Conquistados por el verde: los vegetales en nuestro menú.

Este año, la gastronomía española ha dado un giro notable hacia lo vegetal. La moda de las dietas «plant-based», centradas en ingredientes vegetales, ha llegado para quedarse, consolidándose como una opción alimentaria permanente. Un análisis reciente revela que aproximadamente el 11,1 % de la población adulta española sigue alguna variante de dieta vegetariana, ya sean flexitarianos, un término generalizado que se utiliza para definir a aquellos que son en su mayoría vegetarianos pero de vez en cuando consumen carne, vegetarianos estrictos o veganos.

Este cambio se manifiesta ampliamente, trascendiendo el ámbito doméstico. Restaurantes, cadenas de supermercados y compañías de alimentos están adaptando sus ofertas, evidenciándose en el aumento de menús vegetarianos, productos vegetales listos para el consumo y alternativas saludables diseñadas para reducir la ingesta de carne.

El creciente interés por lo vegetal no se debe solo a la preocupación por la salud, sino también a una mayor sensibilidad hacia la sostenibilidad: disminuir el consumo de carne ayuda a mitigar el impacto ambiental, y muchos productos vegetales priorizan ingredientes locales, métodos de producción ecológicos y sistemas de trazabilidad, por lo que a lo sumo, es más amigable con el medio ambiente y ayuda a mantener una huella de carbono relativamente más baja.

Para quienes viven en zonas como la Comunidad Valenciana, esto podría significar una transformación positiva: una oferta alimentaria más diversa, alternativas más saludables y una cocina que respalda los ideales de sostenibilidad y bienestar. Asimismo, esta tendencia brinda una opción culinaria atractiva, ingeniosa y accesible para todos los gustos, por lo que se recomienda que, poco a poco, debemos de tratar de controlar todo aquello que comemos, de donde proviene y demás datos importantes, pues esto ya no es cuestión del medio ambiente, sino también de salud, nuestra salud.

Si quieres descubrir más, visita el siguiente enlace: https://los40.com/2025/09/16/mas-de-100-cientificos-espanoles-piden-a-los-supermercados-impulsar-una-transicion-hacia-dietas-vegetales

Ganarse la vida con saborizantes vegetales que recuerdan a carne

Gimme Sabor, que comenzó vendiendo patés en 2020, se lanza ahora a por las proteínas verdes listas para consumir

Renunciar a los productos de origen animal, pero no a su sabor. Esta es la idea con la que Cholo García, que quería reducir el consumo de carne pero echaba en falta su gusto, creó en 2020 los primeros productos de Gimme Sabor: sendas versiones untables de morcilla y sobrasada con frutos secos en lugar de ingredientes porcinos. “Es curioso, porque viene de una familia en la que su abuelo era matachín, hacía embutidos”, cuenta por videollamada Víctor García, otro de los tres fundadores y director ejecutivo. Ahora fabrican también sazonadores —de sabores como beicon o pollo asado—, caldos y proteínas vegetales listas para consumir.

Tras aquellos primeros patés, los socios trabajaron como autónomos durante dos años desarrollando nuevos productos, la marca y una base de consumidores “Fue todo muy a pulmón, poco a poco, con recursos propios y con los beneficios que generaban los propios clientes…”, cuenta García sobre los primeros pasos. En 2022 constituyeron la sociedad, que hasta hace un año se llamó Guimarana Dream Food, y cerraron una ronda de financiación de 75.000 euros. “Más que por los recursos económicos, era para incorporar dentro de la empresa a personas que pensamos que iba a aportar mucho valor», comenta. Los sazonadores y caldos, que, cuenta García, supusieron el punto de inflexión que condujo a la constitución como empresa, son hoy la categoría reina del negocio y sobre la que están construyendo otra capaz de disputarle el trono: las proteínas vegetales listas para consumir. “Creemos que poco a poco va a ir cambiando a favor de la proteína ya terminada”, apunta este murciano de 34 años y abogado mercantil de formación, que ya había emprendido en dos ocasiones. Actualmente comercializan una con sabor a atún en conserva y en breve estará disponible otra de langosta. Como el resto de los productos, se elaboran en Murcia y están libre de alérgenos.

Hace dos años el cliente final suponía alrededor del 75% de la facturación de la compañía, que cifran en 280.000 euros desde su fundación, pero prevén que la balanza se equilibre este ejercicio. “En 2025 va a crecer mucho más la categoría B2B [de venta entre empresas]. De hecho, es donde estamos haciendo mucho esfuerzo. Nos permite crecer más rápido y salir antes del país sin grandes gastos”, apunta el director ejecutivo sobre este modelo, que incluye suministro de materias primas y licenciamiento. Además, dice García, les da la oportunidad de tejer alianzas con empresas tradicionales, como en el caso de su reciente colaboración con la conservera Rías Baixas, que venderá bajo su marca una versión vegetal del atún: “Lo que buscamos es causar impacto y no tiene por qué ser directamente solo a través de nosotros”.

Actualmente están presentes en cinco países europeos: “Fuera de España, nuestro mayor mercado es Suecia”, señala García, que atiende la videollamada desde Corea, donde Gimme Sabor participa en el K-Startup Grand Challenge, un programa de aceleración apoyado por el Gobierno del país. La compañía, con una plantilla de cinco personas, acaba de cerrar una segunda ronda de financiación, cuya cuantía no comparten por el momento, y prevé alcanzar la rentabilidad el año que viene.


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