Qué comer en València

 Has llegado a València. Has visitado sus playas, su imponente casco histórico y la luminosa Ciutat de les Arts i les Ciències. Tras tanta actividad un pequeño “rumor” en tu estómago te recuerda que es hora de comer. Enhorabuena, te encuentras en uno de los puntos neurálgicos de la cocina mediterránea y con un recetario de ricos platos que te sorprenderá. ¿No los conoces? No te preocupes, aquí va la lista de los más auténticos. 


Paella y otros arroces

La mayor aportación de la gastronomía local a la galaxia es la archifamosa paella. Aquí la encontrarás bien rica y, por supuesto, fiel a la receta original que surgió muy cerca, en los alrededores de l’Albufera. Elaborarla exige sofreír en aceite de oliva la carne de pollo y conejo, el tomate rallado, la verdura típica (garrofó y judía ferradura) y un pelín de pimentón, para, a continuación, añadir el agua y dejar que hierva para que se convierta en rico caldo. Una vez a punto, se añade el arroz y se lleva a ebullición unos 20 minutos. Es importante mantener el fuego hasta el final para que se forme esa deliciosa capa crujiente en la base que se llama socarrat.  

Aunque sea nuestro plato más conocido no es, ni de lejos, el único consagrado a uno de los ingredientes estrella de la zona: el arroz. No dejes de deleitarte con otros clásicos como el arroz a banda, llamado así porque tradicionalmente se servía aparte (a banda, en valencià) el pescado con el que se había elaborado el fumet; el arroz del senyoret, con las gambas ya peladitas; el arroz negro, hecho con tinta de sepia; o la paella de marisco, con calamar, clóchinas (los ricos mejillones locales), gambas y cigalas. 

paella valenciana

DESCUBRE CÓMO SE COCINA LA AUTÉNTICA PAELLA

 

Fideuà

A base de fideo en vez de arroz, pero también con marisco y sepia, otra elaboración que triunfa es la fideuà

Fideuà

Arroz al horno

No tan conocido, pero, paradójicamente, uno de los que más gusta en la “terreta” es el arroz al horno, a base de costilla de cerdo, panceta fresca, morcilla, tomate, patata, garbanzos y un diente de ajos. 

Arroz al horno

Para leer más, consulte https://www.visitvalencia.com/que-hacer-valencia/gastronomia/que-comer-valencia

Chocolate Dubái: el fenómeno dulce que conquistó las redes

Lo que comenzó como un simple antojo durante el embarazo de su creadora, se ha convertido en uno de los productos gourmet más virales del mundo. Hablamos del Chocolate Dubái, una barra artesanal rellena de crema de pistacho y masa crujiente de kadaif, que ha capturado la atención de millones en redes sociales.

El fenómeno despegó a finales de 2023, cuando la influencer gastronómica Maria Vehera publicó un vídeo en TikTok probando el chocolate. La estética del producto, el sonido crujiente al partirlo y su relleno verde lo convirtieron en un éxito inmediato. Desde entonces, ha sido replicado en todo el mundo, tanto en redes como en tiendas.

El producto fue creado por Sarah Hamouda, fundadora de Fix Dessert Chocolatier, una pequeña pastelería en Dubái. Su receta original fusiona sabores del Medio Oriente con técnicas chocolateras occidentales: chocolate con leche, pistacho, tahini y kadaif crujiente. Una mezcla que ha resultado irresistible tanto por su sabor como por su estética visual.

Un dulce viral con matices nutricionales

A pesar de su atractivo, el chocolate Dubái es un producto calórico y rico en grasas. Una porción de 40 gramos aporta más de 220 kilocalorías, con una alta concentración de azúcares y grasas saturadas. No es un alimento saludable como tal, pero puede disfrutarse ocasionalmente dentro de una dieta equilibrada. Además, no es apto para personas alérgicas a frutos secos, lácteos, soja o sésamo.

