La ligera estupefacción causada por alimentos «corrientes»
Todos conocemos que las sustancias con efectos psicoactivos, comúnmente conocidas como drogas, se obtienen generalmente de productos vegetales que se procesan para extraer y dar uso de los compuestos estupefacientes como actividad social o recreativa. Alejándonos de lo que respeta la legalidad, son solo el tabaco y el alcohol productos extendidos con compuestos clasificados como drogas?
Sorprendentemente no; pues diversos alimentos los cuales consumimos a diario contienen otros compuestos que se pueden considerar «relajantes» y «adictivos». Es cierto que es en una cantidad menor, y resultan inofensivos, pero de igual manera es interesante conocer que compuestos tóxicos se esconden en nuestra dieta diaria.
Primero, destaca la presencia de etanol en bebidas como el kombucha o el kéfir, y aunque estén en porcentajes casi imperceptibles, siguen siendo intoxicantes de cierta manera. Otro ejemplo sorprendente es el de la casmorfina, un producto de la digestión de caseína que produce sensaciones placenteras al unirse a los receptores opioides del cerebro, lo cual produce una ligera ‘adicción’ a los lácteos. Este y muchos otros casos se encuentran en el siguiente enlace:
