Laboratorios de inocuidad alimentaria: precisión y eficiencia para proteger lo que comemos

En un mundo donde consumimos productos que provienen de lugares muy diversos, los laboratorios especializados en control y seguridad alimentaria cumplen un papel fundamental para garantizar que lo que llega a nuestra mesa sea inocuo y de calidad. The Food Tech explica cómo la combinación de nuevas tecnologías, métodos avanzados y estándares rigurosos ha convertido estos laboratorios en piezas clave de la cadena alimentaria moderna. 

La inocuidad alimentaria no se limita a un simple control puntual. Implica un seguimiento riguroso desde el origen del producto hasta su venta. Esto incluye la detección de bacterias, virus, hongos, residuos de pesticidas o contaminantes químicos, así como la verificación de condiciones higiénicas en el procesamiento, almacenamiento y transporte.  Los laboratorios deben ser capaces de identificar cualquier riesgo que comprometa la salud del consumidor, lo que exige tanto una elevada competencia técnica como un equipamiento muy sofisticado. 

Con los avances recientes, estos centros han incorporado tecnologías de automatización, análisis no destructivos y herramientas digitales que aumentan la precisión de los resultados sin sacrificar eficiencia.  Por ejemplo —según The Food Tech— la combinación de técnicas analíticas, controles microbiológicos y regulaciones estrictas permite asegurar que los alimentos cumplan estándares de calidad e inocuidad incluso antes de llegar al consumidor. 

El uso de métodos estandarizados, calibraciones constantes, controles de calidad internos y acreditaciones internacionales (como las establecidas por normas tipo ISO/IEC 17025) garantiza que los resultados sean confiables y reproducibles. Esto significa que si una muestra se analiza hoy o en un laboratorio distinto, los resultados deben coincidir, siempre que las condiciones sean las mismas. 

Además, este tipo de laboratorios permiten anticiparse a problemas: gracias a la detección temprana de contaminantes o la monitorización continua de parámetros críticos, se evitan brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), retiros masivos de productos o crisis de confianza.  En un contexto globalizado, con cadenas de suministro largas y complejas, esa capacidad preventiva es más importante que nunca.

Para quienes nos formamos en ciencias, gastronomía, biología o simplemente estamos interesados en la salud pública, el trabajo de estos laboratorios pone en evidencia que garantizar la inocuidad alimentaria no es un tema secundario. Es una responsabilidad colectiva —de productores, reguladores, distribuidores y laboratorios—, que requiere formación, tecnología, ética y compromiso.

En resumen: los laboratorios de control e inocuidad alimentaria son guardianes invisibles de nuestra salud. Su eficiencia, precisión y rigurosidad técnica aseguran que los alimentos que consumimos sean seguros y confiables. Y detrás de cada análisis exitoso hay métodos rigurosos, tecnología avanzada y un compromiso claro con el bienestar de la comunidad.

https://thefoodtech.com/metodos-de-control-y-regulaciones/eficiencia-y-precision-en-los-laboratorios-especializados-en-metodos-de-control-e-inocuidad-alimentaria

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El impacto en la salud

El engaño de la conciencia alimentaria tiene graves consecuencias para nuestra salud. Consumir alimentos altos en azúcares refinados, grasas saturadas y aditivos artificiales puede llevar a la obesidad, enfermedades cardíacas, diabetes y otros problemas de salud.

La falta de conocimiento nos hace víctimas de la publicidad engañosa, que promueve productos «light» o «naturales», sin mencionar los efectos negativos que tienen sobre nuestro bienestar. Ya que el consumo reiterado de este tipo de productos, ya sean ultra procesados, industrializados o con publicidad engañosa al consumidor, como consecuencia provocan en medio o largo plazo una enorme cantidad de alergias e intolerancias alimentarias, así como otras patologías de la alimentación.

Residuos agrícolas convertidos en imanes que desintoxican el agua. 

En un contexto global donde las fuentes de agua dulce desaparecen poco a poco, y los contaminantes industriales y agrícolas aumentan su cantidad cada vez más. En esta situación, unos investigadores de la Universidad de Dalhousie han logrado convertir simple materia vegetal en sustancias capaces de atrapar contaminantes tóxicos con una eficacia inesperada, todo ello sin generar un impacto ni residuos externos. 

¿Cómo se fabrican exactamente?

