
¿Qué es la enfermedad celíaca?
Es una afección digestiva y autoinmune crónica que daña el intestino delgado cuando se consume gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. El daño impide que el cuerpo absorba correctamente los nutrientes.
¿Dónde se encuentra el gluten?
Además de alimentos como pan, pasta y galletas, el gluten puede estar en productos como: Alimentos procesados, cosméticos (bálsamos labiales), pastas dentales y suplementos y medicamentos (en casos raros)
¿Cómo se diferencia de otras afecciones?
Sensibilidad al gluten: causa síntomas parecidos pero no daña el intestino.
Alergia al trigo: provoca reacciones inmunitarias distintas (como picor o dificultad para respirar), pero tampoco causa daño intestinal.
Otros nombres de la enfermedad celíaca en las que también se conoce son:
Esprúe celíaco, Esprúe no tropical y Enteropatía sensible al gluten
¿Qué tan común es?
Se estima que 2 millones de personas en EE. UU. la padecen y afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, aunque hay muchas personas que no están diagnosticadas.
¿Quién tiene más riesgo?
Personas con ciertos genes específicos o también quienes tienen familiares con la enfermedad. Aunque es más común en mujeres que en hombres y más frecuente en personas blancas en EE. UU.
Esta asociada a trastornos genéticos como síndrome de Down, Turner y Williams.
Problemas de salud relacionados
Las personas con enfermedad celíaca pueden tener también:
Diabetes tipo 1, enfermedades tiroideas (Hashimoto, Graves), enfermedades hepáticas autoinmunes, enfermedades reumáticas (como el síndrome de Sjögren) y deficiencia de IgA (anticuerpo que combate infecciones)
Complicaciones posibles
Osteoporosis y osteomalacia
Anemia y desnutrición
Problemas neurológicos y reproductivos
En casos raros: cáncer intestinal, cirrosis, linfoma no Hodgkin
Enfermedad celíaca resistente: el intestino no se recupera ni con dieta sin gluten, y puede requerir nutrición intravenosa.
Diagnóstico
Los médicos diagnostican la enfermedad celíaca mediante:
Historia clínica y familiar: Se revisan síntomas, antecedentes médicos y familiares.
Examen físico y dental: Se buscan signos como pérdida de peso, erupciones cutáneas (dermatitis herpetiforme), problemas dentales o inflamación abdominal.
Análisis de sangre: Detectan anticuerpos elevados y posibles deficiencias como anemia.
Biopsia intestinal: Se realiza mediante endoscopia para observar daño en el intestino delgado.
Biopsia de piel: Si hay erupciones, se analiza tejido para confirmar dermatitis herpetiforme.
Pruebas genéticas: Se buscan variantes DQ2 y DQ8. No confirman la enfermedad, pero ayudan a descartarla si no están presentes.
Tratamiento
El tratamiento principal es:
Dieta estricta sin gluten de por vida, con ayuda de un médico y dietista.
Evitar fuentes ocultas de gluten: medicamentos, cosméticos, plastilina, productos bucales, etc.
Leer etiquetas: En EE. UU., los productos etiquetados como “sin gluten” deben tener menos de 20 ppm de gluten.
Seguimiento médico:
Análisis de sangre para controlar anticuerpos.
Biopsias si es necesario.
Pruebas para detectar complicaciones como osteoporosis o deficiencias nutricionales.
I si la dieta no funciona:
Puede deberse a pequeñas cantidades de gluten oculto o otras enfermedades similares (SII, intolerancia a la lactosa, colitis, etc.). En casos raros: enfermedad celíaca resistente, que puede requerir tratamientos adicionales.
Alimentación, dieta y nutrición
-¿Qué comer?
Alimentos naturalmente sin gluten: carne, pescado, frutas, verduras, arroz, patatas.
Harinas seguras: arroz, maíz, papa, quinoa, trigo sarraceno, etc.
Productos sin gluten certificados.
-¿Qué evitar?
Trigo, cebada, centeno, triticale.
Productos procesados con aditivos derivados de estos granos.
Bebidas como cervezas de malta, licores aromatizados.
