Hace años circuló un bulo por redes que afirmaba que los Doritos, el popular snack de maíz con sabor a queso, contenían en realidad algún tipo de plástico o petróleo, y que era esto lo que los hacía combustibles.
A pesar de que este mito es obviamente falso, y ya quedó desmentido hace mucho tiempo, nunca se centraron tanto en la verdadera razón por la que esta clase de aperitivos arde con tanta facilidad. A pesar de que aplica para cualquier snack de maíz, pondré como ejemplo los Doritos, al ser aquellos que más se viralizaron por esto.
En primer lugar, los Doritos están hechos de maíz, un producto orgánico, lo que ya de por sí lo hace inflamable. Dicho maíz está hecho de carbohidratos, mayormente almidón, que se carboniza con facilidad y libera gases inflamables, haciendo que sea sencillo que la combustión se produzca si se le acerca una llama.
En segundo lugar, los Doritos están fritos en aceite, que como buena grasa, es altamente inflamable. Esto también interviene en gran medida en la combustión.
Y si son los componentes del maíz y la grasa lo que hacen arder el snack, ¿significa esto que una mazorca de maíz untada con aceite arderá con la misma facilidad?
Pues no, porque hay un tercer factor que contribuye mucho, y es el hecho de que los Doritos sean secos. Si un alimento tiene agua, esta reducirá o dificultará la combustión (ya que el fuego debe evaporarla antes de hacer arder algo), pero no es el caso de los aperitivos, que apenas contienen agua y pasan directamente a quemarse.
Esto, sumado a las pequeñas burbujas de oxígeno dentro de los Doritos (que se originan cuando estos se fríen), las cuales también alientan la combustión, lo hacen una yesca comestible perfecta para iniciar un fuego.