El estudio se centra principalmente en el uso de los siguientes dos subproductos, restos de lino y aserrín de eucalipto. Estos dos compuestos fueron transformados mediante un proceso denominado carbonización hidrotermal. Este procedimiento consiste en la aplicación de calor y presión en un medio acuoso a estos compuestos, los cuales los convierten en sustancias ricas en carbono (hidrocarbones).

Sin embargo, lo interesante de esta investigación es la decisión de incorporar hierro a estos hidrocarbonos, lo cual los cambia a unos imanes adsorbentes. Lo más curioso  de ellos no es solo su eficacia, sino que al ser simples imanes pueden ser extraídos del agua tratada por otros imanes, los cuales reducen el costo económico y ambiental de producir sistemas de filtros costosos específicos para ellos.

¿Qué motivo hizo que se iniciara el proyecto en primer lugar?

El estudio se inició por una razón, y tiene nombre: pentclorofenol (PCP). Este pesticida y conservante de la madera, catalogado como contaminante persistente por la ONU y conservador de la madera está presente en ahúsas residuales industriales agrícolas; Las conclusiones de las pruebas del estudio demostraron cómo imanes formados por ambos subproductos eran capaces de eliminar grandes cantidades de PCP de aguas contaminadas por este. Y lo mejor de todo, sin dejar ningún tipo de rastro férrico en los líquidos.

Conclusiones finales

Como podemos observar, las conclusiones de este estudio abre un gran abanico de posibilidades. Desde su simplicidad de uso y extracción, el cual podría ser usado hasta en las zonas rurales más desconectadas de la tecnología actual. Además, su relativamente simple proceso de fabricación permite producirlos en masa, todo ello usando materiales considerados residuos. No solo eso, sino que debido a su naturaleza, no haría falta utilizar sustancias químicas posiblemente nocivas para el medio ambiente.
Si desea saber más pulse en el siguiente enlace:

https://ecoinventos.com/investigadores-canadienses-convierten-residuos-agricolas-en-materiales-magneticos-que-eliminan-hasta-el-95-de-contaminantes-toxicos-del-agua/

Seguridad alimentaria: una mirada hacia el mañana.

El pasado 7 de junio tuvo lugar la edición 2021 del Fórum Barcelona Seguridad Alimentaria (BSA 2021), un encuentro virtual que reunió a profesionales del sector para debatir sobre los retos de la seguridad alimentaria en un momento aún definido por la inestabilidad y el cambio constante. 

Durante la jornada se subrayó que la industria alimentaria ha tenido que adaptarse con rapidez a condiciones inesperadas: nuevas formas de trabajo, digitalización de procesos, auditorías remotas y protocolos actualizados. Este escenario exige que el enfoque hacia la seguridad alimentaria no se limite al cumplimiento normativo, sino que se convierta en un compromiso estratégico de anticipación y resiliencia. 

Se destacó también que los avances tecnológicos y los sistemas de gestión de calidad adquieren una importancia creciente. Ya no basta con aplicar buenas prácticas; es esencial prever escenarios de riesgo, diseñar procesos sólidos y garantizar una información veraz para el consumidor. En este sentido, la seguridad alimentaria se presenta como un valor compartido entre producción, regulación, ciencia y sociedad. 

Otro punto clave de la jornada fue la comunicación: en un contexto donde la confianza del público se ve golpeada por la desinformación, las empresas y las instituciones tienen la tarea de fomentar transparencia, rigor y claridad. Más allá de elaborar productos seguros, deben comunicar de forma que el consumidor entienda el porqué de las decisiones, los controles y los procesos que protegen su salud. 

En mi opinión, este tipo de encuentros son cruciales porque sacan a la luz que la seguridad alimentaria no es cuestión únicamente técnica, sino trasciende hacia lo ético, lo social y lo económico. Las empresas que lo entienden así no solo cumplen con la ley, sino que se preparan para los desafíos futuros: cambio climático, nuevas amenazas microbiológicas, cadenas de suministro globales y consumidores cada vez más exigentes.

Para quienes estamos formándonos en este ámbito —como estudiantes de bachillerato interesados en la alimentación, la ciencia y la sociedad—, es inspirador ver que lo que aparenta ser un aspecto “industrial” o “operativo” también abre oportunidades de innovación, investigación y colaboración. Nos recuerda que la seguridad alimentaria del mañana se construye hoy, con formación, valores y decisiones informadas.