Entre el sabor y el turismo

El éxito del chocolate Dubái no se limita al gusto. También ha generado una forma de turismo gastronómico: viajeros que se desplazan hasta Dubái exclusivamente para probarlo, registrando su experiencia en redes sociales. La exclusividad de la marca, que solo produce 500 unidades diarias, refuerza su atractivo como producto único y deseado.

¿Es posible prepararlo en casa?
Sí, y muchas personas ya lo hacen. Con ingredientes como pistachos, chocolate blanco, tahini y masa filo tostada se puede recrear una versión casera bastante fiel. Lo importante, más allá de la receta exacta, es entender por qué un producto así se convierte en símbolo de una cultura alimentaria globalizada: fusión, estética, marketing digital y deseo.

Zaragoza, la Meca de la gastronomía en España

En pleno corazón de Zaragoza emerge un proyecto que aspira a convertirse en referencia nacional: un espacio gastronómico sorprendente en la calle llamada “DV”, destinado a difundir la riqueza culinaria española. Más allá de un restaurante, se trata de un concepto innovador, un escenario donde convergen chefs consagrados, productos de calidad y una ambiciosa propuesta cultural.

La iniciativa se sustenta en la idea de celebrar la diversidad de la gastronomía española, ofreciendo al visitante una experiencia integral. No se trata únicamente de degustar platos elaborados con esmero, sino de comprender el contexto cultural que hay detrás: los ingredientes autóctonos, las técnicas de cocina tradicionales y las historias que acompañan cada receta.

En este espacio, los comensales podrán recorrer diferentes “zonas” temáticas, cada una dedicada a una comunidad autónoma o a un estilo culinario concreto. No faltarán talleres, showcookings —donde los chefs demuestran sus secretos— y degustaciones guiadas. La intención es que cada visita sea interactiva, educativa y memorable.

Uno de los pilares del proyecto es la participación de cocineros reconocidos con trayectoria. Bajo esta luz, sus propuestas no serán meras exhibiciones: cada chef aportará su identidad, su visión y su alma. Esta sinergia entre talento y espacio permitirá que la oferta gastronómica alcance niveles de excelencia.

Además, se reservarán espacios para nuevos valores, para quienes apenas empiezan pero ya poseen ideas frescas y ganas de innovar. De este modo, el proyecto combina lo clásico y lo emergente en una misma estructura.

La elección de la calle DV no es casual: se busca integración con el tejido urbano de Zaragoza. Se pretende que el espacio respire ciudad, interactúe con los transeúntes y, al mismo tiempo, atraiga visitantes de otras regiones. La gastronomía no se concibe como un elemento aislado, sino como parte del paisaje cultural y social local.

Por ello, además de la cocina, habrá actividades paralelas: conciertos íntimos, exposiciones artísticas y charlas sobre alimentación y sostenibilidad. La idea es que el espacio funcione también como punto de encuentro, reflexión y convivencia.

Convertir una calle en meca gastronómica es un reto ambicioso. Deberá superarse la barrera de los costes: instalaciones, equipos, logística, selección del producto, marketing… Pero el proyecto nace con solidez, con respaldo profesional y con la ilusión de cambiar la forma de entender la comida fuera del ámbito meramente comercial.

Si todo marcha según lo previsto, la “gastronomía española en la calle DV” podrá abrir sus puertas al público en plazos razonables, y Zaragoza ganará un nuevo referente que combinará turismo gastronómico, cultura y vida urbana.

Este proyecto no solo pretende ofrecer buenos platos, sino generar experiencia, conocimiento y emoción en torno a la cocina española. En un entorno que ya vibra con historia —recordemos zonas como El Tubo en Zaragoza, con tradición culinaria y de tapeo—, esta iniciativa ambiciona erigirse en un foco moderno y atractivo. Será, más que un restaurante, un espacio de vínculo entre lo local y lo nacional, entre la tradición y la creación.

