentos de exageración y dramatismo, un uso intenso de jerga profesional y algunas situaciones que desafían la lógica. Por ejemplo: ¿por qué Mikey esconde dinero dentro de latas de tomate en vez de saldar las deudas del restaurante? ¿Cómo asegura que el dinero permanezca allí sin riesgo de perderse? ¿Y qué pasa con el peligro del botulismo?

El funcionamiento del negocio en The Beef (el restaurante de la serie) también puede resultar confuso. Carmy empieza sirviendo versiones mejoradas de los sándwiches emblemáticos del local, un proceso que, de manera inexplicable, requiere un equipo de siete personas. Luego se introducen nuevos platos mientras Marcus, el pastelero, alterna entre experimentos de pasteles de chocolate, donuts y un proyecto personal de fermentación. Está claro que los creadores del programa tomaron licencias para intensificar la tensión y la narrativa, haciéndola más atractiva para la audiencia televisiva.

La serie, sin embargo, acierta al retratar con autenticidad la intensidad emocional y el estrés inherentes a una cocina profesional. Refleja de manera realista la presión constante, la necesidad de mantener la calma en medio del caos y la dedicación absoluta al oficio. Además, aborda dinámicas de trabajo, agotamiento y jerarquías dentro del equipo, aspectos que quienes han trabajado en restaurantes reconocen al instante.

También transmite cómo, a pesar de lo agotador que puede ser, la cocina puede ser un lugar de conexión y pasión. Los momentos de camaradería entre los cocineros, los gestos de reconocimiento y las pequeñas victorias durante el servicio se muestran con precisión y emoción.

En definitiva, mientras The Bear exagera ciertos comportamientos y dramatiza situaciones, también captura la esencia de la vida en la cocina, mostrando tanto su belleza como su dureza. Para quienes han estado en el sector, ofrece un reflejo verosímil de la intensidad, las emociones y las relaciones que se desarrollan tras las puertas de un restaurante profesional.

https://www.foodandwine.com/the-bear-restaurant-work-6402770

Taste Film, el cine inmersivo de Londres donde puedes comerte la película (literalmente)

Taste Film Review - London's New Favourite Immersive Cinema?

¿Quién no ha sentido hambre viendo una escena en la que los protagonistas disfrutan de un buen plato? En Londres, ese antojo se ha convertido en una experiencia real. Se llama Taste Film y es un cine inmersivo que permite al público comer y beber exactamente lo mismo que los personajes de la película, en el momento justo en el que aparece en pantalla.

La propuesta lleva funcionando más de cuatro años, pero ha sido recientemente cuando ha explotado en redes sociales gracias a TikTok. Un vídeo de la usuaria @ohlileven se ha hecho viral mostrando cómo, durante toda la película, los asistentes reciben en la mesa cada plato que aparece en la historia. “Flipando con este cine inmersivo donde todos los platos que salen en la peli te los ponen para que puedas probarlos”, comenta en el vídeo, que acumula ya cientos de miles de visualizaciones.

La experiencia funciona así: al llegar, los asistentes se sientan en una mesa asignada y reciben un menú detallado con los platos y el minuto exacto en el que se servirán. Si los protagonistas piden un batido, tú también recibes uno; si aparece una copa de vino o un cóctel neoyorquino, lo tienes delante al instante. Todo está cuidadosamente coordinado para que el espectador deguste la película a través del gusto, el olfato y la vista.

En la programación actual se encuentran títulos como The Holiday o Ratatouille, que además da pie a servir la icónica receta francesa homónima con una presentación casi idéntica a la del film. No es solo comida: también hay snacks, bebidas alcohólicas, postres y hasta meriendas.

Eso sí, la experiencia no es barata. El precio ronda las 80 libras por persona (unos 93 euros), dependiendo de la película. A pesar de ello, las entradas se agotan rápidamente mes a mes, ya que se trata de un plan único en su tipo y con gran potencial para los amantes del cine y la gastronomía.

Las redes ya piden que esta experiencia llegue a otras ciudades, como Madrid o Barcelona. Comentarios como “Qué ideaza, deberían hacerlo con pelis de anime” o “Imagina comer el Ratatouille mientras ves la escena final” se repiten una y otra vez en TikTok. Para muchos, no se trata solo de ir al cine, sino de formar parte de la película.

https://www.lavanguardia.com/cribeo/viral/20231201/9421686/triunfa-cine-inmersivo-londres-comes-sale-peliculas-piden-batido-ti-te-sirven-mmn.html

https://www.20minutos.es/gastronomia/restaurantes/cine-inmersivo-platos-peliculas-londres-5200756