En definitiva, el Fórum BSA 2021 puso de manifiesto que el futuro del sector alimentario depende de la capacidad de adaptarse, de anticipar riesgos y de actuar con coherencia frente a una demanda creciente de transparencia y calidad. Y eso, más que un reto técnico, es una llamada a la responsabilidad compartida.

Lee el articulo completo en: https://www.interempresas.net/Alimentaria/353595-BSA2021-pone-el-foco-en-la-seguridad-alimentaria-del-manana.html. Acuérdate de agregar un titulo.

Un estudio español activa las alarmas por la contaminación química invisible: está en más de 8 de cada 10 alimentos

Un estudio del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), publicado en Journal of Hazardous Materials, revela que el 85 % de los alimentos analizados contienen al menos un aditivo plastificante, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, especialmente en niños y recién nacidos.

Los plastificantes sirven para dar flexibilidad y resistencia a los envases de plástico, incluyen ftalatos y sus sustitutos, algunos de los cuales son tóxicos para el hígado y el sistema hormonal.

Se transfieren a los alimentos desde envases plásticos, tapas metálicas con recubrimientos poliméricos e incluso envasados en vidrio.

Algunos datos clave del estudio son que se analizaron 109 alimentos representativos de la dieta española: carnes, cereales, lácteos, legumbres, frutas, verduras, dulces y alimentos infantiles. I se detectaron hasta 20 tipos de plastificantes distintos.

La carne fue el alimento más contaminado, seguido de cereales, legumbres y dulces.

Incluso los alimentos envasados en vidrio presentaban trazas de plastificantes.

Hay claros riesgos para los niños. Aunque los niveles en adultos están dentro de los límites de seguridad (≈288 ng/kg de peso corporal), en niños los valores son mucho más altos:

Niños de 1–3 años: ≈1.155 ng/kg.

Recién nacidos: hasta 2.262 ng/kg.

Esto se debe a su bajo peso corporal y al consumo frecuente de productos como potitos y carne.

El autor del estudio, Julio Fernández Arribas, advierte que hay escenarios realistas donde se superan los niveles recomendados.

Cómo podemos reducir la exposición?

Evitar comidas preparadas envasadas en plástico.

No calentar alimentos en envases plásticos o de vidrio, ya que la toxicidad puede aumentar hasta 50 veces.

Elegir alimentos frescos y minimizar el uso de envases industriales.

La legislación es insuficiente ya que la normativa europea solo regula la migración de sustancias desde materiales, no los niveles totales presentes en los alimentos.

Ethel Eljarrat, directora del IDAEA, reclama una legislación más estricta, especialmente para proteger a los grupos vulnerables.

Este estudio activa las alarmas sobre una contaminación química silenciosa y extendida en nuestra dieta. Aunque los niveles actuales no superan los límites legales en adultos, los niños están expuestos a cantidades preocupantes. Se requiere acción regulatoria urgente y cambios en los hábitos de consumo para reducir riesgos y proteger la salud pública.

Un estudio español activa las alarmas por la contaminación química invisible: está en más de 8 de cada 10 alimentos – AS.com

https://as.com/actualidad/sociedad/un-estudio-espanol-activa-las-alarmas-por-la-contaminacion-quimica-invisible-esta-en-mas-de-8-de-cada-10-alimentos-n

El ‘oro rojo’ que protege los alimentos

Una investigación de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha demostrado que los subproductos del tomate —como pieles y restos del procesado— contienen compuestos bioactivos capaces de prolongar la vida útil de alimentos frescos sin perder calidad ni seguridad.

Hallazgo científico

La investigación fue liderada por Laleh Mozafari, doctora por la UPCT.

Se centró en el aprovechamiento del licopeno y los carotenoides del tomate, conocidos por sus propiedades antioxidantes y antimicrobianas.

Se utilizaron técnicas de extracción por ultrasonidos, logrando:

2.600 mg/kg de licopeno.

161 mg/kg de caroteno.

Los compuestos fueron encapsulados con maltodextrina e inulina, alcanzando retenciones de hasta 775 mg/kg de licopeno.

Aplicaciones en alimentos:

Guacamole tratado con alta presión hidrostática: Se mantuvo estable durante tres semanas en refrigeración y se conservó sus antioxidantes y no presentó riesgo microbiológico.