Madrid Culinary Campus, una aposta estratègica pel futur de la gastronomia

Comillas va acollir l’esdeveniment “Madrid, capital de la gastronomia sostenible”, amb Ferrán Adrià

Madrid Culinary Campus (MACC) va desplegar en la Universitat Pontifícia Comillas el potencial de la gastronomia sostenible madrilenya en un esdeveniment organitzat per la Comillas, l’Ajuntament de Madrid i Vocento. La jornada “Madrid, capital de la gastronomia sostenible” va disseccionar l’estat de la restauració en la capital i les claus que l’estan convertint en un dels principals nodes gastronòmics en el món. “En la Guia Michelín apareixen 169 restaurants recomanats a Madrid, però en la capital hi ha molts més”, va dir Ferran Adrià, qui va assegurar que la ciutat competeix gastronòmicament amb llocs com Singapur, Copenhaguen o Lima. El cuiner artífex de ElBulli va donar algunes pinzellades del que hauria de fer-se a Madrid per a impulsar la seva visibilitat gastronòmica. Entre els seus suggeriments, tenir en compte el tipus de turisme que es desitja atreure a Madrid, la generació de projectes culturals potents i únics relacionats amb la cuina, i l’educació.

En aquest sentit, Adrià –pioner en la creació del primer curs de cuina i ciència en la Universitat d’Harvard– va confessar estar “il·lusionat pel projecte de Madrid Culinary Campus de la Universitat Pontifícia Comillas, que és molt emocionant”, i va lloar a la Companyia de Jesús per la seva valentia per posar en marxa un projecte d’aquestes característiques i “per acollir-me entre els seus professors i alumnes”.
Per part seva, el rector de Comillas, Enrique Sanz, va agrair al xef la donació de 10.500 llibres per a l’exposició permanent que albergarà el nou edifici de MACC en el districte de Chamartín a Madrid –“la construcció està pensada com una exposició, les aules, les sales, l’edifici sencer”, va assegurar Adrià–, i va subratllar la importància de l’educació que s’imparteix en MACC, amb un grau, un doble grau i dos postgraus. Per a Sanz, “Comillas contribueix al fet que Madrid sigui la capital de la gastronomia sostenible, amb programes internacionals, la qual cosa és molt important, com ho és per a l’impuls gastronòmic de la capital”. “Ens alineem amb el futur del planeta, de la nostra societat i dels joves”, va assegurar el rector.

“MACC és una aposta per Madrid”, va assegurar Almudena Maíllo, titular de l’Àrea Delegada de Turisme, que va disseccionar les mesures que el consistori madrileny està posant en marxa per a impulsar. “Tenim el major nombre de mercats municipals de tota Europa”, va assegurar, i va afegir que “la gastronomia és identitat, però també és economia; és un sector que insubstituïble social i econòmicament”, i va enumerar alguna de les iniciatives que s’han posat en marxa, com el Madrid Food Innovation Hub, que està accelerant a més de 100 startups.

La jornada es va completar amb una taula rodona en la qual van participar Benjamín Lana, director de la Divisió Gastronòmica de Vocento; José Carlos Capel, crític gastronòmic i president de Madrid Fusió; Concha Díaz de Villegas, directora General de Comerç, Hostaleria i Consum de l’Ajuntament de Madrid, i Luis Suárez de Lezo, president de la Reial Acadèmia de Gastronomia.

Per a Capel, Madrid Fusió suposa “fer alguna cosa per la ciutat i posar de rellevància el que estava i està ocorrent amb la cuina espanyola”. “No hi ha esdeveniment similar en el món”, va intervenir Llana, qui va explicar que és beneficiós per al sector, la ciutat i els joves que comencen.
Per part seva, Suárez de Lezo va assegurar que el certamen gastronòmic “és una referència mundial” i “el punt de trobada perfecta”. La diversitat de la cuina de Madrid va ser el que va destacar Díaz de Villegas. “És molt important que fem una gastronomia per a atreure turistes, que aporten molt valor a la ciutat, però és també molt important que tinguem molt bona gastronomia en els diferents barris” i que no sols es concentrin en el centre de la ciutat.