“Los principales errores en la alimentación de los niños son la baja tasa de lactancia materna, la mesa familiar no saludable y la pérdida de adherencia a las dietas tradicionales”

La pediatra galardonada en los XVI Premios Luis Noé Fernández destaca la importancia del trabajo multidisciplinar y alerta sobre la ‘hambre oculta’, los déficits nutricionales y la pérdida de hábitos saludables en los hogares españoles

Charlamos con María Rosaura Leis, figura destacada en el ámbito de la nutrición pediátrica. Preside varias entidades emblemáticas que marcan el rumbo de la investigación y la divulgación en este campo, como la Sociedad Española de Investigación en Nutrición y Alimentación Pediátrica (SEINAP) o la Sociedad Española de Microbiota, Probióticos y Prebióticos (SEMiPyP).

Pediatra y doctora en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela, ha convertido la alimentación saludable de los niños en una auténtica causa social y recibirá por ello el Premio de Nutrición de los XVI Premios Luis Noé Fernández por su trayectoria pionera en prevención de la obesidad infantil desde una mirada científica,  multidisciplinar y profundamente humana..

¿Qué supone recibir este reconocimiento que recogerá el próximo 3 de diciembre en Asturias?

Ha sido una gran alegría. Es un honor y un reconocimiento a todo el grupo de nutrición pediátrica de Santiago de Compostela, un grupo multidisciplinar, integrado por pediatras hospitalarios, pediatras de atención primaria, cirujanos pediátricos, enfermeras, nutricionistas, expertos en actividad física y psicólogos. A su Instituto de Investigación Sanitaria, IDIS, a su Hospital, el Hospital Clínico Universitario de Santiago, y a su Universidad. Pero, también, es un reconocimiento a esa labor de tantos años de nuestros maestros y compañeros, que nos han formado y ayudado a estar hoy aquí, a todo el Departamento de Pediatría, por su buen hacer y por facilitarnos el trabajo al grupo de Nutrición pediátrica.

¿Cómo influyen estos apoyos a grupos de investigación como el suyo?

Este Premio Noé Fernández es un gran apoyo para los grupos de investigación. Supone una importante ayuda económica para continuar o iniciar proyectos, pero además es una inyección de ánimo, de reconocimiento a una labor, que nosotros creemos importante, y que disfrutamos y, no menos importante, de visibilizar este trabajo a la sociedad.

¿Cuáles son los principales errores que observa en la alimentación de los niños en España?

España se sitúa entre los países que presentan doble carga de malnutrición, la malnutrición por exceso, la obesidad, que se acompaña de déficits nutricionales, y la desnutrición por defecto, fundamentalmente asociada a la enfermedad. La falta de nutrientes, especialmente hierro, iodo, calcio o vitamina D, como comorbilidad de la obesidad, se conoce como “el hambre oculta”. Observamos un niño con aumento de adiposidad, de grasa corporal, pero sin embargo su dieta no tiene buena densidad energética, y por ello presenta déficits. Por otro lado, la hipovitaminosis D, la nueva pandemia que se asocia al aumento de grasa corporal y se relaciona con múltiples enfermedades, ya que más que una vitamina, es una hormona, con receptores en todas las células del organismo.

Los principales errores de la alimentación de los niños en España son la baja tasa de lactancia materna, la mesa familiar no saludable y la pérdida de adherencia a las dietas tradicionales, atlántica y mediterránea. Una dietas que, entre otros factores, han contribuido a que tengamos una población de las más longevas del mundo y con una alta calidad de vida.

¿Y qué papel juegan grupos de investigación como al que pertenece?

Los grupos de investigación en nutrición pediátrica juegan un importante papel para conocer cuáles son los principales factores que se relacionan con el riesgo de enfermedad, así como para identificar grupos vulnerables y establecer las mejores medidas para la prevención y la intervención.

Me gustaría destacar el importante papel de los Institutos de Investigación Sanitaria como el IDIS en Santiago para facilitar el trabajo de estos grupos, la cooperación entre distintos grupos que nos permiten alcanzar mayores objetivos, así como para la obtención de proyectos competitivos y la transferencia de nuestros resultados a las instituciones y a la sociedad.

La creación de los Centros de Investigación Biomédica en Red (Ciber), en nuestro caso, el pertenecer al Ciber de Fisiopatología  de la Obesidad y la nutrición, CiberObn, ha supuesto un importantísimo impulso para nuestro trabajo. La colaboración con otros grupos intraciber y con otras redes, nos permite afrontar proyectos y desafíos que sin ellos, serían imposibles.

¿Qué opina de tendencias nutricionales como los “superalimentos”  aplicados a niños? 

Si entendemos los “superalimentos”, como alimentos con alta densidad nutricional, es decir que aportando pocas calorías,  aportan una cantidad elevada de micronutrientes, vitaminas y minerales, creo que pueden formar parte de una dieta saludable. Sin embargo, debemos tener presente que ningún alimento es suficiente, excepto la leche de mujer durante los primeros 6 meses de vida, para aportar los macro, micronutrientes y componentes funcionales que necesitamos para nuestra salud. La dieta debe ser suficiente en cantidad, sin excesos, variada, equilibrada y adecuada.

¿Cuáles son los avances más recientes en investigación sobre nutrición pediátrica?

En nutrición pediátrica estamos avanzando, al igual que en otras áreas de conocimiento, todos los días. Conocer los principales factores que se asocian con las principales causas de enfermedad y de muerte ya desde la edad pediátrica, así como las mejores estrategias para la prevención y el tratamiento son fundamentales. Avanzar en nutrición clínica, innovando con alimentos para niños con necesidades especiales, enfermedades raras, etc tiene una gran repercusión para la lucha contra la desnutrición asociada a la enfermedad, la desnutrición más frecuente en los países desarrollados. Y los avances en el cuidado de la microbiota, y su asociación con el desarrollo del sistema inmunitario y su salud, sin duda es una línea de investigación de gran interés.

Un día cualquiera lleno de comida insana en la tele infantil.

La autora decide pasar horas viendo canales infantiles para comprobar cuánta publicidad de comida poco saludable se cuela entre dibujos, series y concursos. Su conclusión es clara: el bombardeo de ultraprocesados es constante y casi sin control.

Los estudios que consulta muestran que los niños ven cada día unos 25 anuncios de alimentos, y la mayoría son productos que no deberían formar parte de su dieta. A lo largo del año, esto supone miles de mensajes que les animan a consumir bollería, galletas y bebidas azucaradas. Más de la mitad de los anuncios dirigidos a menores promocionan alimentos considerados no saludables.

Mientras algunos canales infantiles no emiten publicidad, en la mayoría aparecen spots de bollos, galletas con dibujitos o snacks disfrazados de “equilibrados”. Por ejemplo, menciona anuncios de Phoskitos acompañados de muñecos de juguete o las galletas Oceanix, que se promocionan con una canción pegadiza y se presentan casi como un material educativo. A veces incluso se mezclan juguetes y comida en un mismo anuncio, una práctica que no debería permitirse.

La autora comprueba que estos anuncios se repiten sin parar y se integran en un entorno visual pensado para atraer a los niños, mientras la regulación resulta claramente insuficiente.

https://elpais.com/gastronomia/el-comidista/2019/03/20/articulo/1553108531_052552.html