Zumo de pepino enriquecido con betacaroteno encapsulado: Se conservó su capacidad antioxidante y nutrientes clave durante 28 días.

Impacto y sostenibilidad

Cada año se generan 8 millones de toneladas de residuos de tomate en el mundo.

Esta investigación demuestra que esos residuos pueden convertirse en ingredientes de alto valor para la industria alimentaria.

Promueve un modelo de alimentación sostenible y circular, reduciendo el desperdicio global.

Equipo y financiación

Dirigido por el catedrático Francisco Artés Hernández y las investigadoras Lorena Martínez Zamora y Marina Cano Lamadrid.

Financiado por: Ministerio de Ciencia e Innovación, Fondos europeos NextGenerationEU y Fundación Séneca.

Conclusión

Lo que antes era considerado desecho se convierte ahora en una herramienta poderosa para mejorar la conservación, seguridad y valor nutricional de alimentos frescos. Cartagena se posiciona así como un referente en innovación alimentaria sostenible.

El ‘oro rojo’ que protege los alimentos | Ciencia y tecnología | Cadena SERhttps://cadenaser.com/murcia/2025/09/24/el-oro-rojo-que-protege-los-alimentos-radio-cartagena/

Alerta por presencia de alcaloides tropánicos en maíz para palomitas procedente de Argentina (Ref.ES2025/616)

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha tenido conocimiento a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF), de una notificación de alerta trasladada por las autoridades sanitarias de Italia, relativa a la presencia de alcaloides tropánicos en maíz para palomitas de las marcas The Italian Food Shop, Veggy Duck y Easy Vibes.

Los datos de los productos implicados son:

Producto 1

Nombre del producto: Popping corn.

Marca comercial: The Italian Food Shop.

Número de lote: 171/25.

Fecha de consumo preferente: 31.12.2026.

Peso de unidad: 500 g.

Temperatura ambiente.

Producto 2

Nombre del producto: Popcorn.

Marca comercial: Veggy Duck.

Números de lote: 162/25 con fecha de consumo preferente 31.12.2026 y

190/25 con fecha de consumo preferente 31.01.2027.

Peso de unidad: 1 kg.

Temperatura ambiente.

Se adjunta imagen disponible.

Producto 3

Nombre del producto: Popping corn (maíz para palomitas).

Marca comercial: Easy Vibes.Números de lote: 155/25, 162/25 y 171/25 con fecha de consumo preferente 31.12.2026 y 183/25 y 190/25 con fecha de consumo preferente 31.01.2027.

Peso de unidad: 900 g.

Temperatura ambiente.

Se adjunta imagen disponible.

Esta información ha sido trasladada a las autoridades competentes de las comunidades autónomas a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) con el objeto de que se verifique la retirada de los productos afectados de los canales de comercialización.

Se recomienda a las personas que tengan en su domicilio productos afectados por esta alerta, se abstengan de consumirlos.

Puede ampliar la información de la AESAN sobre los alcaloides del tropano en el siguiente enlace:

https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/seguridad_alimentaria/gestion_riesgos/Ficha_Alcaloides_Tropano.pdf

Tendencias de seguridad alimentaria en Europa: información de la base de datos CompreHensive European Food Safety (CHEFS), de 392 millones de entradas

En la Unión Europea, los datos oficiales de seguimiento de la seguridad alimentaria recopilados por los estados miembros se envían a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y se publican en Zenodo. Estos datos incluyen 392 millones de resultados analíticos derivados de más de 15,2 millones de muestras que cubren más de 4.000 tipos diferentes de productos alimenticios, lo que ofrece grandes oportunidades para que la inteligencia artificial analice tendencias, prediga peligros y apoye los sistemas de alerta temprana. Sin embargo, el formato actual con datos distribuidos en aproximadamente 1000 archivos que suman varios cientos de gigabytes dificulta la accesibilidad y el análisis. Para abordar esto, presentamos la base de datos CompreHensive European Food Safety (CHEFS), que consolida los datos de seguimiento de la EFSA sobre residuos de plaguicidas, residuos de medicamentos veterinarios y contaminantes químicos en un conjunto de datos unificado y estructurado. Describimos la creación y estructura de la base de datos CHEFS y demostramos su potencial analizando las tendencias en los datos europeos de seguimiento de la seguridad alimentaria de 2000 a 2024. Nuestros análisis exploran los cambios en las actividades de monitoreo, los productos probados con mayor frecuencia, qué productos no cumplían con mayor frecuencia y qué contaminantes se encontraron con mayor frecuencia, y las diferencias entre países. Estos hallazgos destacan la base de datos CHEFS como una fuente de datos centralizada y una herramienta estratégica para guiar la política, la investigación y la regulación de la seguridad alimentaria.

