Cuando nos entra hambre entre comidas, muchas veces buscamos algo rápido que nos quite el gusanillo sin sentirnos culpables: una fruta, unos frutos secos… o una barrita de proteínas. Este tipo de snacks se han vuelto súper populares y no es raro encontrarlos en cualquier supermercado, con mensajes tipo “alto en proteínas”, “saludable” o “sin azúcar añadido”. Pero, ¿son tan buenas como parecen?
Según Niklas Gustafson, cofundador de la empresa Natruly, depende totalmente de los ingredientes. Muchas barritas se venden como saludables, pero si te paras a mirar la etiqueta, te puedes llevar una sorpresa. Algunas llevan azúcares escondidos, grasas poco recomendables o aditivos innecesarios que las alejan bastante de lo que entendemos por “comida sana”.
Y es que, aunque la proteína sea importante para el cuerpo —ayuda a mantener la masa muscular y da sensación de saciedad—, no todo vale. Si la barrita está llena de jarabes, edulcorantes artificiales o aceites refinados, al final no deja de ser un producto ultraprocesado.
En mi opinión, las barritas de proteínas pueden ser una buena opción puntual, por ejemplo, si estás fuera de casa o después de entrenar. Pero no deberían sustituir una comida real. Al final, lo mejor sigue siendo lo de siempre: una fruta, un puñado de frutos secos o un yogur natural con avena. Son opciones sencillas, nutritivas y sin letra pequeña.
https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/ingredientes-evitar-barritas-proteinas_6514314_0.html