tomado de: https://arxiv.org/abs

El Último plan de la Humanidad ante el Fin del Mundo

La Bóveda de Svalbard, ubicada en una montaña congelada en una isla remota del mismo nombre en el Círculo Polar Ártico de Noruega, es una colaboración internacional entre el Ministerio de Agricultura y Alimentación de Noruega, el Centro Nórdico de Recursos Genéticos y el Crop Trust. Su propósito es servir como respaldo para los bancos de genes que conservan, estudian y comparten la diversidad de cultivos, almacenando más de 1.3 millones de especies de semillas distintas.

Cada semilla almacenada representa siglos de trabajo entre agricultores y científicos, reflejando prácticas culturales, platos locales y entornos específicos. Muchas variedades tradicionales han desaparecido debido a la homogeneización agrícola; por ejemplo, más del 85 % de las variedades de manzana nombradas en EE. UU. están prácticamente extintas.

Los bancos de genes, como los once operados por los centros de CGIAR, conservan semillas, raíces, tubérculos y plántulas en condiciones óptimas, no para reemplazar la transmisión tradicional, sino para complementarla, recuperar variedades perdidas y ofrecer seguridad.

El proceso para depositar semillas en Svalbard involucra a miles de personas: agricultores, recolectores, técnicos, genetistas, expertos en sanidad vegetal y juristas que garantizan el cumplimiento de tratados internacionales como el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos. Estas solo se almacenan en Svalbard si están disponibles para investigación, educación y mejoramiento, y deben tener duplicados en otros bancos de genes. Esto crea múltiples niveles de protección.

Aunque la bóveda es un hito en la conservación de la biodiversidad, aún queda trabajo por hacer. Muchos bancos pequeños no han duplicado sus colecciones, y CGIAR apoya iniciativas como el proyecto BOLD del Crop Trust para ayudarles. Seis centros ya han alcanzado el objetivo de duplicación del 90 % y otros lo harán antes de 2026. Se busca ampliar el acceso a la diversidad de cultivos mediante tecnologías como visión por computadora, genómica, chatbots de IA y bioinformática. Como dijo Cary Fowler, cofundador de la bóveda: son bibliotecas vivas sin un catálogo completo. Mejorar la información permitirá conectar mejor los recursos con las necesidades de los usuarios: resistencia climática, nutrición, sabor o rendimiento.

Más de 100 personas afectadas por intoxicación alimentaria en un hotel de La Manga del Mar Menor

La Región de Murcia ha confirmado un brote de intoxicación alimentaria en el Hotel Cavanna, donde más de 100 huéspedes se vieron afectados tras el almuerzo del pasado sábado. Los primeros análisis han identificado como causante a la bacteria Salmonella, un agente frecuente de toxiinfecciones alimentarias en España y Europa. La mayoría de los afectados presentó vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre; solo dos personas permanecen hospitalizadas en observación, con síntomas leves.

Las autoridades sanitarias desplazaron rápidamente unidades del 112 y del 061 para atender a los pacientes en el lugar y trasladaron a 20 al Hospital Santa Lucía para valoración. Como medida preventiva, se suspendió la actividad de la cocina del hotel y se ordenó una limpieza y desinfección completa, mientras los servicios de Seguridad Alimentaria y Vigilancia Epidemiológica investigan el origen exacto de la contaminación.

Según la OCU, la Salmonella se transmite principalmente a través de alimentos contaminados, especialmente productos de origen animal mal cocinados o manipulados de forma inadecuada. La organización recuerda que los establecimientos son responsables de la seguridad alimentaria y que los consumidores afectados pueden reclamar compensaciones, conservando tickets, comprobantes de pago e informes médicos. Este brote pone de relieve la importancia de los controles sanitarios y la correcta manipulación de los alimentos en hoteles y restaurantes.

Fuente: https://www.antena3.com/noticias/sociedad/50-personas-resultan-intoxicadas-hotel-manga-murcia_2025082468ab4405506ef67d06de0050.html